martes, mayo 30, 2006

LA HOGUERA


Ya lo dije una vez. Esta montaña no solo nos colma de cosas y palabras hermosas, también nos enseña a ser mejores personas, mejores seres humanos, es un espacio virtual pero que trasciende a nuestra vida real, y las hogueras que se encienden en sus laderas son capaces de caldear las manos y los corazones, como ya ha señalado nuestra pequeña Pon.
En esta ocasión el fuego que hoy enciendo esta dedicado a nuestro amigo Jaby que está pasando un mal momento al vivir en primera persona un poquito de la intolerancia y el rechazo que sufrieron nuestros vaqueros favoritos ... a veces las personas que nos quieren obran por su cuenta pensando en nuestro beneficio, y no hay nada más terrible e inexorable que alguien que nos ama dispuesto a hacer por nosotros algo de lo que no queremos oir ni hablar.
No hay quien los detenga, podeis creerme.
Para estos casos la montaña nos ha enseñado paciencia y comprensión, y es la única manera para que, si es verdad que "de lo que se da se termina por recibir", el mundo sea un sitio más bonito y habitable.

De todos modos, si eso es verdad no debes preocuparte, amigo. Tu tienes un corazón tan bueno que acabarás recibiendo amor a manos llenas, te lo digo yo.

Ahora estiro las alas y emprendo el vuelo. Que esta noche voy a pasar un ratito en Málaga.

PD: Y a los demás, queridos y locos montañeses, mi enhorabuena por la demostración de ternura colectiva que habeis dado en este asunto. Me siento orgulloso de estar entre vosotros compartiendo ovejas y alubias en estas cumbres.

lunes, mayo 29, 2006

EL VIAJE DE LUREEN ( 1ª PARTE )


...bien, como ya dijo la canción que “para la ternura siempre hay tiempo”, voy a aprovechar el pequeño ataque de gastroenteritis que sufre mi procesador de textos para “soltar” aquí este nuevo relato con el que espero dar rienda suelta a mis “bajos instintos” entre dosis y dosis de buenos sentimientos y pensamientos bonitos(porque los ángeles también tenemos algún instinto bajo, es por equilibrar el centro de gravedad más que nada) ¿Quién dijo que nuestros queridos vaqueros sólo dan para grandes dosis de amor y romanticismo? ¿Alguien lo pensaba?... Pues no, aquí hay una pequeña demostración. CSI puro y duro. O eso se pretende.


"Había llegado al colegio de su hijo antes de lo previsto y llevaba un rato apoyada en el coche retocándose el maquillaje, intentando ignorar las miradas de los otros grupos de madres que como ella esperaban la salida de los chicos. Desde la muerte de Jack aquello se había convertido en algo habitual, como si todo el mundo estuviese al tanto de un secreto que a ella le hubiesen olvidado contar. No se consideraba una mujer que se dejase influir por la opinión ni los comentarios de su prójimo, pero estaba llegando a unos límites en los que empezaba a plantearse tomarse una temporada de vacaciones, marcharse de allí con el niño y dejar que las aguas volviesen mientras a su cauce.

"Quizás en alguno de esos pueblecitos de la costa. Pasaremos un par de meses comiendo almejas y tomando el sol..."

Había logrado abismarse tanto en sus planes y pensamientos que no se dio cuenta de la figura masculina que tenía a su lado carraspeando para llamar su atención.

- ¿Señora Twist?

Ella le miró de arriba a abajo sin abrir la boca, un individuo perfectamente anónimo la sonreía de un modo que pretendía ser amistoso pero que en realidad intentaba camuflar sus verdaderas intenciones, se dijo.
Evidentemente él la conocía porque no esperó su respuesta, le mostró unas acreditaciones policiales y continuó:

- Verá, quisiera hacerle unas preguntas sobre la muerte de su esposo.

El cielo estaba muy azul y el sol llegaba a molestar. Notó de pronto la frente y las axilas húmedas, rebuscó en su bolso y sacó un pequeño pañuelo con el que secarse el sudor.

- No sé que quiere que le diga. Mi marido murió en un accidente en la carretera. ¿Que tiene que ver la policía con eso?

- Lo sé. Pero ahora hay quien tiene interés en que el asunto se investigue. Alguien sospecha que su marido podría haber sido asesinado...


Lureen rió aunque no deseaba reir en absoluto.

- Eso es absurdo. ¿Quien iba a desear matar a Jack? Me gustaría saber quién busca hacer una película de todo esto.

Había levantado un poco el tono de voz y se percató de que los corrillos de madres guardaban ahora silencio intentando captar algo de la conversación. El policía también lo notó porque la dijo casi al oído:

- Si lo desea nos alejaremos un poco y seguimos hablando sin tantos curiosos...

- No quiero ir a ningún sitio -contestó más nerviosa de lo que quería reconocer- Estoy esperando a mi hijo y en cuanto le tenga conmigo cogeré el coche y nos iremos a casa. No tengo nada que hablar.

- Qué le parece entonces sí les espero yo en su casa y continuamos esta charla allí...

- Le he dicho que no quiero continuar la maldita charla...


- No le estoy preguntando si quiere o no quiere hablar, señora Twist. Se ha abierto una investigación policial y es su obligación colaborar. A fin de cuentas se trataba de su esposo...- Lureen se quedó callada, con los labios temblándole casi imperceptiblemente. El policía aguardó unos segundos más y finalmente concluyó- Bien, entonces la esperaré frente a su casa.

No se volvió a verle marcharse, se quedó con la vista fija en la esquina superior del edificio de la escuela, como si justo en aquel punto se encontrasen las respuestas a todas las cuestiones que como un remolino giraban dentro de su cabeza.
¿Quien estaría interesado en volver a airear todo aquel asunto de repente? ¿Porqué no dejaban a su marido descansar tranquilo? Ella no quería saber nada, no quería enterarse de si había muerto asesinado o si fue en ese accidente estúpido, no le importaba si había o no culpables, sólo deseaba olvidar poco a poco y seguir viviendo...

...recordó la conversación con su padre tras el incidente del día de Acción de Gracias. Sabe Dios que agradeció más que nadie el que alguien pusiese en su sitio al viejo alguna vez y que fuese Jack el que lo hiciese la llenó de orgullo. Aunque su madre nunca había dicho ni una palabra sobre su matrimonio ni su marido, ellas habían llegado a comunicarse subliminalmente con gestos y miradas, y sabía lo que ella le decía sin abrir la boca:
“Este hombre no te quiere, Lureen. Este hombre...¿quién es este hombre?”
Aquel día tampoco dijo nada a su madre, pero su mirada descargó un “ ves, mamá no es ningún imbecil ni un descerebrado sin voluntad. Es mi marido, el hombre de mi casa. Qué tienes que decir ahora...”
Su madre no dijo nada, pero en sus ojos vió que continuaba sin entender a Jack Twist, y que mientras no lo hiciera no podría aceptarle como hijo.

“Y quien entiende a Jack Twist”, pensó ahora con un suspiro.
Jack. Unos ojos azules. Una noche de locura. Desde que se casó con Jack él cumplía sus obligaciones como marido y como socio, pero siempre tenía la sensación de tener allí un trabajador contratado por horas que se limitaba a cumplir con lo suyo...
...claro que se reía con él, era buen compañero, hacían el amor una vez a la semana y a ambos les bastaba, el niño le adoraba y ella valoraba que respetasen mutuamente sus decisiones y su libertad sin dejar de apoyarse y comprenderse. Era casi el matrimonio perfecto... pero...
...pero en Jack había un rincón, en sombras, como la esquina de una habitación a la que no llega la luz del sol...
“...Ennis del Mar...”
Con ese nombre vino la charla que su padre la dio un tiempo después de la bronca del pavo.

- Lureen , estás segura de que Jack te es sincero...

- Pues claro. Jack es transparente como un vaso de agua. Si me engañase lo vería la primera...que diablos, me lo diría él mismo..

Detestó el brillo malicioso que vió en los ojos de su padre.

- ¿Estás segura con respecto a él?...no sé...¿creees que puede hacer... estar haciendo... algo inmoral?

- Papá, ya está bien. Es el padre de mi hijo y no te voy a permitir que...


Su padre se inclinó sobre ella y la sombra que adivinó en su mirada le hizo sentir escalofríos, tuvo que hacer un esfuerzo para no apartarse de un salto.

- Lureen... hay gente por aquí... mucha gente, buenos cristianos... defienden los viejos y buenos principios... A ellos no les gusta lo que Jack está haciendo. La chica de ese Randall ha estado diciendo cosas, montó un buen espectáculo -el sonrió y ella reprimió el horrible deseo de escupirle en la cara- ... Lureen, ya sabes de lo que te hablo. Debes pedirle a Jack que se ande con cuidado... vaya, quizás sería una buena idea que desapareciese por un tiempo, ¿qué piensas?...

...ahora repentinamente mareada tuvo que morderse el labio inferior y respirar hondo para no vomitar delante de todas sus vecinas.
Un timbre sonó a lo lejos y enseguida empezó a escucharse la algarabía de los chicos abandonando las clases.
Sacó una vez más el espejo para retocarse el maquillaje porque se sentía blanca y temblorosa como un papel.La sonrisa de Jack Twist parpadeó un momento ante sus ojos, irguió el busto y compuso una sonrisa a la espera de su hijo. "
Continuará...
...comprenderé que el único comentario sea "sin comentarios", jaja...
Un abrazo a todos.

sábado, mayo 27, 2006

SIN TITULO


No soy poeta, nunca pude serlo, es algo que pertenece a mi constitución, como el color de mis ojos o la forma de mis pies. A pesar de todo, intentar reflejar los sentimientos con palabras es una debilidad de los seres humanos... mejor dicho, una cualidad, de esas que me diferencian de mi gato o de los pájaros que se sientan en mi ventana a cantar por las mañanas. Para esa cualidad no hace falta poesía, a veces ni siquiera palabras bonitas ni una música de fondo, a veces una sola palabra con una mirada dice más que torrentes de frases bien construidas sin más objeto que regalar el oído del que las recibe...

...y sin embargo entre tu y yo no cabe la brevedad. No somos poetas, ni pretendemos serlo, pero necesitamos las palabras, me llegas en ellas, y yo como un ángel de verdad planeo océanos y tierras en forma de palabra para llegar hasta el pequeño hueco en el que reposa tu alma dormida, aguardando mi voz como una amante enamorada aguarda el sonido de la hierba bajo el pie del amado.

Mientras, sentado en mi roca con las alas plegadas contemplo las olas romper contra mi orilla, esperándote, con los oídos abiertos porque la brisa que viene del mar trae el susurro de tu nombre...

...y cuando llega todo vuelve a empezar, el vínculo se renueva, soy nuevo, es como la primera vez y la magia de este juego se repite eternamente...

Ahí vienes tú, conozco el color de tus ojos en cada adjetivo, cada nombre invoca tu presencia y tu corazón late en cada verbo.

Es amor.

Es más que amor.
No somos poetas, pero este amor crea poesía con cada movimiento...

viernes, mayo 26, 2006

PORQUÉ TE QUIERO


...te quiero porque sin ti soy la gota que rueda por el cristal, haciéndose más y más pequeña hasta no dejar más que un surco a su espalda.

Te quiero porque cuando no estás el cielo se me vuelve rojo, y luego azul y luego negro, como cuando el sol se pone las tardes de verano.

Te quiero, porque cuando estás todas mis flores están abiertas, eres luz de mediodía, y se cierran cuando te has ido.

Te quiero porque en tus pupilas encuentro aliento y alimento, el deseo de viajar pero también el principio y el fin de mi ruta.

Te quiero porque eres todo sentido,... no gusto, ni olfato, todo sentido, todas mis sensaciones pasan por tu filtro y me hablan de ti.

Te quiero porque no se donde estás, donde habrás ido, pero este corazón vuela a la deriva como una pluma al viento, ascendiendo los días de calor, hundiéndose los ratos de lluvia, pero siempre planeando en tu búsqueda.

Tu, mi razón, mi fundamento, en algún lugar de mi principio estabas tú porque no recuerdo nada más, y más allá no hay más que tu, el momento en que caigo en tu regazo y mis oídos se vuelven música, y mis ojos color, y mi voz silencio.

Cuando estoy en ti, solo estás tu.

Yo soy tu.

miércoles, mayo 24, 2006

ANGELES


La inmensa mayoría de la gente cuando piensa en ángeles se imagina a tíos bien plantados con un par de hermosas alas blancas y poderes especiales con los que hacer pequeños milagros y conseguir hacer más felices a los seres humanos...

Bueno...

No es imposible que existan, es más, me gusta creer que los hay y que algún día puedo encontrarme con alguno... Pero la realidad es más prosaica y un poco más complicada.

Cuando los ángeles llegan a este mundo suelen tener que optar –no sé si está así estipulado o es que resulta mejor a efectos prácticos- por una apariencia discreta, anodina, procurando no llamar la atención y realizar su labor casi sigilosamente, porque lo bonito es que uno no perciba que un ángel ha entrado en su vida hasta el momento en que el ángel sale de ella. Entonces pasas revista a los acontecimientos, recuerdas este o aquel detalle y percibes la magia... probablemente es mejor así, si la gente supiese que ese desconocido es un ángel que viene a ayudarle en tal o cual situación, en muchas ocasiones el mensajero haría que se perdiese la atención en el mensaje, se perdería de vista “el fin” para centrarse en los medios.

El problema es que en este entrelazarse de existencias humanas y angélicas se produce una contaminación cruzada, y los espíritus de los ángeles se llenan de efluvios humanos. Los sentimientos y las pasiones de los hombres penetran poco a poco en ellos, los ángeles se hacen demasiado humanos, pierden su celestial objetividad y empiezan a amar y a odiar, aprenden a reír, a llorar, comienzan a sentir dolor cuando caen y experimentan el difícil proceso de levantarse y continuar la marcha... se enamoran de la vida y llegan a morir... Estos ángeles embriagados de humanidad se pierden en el mundo y no son capaces de recuperar el Norte, pasan la vida buscando la misión que un día extraviaron y muchos mueren sin recordar la razón por la que un día fueron puestos en la Tierra. Esto implica que haya una infinidad de situaciones inconclusas, y quizás explica porqué ocurren tantas cosas terribles en el mundo sin que nadie intervenga para evitarlas...

Del mismo modo quizás por un mecanismo compensatorio hay seres humanos que se convierten en auténticos ángeles para la gente que les rodea, son esos seres especiales que tienen la virtud de hacernos sentir bien. A veces toman la forma de personas conocidas, a veces son seres anónimos que se cruzan un momento en nuestra vida y nos dejan un instante de magia. No siempre tienen que ser acciones espectaculares, heroicas o abnegadas, muchas veces, las más, son detalles casi insignificantes: esa sonrisa a tiempo que convierte una mañana terrible en el principio de un buen día... una palabra amable... un simple gracias que te hace valorar más tus propias acciones y te inspira el propósito de hacer las cosas lo mejor posible, aunque solo sea para oír otra sincera expresión de agradecimiento... una caricia, un apretón de manos, una mano que oprime tu hombro afectuosamente... A veces es una carta largo tiempo esperada, a veces una llamada de teléfono de una persona apreciada... Hay tantas pequeñas formas de hacer sentir especiales a la gente que nos rodea, ¡y nos cuesta tanto llevarlas a cabo!... ¿porqué causamos tanta amargura aunque sea de modo involuntario?...

Este ángel que os habla no se encuentra ni en un lado ni en el otro, está pasando una temporada en la montaña, aprendiendo, sufriendo a veces un poco, calmando el dolor con la ayuda de palabras, estudiando el amor, los sentimientos y las obras que originan sensaciones hermosas en nuestras almas. Esta montaña está llena de ángeles, algunos más humanos que otros pero todos embarcados en la búsqueda de la belleza, no solo para nuestro crecimiento interior, sino para intentar llevar belleza a la vida de los que nos rodean. Para que los caminantes que atraviesan la montaña sientan el deseo de sentarse un momento a escuchar estas voces, que a veces suenan tiernas y otras suenan tristes, pero que siempre ayudan a experimentar un instante de hermosura en el espíritu del que escucha, porque salen directas del corazón...

...se que llegará el día en que la Montaña, como una gran sacerdotisa, nos considere suficientemente preparados y extienda sus brazos, para que continuemos vuelo después de hacernos un poco más grandes y un poco más sabios. Habremos aprendido algo sobre el Amor Verdadero, sobre el valor de una palabra hermosa o una cálida sonrisa, y quizás nosotros mismos podremos perpetuar esta cadena y seguir creando esos “casi ángeles” que hacen el mundo más bello en torno a nosotros.
Ese día será un poco triste, tendrá un poco de despedida. Pero la vida seguirá después de la Montaña, y lo que aquí ha nacido perdurará para siempre...

Este pequeño ( o no tan pequeño, diablos, siempre se me va la mano con las teclas ) cúmulo de reflexiones personales queda dedicado a todos los habitantes de esta montaña mágica en la que nos encontramos –todos sabéis quienes sois, no hace falta decir más- y a todos los caminantes que encuentran en estas hermosas laderas un lugar para el descanso.

A todos, gracias por existir.

martes, mayo 23, 2006

DESPEDIDAS



Hoy es el último día, y aunque sabíamos que llegaría y hemos previsto este frío como el cambio en la luz de los días nos hace presentir el invierno, estoy tan absolutamente helado que siento detenerse mi corazón. Estamos recogiendo nuestras cosas, sin hablar. No soy capaz de leer en tus ojos lo que piensas, tu mirada casi siempre está baja y cuando no lo está rehuye la mía, como si te resultase difícil de contemplar, como si no quisieses verme. Quisiera saber qué cruza por tu mente, si te duele como a mi, si intentas comprenderme, si desearías convencerme para que lo dejase todo y no nos marchásemos. Quisiera saber si yo tendría el valor suficiente para decirte que sí.
Cuando hemos terminado al fin me miras a los ojos y lo que veo allí me duele tanto en el alma y en el pecho, es casi un daño físico, duele tanto que de modo irracional me llevo la mano allí y la miro un momento como si esperase verla manchada de sangre. Cuánta tristeza... En ese momento me cercioro de que Dios no existe, porque si existiera no podría permitir semejante dolor..

-Ya está –me dices y tras un instante- ¿volverás el próximo verano?

“Volvería ahora mismo, para que me acercases al cielo una vez más” pienso notando como se amontonan las lágrimas bajo los párpados.

- Probablemente no... -ya he tenido esta conversación conmigo mismo muchas veces, sé lo que quiero y tengo claro que esto no puede ser, que las cosas tienen un principio, un final y este es el punto en que tú y yo terminamos. Las palabras salen de mi como si las estuviesen arrancando con tenazas- ...como te dije Alma y yo nos casaremos en Diciembre. Intentaré encontrar algo en un rancho... -hago otra pausa porque la pequeña luz de esperanza que veo a pesar de todo en tu rostro me vuelve a apuñalar con inusitada crueldad. No voy a soportar herirte. No voy a poder borrar esa luz echándote mi verdad sobre tu rostro como un vaso de agua helada. Sin embargo ahí siguen mis labios actuando por su cuenta, les oigo decir con indiferencia- ¿Y tu?

- Quizás vuelva si no sale nada mejor. Durante el invierno iré a casa de mi padre a echarle una mano, y después puede que vaya a Texas en primavera.

No digo nada, pero mi mente grita “¿A que estamos jugando? ¿cuánto va a durar este desangrarse mutuamente?”. El intenta otra sonrisa fallida y murmura:

- Entonces supongo que esto es el final.

Me encojo de hombros sin poder decir nada, notando la angustia desgarradora subiendo como lava ardiendo desde mi estómago, acumulándose en mi garganta, nunca he sentido nada tan amargo en mi interior. El viento trae ráfagas de polvo que nos azotan de vez en cuando y hace correr nubes oscuras contra el cielo azul allá arriba. Es imposible sentir más desolación.

- Bien. Nos vemos –digo estrechándole la mano-.

- Claro...

Me miras unos instantes más esperando que te diga algo, luego te das media vuelta y caminas despacio hacia tu furgoneta con tu bolsa al hombro. La arrojas dentro, te montas y una vez allí me miras una vez más, con ansiedad, como si deseases memorizar mi rostro para no poder olvidarlo jamás. Otro amago de sonrisa y un breve gesto con los dedos a modo de despedida, luego el vehículo arranca con un estruendo y comienza a alejarse entre sonidos ahogados y nubes de polvo.
Algo en mí quiere echar a correr, hacerte detener, subir a ese cacharro y besarte hasta que te sangren los labios, hacerte prometer que no vas a marcharte nunca, que me vas a llevar el resto de nuestra vida donde quiera que vayas, amarrado a tu cintura, atado a tu cuello, dibujado en tu piel. Pero no digo nada, aguanto unos segundos más hasta que esa amargura al fin explota, me doblo sobre mi mismo y vomito sobre mis botas, sin dejar de llorar, aullando prácticamente de dolor, y en la boca se me mezcla la saliva y la bilis con el sabor a hiel del último beso que no te he dado. Vomito hasta quedarme vacío, tan vacío que cuando logro ponerme en pie con las piernas temblorosas descubro que allí dentro no ha quedado nada. Murmuro tu nombre y en mi interior, convertido de pronto en una inmensa casa llena de habitaciones vacías, solo responde el eco de mi propia voz.

“Eso es lo único que me he traido de la montaña. El vacío del silencio. El vacío de tu ausencia.”

lunes, mayo 22, 2006

DESEOS


Están tumbados boca arriba en la hierba, los pies de Ennis miran al Este y los de Jack al Oeste pero sus cabezas están juntas, oreja con oreja, de modo que si los ojos de uno miran al otro es su barbilla y su boca lo que encuentran. La pradera es inmensa y allí a lo lejos las ovejas sestean tranquilas al tener a la vista a sus dos pastores, con una sensación de seguridad totalmente injustificada ya que estos solo tienen ahora ojos para el cielo y oidos para el corazón cercano. El viento sopla fuerte, traza olas en el mar verde que les rodea, olas que se pierden y desaparecen a los pies de la siempre presente montaña.
Jack sonríe sin cesar, durante este verano ha sonreído injustificadamente muchas más veces de las que recuerda haber sonreído durante toda su vida. Incluso Ennis ha abandonado con frecuencia su gesto de muchacho hosco y cerrado para reír un poco. Jack ha querido decirle que debería reirse más a menudo, que parece más guapo cuando lo hace, pero ante la casi segura respuesta ("no me vengas con mariconadas Jack Twist")no le ha dicho nada, se ha mordido la lengua y se ha sentido por enésima vez feliz aquellos días, porque se siente responsable del cambio en el humor de Ennis del Mar.
Ahora le observa de reojo entre las briznas de hierba y las flores silvestres, y le dice:
- ¿Te puedo preguntar una cosa?
Ennis gruñe y se cala el sombrero sobre los ojos.
- No me jodas, Jack, quiero dormir un poco.
Pero intuye que Jack no se va a quedar callado y aguarda la pregunta. Pasa unos segundos en los que solo se oye el ruido del aire corriendo a su alrededor, entonces añade:
- ¿Se puede saber qué demonios quieres?
Jack ríe silenciosamente antes de decirle:
- Haz trabajar un poco tu cerebro, Ennis. Piensa un poco y dime: Si ahora te dijesen que pidieses 3 deseos y te dijesen que se iban a hacer realidad, ¿qué pedirías?... Pero tendrías que pedirlos ahora mismo, no iban a darte siete años de plazo para que pusieses la mente en marcha calentando motores.
- Vete a la mierda, Jack Twist, no me hace falta calentar motores para hacer funcionar ésta-le responde Ennis dándole un codazo y señalándose con la otra mano la cabeza-. O te crees que estás hablando con las putas ovejas...
- Pues venga, dale. Que pides.
Ennis se vuelve un poco para mirarle con los ojos solo entreabiertos y el ceño fruncido.
- Qué juego idiota te has inventado ésta vez. ¿es para tomarme un rato el pelo? ¿o si respondo bien hay premio?
"El premio te lo puedo dar aquí mismo respondas lo que respondas" piensa con una pizca de malicia Jack, pero tampoco esta vez le dice nada porque sabe que a Ennis no le gustan esas entradas directas, a Ennis hay que seguirle como quien se deja llevar por una corriente en el agua, sin luchar de frente contra ella, siguiendo sus contornos y aguardando el momento en que llega a la orilla. A Ennis hay que comprenderlo, hay que andar sus senderos aunque parezcan ir en dirección contraria a donde queremos llegar, leer en sus silencios y en su forma de desviar la mirada para poder encontrar los tesoros que guarda. Ahora detrás de sus cejas fruncidas advierte curiosidad y un principio de diversión.
- Del premio hablamos luego. Puedes llevártelo tú o puedo llevármelo yo, depende.
- ¿Entonces tú también vas a decir tus deseos?
- Pues claro. Hoy estamos de suerte, hay deseos para todos.
Le oye dejarse caer de nuevo y vuelven los dos a contemplar las nubes blancas desplazándose por el cielo azul.
- Vale. Tú primero-dice Ennis y Jack vuelve a sonreir-.
- Está bien -cierra los ojos y sin mucho esfuerzo empieza-Primero pediría una provisión de 500 botellas de whisky para asegurarme el suministro todo el tiempo que estemos aquí.
- Estupendo. Eso me ahorra uno de mis deseos -suelta Ennis y durante un rato se parten de risa los dos-.
Cuando Jack recupera la respiración continúa:
- Lo segundo, una cabaña aquí mismo, en Brokeback, con todas las comodidades. ¿Qué te parece?
-¿Aquí? -le escucha decir-... hombre, no está mal, aunque tiene que ser jodido el invierno en esta montaña... pero bueno, son tus deseos...
- Y el tercero, que Aguirre nos haga a los dos un contrato indefinido aquí arriba de por vida.
-...¿pero de verdad pedirías el estar cuidando las putas ovejas aquí arriba el resto de tu vida? ¿No sería mejor pedir ser millonario o un buen empleo en una ciudad que estar oliendo la mierda de estos bichos toda la vida?
Jack se irrita.
- Eres tonto del culo, Ennis del Mar.
- No, tú eres el tonto del culo, menudo forma de tirar tus deseos a la basura. A excepción del whisky, claro.
Ahora Ennis le contempla apoyado en un codo y él hace lo propio, con los rostros muy juntos como si fuesen a besarse.
- Vale, pues dime los tuyos, a ver esa elección tan de puta madre que has hecho. Sueltalo.
- Vale -dice Ennis con la mirada clavada en los ojos de Jack Twist, y casi sin respirar recita-: un rancho con caballos para Alma y para mi, un buen coche y una cartilla de ahorros bien repleta de dólares para hacer frente a los gastos de la vida.
- ¿Ah sí? ¿Esos son tus putos deseos?
- ¡Sí, esos son! ¿que pasa? -le grita Ennis-.
Una nube más oscura que el resto cubre el sol y la penumbra cruza sobre ellos como un negro presagio. Jack quiere oírle decir que es una broma, quiere que le pregunte porqué quiere una casa y un empleo para siempre en Brokeback, quiere que Ennis le diga algo que le alivie el peso de esa piedra fría que de pronto se ha instalado sobre su pecho.
Ennis en lugar de eso le besa con fuerza, abrazándole y haciendo que los dos rueden uno sobre otro por el suelo, y mientras lo hace Jack percibe unas lágrimas que no son suyas mojándole el rostro.
- Puto Jack Twist -le oye decir con el rostro enterrado en su hombro-.
Pasan mucho rato allí abrazados, con la primera sombra del inminente futuro planeando sobre sus corazones...

sábado, mayo 20, 2006

FRONTERA


“Desea compañía...Señor...”

Me mira un instante sorprendido, he salido de las sombras del portal y él ni siquiera me había adivinado, caminaba con la cabeza baja y el sombrero sobre los ojos como si no quisiese ver alrededor. Pero cuando al fin me distingue veo brillar su sonrisa en la penumbra y asiente imperceptiblemente. Así que caminamos los dos un rato hasta la casa donde trabajo, apartando de vez en cuando algún resto de basura con el pie, y yo con la cabeza bien alta procurando no perderme las miradas de los otros.
“Hoy me encargo yo del gringo guapo, ahora irán llegando los viejos gordos y sudorosos de siempre."
Cuando llego ante la ruinosa escalera y murmuro “es aquí”, noto por primera vez vergüenza de este lugar, por un instante una voz en mi interior grita “¿Pero has visto donde estás? ¿Cómo has llegado hasta aquí?”. Porque me sonrie con tanta inocencia y a la vez con una tristeza, no sé, creo que él no debería estar aquí... solo tengo 18 años, y he hecho el mismo recorrido en muchas ocasiones, pero nunca me he sentido así.
Me paro en el primer peldaño y le digo:“Oye, si quieres págame un trago y charlamos un rato, no hace falta subir.”.“¿No quieres trabajar?”pregunta con esa jodida sonrisa y aunque a mi esto no me va, y en cuanto tenga el dinero para pagar los gastos me casaré con mi novia, aunque eso siempre está en mi cabeza pienso que si me sonríe una vez mas le haré el trabajo por la cara.
En su lugar pongo gesto duro y me encojo de hombros.
“No es eso señor. Usted paga y yo hago lo mío, eso es todo”
No es lo que siento, deseo poner distancias entre esa mirada azul y yo, pero de algún modo pierdo el Norte y siento que lo que quiero es tenerle ahora desnudo delante de mí, quiero borrar esa melancolía de sus ojos con la yema de los dedos, bañarme en su sudor y después correr detrás de él donde me mande.
Son cosas del oficio, a veces pasan, y casi siempre ese rostro bonito te hace sentir tan sucio al terminar contigo que solo sientes alivio por habértelo quitado de encima... casi siempre este estado dura hasta que cierro la puerta del cuarto tras de mi, entonces el tío se vuelve y se afana en demostrar durante el tiempo contratado lo que piensa que eres: No eres nada. Carne de alquiler. Un cuerpo. Eres cero.. Eres el dinero que cae junto a la cama y ese gesto de victoria, esas palabras no pronunciadas que dicen “¿esto es lo que vales? ¿esto es lo que tengo que pagar para volver a hacer lo que quiera contigo? Pues perdona, pero menuda mierda de vida, chico...”
Pero el gringo de ojos azules se muestra tímido, su sonrisa dice lo contrario, está llena de deseo pero también hay dolor, como si no estuviese donde quisiera.
“Sabes, de momento solo quiero dormir abrazado a alguien, supongo que no te costará esfuerzo. Intentaré que sea una cabezada cortita.”, dice, y yo solo puedo encogerme de hombros y decir que sí...
...le observo desnudarse hipnotizado, lo hace con la misma sencillez como si estuviese a punto de acostarse en su propia cama y no en aquel camastro con unas cuantas pulgas de más. Se mete bajo las sábanas y dice bajito:

“Vamos, date prisa. El tiempo corre de mi cuenta, ¿no?”

Me desvisto a toda prisa intentando recordar en que punto he perdido mi profesionalidad, luego me meto en la cama a su lado, abrazo su cuerpo desnudo y nos quedamos así, sin una sola palabra, yo solo pensando en las ganas que tenía de esconderme allí desde que le ví.

Paso un segundo, un minuto, una eternidad...

Nuestros rostros estan tan próximos que cuando cae la primera gota salada rueda por su mejilla, llega a la comisura de mis labios y la recojo con la punta de la lengua.

“Señor, ¿esta bien?”...

Me estrecha más fuerte contra el y no abre la boca, nos quedamos así entrelazados con una luz de neón que entra por la ventana en lugar de la luna y parpadea sobre nuestros cuerpos, haciéndonos aparecer y desaparecer.

“Ahora estas, ahora no estas...”

El calor es uno más en la habitación., Le aprieto más fuerte, pienso “deja de llorar, joder”.
Entonces él entreabre los párpados y el mundo se vuelve azul...

“Ahora estas, ahora no estás”...
La imagen de hoy es un regalo de Alas, un abrazo para ella por el detalle...

jueves, mayo 18, 2006

ADIOS PUTOJACKTWIST


Hoy me he "desayunado" con la triste noticia de que el querido Puto Jack Twist nos deja, ha completado este ciclo y continúa su existencia más allá de las estrellas... creo que merece unas líneas para agradecer la cantidad de belleza y ternura que nos ha regalado, cuánta poesía ha puesto cada mañana en las ventanas de su casa para hacernos la vida más hermosa, y la fuente de inspiración que ha supuesto para que haya otros más que intenten expresar sus sentimientos a través de las palabras. Desde él han surgido delgados hilos de luz que han ido uniendo destinos, pasiones y corazones incluso más allá del oceáno, se han creado lazos, ahora hay toda una constelación Jack Twist que seguirá brillando mucho tiempo, espero.
Mientras tanto, queda este vínculo para quienes no nos resignemos a perder de vista a ese oscuro contable que se dedicaba a plantar versos en los tiestos y regarlos para verlos crecer:
...un abrazo, Ojos Azules, hasta siempre.

miércoles, mayo 17, 2006

EL DIARIO DE ENNIS DEL MAR (3ª PARTE)


(...y última, tranquilos. Quien haya llegado hasta aquí ya se merece una estrellita dorada...)


Sabes, Alma, no sé cuanto tiempo he pasado aquí tumbado con la camisa de Jack entre los brazos, pero ha habido un momento en que él ha aparecido, estaba tumbado a mi lado, nos mirábamos uno a otro y no pasaba nada, el solo me sonreía con esa sonrisa genuina marca Jack-Twist y me he sentido tan dichoso que no he querido moverme, porque una parte de mí sabía que no era real, que si extendía mis dedos para rozar su mejilla mal afeitada se desvanecería como el humo...
...así he aguantado cuanto he podido hasta que él se ha incorporado, se ha puesto en pie y ha desaparecido. He oido un suspiro, ha sido un poco como aquel que escuché de la Muerte pero más dulce, más necesitado de mi protección, de mi afecto, y ha conseguido que por enésima vez en esta historia llore ante la impotencia de querer abrazarlo y no conseguirlo.
Ahora oigo tu voz, Alma, te escucho decir: “Que bello amor, Ennis del mar. Dime cuando te he causado yo tanto dolor y tanto llanto. ¿Eso es lo que necesitabas para ser feliz?”...

De pronto te veo aquí como te veía cuando regresaba a casa después de un tiempo, un poco borrosa tras el reflejo de los cristales. ¿Es que tú también has muerto, Alma? Llevas una chaqueta marrón sobre un sencillo vestido floreado, estas sentada, las manos cruzadas sobre la mesa y el rostro oculto por el cabello. Quizás estoy invocándote con mis palabras, intentando visualizarte para explicarte, para contarte...

En esta caravana repleta de fantasmas tomo una decisión absurda. Contigo sentada en la mesa y la sombra de Jack Twist escabulléndose tras cada mueble, metiéndose bajo la cama y tapando un momentáneamente la luz que entra por los cristales, en medio de todo ese despliegue sobrenatural me acerco a la pila y me pongo a afeitarme, dejo mi cara como el trasero de un recién nacido, lo froto con jabón intentando eliminar las huellas del tiempo, luego me enjabono el pecho, las axilas, me mojo el cabello, termino por desnudarme y me enfundo el uniforme prometido: las botas relucientes, unos tejanos limpios (“algo limpio en esta casa, quien lo iba a decir”, te oigo mascullar), la camisa de Jack sobre mi piel y encima la mía, la que él guardaba. Me pongo el sombrero de las ocasiones especiales y listo para un rodeo... esta noche voy a cabalgar sobre el lomo del diablo, Alma, pero antes de ese viaje sin retorno voy a dejarte algo que me justifique, que me disculpe, para que si no perdones al menos comprendas...
Amo a Jack twist, lo amaré para siempre, y aunque aquel verano se redujera a una sola tarde en sus brazos y mi infierno sin él se alargase por un millón de años, aún así aceptaría el trato, porque no concibo mi vida sin él, porque si en algún sitio Alguien escribe las razones por las que las personas vienen a este mundo, en mi página solo está escrito su nombre.
No puedo decirte otra cosa, aunque siento tu dolor. No puedo hacer otra cosa que la que hice. No puedes pedir a un pájaro que no vuele buscando el cielo, ni a una planta que no hunda sus raíces en el suelo buscando el agua, ni convencer a un caballo para que no desee galopar por la llanura dejando tras de sí nubes de polvo. Del mismo modo no puedes pedir a Ennis del Mar que no ame a Jack Twist, porque ese amor es tan intrínseco a mí, está tan debajo de mi piel como mi carne y mis huesos, es mío como el color de mis ojos, mi manera de andar o el movimiento de mi pecho al respirar.

...mi traición. Mi gran engaño. Lo sé. Porqué me casé contigo, porqué no te dije “esto no puede ser” y me fui a buscar a Jack.
Claro que hice mal. Arruiné tu vida, arruiné la de Jack y he estado viviendo con mi propia ruina hasta este momento. Ennis el exterminador. Me hundí y arrastré conmigo las vidas de todos los que estaban a mi lado. El peor problema de Ennis del Mar es Ennis del Mar. Mi miedo a arriesgar, mi miedo a la derrota, mis dudas y mis preguntas. Fui tan estúpido que pensé que podría curarme de este amor como quien pasa un sarampión, creía que una vez casado contigo lo olvidaría e iría desapareciendo con cada vez que yo te hacía el amor con furia y desesperación, practicando con el acto un extraño autoexorcismo que pretendiese sacar del alma todos mis demonios. O por lo menos un demonio en concreto..

“Pobre Ennis del Mar. Has conseguido despertar mi compasión” te oigo decir desde la mesa, “Ya me das pena. ¿Es eso lo que querías conseguir?”

Mi risa suena clara como un arroyo fresco corriendo sobre una ladera.

No Alma, no. Lo que quiero que entiendas es lo mucho que le agradezco a Dios este amor, éramos dos hombres más pero cuando nos tocó, nada volvió a ser lo mismo, hizo magia en nosotros... Aquel sentimiento dio sentido a mi vida, alimentarlo en mi pecho hizo que desease seguir vivo cada mañana, para que siguiese creciendo dentro de mí y me llenase con sus aromas y colores. Si ahora Ennis del Mar se partiese en dos, dejaría el suelo lleno de flores, las que Jack sembró y que durante todos estos años no han parado de crecer...
¿Podrás explicarle esto a las chicas, Alma? ¿Podrás decírselo para que puedan entender a su padre?...

Llaman a la puerta.

“Es demasiado pronto, todavía no ha anochecido, no puede ser Ella” pienso presa del pánico. Aún así abro la puerta, tengo que demostrar un resto de orgullo y no esconderme debajo de la cama para que no pueda verme...

Eres tú, Alma, sonríes un poco embarazosamente, y a pesar de las huellas que los años han dejado en tu rostro, tu cara me resulta tan hermosa como el día que nos casamos.

- Hola... ¿Puedo pasar?

Me vuelvo un momento porque creo que tu otro yo, el espectral, con quien estaba hablando y que estaba sentado en la mesa, sigue allí pero alí ya no hay nadie, ni siquiera veo el espíritu juguetón de Jack jugando al escondite entre mis trastos.

- Claro... Esto está un poco desordenado, últimamente ando ocupado, sabes, y no tengo mucho tiempo para ocuparme de la casa.

Tu das un paso y contemplas el interior con una leve sonrisa empapada de compasión y tristeza.

“No, Alma, no. No tengas lástima de mi. Es justamente eso lo que no quiero que pienses.” me digo.

- No te preocupes. Hay días en que tenemos que hacer un verdadero esfuerzo para hacer la cama, ¿verdad Ennis?

Me sonríes y ahora la compasión ha desaparecido, es simplemente una sonrisa que te hace más bonita.

- Al menos hay una silla libre –bromeas y te sientas en el mismo sitio donde tu fantasma ha estado hace unos instantes. Irracionalmente pienso que la Alma del otro mundo va a dar un grito de protesta cuando caes sobre ella, pero si seguía allí, no dice nada-.

Me siento al otro lado de la mesa, un poco nervioso.

- Que sorpresa, Alma. No sé cuanto tiempo hacía que tú y yo no...
- Pasaba por aquí cerca y pensé que sería buena idea acercarme a saludarte.

Pienso que mientes, por eso de pronto me inundan presagios funestos:

- ¿Se trata de las chicas? ¿Le ha pasado algo a las chicas?

- ¡No, Ennis, no, tranquilo! Las chicas están bien. Pero se preocupan un poco por ti, ¿sabes?... – haces una pausa como si te costase esfuerzo seguir hablando, pero continúas – Piensan que estás demasiado solo.

Doy un respingo cuando extiende su mano sobre la mesa y la coloca sobre la mía.

- Ennis, solo quería que supieses... en fin, hay un tiempo limitado durante el cual una puede llevar la amargura en su corazón. Al principio es tan fuerte que casi es lo único que te hace continuar luchando, alimentar ese veneno. Luego las cosas se suavizan, se hacen más dulces, no sé como explicarte. Ha pasado tanto tiempo que yo ya no puedo ni quiero seguir con ese sentimiento. Por eso quería decirte... vaya, si quieres venir algún día a comer a casa, o que nos reunamos los cuatro, las chicas, tú y yo, y pasemos un rato agradable como cualquier familia... Incluso puedo venir algún día a echarte una mano con este desastre –haces un gesto con la mano abarcando lo que nos rodea y tratas de sonreír, pero ahora veo auténtica tristeza en tus ojos-. Eres el padre de mis hijas y solo por eso te quiero, no deseo verte así, y ellas tampoco...Dios, ¿y si un día te pasa algo y estás aquí solo?... Acéptanos, Ennis. –parece que lees mi pensamiento porque añades- No es una limosna. Es una muestra de cariño, nada más.

No sé que decirte. De pronto parece el momento oportuno para hablar de lo que siempre estuvo ahí.

- Alma, en cuanto a Jack...

Ella niega con la cabeza pero su expresión es serena.
- No hay nada que decir sobre Jack. Lo tuyo con él fue exclusivamente vuestro... lo he pensado mucho, creo que solo es otra historia de amor, amor entre personas, con vencedores y vencidos. –levantas la mirada y tus ojos brillan- De alguna manera siento que vencisteis, Ennis. Tu sacrificaste tanto por ese sentimiento que debes aprender a abrazarlo y amarlo para seguir viviendo, como yo he aprendido a encajar mi derrota. Pero también he aprendido que mi vida será mejor si te quiero y te acepto como el padre de mis hijas y el hombre que una vez fue mi esposo. Creo que hay un hueco libre en mi corazón para ello...simplemente quería decirte eso, puedes contar con nosotras... Si todos nos comprendemos y aprendemos a vivir con lo que pasó, seremos personas mejores, ¿no lo crees así?... ¿Ennis?

No lloro, aguanto las lágrimas para que no pienses que soy un viejo bobo. Nos damos un breve pero cálido abrazo, luego te separas, me pasas dos dedos por la mejilla y dices:

- Mañana si quieres llámame y te ayudaré a poner un poco de orden en este sitio. Solo si tu quieres, ¿vale?...-luego me miras de arriba abajo con otra sonrisa como si me vieses por primera vez - Que guapo te has puesto, ¿esperabas otra visita?

Meneo la cabeza riendo y te ries también. Me das otro abrazo y sales de la caravana.

Paso un rato contemplando como tu coche se pierde entre los rojizos rayos de luz del atardecer. Estoy inexplicablemente contento cuando cierro la puerta y el espíritu de Jack también lo está, zumba por allí dentro como un abejorro encantado con la llegada del verano.
Aunque no sé si tiene algún sentido ahora, meto los papeles que he escrito en un sobre blanco, escribo en él “Alma” y lo dejo sobre la mesa.
Luego me siento en una silla de cara a la puerta y cierro los ojos. De pronto siento mi corazón ligero, mi espíritu es un barco que ha soltado amarras y comienza a desplazarse aguas abajo, rumbo al océano, libre al fin de todo lastre con el sol de poniente marcando en el horizonte el camino.

Solo tengo una duda.

Murmuro: “Jack, ¿estas ahí?”

Me responde el chirrido de armónica más espantoso que jamás he escuchado, rompo a reir y mi risa solo tiene 19 años, pero ahora queda una eternidad por compartir.

lunes, mayo 15, 2006

EL DIARIO DE ENNIS DEL MAR (2ª PARTE)


“Ennis...”

Me he despertado de un salto, porque he oído su voz tan clara como si estuviese a mi lado, casi he sentido sus labios rozándome el cuello cuando ha susurrado mi nombre...
Pero no había nadie, solo la luz de un alba gris y mi pequeño universo de siempre; la cafetera abollada, un par de cacharros sucios sin fregar, la ropa de ayer hecha un ovillo en el suelo, y en medio de todo eso, junto a la ventana, la postal amarillenta de Brokeback clavada en la pared con una chincheta. Solo eso, Alma, solo eso dignifica mi vida, solo por lo que esa postal representa yo dejo de ser otro viejo vaquero demasiado aficionado a la cerveza y me convierto en alguien diferente, de pronto Ennis del Mar deja de ser un tipo de quien nadie se acuerda y pasa por encima de todo eso, lo que ese amor ha hecho en mi...

...contemplando la postal desde la cama la he visto vibrar suavemente y mecerse bajo los efectos de una brisa invisible. Por eso creo que hoy es el día, Alma, creo que hoy definitivamente voy a acompañar a la Muerte, porque siento cosas, todo es lo mismo pero a la vez todo es diferente, y creo que sin hacer mucho esfuerzo podría ver a jack Twist en aquel rincón igual que a los 19 años, las manos en los bolsillos de su chaqueta y la mirada baja, con una media sonrisa como si supiese un secreto que no quisiese contar. Mi madre me dijo una vez que los que van a morir pronto son quienes más fácilmente se comunican con el Otro lado, por eso creo que me está pasando lo que me está pasando...

...sabes, Alma, hace solo un instante estaba con Jack, los dos desnudos sobre una roca caliente por el sol de verano, en sus ojos bailaba la risa cuando me ha gritado:
“¡Salta, Ennis!”
Se ha tirado al agua. Yo he estirado los músculos ( unos músculos que no recordaba, largos y flexibles como los de un gato ) y me he lanzado tras él.
Te juro que era todo tan real, tengo presente la sensación de mi piel caldeada por el sol y el súbito impacto del agua helada, el golpe en el corazón, y un mínimo instante de pánico en la penumbra fría y azul hasta sentir una mano, la he agarrado y ha tirado de mi hacia arriba.
“Joder, está helada”, me ha dado tiempo a decir al sacar la cabeza, después Jack me ha abrazado, su cuerpo estaba frío y resbaladizo pero a la vez era acogedor, me he fundido contra él buscando eliminar cualquier resquicio, intentando llegar al calor que sabía guardaba en su interior, y así entrelazados nos hemos hundido otra vez... él ha perseguido mis labios con los suyos y su lengua en mi boca se ha mezclado con el sabor verde del río.
Entonces ahí abajo he pensado: “Dios mátame ahora y ahórrame todo el resto. Déjame morir aquí y prolongar este instante para siempre, Jack y yo, nada más, y el tacto de su boca contra la mía...”
Quizás ese instante fue real, quizás intuí por un segundo mi futuro y de verdad deseé morir en algún momento de aquel verano que marcó principio y final de nuestras vidas...
He visto a Jack sonreírme bajo el agua, su rostro más hermoso que nunca en medio de un torbellino de burbujas , he leído su nombre en mis labios (“ Ennis” ) y aunque no debiera haberle podido escuchar su voz ha sonado tan clara y alta que me ha traído al presente...

...estoy temblando, en la confusión del despertar creía que era efecto del frío del agua, luego he caido a la realidad como quien cae a un pozo repleto de cristales, me repongo del dolor y me dispongo a terminar el diario más breve jamás escrito, el diario de Ennis del Mar. Porque lo empecé la pasada noche y hoy cuando se ponga el sol pienso estar esperando a la Dama Negra sentado en esa silla, con mi viejo sombrero, las únicas botas buenas que aún me quedan y dos camisas, la mía y debajo la de Jack Twist, porque quiero darle a la Muerte alguna pista de donde quiero llegar... no sé, Alma, yo sigo llevándome su camisa a la cara y percibo su aroma, cierro los ojos y me parece sentir el olor genuino de Jack Twist, pero ya no sé si es que yo lo guardo con tanta claridad en mi recuerdo que... que es solo otro sueño...
...Alma, ¿reconocerá aún la Muerte la pista de Jack? ¿podrá leer su nombre en esta vieja camisa?Porque sabes, hace tantos años,está tan vieja y apolillada, y yo...no tengo más, Alma, no me queda nada más...
...

Dios mío, ¿va a ser así de difícil hasta el final?...

domingo, mayo 14, 2006

DESDE QUE TU TE HAS IDO


Alguien dijo una vez,en alguna de las páginas maravillosas que forman este círculo con deseo de crear belleza (creo que fue la querida voz que unas veces me canta y otras me susurra desde el Sur del Mundo), que a veces nuestra experiencia en la montaña Brokeback es tan intensa que todos los días hay detalles que nos la recuerdan: una flor creciendo en la cuneta, el color del cielo por la mañana, una mirada de cariño, una sonrisa amable... y como no, las canciones. Yo he elegido esta vez una que me conmueve especialmente, y que se me ocurre podría enviarle a Ennis del Mar para que tuviese una manera de expresar esos sentimientos que tanto le taladran y duelen en el corazón. La canción es de Cecilia, una cantaautora española fallecida prematuramente en los años 70 pero que se adelantó a su tiempo de una forma increíble. Como decían en la promoción de no me-acuerdo-quien, "conoces más canciones de Cecilia de las que tú crees": "Un ramito de violetas", "Dama Dama", "Nada de Nada", "Mi querida España"... Aunque algunos temas puedan reflejar situaciones de la España de hace cuarenta años que hoy nos resultan ajenas, sus canciones puramente de amor trascienden el tiempo y el espacio. O eso pienso yo...

Desde que tu te has ido

Desde que tu te has ido
desde que te has marchado
mis manos tienen frio
por no tener tus manos

desde que tu te has ido
desde que me has dejado
yo solo soy la sombra
de aquella que has amado
Y en mi jardin pequeño
de sueños y esperanzas
hay un rumor a invierno amor
sin ti no tengo nada
Hay un rumor a invierno amor
sin ti no tengo nada...

Desde que tu te has ido
desde que me has dejado
en esta casa nuestra
es que me falta algo
no se si es el aire
no se si es la luz
pero cuando miro amor
se que me faltas tu.

Si de tus labios tiernos
bebi todo mi canto
ahora y en silencio amor
quiero llorar mi llanto
ahora y en silencio amor
quiero llorar mi llanto.

La letra es bonita, pero con música ya te hace pedacitos el corazón. Que sirva de homenaje a todos los que os acercais a mi casa y dejais esas palabras hermosas que me hacen florecer cada mañana, con cada una de ellas mis ramas se estiran más y más, a veces me parece que voy a poder tocar el cielo...

sábado, mayo 13, 2006

SE VENDE


O se presta. O se regala.

Apartamento impecable, totalmente exterior. Un dormitorio. Buen salón. Servicios centrales. Inmejorables vistas, a 5 minutos del río más cercano. Para entrar a vivir.

...esto era una pequeña promesa que así queda ya cumplida.

Como siempre, gracias por las palabras que vuelan, van y vienen por este círculo de amor.

viernes, mayo 12, 2006

DIARIO DE ENNIS DEL MAR (1ª PARTE)

No sé como reuno la fuerza y el coraje para escribir estas líneas, en estos instantes de mi vida con la Muerte rondando mi caravana... por la noche oigo los pliegues de su negro manto rozando el suelo, los cristales de las ventanas, y su voz, que es dulce como la voz de Jack en la penumbra, su voz me dice: "Se acerca la hora, Ennis. ¿Estas ya preparado para viajar conmigo?"
... yo siempre le respondo que no, porque aunque soy viejo y estoy tan cansado, me aferro a las sabanas y lloro como un niño, sigo agarrándome a la vida porque todavía queda una cosa por hacer. Se lo digo a la Muerte y Ella suspira, su suspiro es más fuerte que el viento que hace vibrar mi caravana, consigue que mi corazón se detenga un instante, pero después continúa latiendo, golpeando mi pecho como un chico descontento golpea el plato que no desea seguir comiendo.
Y la Muerte ahí fuera susurra con la dulzura de una enamorada "No puedo esperarte siempre, Ennis del Mar. Por hoy está bien, seguiré mi ruta, pero recuerda que sigues en mi camino, cada día mi sendero se cruza con el tuyo."
...en cierto modo desearía abrir la puerta y terminar, pero aún hay algo que deseo hacer antes de irme. Porque aunque mi cuerpo se ha encogido y arrugado como un papel en la hoguera, mi amor nunca ha envejecido, ha continuado brillando cuando la oscuridad me cegaba, cuando la esperanza se había perdido, en ocasiones ha sido la única fuerza para seguir viviendo... y es lo que deseo dejar en estos papeles, por mis hijas, para que consigan entenderme, y por Alma, que pueda comprenderme y si es posible disculparme. Porque Alma, te quise tanto como me es posible querer a una mujer, pero desde el principio hubo una verdad irrefutable, esa verdad era Jack Twist, y después de Jack... después de Jack no hubo más.
Por eso, para que puedas sentir el deseo de explicar alguna vez a las chicas que el viejo Ennis del Mar no fue un mal hombre después de todo, para que me puedas recordar sin amargura , te voy a contar una historia:
"Erase una vez un chico, erase una vez un día recién empezado el verano, erase una caseta con una puerta cerrada, entonces se escuchó el ruido del tubo de escape de una vieja furgoneta y de pronto... cielo santo, Alma, de pronto el mundo saltó en pedazos, de pronto todos los relojes se pusieron a cero y la vida empezó a contar desde ese instante. Apenas se abrió la puerta de esa furgoneta y ví aquellos ojos azules supe que yo...
...supe que mi vida..."
...las lágrimas, mis viejas amigas, no me dejan ver el papel. Ellas nunca me han abandonado, ni siquiera ahora que estoy muriéndome en este trasto, abandonado por todos.
Mis lágrimas. Si por cada lágrima te devolviese una gota de vida, vivirías mil años, Jack Twist. Si por cada gota de mi sangre consiguiese un nuevo latido de tu pecho, me habría estrujado como un limón hasta quedarme seco... pero no ha sido así, y después de tanto tiempo todavía no puedo soportarlo, ¡Dios!, no puedo decirlo en voz alta:
Jack Twist ha muerto.
...y me maravillo del milagro de que él no este y yo haya podido seguir aquí, aunque sea llorando, para recordarlo. ¿Como lo has hecho, corazón? ¿Como has seguido latiendo, un día tras otro, si ya no había motivos para hacerlo?...
Necesitaré un día más, Muerte. Al menos un día más para contar mi historia.

EL ESPEJO


Amo contemplar a Jack. Jack es vida, Jack es belleza, energía positiva, es un poco de inocencia, creer que se va a poder salir con bien de las cosas por dificiles que se pongan... también es seducción, sexo, pasión, Jack representa abrazos sudorosos, es mirar tan de cerca un rostro que no lo puedes ver, un aliento entrecortado sobre otro, es dejarse ir y no pensar en nada...
Me sumerjo en las aguas de los ojos de Jack y deseo ser un pez para no tener que volver a salir a respirar.
Jack es Amor.

Pero ha ocurrido algo.

He descubierto que cuando me contemplo en el espejo, a quien veo es a Ennis del Mar.

Ha sido poco a poco. Ennis ha requerido de mi paciencia, de todo mi amor y mi atención, he tenido que sacar brillo a su imagen con ternura, repasar con la yema de los dedos las diminutas arrugas en la comisura de sus párpados, rascar en sus silencios, en su forma de bajar la mirada. He pulido sus contornos con tanta dulzura como si de verdad estuviese acariciando el cabello sobre sus sienes...me he conmovido al ver sus señales de envejecimiento, la aspereza de sus mejillas sin afeitar y las legañas en sus ojos, esas que se niega a despegar después de las noches en que ha soñado con Jack y no quiere despertar... la forma en que traga saliva cuando algo (una carta con letras rojas, una camisa en un armario) le emociona tanto que no puede coger aire y el corazón quiere escapársele por la garganta...
He raspado la superficie y primero he encontrado su amargura y su dolor, por ser él quien tiene que seguir levantándose cada mañana, haciendo un esfuerzo para comenzar a vivir, por ser él quien se ha quedado para cargar sobre sus hombros con el peso de la tragedia. Ahí estaba también su miedo a luchar por lo que ama, y su cólera hacia si mismo por su incapacidad para demostrar sus sentimientos, por el esfuerzo que le cuesta estrechar a Jack entre sus brazos y por lo mal que se siente cuando él se ha ido por no haberle abrazado lo suficiente... por la cantidad de abrazos que podía haber dado y se han quedado en su pecho, secos e inútiles como flores cortadas.
He escarbado una y otra vez, queriendo llegar a su núcleo interior, al centro de su corazón, y cuando por fin lo he conseguido...

...ahí estaba yo.

Yo soy tu, Ennis del Mar, ese hombre melancólico, enamorado, solitario, que cierra una y otra vez la puerta a la felicidad cuando pasa por su lado, que finge ser duro y no necesitar de nadie pero que está una hora vomitando en un garaje con la cabeza entre las rodillas ante la sola idea de no volver a ver a Jack.
Y tú eres yo, un ángel con las alas cortadas dejado caer a este mundo sin ninguna explicación, que no sabe muy bien que es lo que hace aquí, donde va ni de donde viene, que intenta hacer lo correcto mientras se pregunta por dentro qué es lo correcto... que procura recordar cual era el sistema para pegar un salto y alzar el vuelo sin estar seguro de haberlo sabido alguna vez. Recibiendo golpes sin saber de donde vienen.
Esperando la ocasión para recuperar esas alas perdidas.

Aunque no lo sé, Ennis del mar. Quizás con Jack tus alas se fueron para siempre.

Yo espero tener todavía mi oportunidad...

Espero...

martes, mayo 09, 2006

BURBUJA


...hay veces que noto un vacío dentro, es un vacío tan grande que ocupa todo mi interior y no deja en la superficie más que una capa fina y transparente, lo justo para que se sepa que estoy ahí, que se intuya mi forma pero nada más, una película tan frágil y delicada que se rompe al menor roce sin dejar más que unas gotas saladas, como esas que emborronan las líneas de una carta que nunca quisimos recibir.

Ese vacío siempre está ahí, en ocasiones es tan pequeño que no podría esconder allí dentro una mariposa o un gorrión, otras es inmenso e inhóspito como un mar bajo nubes tormentosas. Hay días que puedo olvidarlo, días que logro llenarlo de palabras, días en que se llena de sol y me tumbo en la arena como si estuviese en una playa desierta, y hay días en que rugen vientos huracanados y tengo que encogerme en un rincón y hacerme pequeñito, esperando que pase la borrasca.

Pero siempre está ahí y hasta que encuentre la forma de llenarlo tengo que mantenerme flotando, volando pero sin tocar el suelo para no reventar y desaparecer como una burbuja... Ahora he encontrado refugio en estas montañas mágicas , aquí siempre encuentro una buena brisa que me mantiene en el aire y en ocasiones trae el rumor de voces que me cuentan historias hermosas, cantan canciones y me hacen subir hacia el azul y fundirme con ese espacio. Allí en lo alto no me importa perder mis límites porque cuando lo hago mi vacío se funde con el espacio y me convierto en puro cielo...

domingo, mayo 07, 2006

ALMA


Alma nunca subió a la montaña.
Alma no conoció como sopla el viento allí arriba, como agita las flores en la pradera y hace correr las nubes por el cielo inmenso.
Alma no supo lo que era sentirse abrazada en una tienda de campaña, oyendo los ruidos de la noche mientras el cálido aliento del deseo acariciaba su nuca.
Alma solo conoció la espera, contar las horas aguardando el final de aquellas excursiones de pesca con el corazón roto y la cabeza llena de preguntas sobre qué era lo que debía hacer.
"Esta será la última vez" se repetía siempre con los ojos llenos de lágrimas y los nudillos incrustados en la boca para que las niñas no la oyesen llorar. "Si vuelve a subir allí arriba le diré que esto se ha acabado, le siré que me voy para siempre, le diré..."
Entre tanto los acantilados de Ennis del Mar crecían y se estiraban como el trigo en verano, y Alma quedaba allí abajo impotente, viendo cada vez más dificil escalar esas paredes y llegar hasta él, trepar por aquellos muros de piedra para alcanzar su corazón. Fallaban sus fuerzas y fallaba también su valor, porque ¿que ocurriría si no hubiese sitio arriba para ella? ¿podría sobrevivir a la caída?
...con la frente ardiendo apoyada contra el cristal vió por fin llegar la odiada furgoneta y a Ennis bajar de un salto, tan radiante y lleno de energía como si bebiese en aquellas montañas de la fuente de la Eterna Juventud.
"Mamá, ¿es papá? ¿ya vuelve papá de pescar?"
No respondió, en su lugar se miró la palma de las manos y vió unas medias lunas cárdenas en los lugares donde se había clavado las uñas sin sentir. Afuera se escuchó un alegre toque de claxon, Alma levantó la mirada y alcanzó a ver una sonrisa y el destello de unos ojos azules antes de que el traqueteante cacharro volviese a arrancar.
"Ya estoy en casa", oyó decir a Ennis desde la puerta y las niñas corrieron a recibirle.
Ella volvió a apoyar la cabeza contra la ventana, los músculos inmovilizados por el dolor, observando como la furgoneta se iba haciendo más pequeña hasta desaparecer en una nube de polvo del camino.
"Puto Jack Twist..."
...estas pequeñas reflexiones sobre Alma se las dedicaré a mi amiga Ana cuyas últimas palabras desde el sur del mundo me han llevado a escribir estas rápidas líneas. Gracias amiga, una vez más actúas como fuente de inspiración. Una vez más recomiendo una página, como intento hacer siempre que algo me conmueve, me emociona o simplemente despierta mi cariño, tratando de cerrar este círculo de buenas intenciones, corazones agradecidos y palabras hermosas:
Continuamos batiendo alas, volando alto...

viernes, mayo 05, 2006

FLORES PARA PON


...como no tengo otro medio de agradecer a este pequeño espíritu su visita a mi página, me limito a dejar unas flores, un pocillo con agua y un poco de comida, no sé si podrá encontrar aquí la pequeña sombra que busca para descansar porque estas no son tierras faciles...pero es necesario que alguien deje aquí sus semillas, y que de estos suelos castigados salgan flores hermosas. Espero que pases aquí pequeños ratos,reposes, te tiendas a la sombra sobre el cesped y veas como te hacen guiños los rayos de sol entre las hojas, que te animes a hacer tu pequeño nido en una de mis ramas. Este árbol un poco cansado no recuerda lo que es soportar ningún peso más que el de las hojas secas en otoño pero creo que tu corazón liviano revitalizará su savia y recordará de nuevo lo que es crecer hacia lo alto.
Continuamos en pleno vuelo, directos hacia la luz...

jueves, mayo 04, 2006

ENNIS DEL MAR HA MUERTO


Cuando abrí los ojos no sabía lo que había ocurrido, simplemente me sentía diferente. Diferente quiere decir mejor, mucho mejor en realidad: podía erguir más la espalda, mis ojos estaban más claros, y hacía tiempo que no sentía la mente tan despejada ni la boca tan limpia, sin el agrio regusto a cerveza de la noche anterior... También era todo un poco extraño, no era como salir de un sueño sino algo distinto, de pronto estaba allí de pie en medio, vestido y mirando al suelo... llevaba puesto un viejo sombrero apolillado que hacía muchísimo que no me ponía, de hecho pensaba que ya no estaba entre mis cosas porque la última vez que estuvo en mi cabeza el viento del Oeste barría las montañas y había alguien que hacía esas cumbres mágicas...
"Pero de donde ha salido", pensé quitándomelo de la cabeza y sosteniéndolo contra mi pecho. Después ví mi camisa, unas conocidas manchas de sangre seca y acudió a mis ojos la vieja y familiar sensación, como si alguien dejase caer con exquisito cuidado una gota de vinagre sobre cada una de mis pupilas, entonces las lágrimas volvieron a hacer borroso el mundo a mi alrededor, con la misma fuerza que siempre, como si el dolor fuese nuevo y no pensase acabar nunca...
Estuve un rato así, cubriéndome el rostro con las manos e intentando contener todo aquel llanto, preguntándome porqué había hecho aquello, porqué me torturaba a mí mismo de esa manera, hasta cuando iba a durar.... como siempre no había respuestas...
Al fin me serené y miré alrededor con mis nuevos y nítidos ojos, contemplando la caravana...
...vaya, parecía que llevase un siglo deshabitada, nadie había limpiado el polvo que habitualmente el viento del desierto cuela por todos los rincones y para colmo el ventanuco que hay sobre la destartalada cocinilla eléctrica estaba abierto, las cortinas revoloteaban y por ellas entraba la arena a ráfagas, cubriendo poco a poco el suelo, los rincones, los muebles, la cama...
"La cama, Santo Dios..."
Bajo aquella colcha descolorida había un bulto, un cuerpo humano con el aspecto de un muñeco roto y abandonado.
Era yo.
No sentí tristeza ni pesar, solo algo parecido a la sorpresa, que era bastante más de lo que había sido capaz de sentir durante los últimos años. Sin duda estaba muerto, la piel tenía un color extraño y parecía haberse encogido en torno a las mandíbulas, mostrando los pocos dientes que me quedaban. Por si me restaba alguna duda, un grueso moscón azulado se posó sobre mis labios, luego sobre el extremo de mi afilada nariz y se quedó alli frotándose las patas delanteras, sin que aquel Ennis del Mar que yacía boca arriba hiciese el menor gesto para espantar a la intrusa de su rostro.
"No hay duda, estoy muerto", me dije con cierto desapasionamiento, y acto seguido me atrapó un ataque de profunda autocompación al verme allí, solo y abandonado a merced de los insectos. ¿Cuanto tiempo llevaba allí? ¿Es que nadie me había echado de menos? ¿Se iba a convertir la maldita caravana en mi gran ataúd metálico por los siglos de los siglos? Repentinamente fui consciente de lo sólo que había estado todos esos años, encerrado en mí mismo con la única compañía de mis recuerdos y la nostalgia por el tiempo perdido.
"Que final tan triste, Ennis del Mar. Ni siquiera al final pudiste morir con un poco de dignidad. Ni una oportunidad para enmendar los errores del pasado, ninguna posibilidad de abandonar el dolor."
Esta vez no lloré como unos instantes antes, tan solo volví a cerrar los ojos y pregunté mentalmente: "¿Ahora qué?"
Descubrí que el tiempo no transcurre igual cuando uno está muerto, porque aunque me había parecido solo un parpadeo de pronto la mortecina luz que entraba por el ventanuco había desaparecido, todo estaba oscuro, había anochecido. Me pareció mejor, la realidad se difuminaba en sombras apenas reconocibles y una suave luz plateada que supuse provenía de la luna hacía parecer todo más hermoso.
Una voz interior, quizás la mía propia o quizás no (porque aquel tono resultaba mucho más amable del que acostumbro a utilizar conmigo mismo) me susurró:
"Sal fuera, Ennis del Mar."
Casi creí percibir un poco de cariño en las palabras, como si alguien comprendiese mi agonía y pensase que era el momento de curar las heridas, de descansar por fin. Me fue imposible negarme a obedecer aquella suave orden y casi sin mover los pies llegué hasta la puerta, la abrí sin ruido y salí al exterior.
"Oh, Dios... Conozco este lugar."
El suave aroma de los pinos y el aire fresco de la noche golpearon mi rostro de una forma tan real que me resultó dificil creer que estaba de veras muerto.
"¿Ves la luz, Ennis?... Camina hacia la luz."
"Mierda",dije. "¿Así que todo va a ser así, como comentan en los programas de televisión? ¿Unos recuerdos del pasado, un tunel oscuro y un viaje hacia una luz? Pues mierda otra vez, no quiero ir hacia la luz. No quiero encontrarme con Dios. Qué quiere Dios de mí, qué pretende que le diga... ¿Quiere que le de las gracias por la vida que me ha tocado vivir? Pues no pienso hacerlo. No voy a ir hacia la puta luz."
Hubo un instante de silencio y luego la voz insistió:
"Joder, Ennis. Camina hacia la luz."
La verdad estalló en mi interior, fue como una gran explosión blanca.
"No puede ser."
Miré a un lado y a otro hasta encontrarla, un tenue resplandor anaranjado entre las ramas de los árboles y eché a correr hacía allí como un loco, con el corazón convertido en una inmensa bola en mi garganta que me impedía respirar y las lágrimas, ¡otra vez las lágrimas!, corriendo por mi rostro como locas, arrastrando por fin la amargura y la pena de tantos y tantos años... Salí a un claro y me detuve casi sin aliento.
Ví una tienda de campaña, ví una hoguera, ví alguien con sombrero tejano agachado, poniendo leños en la lumbre ,ví la forma de aquellos hombros y el cabello oscuro de esa nuca.
Ese alguien se volvió y ví unos ojos.
"Por fin estás aquí, Ennis. Ya tenía el culo helado de esperar."
Corrí. Lo abracé. El mismo viejo aroma. El mismo olor. Estaba en el Cielo.
"Puto Jack Twist".
...no sé si Dios me fulminará con un rayo divino por esta imagen del paraíso, porque en este punto en el que acaba el cuento Ennis y Jack están a punto de hacer el amor frente a ese fuego... pero si creo que Dios representa precisamente ese Amor, debo creer que todo ocurre de este modo, y que los dos vaqueros al fin juntos se aman por toda una eternidad ( o dos, porque tratándose de Amor con mayúsculas a veces una eternidad no es suficiente), de manera que... que Dios los bendiga por siempre.
Una vez más, volando a ras de suelo...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo