domingo, diciembre 31, 2006

FIN DE AÑO, PRINCIPIO DE AÑO.


Ahí están, Ennis y Jack, "tirándose en plancha" como se suele decir no solo cuando uno se tira al agua, sino cuando uno se lanza a vivir a ciegas tantas cosas de la vida...

...bueno, si alguien ha pasado ya por las casas de mis queridas Ana del Sur o Pon, no voy a decir nada que no se haya dicho ya allí, ni quizás nada que no haya repetido en otras ocasiones en esta parcela de mi mismo a la que llamo "la montaña"...
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...ah, sigues ahí, pues entonces te voy a hacer ¡una vez más! repaso... porque esto lo he sentido tantas veces fuera del alcance de mis manos y he hecho tantos replanteamientos que ya perdí la noción, el recuerdo, el saber si tu y yo, caminante de la montaña, hemos hablado de esto ya o si fue solo un sueño...

...así que te voy a hablar, visitante, de la primera vez que me enfrenté a Brokeback, en un DVD portatil, con una pantalla pequeñita y a escondidas. Estaba solo, así que nadie compartió eso conmigo, nadie me vio poner el pie en el umbral de la montaña, y nadie puede decirme si mi rostro cambió cuando crucé al otro lado.

No sé el tiempo que intenté llevar por mi mismo ese estado absolutamente irracional de mi ánimo, vivir con todos esos sentimientos, esas sensaciones... porque vaya, mi alma es muy "Ennis del Mar", y habría seguido devorado por esa fiebre mostrando tan solo una sonrisa nostálgica al exterior si no hubiese sido por no resignarme a que la historia hubiese terminado con los títulos del final. Quise más, me aventuré, y aún recuerdo la emoción al ver en algún momento el enlace a un sitio llamado "Puto Jack Twist"... no conozco al "puto" personalmente, pero quisera saber si es consciente de lo que se originó en aquel lugar, bajo el influjo de sus palabras...

Yo hacía veinte años que había olvidado el deseo de escribir y ahora esa pasión de la juventud arde en mi igual que ayer, escribo, es más, me escribo y me reinvento, un poco lo comparto, el resto lo guardo para mi y en ese resto continúo, floto en espirales de letras, estrellas, angeles y sombreros de cowboy, me escribo y me descubro, encuentro territorios desconocidos en mi, de pronto no soy algo previsible y rutinario, de pronto me he convertido en un continente inexplorado...

Ese es un lado, la mitad del melón.

La otra mitad sois vosotros.

Lo he repetido mil veces y no me canso de hacerlo: ¡Cuanto amor! ¡Cuanto amor he recibido en esta montaña! Me emociono hasta las lágrimas de puro agradecimiento.Jack Twist era para mi la imagen del amor, y de su mano se ha llenado de amor mi vida.
Brokeback era solo una película. Vosotros sois seres reales, no terminais con los títulos de crédito, existis, y si hay algo que agradezco a este año que terrmina es el poder haberos conocido. Uno por uno, sin mencionar nadie por no olvidar a nadie, a todos, gracias. Mi corazón se ha convertido en una hoguera ardiendo y en torno a ella hay un montón de seres maravillosos calentándose las manos y susurrando historias, con sus brazos extendidos llenos de calor y afecto.

Con vosotros, en esta inigualable compañía, despido un año y recibo el próximo.

Ojalá esta cadena de amor perdure mucho tiempo.

Feliz año, montañeses, os quiero.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo