viernes, febrero 01, 2013

I WAS AN EARTHLING WEREWOLF IN THE OUTER SPACE ( I )



Claves:
Earthling: Habitante del planeta Tierra.
Werewolf: Licántropo.
Outer Space: Espacio exterior.

Cuaderno de Bitácora del Capitán Canelo - Dïa 1

..en estos tiempos en los que la hiperpoblada y vieja Tierra se ha convertido en una especie de eterno cotillón de nochevieja en el que no puedes dar un paso atrás sin pisarle el juanete a alguien, resulta cada vez más refrescante abandonar la superficie y pasar largos meses de travesía interestelar sin agobios, apreturas ni atmósferas limitadas de oxígeno. 
En esta ocasión la empresa "Save The Pigs" nos ha encargado el transporte de ciento cincuenta mil cerdos  ( lechones, en realidad ) a la luna Porcina del planeta Piara, en la cual y aprovechando las condiciones climáticas cien por cien extremeñas se han habilitado grandes dehesas plantadas de encinas terrícolas en donde los gorrinos prosperarán y serán felices...¿pensando en el bienestar cochinero?...no, craso error: cuando los felices marranos tengan el peso adecuado serán convenientemente sacrificados, despiezados y curados para volver convertidos en embutido ibérico de primera calidad. Apoyar con mi trabajo los negocios de empresas como "Save The Pigs" deberia crearme problemas de conciencia pues es evidente que no pretenden salvar la diversidad biológica del planeta sino lucrarse el bolsillo, pero que diablos, ese montón de cerdos van a vivir mejor durante su periplo vital de lo que vivirán la mayoría de los humanos que hemos dejado en tierra durante el resto de sus grises existencias, y si las madres de todos ellos pudiesen darme su opinión seguramente  estarían agradecidas...
La tripulación que me ha sido asignada para este trayecto en principio rutinario es un tanto inusual: inusual por la desmedida proporción de componente humano ( por lo general se reduce a uno o dos humanos y un centenar de humanoides ), e inusual también por el perfil un poco atípico de mis compañeros de vuelo. Por lo general estoy habituado a surcar las entrañas interestelares en compañía de señores gorditos aficionados a la cerveza que pasan la mayor parte del tiempo durmiendo y viendo teleseries del siglo XX; en cambio en esta ocasión mis compañeros de vuelo conforman una galería de personajes que como mínimo podría definirse como peculiar:
En primer lugar, mi lugarteniente Dita, una enigmática pero seductora mujer que según se rumorea en los círculos de navegadores hiperespaciales es una mujer de conducta un tanto lasciva y aficionada a prácticas de carácter mayormente sadomasoquista, aunque nadie lo diría con sus maneras de joven sencilla y bien educada...


El oficial y piloto Perkins, un atractivo caballero que a pesar de su espléndido expediente académico anda muy corto de horas de vuelo pero que si se encuentra a bordo ( según las mismas pérfidas fuentes que me informaron lo del rollo "ama-esclavo" que le gusta practicar a mi lugarteniente ), es gracias a sus habilidades para el sexo oral que ha puesto en juego con toda la cúpula directiva de la naviera. Si eso es cierto, el oficial Perkins podrá ser mañoso en sus felaciones pero muy poco escrupuloso a la hora de pensar qué cosa se anda metiendo entre los dientes...


El oficial de mantenimiento Deveraux, un sujeto con reputación de agresivo y con unos brazacos como para cargarse un oso a base de sopapos. Presupongo que no vamos a llevarnos bien pero tendré que aguantar el tipo con una sonrisa si no quiero ser víctima de esos bíceps, he-he...espero que lo de que cuando el rio suena agua lleva sea cierto, y que las habilidades de la lugarteniente Dita puedan  mantenerlo ocupado en algo que no sea golpear al resto de la tripulación.


Y por último la encantadora y jovencísima Juju, nuestra oficial médico, que a pesar de su aspecto nada coherente con una profesional de las ramas sanitarias, lo mismo te practica un enema que te mete un cateter en donde haga falta sin perder por un momento la sonrisa en esos morritos en forma de corazón...


...como?...¿que si siento debilidad por la pequeña Jujú?...aaaah, no, os equivocais, porque aún siendo la miembro de la tripulación en quien tengo más confianza, mi corazón pertenece por completo a mi humanoide-mayordomo-de-servicio Eric, un ejemplar de un metro noventa con poco más de un 15% de material humano en su composición, pero también poseedor de unas cualidades que a día de hoy no he sido capaz de encontrar en ningún terraqueo 100% y de las que no es pertinente hablar en un cuaderno de bitácora...


...es cierto, un equipo un tanto excepcional para un viaje que se augura largo, aburrido y rutinario, durante el cual el mejor divertimento con el que contaremos seremos nosotros mismos...
...vaya, visto así, estoy incluso un poco emocionado...

Diario de X:

...ahora lo sé: aquello que me asaltó la noche anterior a nuestro despegue no fue el yorkshire de mi vecina como me dije al despertar al día siguiente con aquellas dentelladas en la pantorrilla...era demasiado grande, los dientes eran demasiado amarillos y además no llevaba ninguno de esos jerseys de punto que mi vecina le teje a todos sus perros: era un LICÁNTROPO, y una vez que hemos dejado la superficie de la Tierra mis dudas se han disipado pues por lo visto lo de esperar a la luna llena ha dejado de ser un requisito imprescindible y he tenido tres conatos de conversión a una horrenda fase canina que he disimulado pretextando cada vez que debía visitar el excusado. Por ahora puedo contenerlo pero...¿qué sucederá durante las próximas dos semanas?...¿seré capaz de mantener la bestia a raya, o terminaré siendo desencadenante de una espantosa masacre?...


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo