sábado, noviembre 29, 2008

CUMPLE


Hoy es mi cumpleaños, como veis no tengo excesivo tiempo porque el capi me está aguardando en su descapotable para hacerme ver las estrellas, creo, pero siempre, en este día, me gusta dejar unas palabras aunque sólo sea para en años posteriores, tal fecha como hoy, poder echarlas un vistazo y sonreir, por todo lo hermoso vivido y compartido.
Ha sido un viaje largo, he dejado cosas por el camino pero he retenido entre las manos las más hermosas...a decir verdad todo ha tenido su momento, en su momento ha sido lo apropiado y cuando el tiempo así lo ha decidido, una parte ha terminado.
Otra se ha quedado en mi corazón, y aquí lo guardo como el mejor de los regalos.
Feliz cumpleaños a mi mismo, jaja, y mucha felicidad y agradecimiento a todos los que pasando por aquí han hecho mi alma más hermosa.
A todos, los que estan y los que no estan, feliz viaje y un abrazo.

viernes, noviembre 28, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 8 )


TORMENTA EN LA NIEVE

Sinopsis: Nadie puede haber olvidado como el panoli protagonista queda anonadado y despechado al ver como Jack y Owen se lo montan de mega-fábula en los baños de una cabaña perdida en la nieve de la montaña. No seamos críticos con Owen, ¿quien en su pellejo no se dejaría dar un filetillo en las duchas?...Yo por ejemplo, mismamente pues cjo-cjo-cjo, me dió la tos...

El amanecer me sorprendió rodando en un trineo, buscando siempre las cuestas abajo por intentar llegar a la costa, donde nunca había estado, porque la costa en mi situación era un lugar tan bueno como cualquier otro. No sé cuantas horas rodé por la ventisca de nieve bajo nuestro permanente cielo crepuscular, a veces empujando el trineo, a veces dejándome simplemente llevar por las pendientes, mientras en mi corazón bullían sentimientos opuestos: por un lado extrañaba a Cucú, a Fufú e incluso a Toshiko a pesar del poco tiempo que habíamos compartido, quizás nada más por el hecho de sentirme perteneciente por una vez a un grupo, aunque se tratase de una pandilla de cabrones como aquella…

Por otro lado estaba el dolor. ¿Porqué me sentía engañado en aquellos tiempos crueles en que nadie decía la verdad?...pues porque creí a Jack cuando apagó mi sensor de localización y me dijo que era por amor. Tan solo por ese dolor y esa rabia, a pesar de estar exhausto, no paraba de correr, esperando que nunca ninguno de ellos pudiera encontrarme.

…en un momento dado me vi tumbado boca arriba en la nieve, y la silueta de alguien recortada contra el cielo, contemplándome.

-¿Estás vivo?

Era una chica rubia y pecosa envuelta en una capucha peluda, con un semblante que tan solo delataba una educada curiosidad.

-Siiiii –grazné haciéndola dar un paso atrás- Cuando acaba la puta nieve…

- Estás casi al pie de la montaña. Supongo que te has perdido.

-¡No, joder, me encanta quedarme tirado en la nieve con la mente en blanco! –grité sin moverme quizás en pleno delirio- …¡voy a morir!...¿estoy muerto ya?

La chica rubia me contempló un largo rato y al final sonrió, diría yo que luminosamente.

-Yo diría que estás vivo, si no sería imposible ser tan grosero. La costa está solo a 20 kilómetros, yo vivo allí. Te llevaré si te portas bien.

Elevé la cabeza lo justo para ver un todoterreno rojo ronroneando suavemente a pocos metros de nosotros.

-Hoy en día nadie recoge a nadie en mitad de la nada así como así –la dije desconfiado-.

-Hoy en dia cada uno hace lo que le da la gana –me corrigió ella- y contigo no tengo sensación de peligro. Tienes cara de panoli.

Otra vez. La palabra.

-¿Ah si?¿Y qué con mi cara de panoli?

-Pues que supongo que si te dejo aquí tirado acabarán contigo las alimañas. Y como no me inspiras miedo pues, si tu quieres, te llevo. Y si no me voy y tan amigos.

Pensé en Jack y Owen compartiendo un café con leche y unas galletitas en el refugio, y sentí deseos de acabar allí mismo muerto congelado por ser tan jilipollas y haberme implicado tanto en el rollo de aquel tío a quien, a fin de cuentas, no conocía de nada. Luego sonreí un poco y pregunté:

-No conocerás a nadie llamado capitán Harkness…

Meneó negativamente la cabeza.

-¿Y algo llamado Torchwood?

Otra negación.

-Entonces eres la persona que necesito…

Ella sonrió otra vez y contestó:

-Sin duda tú tampoco conoces a mamá…

Ladeé la cabeza y de pronto ví aparecer junto a el todoterreno a una mole grande como el Kilimanjaro enfundada en una parka roja a juego con el vehículo y una capucha que no me dejaba ver su rostro. La mole sin duda había salido del todoterreno y su aspecto, con el cielo violáceo a sus espaldas y el viento aullando a su alrededor, era simplemente pavoroso.

-Tranquilo-dijo la rubia conteniendo la risa-No se ha comido todavía nadie, al menos delante mio.

La mole llegó a mi lado y quitándose la capucha descubrió una erizada melena rubia, una mirada con varios kilos de rimmel y unos labios terroríficamente pintados con los que vocalizó despacio:

-…oh Caroline…un pequeñín perdido en la nieve…

Algo en su tono monocorde me erizó los pelos del lomo. Miré a la chica esperando una señal suya gritando “¡Ahora, escapa y huye!”pero no fue así, sonrió intentando tranquilizarme y dijo amistosamente:

-Tranquila mami, es solo un hombre perdido en la nieve…

-POBRE CHIQUITIN-ladró el pedrusco humano-NECESITA TODO NUESTRO CARIÑO.

-…quizás no todo –respondí sonriendo yo también nerviosamente-, puede que baste con una pequeña parte…

La mole dio dos pasos ensombreciendo el sol tras de sí y rugió:

-…ven…con…mamá…

…como suele ocurrir en los cuentos, en ese momento se escuchó el ruido de un motor a toda velocidad, Caroline y su mamá desviaron la mirada, yo levanté la vista y los tres vimos un reluciente vehiculo negro por la capota del cual asomaba medio cuerpo del capitán Harkness gritando por un megáfono:

-¡APÁRTATE DE ÉL, SUPERZORRA DE LAS GALAXIAS! ¡DATE POR PERDIDA, SOMOS TORCHWOOD!

-(¿me ha llamado “superzorra”?)-inquirió la mole a Caroline en sottovoce-.

-Tranquila mamá. Es un cretino que pasa por ahí.

Jack bajó de un gallardo salto del coche con un arma en la mano y ordenó:

-Bien, todos al suelo…menos tú, claro-me dijo sonriendo como si todavía pudiese engañarme-Están todos prácticamente detenidos.

Entonces la rubia se acercó sonriendo a Jack y exclamó afable:

-Oh, ¿es usted el capitán Harkness?

Jack hinchó el pecho cual pollo tomatero y ensayó con ella su sonrisa especial.

-En efecto preciosa. Y tú sin duda eres…

La rodilla de Caroline se proyectó contra los cataplines de Jack el cual congeló su sonrisa, se puso blanco y por fin rodó por la nieve aullando. El resto de Torchwood ( Cucú, Toshiko y supongo que debía incluir ya a Owen)bajó del vehículo con ojos asombrados.

“Joooodeeeer” exclamó Cucú, pero era evidente que ni ella ni Thosiko demostraban mucho dolor por el tratamiento que Caroline había aplicado a los huevos caza-marcianos de Jack, más bien creí verlas tratando de contener risitas flojas. Tan solo Owen compuso un gesto compungido y exclamó “Jaackyyy”.

-Vale, ahora –siguió Caroline cogiendo la pistola y apuntando a Jack a los sesos-, explícame a quien llamabas “zorra de las galaxias”…

Y para rematar puso una de sus botas sobre la cabeza de Jack, hundiéndole el rostro en la nieve…

(Continuará)

...tampoco nadie habrá olvidado los derechos de imagen de mon capitain y el equipo Torchwood, (esto me inspira un poco de tedio, pero creo que hay que ponerlo) ni debe olvidar que en el caso de que no se vaya por ahí de farra el sábado por la noche como la mitad de los bichos vivientes, ni se dedique a dormir como hace la otra mitad de los bichos, en la cadena de televisión Cuatro podrán ver las aventuras de verdad. Calentorros como yo, abstenerse, porque es para todos los publicos, sospecho, y el sentimiento que le queda a uno es un poco como de frustración y tal, jaja, así que luego me salen a mi estas cosas...

Un placer remitir al eventual lector, tras leer estas barbaridades, al blog de mi querida Rosa de Fuego en donde ella da una lección de "savor-faire" y buen gusto en el serial hermano del mio, "Los renglones torcidos"...además que caray, a la Rosa la quiero mucho, y si no fuese por ella, este despropósito no habría salido nunca adelante...

Y, a estas alturas, feliz fin de semanita a todos, guapos.

...hummmm...no, hoy, un extra especial: ¿nadie está al tanto de que el capi, en realidad el actor John Barrowman, también canta? Pues si, mi papichulo canta como un pajarín, y en el siguiente link podreis verle, (de nuevo con demasiada ropa para mi gusto), presentando su nueva canción y video: What about us?

...a mi me gusta pero claro, es que yo ya he dicho alguna vez que con mis debilidades, y más si son de este tipo, no soy en absoluto objetivo, jaja...

Un abrazo, que lo disfruteis.


domingo, noviembre 23, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 7 )


OWEN

Sinopsis:..mmm, por donde iba, es que veo a este pedazo de yo-que-sé así en actitud reflexiva y espiritual, y se me salen todos los demonios concupiscentes que llevo dentro. Guau. Guau-guau.
Tras esta leve salida de tiesto, eeeerr....ssssi, creo que los chicos de Torchwood se habían dado un piñazo con el avión, un piñazo que no fue tan malo como podía haber sido gracias a el anónimo "control de tierra" que se hizo cargo de los mandos del avión. Este Jack tiene siete vidas como los michines...

Milagrosamente todos seguían en sus asientos: Thosiko llorando histérica, Cucú palpando a un enojado Fufú en busca de traumatismos graves, pero todos vivos. El único que no estaba en su lugar era Jack, que ahora forcejeaba con la portezuela de entrada intentando abrirla, cuando una voz grave ordenó:

- ¡Apártese de la puerta! Voy a abrirles una salida…

Jack se volvió corriendo agachándose en el pasillo entre Cucú y yo, entonces la misma voz gritó:

-¡Bien, cúbranse la cabeza con las manos, cierren los ojos y en un momento estarán libres!

Obedecimos y unos segundos después un estremecimiento sacudió el maltrecho avión. Al levantar la vista, el lado del avión donde antes estaba la puerta había desaparecido y solo quedaba un gran agujero por el que entraba viento y polvo de nieve.

-¡Mi aviooooon! –aulló Toshiko-.

…luego entró una figura corpulenta embutida en un inmenso anorak y todos –a excepción de Jack, claro- rompimos a gritar. La figura se quitó la capucha dejando al descubierto un cabello rubio oscuro, después se quitó las gafas de esquiador y la bufanda que cubría su nariz y su boca, revelando un atractivo rostro bronceado en el que brillaban unos ojos oscuros como carbones ardiendo. Al sonreir con un destello blanco que el mismo Jack envidiaría, Thosiko dejó de llorar y Cucú dejó caer a Fufú al suelo.

-Hola, me llamo Owen…¡caray, llevaba tres años en el servicio de vigilancia para la seguridad aérea de la montaña y es el primer avión que pasa!

Sentí mi organismo dividido entre la atracción sexual hacia el bello Owen y unos celos miserables cuando Jack llegó hasta él, le estrechó la mano y dijo:

-Encantado. Soy el capitán Jack Harkness, y este es mi equipo, Torchwood.

“Jódete. Soy Torchwood…” murmuró Cucú sombría ”…ahora es cuando le casca la pulserita”. Pero Jack no pestañeó y Owen, aparentemente fascinado por Jack tampoco dijo nada, solo siguió estrechando la mano del capitán durante tanto rato que logró que Cucú añadiera, esta vez en voz alta:

-No es posible que todos los tíos que se nos cruzan pierdan aceite. ¿Es cosa de tu capitán o es esta la causa del fin de la raza humana? ¿Es que ya no hay hombres que se interesen por una mujer con lo que hay que tener?

-Yo tuve una novia tailandesa que disparaba pelotas de pingpong con el chocho-dije pensativo sin quitar ojo a la mirada interminable que Jack y Owen mantenían-.

-Pues no pones tu alto el listón ni nada –gruñó Cucú- ¿”pelotas con el chocho”?…Joder.

-Para empezar, hay que disponer de chocho –apuntó Toshiko con una sonrisa pérfida y supe que se iba a preparar-.

-Malditos amarillos –rugió Cucú- ¿ Y si friego todo el pasillo de la avioneta con ese puto chocho del que dices disponer? Porque yo todavía no lo he visto…

-¡Señoras, por favor! –sugirió Jack- Este caballero va a acompañarnos al refugio donde podremos comer algo, asearnos…y calentarnos, ¿verdad Owen?

Mis ojos habrían caído de las órbitas si hubiesen sido de quita y pon, y sospecho que también los de Cucú y Thosiko, pero Jack soltó un “¡Ha-ha-ha!” y exclamó en tono jovial:

-¡En marcha,o se nos helará el trasero!

…bastante rato después Thosi, Cucú y yo ( si, y también Fufú)estábamos sentados en la cabaña de Owen rodeados en el exterior de oscuridad, viento aullador y nieve, pero con una gran hoguera en la chimenea que los tres contemplábamos pensativos.

No me pasó inadvertido el codacito que la japonesa dio a Cucú, repentinamente hermanadas en la desgracia, antes de que la segunda estirase los brazos simulando un bostezo y preguntase:

-Eh, panoli, ¿Dónde carajos estará nuestro capitán Jack?

-Espero que no a más de cincuenta metros, o tus sesos y los mios quedarán esparcidos por este saloncito.

-Ooooh, creo que nuestra compañera Cucú no se refiere a la distancia –intervino Thosiko-sino a qué diablos puede estar haciendo.

-¡Precisamente, precisamente, compañera de escuadrón! –rió Cucú y su cochino gato negro se le subió a las rodillas y empezó a hacer patitas como si se hubiese apuntado a la guasa- Somos el puto Torchwood y vamos a salvar la Tierra, ¿no?

“¡Yak-yak-yak!”, rió Thosiko demostrando con ello el excesivo tiempo que había pasado en compañía de coyotes.

-¿Me estais queriendo decir algo, “compañeras de escuadrón”?-murmuré huraño-.

-¡Oh, cielos, no lo sé! –exclamó Cucú en una pésima interpretación melodramática- ¡Pero es nuestro capitán, y ese Owen a quien no conocemos fue a enseñarle las duchas!...panoli, el destino del planeta está en nuestras manos y tú, tú…

Thosiko extendió el dedo índice y el meñique de su mano derecha silbando algo que asocié con los rodeos y esos cowboys que montan vacas de cuernos enormes, entonces me puse en pie mientras ambas se tronchaban de la risa y anuncié:

-Echaré un vistazo. Por mi seguridad y por la vuestra, pelanduscas.

“¡Oh, si, salvanos!”, quedaron gritando y riendo, mientras yo subía una escalera de madera chirriante en medio de una cálida penumbra.

“Esto no es posible, Jack no me haría eso, ¿verdad?” me dije con escaso convencimiento. El pasillo superior era un túnel oscuro a excepción de una línea de luz en la puerta del fondo, de donde llegaba el rumor del agua corriente pero ningún sonido más.

“Confía en él, joder. Es por él por lo que te has dejado meter en este rollo, ¿no?...¿entonces?...”

Entonces seguí caminando despacio, intentando no hacer sonar las viejas tablas del suelo hasta alcanzar la puerta. Desde donde estaba olía el jabón y el vapor de agua caliente, sin duda era allí…

“No necesitas hacerlo” dijo mi voz interior “Ni siquiera deberías…”

…pero la puerta estaba entreabierta, sólo tuve que empujarla un poco y vi una imagen reflejada en el espejo parcialmente empañado…

..vi el cuerpo desnudo y atlético de Owen de espaldas a mi, sus grandes dorsales y su culo perfecto, con las manos de Jack en sus hombros, un Jack con la camisa desabrochada y los dedos de Owen jugando en su pecho mientras buscaba con su boca la boca del capitán empleando para ello suaves movimientos de cabeza que Jack cada vez rechazaba en menor medida…

…aunque parezca mentira ví los ojos de Jack mirándome desde el maldito espejo, ví como sus brazos descendían poco a poco hasta agarrar el trasero de Owen para atraerlo hacia sí y ¡por Dios”, le ví sonreírme como si aquello careciese de importancia.

No le devolví la sonrisa.

Volví a la oscuridad del pasillo, apoyándome contra una pared, sintiendo doloroso hasta el aliento que corría por mi garganta, conteniendo el abrasador esfuerzo de respirar…preguntándome cuantas opciones había tenido yo para encontrarme donde estaba, si era justo todo eso, si Jack sólo había desactivado mi sensor de localización porque sabía que yo no tenía ningún sitio donde ir, ni refugio ni salida…

“Y ahora que no dependo de su jodida frecuencia cardiaca, ¿Qué me impide pegarte un tiro, señor Jack? ¿Qué me impide mataros a él y a ti?”

…pero eso Jack también lo sabía.

Tras estos instantes de insoportable tensión dramática, recordar lo del copyright ese, bla, bla, bla, que al Jack se lo comía todo y no dejaba nada ( todo lo más, los calcetines )...oh, y para quienes sientan curiosidad por conocer al auténtico capitán, los sábados por la noche en la cadena de televisión Cuatro, están reponiendo Torchwood, a una hora infame pero ahí está. Adelanto desde ya que Jack no enseña más centímetros de piel de los que requiere el reconocimiento de su personaje, lamentable pero es así.

Como siempre, por su apoyo técnico y sobre todo espiritual, un beso a mi Rosa de Fuego... ¡cielos, veo que tengo pendiente otro capítulo de sus "renglones torcidos", el serial hermano mayor del mio! Voy p'allá...

Feliz semana a todos, guapos.

lunes, noviembre 17, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 6 )

COME FLY WITH ME

Sinopsis: El capitán chulazo...digooo...Harkness ha conseguido salvar el trasero una vez más y él y sus amigos vuelan ahora con destino desconocido...siento no ser más rico en detalles pero la foto de hoy me tiene la hormonas desbaratadas, peroperopero como está este hombre...

Nuestra piloto ya se había presentado como Toshiko (“hola, soy Thosiko, la tripulante de la aeronave y ahí vamos directos a donde los cojones del capitán Jack quieran”dijo por la megafonía del avión demostrando una vez más lo raros que eran los buenos modales en aquellos días inciertos)y de nuevo la noche nos había sorprendido rápidamente. También en esa ocasión, al igual que la noche anterior ante la hoguera, Jack y yo nos sentamos juntos y nos quedamos mirando el cielo nocturno por una de las ventanillas, espiando una luna cien veces más enorme que el sol ante la que me imaginé a mi y a mis compañeros de camino volando como un pequeño punto negro. Cucu y Fufú dormían en la cola del avioncillo hechos una sola bola, así que Jack cogió una de mis manos sin decir nada y siguió mirando la noche estrellada. En el suelo continuaba zumbando la radio de batería atómica de Fufú, esta vez con el volumen más suave, y una voz femenina aterciopelada cantaba:

“No existe un momento del día…en que pueda apartarte de mi…el mundo parece distinto cuando no estás junto a mi…”

Como suele ocurrir cuando la emoción se me atraviesa en el cuello, sólo pude contemplarle con ojos de bicho muerto hasta que él, apartando un momento la vista de la luna y mirándome sin dejar de jugar suavemente con mis dedos entre los suyos, dijo en voz baja:

- No te preocupes. Estamos en el camino correcto. Solo falta uno… –y su ceño se frunció al decirlo-…quizás eso signifique perder el avión, pero todo debe seguir su curso.

- ¿Y como supiste que la china caza-coyotes era nuestra chica del día? ¿Se trata de un instinto especial, o solo agarras lo que vas pillando?

“No hay bella melodía en que no surjas tu…ni yo quiero escucharla…si no la escuchas tu…Y es que te has convertido en parte de mi alma…”

Jack volvió a mirarme de “esa forma”, logrando que sus ojos azules virasen a un violeta estremecedor, y situó su rostro al lado del mío, las puntas de nuestras narices casi rozándose, los labios ( sus labios, mis labios ), entreabiertos…Apretó un poco más su mano en la mía y sonrió.

- No se quien cojo y quien no, quizás es como dices “instinto”. Pero sí que sé una cosa: que tú eres lo más importante de mi equipo, el único de quien no puedo prescindir.

Sin mediar más palabra, tocó el sensor de localización de mi muñeca y la luz azul dejó de parpadear.

- Quiero que estés conmigo porque lo deseas, por nada más.

- ¿Por amor? –pregunté y súbita y estúpidamente se me llenaron los ojos de lágrimas, quizás porque ni siquiera con mi tailandesa había ocurrido aquello, quizás porque creía que eso no existía ya en aquellos tiempos oscuros-.

Jack asintió despacio y tuve que dejar caer la cabeza en su hombro, anonadado por la intensidad de aquel sentimiento, incapaz de creer lo que sentía, lo que estaba ocurriendo…

…cuando desperté mi cabeza se sacudía violentamente de un lado a otro, Fufú aullaba en el fondo de la avioneta según su actitud habitual de gato que tira la toalla en momentos difíciles, y Cucú gritaba:

- ¡VAMOS A MORIR TODOS, PUTO CAPITAN HARKNESS!

- ¿Pe-pero qué pasa? –pregunté aturdido-

Miré por la ventanilla y vi un cielo que viraba del morado al rosa en instantes, surcado por relámpagos plateados.

- Ocurre –oí chillar a Toshiko desde la cabina del piloto- que estamos en medio de una tormenta magnética…¿porqué te crees que todos los transportes aéreos llevan siglos suspendidos? ¡No debíamos haber salido del desierto, lo sabía!...

Era cierto, en el siglo LIII no volaba nadie, quedaba todo el espacio libre para que volasen los pájaros, solo que los pájaros hacía mucho que no existían…

- Vamos nena –le dijo Jack de pie junto a ella quizás intentando relajarla- Si no podemos seguir, intentemos parar en cualquier sitio…

- ¿PARAR? ¡Estamos en mitad de las malditas montañas! Pararemos, sí, pero no será de forma apacible, capitan Jack…

…de pronto una voz masculina dijo por la emisora:

“ No se preocupen, he captado su señal. Abandone los mandos del aparato, creo que puedo hacerles aterrizar sin que nadie sufra ningún daño…”

Vi a Jack inclinarse sobre la emisora, sonreir y enseñarme cuatro dedos de su mano izquierda.

“ El Cuarto” pensé “Estamos todos…”

Miré a Cucú, ella miró al frente y Toshiko se volvió para contemplarnos con gravedad…todo el mundo parecía estar en la higuera sobre lo que estaba ocurriendo a excepción del capitán, por supuesto, que miraba el cielo surcado por espeluznantes relámpagos y silbaba, indudablemente satisfecho porque todo era como él creía que debía de ser…

“Si pueden adopten una posición segura” sugirió la voz de la emisora “, no les garantizo que el aterrizaje sea tranquilo, ¿de acuerdo?Ya ven que tenemos un poco de meneo ahí fuera…”

Y en respuesta a sus palabras un trueno estremecedor hizo temblar toda la estructura. Jack se sentó a mi lado y me hizo señas para que me pusiera el cinturón de seguridad, Cucú se sentó al otro lado del pasillo con Fufú en brazos y Toshiko abandonó los mandos tal como la acababan de sugerir colocándose frente a nosotros con la frente sudorosa.

- ¡Pero como puede dejar el avión así!–grité espantado, poco acostumbrado a las cuestiones aeronaúticas y a apartar mis pies del suelo excepto para dar pequeños saltitos-¡Vamos a estrellarnos!...

Él apretó de nuevo mi mano entre la suya, y a la vez que le oí vi los ojos de Toshiko observando nuestros dedos entrelazados y sacando sus conclusiones.

- Ya lo has oído, el control de tierra, sea quien sea, se ha hecho con los mandos –me dijo Jack en voz baja y suave- Tranquilo, no pasará nada.

- ¿Qué no pasará nada? –exclamó la japonesa furiosa- ¡Probablemente el puto control de tierra va a destrozar mi avioneta contra el suelo!¿De qué voy a vivir yo sin ella, capitán Harkness? ¿Vas a dejarme una renta vitalicia cuando terminemos de salvar el planeta?

Habíamos descendido rápidamente y ahora en vez de entre nubes amoratadas volábamos en una ventisca de nieve que hacía crujir cada rincón de aquel cacharro, moviéndonos a saltos como un grajo a punto de espicharlas.

“ Aquí control de tierra “ dijo la misma voz “ La situación es comprometida, ¿puede responder de la estabilidad de la estructura?”

- ¡Que te den por el culo! –vociferó Toshiko para luego romper a llorar- Esto es mi ruina, joder…

De súbito el avión entró en barrena, empezando a girar sobre su eje. Las chicas se echaron a gritar, todo daba vueltas enloquecidamente, el mundo perdió forma y color a excepción de Jack que, levantando mi barbilla, sonrió con levedad y aún en medio del infierno de la tormenta pude oírle susurrarme:

- No te preocupes, estoy contigo.

Y apoyó sus labios cálidos y de un sabor casi especiado contra los mios…

…cerré los ojos, abrí mi boca ligeramente y él me abrazó fuerte, dejándome aspirar el suave aroma de su cuerpo. Luego,como si fuésemos a hacer el amor, murmuró:

- Déjate llevar…

Continuamos dando vueltas enloquecidamente rodeados de espeluznantes crujidos y el aullido del viento aumentando de volumen poco a poco, sin que yo pudiese pensar ni en la muerte ni en lo que nos esperaba ahí abajo, con el solo pensamiento de los brazos de Jack en torno a mi…de pronto el mundo se convulsionó, golpeamos con algo, y perdí toda noción de qué estaba arriba y qué abajo. El capitán me estrechó más fuerte contra él sujetando mi cabeza contra su pecho, y literalmente me abandoné a aquel sentimiento increíble en el que todo sucedía a la vez, y todo era intenso, intenso y hermoso...

Cuando volví a mirar alrededor, todo había terminado.

( Continuará )

Tras este desparrame sentimental, los recordatorios habituales: Torchwood, mon amour e incluso pienso que Thosiko son productos registrados y quizás no esté bien su empleo, pero ¿como iba a darme yo el filetazo con el capitán si no fuese gracias a estas prácticas fraudulentas?...

Como siempre, unas palabras para mi sponsor oficial, Rosita de Fuego, y no dejar de recomendar la visita a su casa para ver como van sus apasionantes "renglones torcidos", la serie no gemela pero si melliza de mi western crepuscular, que está al rojo vivo. Un beso Rosita.

Y de nuevo lunes, feliz semana a todos, compañeros...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo