viernes, febrero 17, 2012

DARWINISMO GAY DE BARATILLO


Yo este asunto de mirar a los otros hombres con unos ojos "diferentes" lo disfruto/padezco desde hace relativamente poco tiempo. Antes podría tener mis más y mis menos en mi vida sexual pero a los de mi "mismo bando" solo los contemplaba con algo de distancia y sobre todo con mucho aburrimiento por el monotema este del varón español medio de futbol-tetas-coches que tanto he padecido disimulando bostezos para luego ser pillado un millar de veces pensando otra cosa en medio de una conversación. No voy a decir que nunca hubiese contemplado la posibilidad de tener una relación con un tío, pero era algo que me daba la sensación pertenecía al territorio de las fantasías personales y que no hacía falta realizar como tampoco me hacía falta realizar aquella del tanga de cuero y .... eh-eh-eh... que me salgo de contexto, jaja.
Luego, una vez que me planteé la cuestión y al llevarla a la práctica empecé a sospechar que algunas de mis carencias e inapetencias sexuales podían estar motivadas por haber apuntado mi cañón (hahaha) hacia el objetivo equivocado, me quedé maravillado ante la cantidad de hombres físicamente hermosos que también orientaban su armamento hacia el mismo blanco...quiero decir que no sé, por mi menos que mediana formación como biólogo, me parecía obvio que los machos más favorecidos por la Naturaleza fuesen los destinados a la cópula y a la perpetuación de la especie, mientras que los del montoncillo podían dedicarse a ese tipo de asuntos a los que yo me dedicaba que si bien son divertidos, desde luego no aseguran el que el patrimonio genético de cada cual se transmita a las generaciones posteriores.
Bien, CRASO ERROR, es alucinante la cantidad de tíos buenos que no parecen interesados en dejar sus genes pululando por ahí. Que claro que también hay heteros que están para comérselos y ahí andan dejando espermatozoides a lo loco para intentar asegurar la belleza venidera, pero vamos, biológicamente deberían irse favoreciendo los genotipos que aseguran coito y descartándose los no productivos, y sin embargo...ya ves. Es cierto que hay una obsesión en el mundo gay por la belleza y el culto al cuerpo, y eso  favorece el que tíos normales y del montón, que dejados a su caer sin más entre la muchedumbre heterosexualoide hubieran degenerado en barriguitas y alopecias, se muestren cachas, resplandecientes y con unos fantásticos tupés. Pero aún así, no puedo dejar de maravillarme, como en el caso de este hombre que se dedica al mundo de la farándula y no tiene reparos en presentarse en sociedad con su pareja masculina y sus tres nenes adoptados.

Un momento de babeo y luego sigo:












...¡pero hombreeeee!...sé que ahora voy a parecer más una lectora preocupada del Telva que quien soy en realidad, pero voy a decirlo: vamos a ver, caballero, si los tíos buenos en vez de dedicarse al apareamiento y la perpetuación de la especie se ponen a follar entre ellos, resulta que va a haber una mayoría de tios gualtrapas y cutrones que van a tener éxito reproductivo y van a transmitir sus genes a la descendencia...¿y qué va a ser entonces de los pobres muchachos gays del futuro? ¿No se van a encontrar  rodeados de tipos vulgarotes y sin nada a la vista para poder comerse un colín?

Por suerte creo que los genes son tan sabios que no todos los guapos se dedican al propio fornicio, hay unos cuantos que a tiempo total ( o parcial, jeje ) se dedican al ñacañaca heterosexual y el panorama gay se nos mantiene fresco y lozano, ha-ha-ha...

...estoy un poco ácido, es el inminente final de vacaciones, creo.

Justo es decir que el hermoso caballero de las fotos es un actor llamado Matthew Borner...

...y yo tendría que estar echando mi siesta hace un rato ya!!!


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...