domingo, noviembre 26, 2006

La Noche


La noche...

...la noche, sin duda, está hecha para dormir, y eso es lo que le viene a la cabeza a uno cuando el prescindir de sueño es motivo de trabajo y no de diversión, o de sentarse con una persona querida a contemplar la luna o las estrellas, porque en esos casos bien puede uno quedarse ahi sentado hasta ver llegar el alba deseando incluso que el momento no termine nunca... es la dimensión de las cosas, los angulos, las perspectivas, girar el cubo entre los dedos y verlo desde puntos distintos, ver el uno y ver el seis...

...pero no le guardo rencor a mis horas de oscuridad, a ellas debo momentos de esplendorosa creatividad, instantes de pensar lo que el ritmo del día no me deja tiempo a pensar... sin estas noches no estaría presente en ese momento, bastante antes de salir el sol, en el que los pajaros empiezan a murmurar entre las ramas de los árboles, probablemente planeando la nueva jornada... tampoco podría sentir el placer de pedalear yo solo por las calles de vuelta a casa, con el alba tiñendo de azul pálido el cielo y la oscuridad en retirada, asustando a las palomas que revolotean a mi alrededor dibujando plumas y alas a mi paso...

Ahora la cosa está peor, hace frío, las calles están mojadas, llego a casa antes que el sol llegue a la linea del horizonte con la lluvia dejando lágrimas de mentira en mis mejillas...

...de nuevo la percepción, los distintos lados de la misma moneda, ahí está Noviembre, un experto recordando a los ciclistas aquello de "las bicicletas son para el verano", y ahí están las noches heladas de invierno con las estrellas como colgando de hilos en un techo oscuro, mi aliento dibujando nubes delante de mi rostro y yo contemplando con ojos maravillados la luna blanca, perfecta, la dueña, la reina absoluta de ese manto negro y plateado que se extiende y cubre el mundo...

...todo esto son mentiras que me estoy contando a mi mismo, son muchas noches ya y estos privilegios pesan en el alma y el corazón con el paso de los días...

...pero hoy me sentía especialmente perverso y tras leer hoy a nuestro amigo MadJavi ( veanse los "links" esos) sobre el compartir segun que cosas cuando la vida y el trabajo no nos dejan tiempo para más, pues también quiero compartir con vosotros las alucinaciones de la nocturnidad, ya que parece que el mundo no me deja tiempo para crear con mis palabras esas situaciones de otras veces con las que distraer y alegrar los corazones amigos...

Bueno, compartiré las alucinaciones y algo más, unas palabras bíblicas que vienen a mi recuerdo en estos tiempos en que vivimos y que podemos aplicar en... ¡tantos! momentos de nuestra vida... ahi quedan, con el mensaje de moraleja: corazones siempre abiertos, por favor, para ello no hay excusas. Yo intento empaparme de ello dia a dia...


"No temas tener
extraños en tu casa
pues de ese modo, alguno
hospedó angeles sin darse cuenta"

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...