martes, julio 18, 2006

UN ANGEL EN LLAMAS... ¿6ª PARTE?...CREO QUE SI...

..esta preciosa imagen de un puente de piedra se la agradecemos una vez más a Joetry, que con ella también tendió un puente virtual que hoy en día se preserva en el tiempo. La guardo un especial cariño pero las cosas hermosas deben compartirse, así que aquí va, con el capítulo número... he puesto 6... para todos mis amigos montañeses.

EN LAS CUMBRES

Estoy acostumbrado a despertar sintiéndome una piltrafa, al borde mismo de la muerte, pero en esta ocasión dudo si no me habrán considerado ya clinicamente muerto.
"Sin duda las he palmado por una sobredodis de "trompazos". Malos Pelos estará bailando claqué sobre mi lápida... y esa de ahí debe ser la puta luz al final del tunel..."
Espero un poco aguardando el famoso "flash back", el rollo ese de ver pasar toda tu vida en los momentos finales... me apetece ver a mamá, a la tía Mary Joe haciendo galletas en la cocina y papá sacudiéndome con el cinturón el día que encontró bajo mi cama la colección de revistas pornográficas y una botella de whisky... snif-snif, papá, me arrepiento de haberte llamado "hijo de perra", sé que solo mirabas por mi bien, tratabas de evitar que me convirtiese en el parásito social que soy ahora...

...tras este momento de impresionante catarsis emocional me quedo en suspenso, pero el esperado flash-back no llega, ni papá, ni mamá ni la tía ni nada...

En cambio descubro que puedo mover el cuello, lo levanto un poco y veo cosas... hay pinos, los restos de una hoguera a mi lado, una tienda de campaña...
...en el margen del claro en el que me encuentro hay un caballito... "Jennifer", recuerdo... al verme lanza un relincho que traduzco como "el capullo ha abierto el ojo" y sigue pastando.
La "luz-al-final-del-tunel" resulta ser un sol resplandeciente , y yo no estoy en una camilla del depósito de cadaveres esperando la autopsia, sino tendido en un prado con algo blando bajo la cabeza, una manta por encima y alrededor hierba verde, flores amarillas y diminutas mariposillas revoloteando por todas partes.
Una súbita arcada contrae mi estómago como si fuese un puño de hierro estrujándome las tripas, me hace toser y contraerme hasta que parece que van a salirseme los ojos de las órbitas. Es inutil, no hay nada ahí dentro, solo un liquidillo de color indefinido y sabor amargo que escupo antes de caer desfallecido.

Creo que voy a dormirme otra vez de puro agotamiento pero no es así, de pronto algo viene a mi memoria: "las ovejas, Jacko... ¡y Ray!... ¿me han abandonado? ¿han decidido que no les interesa la compañía de un politoxicómano?"...

Vuelvo a incorporarme y grito:

- ¡Ray!

Mis últimos recuerdos son de mandarle a tomar por el culo después del "suceso" -llamemoslo así- a lomos de Benny, y no me habría extrañado que se hubiese hartado de todo cuando acto seguido yo me pillé el cuelgue del siglo.

- Eh, putilla -le digo a Jennifer, que detiene un momento su ramoneo para mirarme como se mira una mosca en la sopa- ¿donde estan mi perro y mi colega? ¿tu sabes algo?

Jennifer ha levantado su airosa cola y ha descargado tres o cuatro kilos de caca de caballo, lo cual constituye de por si una elocuente respuesta.

"La has cagado".

Me he puesto a berrear y llorar como un niño, pataleando y mandando por los aires la manta, los palos de la hoguera, todo...

- ¡A la mierda! ¡A la mierda el perro, a la mierda el curro y a la mierda Ray, todo se ha ido a la mierda! ¡La has cagado, Joe, la has cagado pero bien!

Estoy un buen rato allí tirado con unas lágrimas que arden como fuego arrasando mi rostro, exhausto, incapaz de empezar otra vez desde cero, sin fuerzas para rehacerme de nuevo a partir de estas cenizas... después poco a poco el llanto se va apaciguando, voy relajándome, recuperando el centro perdido... tengo el rostro hundido en la hierba, respiro los efluvios naturales de la tierra y de algún modo eso me da ánimos para levantarme.

"Empieza por ti mismo y sigue con el resto".

Desde donde estoy puedo oir el murmullo de un curso de agua, sigo el sonido tambaleándome, tropezando practicamente con todo lo que se cruza en mi camino hasta llegar allí. Es un riachuelo poco profundo, con el fondo lleno de piedras de todos los tamaños, blancas y redondeadas. Me quito la ropa, de nuevo maloliente -debo haber vomitado encima unas cuantas veces durante este periodo de inconsciencia-, la camiseta y unos calzoncillos sucios hasta extremos escatológicos... luego digo "al agua patos" y entro en el río.
Al tercer paso resbalo, de pronto mi pie izquierdo cobra vida propia, sale disparado hacia arriba y aterrizo en el agua helada. Mi espiritu protector -angel o demonio- orienta mi culo para que vaya a caer en el lado más profundo, no me cubrirá más allá de la cintura pero me salva de partirme la cabeza con el fondo pedregoso.
Mi corazón se detiene al sumergirse en esa penumbra fría, turbia y azul, solo dura un instante, luego brinco fuera como una trucha y me quedo de pie, con el agua por debajo del ombligo, abrazándome a mi mismo y temblando.

- Hostia...-jadeo-.

Despues, pasada la primera impresión, me aclimato poco a poco y empiezo a disfrutar del baño, tanto de los ratos en que desaparezco por completo dentro del río como cuando me siento en una piedra, estiro los músculos y noto como el sol me caldea la piel. Es una sensación de absoluta paz, no pienso en nada, pasado, presente y futuro se han disuelto en el agua y han desaparecido...

Mientras estoy absorto en la tarea de limpiar mis calzoncillos frotandolos con una piedra, escucho un grito que me arranca de ese estado de primitiva satisfacción elemental.

- ¡Joe!

"Es Ray"...
No me pregunteis porqué pero siento un impulso de repentino pudor y me tiro al agua,dejando sobresalir solamente la cabeza para que no me vea desnudo. Mis calzoncillos se me escapan y van flotando corriente abajo como si fuese un entierro vikingo: han tenido una vida dura, me han servido bien, ahora descansan para siempre. Quizás debería haberles prendido fuego para que la puesta en escena fuese completa...he recuperado un poco mi buen humor, gracias al baño o a escuchar a Ray y saber que no me ha abandonado en la montaña con la zorra de Jennifer por toda compañía... no está todo acabado, queda esperanza.
Ray aparece cabalgando a Benny, lleva la escopeta a la espalda, con una mano se sujeta el sombrero y con la otra aferra las riendas del caballo, en su cara se dibuja una expresión de sincera preocupación que se disuelve al llegar a la ribera y ver mi jeta asomando en la superficie como una piedra más del rio.

- Estas... estas vivo... despierto, queiro decir...

- La gente se duerme y luego se despierta, eso ha ocurrido desde el principio de los tiempos, amigo. No vamos a asustarnos de eso ahora, ¿verdad? -le digo sonriendo-.

Ray sonrie un poco, creo que a su pesar.

- No bromees, cuando te desplomaste después de caer del caballo, estuve a punto de dejarlo todo y volver a Signal para llevarte al médico. Pero me dijiste algo así como que solo necesitabas dormir y que luego estarías bien...joder, Joe, llevabas dos días asi... estaba asustado-en ese momento ha llegado Jacko al trote y al ver mi cabeza ha dicho "guau" ,creo que con desbordante alegría. Ray le ha señalado encantado- ¿Ves? El también se alegra de verte en pie.

- ¿Y las putas ovejas? ¿Las has hecho desaparecer?

- En los pastos, como está acordado.... te lo expliqué, ¿no recuerdas? Uno debe acampar allí con el rebaño y otro se queda aquí... bueno he empezado infringiendo la regla estos días, temía que si te quedabas solo e inconsciente pudiese ocurrirte algo...-no podría jurarlo porque los continuos destellos del sol en el agua me hacen guiñar los ojos y no veo con claridad... pero juraría que se ha ruborizado...- ...no es ninguna broma, hay coyotes y osos por aquí. He estado yendo y viniendo, echando un vistazo de vez en cuando a ratos a ti, a ratos a las ovejas... te has despertado justo una de las veces que me he ido...

Estoy tan rebosante de agradecimiento que no sé ni que decir... y yo que creía que me había abandonado allí con la puta yegua...

- Venga vamos, prepararé algo de desayuno, tienes que estar desfallecido después de dos días sin comer - me dice tan rebosante de alegría como Jacko- o no piensas salir del agua?

Juro que la última vez que me ruborice fue a los doce años cuando unas chicas se me acercaron por la espalda en el patio del colegio y me pegaron un tirón de los pantalones del chandal, dejándome en gallumbos delante de toda la clase, no recordaba la sensación ni pensaba que me fuese a ocurrir otra vez, pero ahora me pongo colorado, noto la sangre agolpandose en mis mejillas y me hundo un poco mas, hasta la nariz.
Ray me mira interrogante.

-...vete yendo, ahora te alcanzo.

Ahora sus ojos son icrédulos, se queda así unos segundos y luego estalla en una carcajada.

- ¡No me jodas! ¿Te da vergüenza que te vea desnudo?...Joe, vamos a tirarnos aquí tres meses, no pensarías que dispondríamos de duchas de cabina y vestuarios individuales, ¿no?

-No seas gilipollas chico, no pasa nada... estoy a gusto, necesito remojo para quitarme la mugre de encima. Gritaré si una trucha me muerde las pelotas para que vengas a rescatarme, no te preocupes. Ve y prepara mientras unos huevos revueltos.

Ray ha ensayado su enigmática media sonrisa y ha dado media vuelta al caballo diciendo:

- ¿Huevos revueltos?...todavía no has tomado contacto con la realidad... vamos Jacko, deja a papá remojarse tranquilo...

Cuando me he asegurado de que se había marchado he salido a trompicones del agua, me he puesto los vaqueros ( son los únicos que toleran cierta cantidad de porquería encima sin tener muy mal aspecto) las botas sin calcetines y he vuelto al campamento intentando mantener mi dignidad alta, pero sin dejar de darle vueltas a ese apuro repentino por quedarme desnudo delante de otro tío.
Ray está allí, trasteando, se ha quitado la camisa y él y Jacko van y vienen encendiendo un pequeño fuego, colocando de nuevo los palos y el resto de cacharritos que yo había tirado por los aires en mi anterior momento de ofuscación, en fin,haciendo la que supongo debe ser la rutina del dia a dia en un campamento de vaqueros. Mi perro ladra al verme y me recibe con ostentosas muestras de felicidad, saltando y poniéndose sobre dos patas como un artista canino de circo consumado. Le veo un poco más gordito desde que está con nosotros, ya no puedo contar con tanta facilidad las costillas a través de su pellejo... Ray, que está agachado sobre la lumbre, se vuelve hacia mi con el rostro sudoroso, arrebolado por el calor de las llamas, y percibo de nuevo esa pulsión extraña, esa tensión desconocida que no puedo explicar, estoy a gusto con él y contento de que no me haya abandonado a merced de todos esos coyotes y osos que pululan por aquí, pero al mismo tiempo hay algo ahí, una cuerda tensa, una vibración discordante que no acierto a catalogar...

- El menu es café y una lata de alubias. Nuestro querido jefe noha dejado mucha variedad...

- Oh, -contesto distraido- creo que cualquier cosa me sabrá a gloria.

Recuerdo que en mi bolsa tengo la ropa de Brad y pienso que será una buena idea ponerme sus pantalones limpios. Ese es el pensamiento supericial, en el fondo subyace la idea de demostrarme a mi mismo y sobre todo demostrarle a Ray que no me da vergüenza enseñarle el culo.
Sin decir palabra me acerco a la tienda, me bajo los pantalones y me quedo como Dios me trajo al mundo. De rodillas en el suelo forcejeo con la cremallera de la mochila hasta abrirla y sacar los pantalones de Brad... sin volver la vista hacia la hoguera, pero con la enloquecedora sensación de que él me está mirando la espalda... Por fin me vuelvo... él no está mirando, tiene los ojos puestos en el fuego y lo que borbotea despacio dentro del cazo, pero al notar que me he vuelto levanta la vista sin decir nada, ni siquiera sonrie como es habitual.
Yo tampoco digo nada, sostengo su mirada unos interminables segundos, luego me pongo los pantalones limpios y me acerco para comenzar nuestro desayuno.

"Te camnbiará la vida" dice esa voz resonando en mi cabeza, y empieza a preocuparme qué es lo que el indio querría decir con esto en realidad...


...Continuará...

VACACIONES


El sol...


Cielo azul...


Unas cuantas diminutas nubecillas de calor...


Silencio...


Sudor...


Rizos de agua lanzando innumerables destellos de luz...


Me tiro... ¡está helada!... que gusto...


El sol otra vez...


Reponer líquidos: una cerveza bien fría ingerida con los pies en alto, gafas de sol y una novela apasionante entre manos...


Música italiana: "...venecia... la luna y tu..."


Si, el angelito está de vacaciones y desde aquí quiere hacer partícipes a todos los amigos de lo bien que se está aunque sea sin salir de la ciudad, y de paso dar un poco de envidia al personal, jajaja....que parece que el ecuador de Julio nos está trastornando un poco y andamos con el ala caída en la montaña... Yo instalo aquí una piscina al lado de la seta, y el que quiera hacer un poco de relax o refrescarse las ideas, pues a su entera disposición, ¿de acuerdo?




Un abrazo a todos y un beso para mi Ana del Sur, que lo necesita en estos momentos...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo