viernes, julio 28, 2006

UN ANGEL EN LLAMAS, 8ª PARTE


...este capítulo se lo dedico a Joetry en agradecimiento por sus imágenes y su dedicación a la solicitud del capítulo "hot"...además va a estar ausente una temporadita, hay que tratarle bien... ( por cierto, una vez más, adorno mis palabras con imagenes suyas, es un privilegio que no me canso de agradecerle...)
...a los menores de 18 años, antes de leer el capítulo de hoy, dejádselo leer a vuestras madres y luego, si dan el visto bueno ( y si os lo devuelven, jajaja), lo leeis...
¡Que no es para tanto, tranquilos! Es un episodio significativo, me lo he pensado más, de ahí la tardanza... aunque esto cuanto más lo pienso, no sé, peor me sale... esperaremos a vuestras críticas constructivas... vamos a por ello.

ANIMAL TOTEM

Estoy tan aburrido que esta mañana, antes de bajar al campamento, me he tomado medio "trompazo" y gracias a eso Julie Andrews ha bajado conmigo montando un burro blanco y tocando la guitarra ( si, todo al mismo tiempo ), cantando como solo Julie sabe hacerlo:

"I go to the hills...
when my heart is lonely..."

En el campamento Ray está preparándose para bajar a Signal a por las provisiones. Desde que le he tomado el relevo en los pastos con las ovejas, le noto algo melancólico, no le sienta bien tanto tiempo solo sin mi, sin Jacko y sin el rebaño... durante la última semana apenas hemos cruzado media docena de frases, cuando llego encuentro la comida tibia junto a la hoguera,y al marcharme a veces ni siquiera está para despedirse, se marcha al río o está dormido sentado bajo un árbol... quizás finge dormir, no lo sé...
Hoy en cambio está de mejor humor ( justo hoy, que no puedo despegarme de la pesada de Julie ), incluso ensaya una sonrisa al verme. Decido no abrir la boca para que no se de cuenta de que estoy bajo los efectos del "trompazo".

- Esta tarde intenta volver pronto -me dice- Voy a hacer una cena especial.

Sonrio estupidamente sin volverme a mirar a Julie que está bajando del burro a mi lado.

- Intentaré acercarme al bar de Roxanne a por una botella de whisky -continua, un poco confundido porque yo no despego los labios ni me apeo de Jennifer, que empieza a cabecear nerviosa- ¿que te parece?

Tras una pausa interminable ( intento centrarme en la realidad pero Julie se está bajando la falda mientras tararea "like a virgin...touched for the very first time, oo--oo--oooh..." y debo reconocer que me intriga adonde querrá ir a parar con esto ), extiendo el puño y saco el pulgar apuntando hacia el cielo, el gesto universal para decir: "de puta madre".
A pesar de eso Ray no parece muy satisfecho por mi estado de inmovilismo, se le acaba por borrar la sonrisa de la cara.

- ...no se, pensaba que al menos ibas a preguntarme "qué celebramos" o algo así...

Jennifer se está cabreando de veras, no consiente un minuto superrfluo de invasión sobre sus lomos, y yo me estoy pasando, menea las posaderas como si estuviese contando mentalmente hacia atrás.
Jacko se aleja a una distancia prudencial, creo que si pudiese taparse los ojos con una pata lo haría.
Luego suceden varias cosas a un tiempo.

- No tienes obligación de saberlo ...-empieza a decir Ray-.

Julie tira de sus bragas hacia abajo y grita: "¡Tachán-tachán!"

- ...es mi cumpleaños...

Jennifer proyecta su pelvis hacia arriba y me proporciona uno de sus vuelos sin motor
(" Aerolineas Jennifer, cada viaje, una sorpresa "). Aterrizo sobre la cabeza, la nariz concretamente, eso basta para despejar los efectos del "trompazo" y hacerme volver a la realidad.

- Hostia, Ray, tu cumpleaños, como no me dijiste que...

Demasiado tarde, cuando me levanto chorreando sangre de mis fosas nasales, solo alcanzo a ver su espalda, alejándose a lomos de Bennie.

"Mierda".

El resto del día lo paso intentando enmendar los errores matutinos: recojo el campamento, dispongo un hermoso lugar para el fuego en el centro de nuestro claro, recolecto lirios amarillos para decorar la tienda, ramilletes de lavanda y romero perfumando el ambiente...vaya, no me falta más que ponerme una flor en el culo y esperarle desnudo sobre el cesped diciendo "aquí está el objeto de tus deseos..."
Prescindo del detalle de la flor, de otra dosis de trompazo y me siento en la hierba con Jacko, contemplando la montaña.
Creo que comienzo el típico viaje astral que proporciona el "tripi", ese rollito trascendente y ecoturista, son las reminiscencias del trompazo y no lo puedo evitar...
"...aquí arriba uno es consciente de lo pequeño que resulta, veo este paisaje y pienso que hace 200 años algún indio pudo estar donde yo estoy sentado y ver exactamente el mismo panorama," medito majestuosamente, " la mole de piedra azul, inmensa, practicamente eterna... la piedra nunca muere, es para siempre... tampoco siente, pero es para siempre. Me pregunto si esa es la elección, vivir y no sentir o sentir y consumirte tan rápido como una mariposa en las llamas."
Jacko se sienta a la sombra y comienza a hacerse una minuciosa "toilette", mirándome de vez en cuando con ojos oscuros y húmedos.
Yo me quedo al sol, que todavía es suave. Aún me sorprendo del silencio de la montaña, en el día a día de la ciudad no se siente cuanto ruido puede llegarse a escuchar... aquí solo oigo el aire sacudiendo las ramas... y a mi mismo diciendo incoherencias...

Trompazo: fase 2.

- ¡Jacko! ¡Salchicha! -grito-.

- ¡Guau! -dice Jacko-.

Es una falsedad, no tengo salchichas, solo quería comprobar que recordaba la lección, quizás Ray le había lavado el seso allí arriba con las ovejas, leyéndole poesías a la luz de las estrellas...
Pero no, Jacko aguanta a pie firme ante mi, piensa que ha cumplido y merece su recompensa...
...saaaal...chiiiii...chaaaaa....
No hay una salchicha en treinta kilometros a la redonda.

- Jacko, querido, no siempre lo que más nos gusta es lo que mejor nos sienta, te lo digo por experiencia...

- ¡Guau!

Jacko es de ideas fijas. Ha hecho su gracia y quiere su salchicha, sigue ahí plantado con una oreja graciosamente caída sobre un ojo, que no lo hará candidato a "The Most Beautiful Dog In The World", pero resulta tan mono...

- Mira, bonito, seguro que tito Ray te sube una salchicha para celebrar su onomástica, pero yo mientras, ¡ te voy a dar un "trompazo"!... o mejor medio, así dormimos los dos hasta que tío Ray vuelva con la fiesta, ¿eh chucho bonito?

"¡Guau, guau, guau...!"

Afirmación manifiesta.

Saco un "trompazo", lo parto en dos, me trago mi parte, luego enseño a Jacko su medio "trompazo" sobre la yema de mi dedo índice y lo arrebata de un lengüetazo...

...media hora después estoy en vaqueros, descalzo y sin camisa, con una guirnalda de flores en la cabeza y gritando:

- ¡Ahora ladies and gentlemen el último éxito de la factoría "Jacko&Joe"...al piano... ¡el gran Jacko! - Jacko a duras penas logra mover una oreja al oir su nombre-...y a la voz, ¡Joe, el ídolo de las chicas! ¡Well, come on let's go...!
"If you're going to San Francisco... be sure to wear... some flowers in your hair..."

No se cuanto tiempo paso así semidesnudo cantando éxitos de los 50 y los 60 con una multitud aplaudiéndome, hasta que de pronto reparo en Jacko.

"Amiguito", me dice el hada gordita que estuvo con otras dos repartiendo dones a la Bella Durmiente ( "¿y de donde ha salido esta?"me pregunto, porque los efectos del trompazo nunca dejan de sorprenderme ) "creo que el perrito tiene un cuelgue de espanto..."

Jacko está tirado con un palmo de lengua fuera, grito "Jacko, salchicha" y apenas responde con un " guaorfff"...
...primeros auxilios, ¿quien es el guapo que le hace un boca a boca a Jacko?...

Opto por tirarle al río para que el shock hipotérmico le haga revivir, porque si Ray llega y ve al chucho así me va a caer un marrón de espanto, es su cumple y no quiero disgustarle... así que arrastro por las patas a Jacko entre los arbustos, camino al río, mientras el mejor amigo del hombre profiere sonidos guturales... luego en la orilla hago un molinete con el perro y ¡zas!... al río...

Es espeluznante, Jacko no solo no se recupera, sino que se hunde, no flota...

He de tirarme de cabeza para sacar a Jacko, remojado y pachucho como un cebo para pescar cangrejos, pero aún respirando... prometo a la Virgen Inmaculada no volver a administrar sustancias alucinógenas a los perros... Ver a Jacko inconsciente me da bajonazo, casi me cargo a mi primera mascota por un "quitame-alla-ese-trompazo". Decido dejarle allí dormido a la orilla del río con su cara de haber vivido " La-Peor-Experiencia-Que-Le-Puede-Pasar-A-Un-Perro", y vuelvo al campamento en estado de colocón triste, me da por llorar, me tiro al suelo, vamos, me quedo p'al arrastre...si no soy capaz de cuidar de mi perro, ¿que espero conseguir de Ray?...

Cuando despierto Ray está muy cerca, observándome quizás como hice yo con él la última vez. Al abrir los ojos y encontrarme con los suyos a la distancia de un palmo de mi rostro, no salta hacia atrás ni se asusta, me sigue observando y al fin, pasado un instante muy largo, sonríe.

- Pareces un espíritu de los bosques, ahí tirado, medio desnudo y con flores en el pelo... Qué es, ¿una especie de sorpresa por mi cumpleaños?

Me incorporo aún aturdido.

- Se puede decir que sí... uff, que mal cuerpo, debo haber dormido en mala postura...

- Yo tengo otra sorpresa...

Saca de su mochila una botella de whisky del bueno, un par de filetes enormes envueltos en papel de aluminio y ( horror ) un sobre de salchichas de frankfurt.

- Que haya fiesta para todos... ¿donde está "cachorro bonito"?

- Por ahí, quien sabe donde andará ese cabecilla loca... -digo evasivo-... vaya, no se cuanto hace que no me como un filete de verdad... ¡voy a hacer el fuego!

Encendemos la hoguera con manojos de jaras y retamas secas, luego asamos los filetes sobre una parrilla mientras yo no dejo de cantar "seems-it- never-rain-in-southern-california" y cosas así, aún en plena onda sesentera porque me quedan residuos del "trompazo" y Ray silba el acompañamiento afinando más que yo.
Al caer la noche nos hemos zampado los filetones y estamos bebiendo whisky como dos colegas de toda la vida. Le he contado un poco mi historia con Lupe, la mejicana y lo que me hizo venir a parar aquí.
Se ha reido.

- Creo que te lo tenías merecido, Joe. Las chicas no llevan muy bien actitudes como las tuyas.

- Ah, bueno, tu tienes mucha experiencia con las chicas, cuéntame entonces qué es lo correcto... ¿hay algún conejito esperándote en Milwaukee?

Niega con la cabeza y da un largo trago de whisky sin utilizar su taza, pasándome la botella después. Pensar que voy a echarme un trago de whisky mezclado con un poco de su saliva me hace sentir un cierto cosquilleo en la entrepierna.

- No hay conejitos. A decir verdad, empezaré desde cero cuando baje de la montaña...

- ¡Pues bienvenido al club! -exclamo- Tu amigo Joe empieza su vida desde cero al menos tres veces al mes. Los nuevos comienzos son positivos: dejas la piel vieja atrás, mudas y sales nuevo, renovado.. brindemos por los nuevos principios...

No sé como transcurre la conversación para que en un momento dado, cuando la luna está alta y yo borracho, le propongo a Ray:

-...escucha, tengo algo que me paso un amigo, Malos Pelos, todo un inadaptado, jaja... esto lo usaban los pieles rojas para conocer a su animal-totem.

Ray levanta una ceja cuando me ve sacar la botella, no se si está borracho también pero al menos anda lento de reacciones.

-...¿animal totem?... ¿que tontería es esa?...

Improviso una historia porque el whisky está en las últimas y no quiero que la fiesta termine justo ahora.

- Se trata de tomar sorbos del brebaje en torno a la hoguera y esperar a que los espíritus de la montaña nos traigan a "nuestro animal"... una especie de "compañero de camino" de la vida...

- Vaya... sí que mola... podemos probarlo... pero espero que ese brebaje no sea muy... porque yo...

- Ray, no lo sé. Pero la aventura es la aventura, ¿no?

Nos sentamos junto al fuego con las piernas cruzadas, la botella de Malos Pelos entre los dos. Doy un trago, es pegajoso y dulzón, la muerte después de un buen whisky, pero le paso la botella a Ray que bebe riendo dejando resbalar un poco de líquido por su barbilla. Tiendo los dedos y le digo:

- Agarra. Hay que crear un círculo.

-...un vínculo -dice él con la mirada turbia-.

-...sí, un vínculo...

Sujeto sus dedos contra mis palmas, noto su textura un poco áspera y pegajosa por el sudor que poco a poco se mezcla con el mío, luego se intercambia nuestro calor, alcanzamos el equilibrio térmico en nuestras manos...
Pasan unos interminables minutos en los cuales yo no veo animales pero estoy cada vez más empalmado, hasta que a Ray le da la risa.

- ¿Sientes algo, Joe?

- Bueno -respondo con sinceridad- algo sí que siento, pero nada que ver con esperar la aparición de un conejo entre los matorrales...

Ray ríe en voz baja, veo su rostro parpadear con la luz de la hoguera y siento que voy a besarle, así, ahora, con sus dedos entrelazados entre los míos. El me mira y sus ojos borrosos me disparan el deseo... veo que su lengua humedece por un instante su labio superior, creo que él también cree que va a ocurrir ahora.
Entonces se oye un ruido entre la hojarascaa y los dos nos acojonamos, soltamos nuestras manos y volvemos la mirada en la dirección del sonido.

-...es el totem ese, ¿no Joe?...

-...joder... espero que no...

El ruido sigue en proyección ascendente hasta que por fin aparece nuestro "totem"... es Jacko arrastrando la panza a ras de suelo y con un palmo de lengua fuera, tiene un resacón impresionante.

- ¡Este es nuestro animal-totem! -exclama Ray aliviado dando un salto- ¡"Cachorro bonito"!

Jacko menea el rabo con poco espíritu pero aguanta el tipo hasta que Ray le enseña el paquete de salchichas, entonces vomita junto al fuego una mezcla maloliente de agua de río y cuerpos extraños, luego se desmadeja sobre sus cuatro patas, semi inconsciente.

"¿Jacko"dice Ray, da un traspies y cae junto al perro, escucho un "knock" y temo que haya dado contra una piedra con su cabeza. Efectivamente ha dado contra algo porque sangra un poco del labio superior cuando se incorpora.

-Eh, chico, ¿estas bien?

Me acerco, rozo con el dedo índice la herida y luego sin pensar me lo llevo a los labios, manchado de sangre.
Ray me observa un momento como si yo hubiese dicho algo en una lengua extraña y luego dice:

- Joder, Joe... como me pones...

Me agarra por la nuca y aplasta mi boca contra la suya...
Hay una repentina urgencia en todos nuestros movimientos, en un momento siento que mis pantalones han volado, no hay tiempo que perder, nuestros cuerpos se retuercen y giran uno sobre otro mientras relucen con una luz blanca fantasmal, efecto sin duda del licor apache. Ray toma la botella y derrama un chorrito del mejunje sobre mi pecho. "Que haces" intento decirle antes de sentir su lengua lamer el líquido dulzón mezclado con mi sudor para, acto seguido, subir hasta mi boca para darme a probar la combinación...
De pronto estoy tumbado boca arriba con los muslos fuertes y suavemente velludos de Ray rodeándome el cuello. Veo la luna tras su cabeza dibujándole las aureolas de los santos cuando me dice susurrando:

- Dame una prueba de amor, Joe... Abre la boca...

Nada es como estaba proyectado, en mi plan yo ocupaba su lugar y él el mío, yo arriba, él abajo, yo era quien daba y Ray quien recibía... ahora le escucho gemir mientras se desliza entre mis labios, le atraigo hacia mi, todos los esquemas saltan por los aires...
...cuando pasado un tiempo indefinible él se coloca entre mis piernas y echa mis rodillas sobre sus hombros para mantenerlas separadas y en alto, ya no tengo control alguno sobre la situación.

- ...Ray, Ray... eso va a doler...

No aparta sus ojos de los míos cuando se mete el dedo índice en la boca, lo chupa y luego lo hunde entre mis nalgas.
Lanzo un "oh" ahogado, luego me relajo y rodeo su nuca con mis manos.
Ese mismo dedo que ha visitado tierras fronterizas y desconocidas vuelve a sus labios y se introduce entre ellos, ahora junto con el dedo corazón.

- ...pero Ray por el amor de...

- Fase dos -murmura su boca sobre la mía-.

Me pierdo la fase tres, ahora es el ángel, mi ángel, quien me estrecha contra sí, es Ray y no es Ray, es un ángel que suda, porque una gota rueda por su nariz y cae entre mis ojos, es un ángel que sonrie y dice con la mirada nublada por el deseo:
"...ahora, la definitiva..."
Dios... ¿quien dijo que los ángeles no tienen sexo?... ¿entonces qué es esto que me está destrozando ahí abajo?...

- Hostia, Ray -digo en un gemido-...esto...esto es muy fuerte...

- Voy a ser muy dulce... -jadea-... acaba de empezar el baile... tú solo déjate llevar...

La luna se tiñe de rojo allí arriba mientras noto una llamarada que corre por mi columna vertebral, que me hace arquearme y agarrarme al trasero de Ray para apretarle fuerte contra mi.
"No quiero dejarle escaparse, nunca" pienso.
Cuando me derramo entre su vientre y el mio, hago un nudo con nuestros cuerpos.
"No hay marcha atrás. La suerte está echada."
El se derrumba sobre mi jadeando como si viniese partir leña o pegarse una carrera. Estamos un tiempo interminable abrazados bajo las estrellas, sin más sonido que los grillos y el resoplido de los caballos en torno a nosotros.
Despues Ray sin moverse susurra junto a mi oreja:

- Al final ha funcionado, eh Joe...

Tardo unos segundos en encontrar fuerzas para responder.

-...ya lo creo...

- No me refiero a "eso" -dice riendo ahogadamente contra el hueco de mi hombro-... te hablo de la bebida apache. Hemos encontrado nuestro animal.

Ahora se incorpora sobre los codos para mirarme.

- Yo soy tu animal, y tu eres el mío. Compañeros de camino.

No puedo decir nada porque no tengo palabras para expresar el sentimiento puro y desconocido que me atraviesa el pecho. Solo dejo descansar su peso sobre mi y quedamos en silencio, mientras la noche y la montaña se curvan y cierran sobre nosotros, formando un techo protector.
...continuará...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo