lunes, noviembre 17, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 6 )

COME FLY WITH ME

Sinopsis: El capitán chulazo...digooo...Harkness ha conseguido salvar el trasero una vez más y él y sus amigos vuelan ahora con destino desconocido...siento no ser más rico en detalles pero la foto de hoy me tiene la hormonas desbaratadas, peroperopero como está este hombre...

Nuestra piloto ya se había presentado como Toshiko (“hola, soy Thosiko, la tripulante de la aeronave y ahí vamos directos a donde los cojones del capitán Jack quieran”dijo por la megafonía del avión demostrando una vez más lo raros que eran los buenos modales en aquellos días inciertos)y de nuevo la noche nos había sorprendido rápidamente. También en esa ocasión, al igual que la noche anterior ante la hoguera, Jack y yo nos sentamos juntos y nos quedamos mirando el cielo nocturno por una de las ventanillas, espiando una luna cien veces más enorme que el sol ante la que me imaginé a mi y a mis compañeros de camino volando como un pequeño punto negro. Cucu y Fufú dormían en la cola del avioncillo hechos una sola bola, así que Jack cogió una de mis manos sin decir nada y siguió mirando la noche estrellada. En el suelo continuaba zumbando la radio de batería atómica de Fufú, esta vez con el volumen más suave, y una voz femenina aterciopelada cantaba:

“No existe un momento del día…en que pueda apartarte de mi…el mundo parece distinto cuando no estás junto a mi…”

Como suele ocurrir cuando la emoción se me atraviesa en el cuello, sólo pude contemplarle con ojos de bicho muerto hasta que él, apartando un momento la vista de la luna y mirándome sin dejar de jugar suavemente con mis dedos entre los suyos, dijo en voz baja:

- No te preocupes. Estamos en el camino correcto. Solo falta uno… –y su ceño se frunció al decirlo-…quizás eso signifique perder el avión, pero todo debe seguir su curso.

- ¿Y como supiste que la china caza-coyotes era nuestra chica del día? ¿Se trata de un instinto especial, o solo agarras lo que vas pillando?

“No hay bella melodía en que no surjas tu…ni yo quiero escucharla…si no la escuchas tu…Y es que te has convertido en parte de mi alma…”

Jack volvió a mirarme de “esa forma”, logrando que sus ojos azules virasen a un violeta estremecedor, y situó su rostro al lado del mío, las puntas de nuestras narices casi rozándose, los labios ( sus labios, mis labios ), entreabiertos…Apretó un poco más su mano en la mía y sonrió.

- No se quien cojo y quien no, quizás es como dices “instinto”. Pero sí que sé una cosa: que tú eres lo más importante de mi equipo, el único de quien no puedo prescindir.

Sin mediar más palabra, tocó el sensor de localización de mi muñeca y la luz azul dejó de parpadear.

- Quiero que estés conmigo porque lo deseas, por nada más.

- ¿Por amor? –pregunté y súbita y estúpidamente se me llenaron los ojos de lágrimas, quizás porque ni siquiera con mi tailandesa había ocurrido aquello, quizás porque creía que eso no existía ya en aquellos tiempos oscuros-.

Jack asintió despacio y tuve que dejar caer la cabeza en su hombro, anonadado por la intensidad de aquel sentimiento, incapaz de creer lo que sentía, lo que estaba ocurriendo…

…cuando desperté mi cabeza se sacudía violentamente de un lado a otro, Fufú aullaba en el fondo de la avioneta según su actitud habitual de gato que tira la toalla en momentos difíciles, y Cucú gritaba:

- ¡VAMOS A MORIR TODOS, PUTO CAPITAN HARKNESS!

- ¿Pe-pero qué pasa? –pregunté aturdido-

Miré por la ventanilla y vi un cielo que viraba del morado al rosa en instantes, surcado por relámpagos plateados.

- Ocurre –oí chillar a Toshiko desde la cabina del piloto- que estamos en medio de una tormenta magnética…¿porqué te crees que todos los transportes aéreos llevan siglos suspendidos? ¡No debíamos haber salido del desierto, lo sabía!...

Era cierto, en el siglo LIII no volaba nadie, quedaba todo el espacio libre para que volasen los pájaros, solo que los pájaros hacía mucho que no existían…

- Vamos nena –le dijo Jack de pie junto a ella quizás intentando relajarla- Si no podemos seguir, intentemos parar en cualquier sitio…

- ¿PARAR? ¡Estamos en mitad de las malditas montañas! Pararemos, sí, pero no será de forma apacible, capitan Jack…

…de pronto una voz masculina dijo por la emisora:

“ No se preocupen, he captado su señal. Abandone los mandos del aparato, creo que puedo hacerles aterrizar sin que nadie sufra ningún daño…”

Vi a Jack inclinarse sobre la emisora, sonreir y enseñarme cuatro dedos de su mano izquierda.

“ El Cuarto” pensé “Estamos todos…”

Miré a Cucú, ella miró al frente y Toshiko se volvió para contemplarnos con gravedad…todo el mundo parecía estar en la higuera sobre lo que estaba ocurriendo a excepción del capitán, por supuesto, que miraba el cielo surcado por espeluznantes relámpagos y silbaba, indudablemente satisfecho porque todo era como él creía que debía de ser…

“Si pueden adopten una posición segura” sugirió la voz de la emisora “, no les garantizo que el aterrizaje sea tranquilo, ¿de acuerdo?Ya ven que tenemos un poco de meneo ahí fuera…”

Y en respuesta a sus palabras un trueno estremecedor hizo temblar toda la estructura. Jack se sentó a mi lado y me hizo señas para que me pusiera el cinturón de seguridad, Cucú se sentó al otro lado del pasillo con Fufú en brazos y Toshiko abandonó los mandos tal como la acababan de sugerir colocándose frente a nosotros con la frente sudorosa.

- ¡Pero como puede dejar el avión así!–grité espantado, poco acostumbrado a las cuestiones aeronaúticas y a apartar mis pies del suelo excepto para dar pequeños saltitos-¡Vamos a estrellarnos!...

Él apretó de nuevo mi mano entre la suya, y a la vez que le oí vi los ojos de Toshiko observando nuestros dedos entrelazados y sacando sus conclusiones.

- Ya lo has oído, el control de tierra, sea quien sea, se ha hecho con los mandos –me dijo Jack en voz baja y suave- Tranquilo, no pasará nada.

- ¿Qué no pasará nada? –exclamó la japonesa furiosa- ¡Probablemente el puto control de tierra va a destrozar mi avioneta contra el suelo!¿De qué voy a vivir yo sin ella, capitán Harkness? ¿Vas a dejarme una renta vitalicia cuando terminemos de salvar el planeta?

Habíamos descendido rápidamente y ahora en vez de entre nubes amoratadas volábamos en una ventisca de nieve que hacía crujir cada rincón de aquel cacharro, moviéndonos a saltos como un grajo a punto de espicharlas.

“ Aquí control de tierra “ dijo la misma voz “ La situación es comprometida, ¿puede responder de la estabilidad de la estructura?”

- ¡Que te den por el culo! –vociferó Toshiko para luego romper a llorar- Esto es mi ruina, joder…

De súbito el avión entró en barrena, empezando a girar sobre su eje. Las chicas se echaron a gritar, todo daba vueltas enloquecidamente, el mundo perdió forma y color a excepción de Jack que, levantando mi barbilla, sonrió con levedad y aún en medio del infierno de la tormenta pude oírle susurrarme:

- No te preocupes, estoy contigo.

Y apoyó sus labios cálidos y de un sabor casi especiado contra los mios…

…cerré los ojos, abrí mi boca ligeramente y él me abrazó fuerte, dejándome aspirar el suave aroma de su cuerpo. Luego,como si fuésemos a hacer el amor, murmuró:

- Déjate llevar…

Continuamos dando vueltas enloquecidamente rodeados de espeluznantes crujidos y el aullido del viento aumentando de volumen poco a poco, sin que yo pudiese pensar ni en la muerte ni en lo que nos esperaba ahí abajo, con el solo pensamiento de los brazos de Jack en torno a mi…de pronto el mundo se convulsionó, golpeamos con algo, y perdí toda noción de qué estaba arriba y qué abajo. El capitán me estrechó más fuerte contra él sujetando mi cabeza contra su pecho, y literalmente me abandoné a aquel sentimiento increíble en el que todo sucedía a la vez, y todo era intenso, intenso y hermoso...

Cuando volví a mirar alrededor, todo había terminado.

( Continuará )

Tras este desparrame sentimental, los recordatorios habituales: Torchwood, mon amour e incluso pienso que Thosiko son productos registrados y quizás no esté bien su empleo, pero ¿como iba a darme yo el filetazo con el capitán si no fuese gracias a estas prácticas fraudulentas?...

Como siempre, unas palabras para mi sponsor oficial, Rosita de Fuego, y no dejar de recomendar la visita a su casa para ver como van sus apasionantes "renglones torcidos", la serie no gemela pero si melliza de mi western crepuscular, que está al rojo vivo. Un beso Rosita.

Y de nuevo lunes, feliz semana a todos, compañeros...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo