martes, mayo 30, 2006

LA HOGUERA


Ya lo dije una vez. Esta montaña no solo nos colma de cosas y palabras hermosas, también nos enseña a ser mejores personas, mejores seres humanos, es un espacio virtual pero que trasciende a nuestra vida real, y las hogueras que se encienden en sus laderas son capaces de caldear las manos y los corazones, como ya ha señalado nuestra pequeña Pon.
En esta ocasión el fuego que hoy enciendo esta dedicado a nuestro amigo Jaby que está pasando un mal momento al vivir en primera persona un poquito de la intolerancia y el rechazo que sufrieron nuestros vaqueros favoritos ... a veces las personas que nos quieren obran por su cuenta pensando en nuestro beneficio, y no hay nada más terrible e inexorable que alguien que nos ama dispuesto a hacer por nosotros algo de lo que no queremos oir ni hablar.
No hay quien los detenga, podeis creerme.
Para estos casos la montaña nos ha enseñado paciencia y comprensión, y es la única manera para que, si es verdad que "de lo que se da se termina por recibir", el mundo sea un sitio más bonito y habitable.

De todos modos, si eso es verdad no debes preocuparte, amigo. Tu tienes un corazón tan bueno que acabarás recibiendo amor a manos llenas, te lo digo yo.

Ahora estiro las alas y emprendo el vuelo. Que esta noche voy a pasar un ratito en Málaga.

PD: Y a los demás, queridos y locos montañeses, mi enhorabuena por la demostración de ternura colectiva que habeis dado en este asunto. Me siento orgulloso de estar entre vosotros compartiendo ovejas y alubias en estas cumbres.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo