miércoles, julio 11, 2012

ASTEROIDE J-11



El "lugar seguro" donde Madre ha hecho escala mientras resuelve su conflicto con la cadena de mandos es un pedrusco cubierto de hielo, tan pequeño que me sorprende pueda aparcar la Nostromo sin sobresalir por los bordes. En tanto se analiza mi conducta estoy en pelotas y en el interior de una especie de pecera de cristal que cuelga del exterior de la astronave por un gancho metálico. Gracias a eso cuando despierto tengo  la horripilante sensación de estar suspendido en el vacío pues solo tengo a la vista por delante y por debajo de mi culo el páramo congelado que es la superficie de aquel sitio.
Al darme la vuelta y ver la Nostromo emito un suspiro de alivio, porque pensé que Madre había decidido arreglar los problemas con la plantilla humana -en este caso yo- mediante el expeditivo método de abandonarme en la superficie de aquel agujero. Aún así, pasado el susto, empiezo a dar patadas a las paredes de cristal gritando
"¡Esto contraviene todos los convenios a propósito del trato entre seres humanos y cibernéticos!...Se te va a caer el pelo, Madre, lo siguiente que vas a estar tripulando va a ser el motor de un lavavajillas, te lo juro"
Mi berrinche surge efecto instantáneo porque al momento se abre una compuerta en la Nostromo justo enfrente de mis narices y veo detrás de una ventana a mi amigo PataPollo con un sombrero de copa y una banda roja colgada del hombro en la que se lee en letras doradas: "COMANDANTE". 
Por la expresión de su pico anaranjado noto que está evidentemente satisfecho con su nuevo estatus.
"¡capitán Angel!...que alegría que haya vuelto entre nosotros, creí que Madre le había frito los sesos con el rayo paralizante..." le oigo decir a través de un interfono que no consigo visualizar.
Estoy tan lleno de cólera que me cuesta vocalizar.
"ES...EX....EXIJO...QUE...ME SAQUEDEAQUIINMEDIATAMENTEEEEE"
PataPollo suelta un "cloo-cloooo-clooo" sacudiendo su cresta hacia atrás en lo que supongo es el equivalente aviar de una carcajada.
"Que lástima, capitán, pero me temo que tendrá que continuar con el trasero al fresco un rato más. Madre ha detectado una peligrosa debilidad hormonal en su organismo por el lugarteniente, y considera que esa inclinación a compartir fluidos con elementos alienígenas es peligrosa para concluir con éxito el viaje hasta Exodus."
"¿Debilidad hormonal?...¿y en qué se basa esa zorra para decir semejante cosa?"
PataPollo mira a los lados como si quisiese hacerme participe de una confidencia, pega el pico al cristal y susurra
"Bueno, mientras estaba usted inconsciente hay grabaciones que le registran diciendo cosas como "métela toda, Jotita", "me duele pero me gusta" y ..." saca una pequeña libreta de debajo de sus ridículos alones y se coloca unos anteojos sobre el pico para recitar"...hum, sí, aquí está:..."no la saques todavía, se me ha puesto dura otra vez"...Madre con criterio científico ha descartado que "meter" hiciese referencia a la marcha de un vehículo o a la bandeja de galletas en el horno. Por si fuera poco, todo esto fue pronunciado emitiendo antes y después sonidos que hasta mi base de datos gallinácea establece como de naturaleza copulatoria. Ya sabe, eso que hacen los humanos con fines reproductivos o meramente lúdicos..."
"ESO ES FALSO...MANIPULACION DE LA INFORMACIÓN CON FINES SUBERSIVOS..."
PataPollo enarca una de sus cejas de pega, saca una pequeña grabadora de entre sus plumas y aprieta el buzón del "play" para que pueda oirme yo a mi mismo decir
"...ooooh....aaaaah...así, Jotita, así....métela toda....oooooooooh me duele PERO ME GUSTA, DIOSSSS...nooo no la saques todavia..."
Tengo que dar una patada a las paredes de mi pecera para pedir el fin de la emisión
"Vale, puede que sea yo" PataPollo emite un clo-clo sarcástico que debo ignorar para añadir "¿y en base a algo que he dicho dormido Madre ha decidido que es mejor que una gallina mecánica tripule la Nostromo en vez de un ser humano con capacidad de decisión y raciocinio?"
"Creáme, capitán, el raciocinio humano está tan sobrevalorado como infravalorada la capacidad de decisión de los oficiales cibernéticos aviares" responde PataPollo solemne.
Al fin he de dejarme caer en mi bola de cristal superado por las circunstancias
"Y a que ha venido entonces. ¿A regodearse de mi con esa ridícula banda sobre la barriga?"
PataPollo vuelve a mirar a un lado y a otro, tira de algo con su ala y pone ante el cristal...¡a ( mi ) J.A.!


La emoción me colapsa momentaneamente las vias respiratorias....vaya, la emoción y el hecho de verle como Dios le trajo al mundo bajo el ala amarilla de PataPollo. Cuando por fin puedo articular palabra, le digo
"J.A...¿como se encuentra?....¿está usted bien?" como si no fuese evidente que está impresionante.
J.A. sonrie pero  no dice nada, y es PataPollo quien toma la palabra de nuevo cobijando contra su rechoncho cuerpo amarillo a mi lugarteniente.
"...le necesito como cómplice,capitán, tengo un conflicto con Madre. Sus órdenes establecen que cualquier elemento que perturbe la marcha de la astronave y la finalización del trayecto debe ser eliminado. Las mías, como oficial científico, ya las sabe: el llevar a buen puerto las muestras biológicas alienígenas debe ser una prioridad preferente...."J.A. apoya mimoso la cara contra el cuerpo plumoso de PataPollo y se lame el  labio superior mientras el ciberoficial explica "...el lugarteniente desde su entrada en contacto con el ADN extraterrestre precisa para su alimentación ni más ni menos que de carne de gallina fresca, ¡que Santa Pollita me perdone!, con lo cual requiere de cuatro visitas al día a los gallineros de la nave...visitas que no quiero recordar, créame...pero esto ha conseguido enfrentar mis intereses con los de Madre: ella pretende llevar la astronave a destino sea como sea, y yo pretendo mantener saludable y con vida como sea al lugarteniente. Con cada escabechina gallinacea el poder de autoabastecerse de combustible de la nave disminuye poniendo en peligro su buen funcionamiento, así que Madre ha decidido que los objetivos de navegación prevalecen sobre los objetivos científicos y la muestra alienígena, es decir, su querido J.A. debe ser eliminado..."
Como se decía en los viejos tiempos, estoy flipando.
"¿Y qué quiere que haga yo?" pregunto intentando centrarme en la conversación pero con la vista puesta en cierta parte de la anatomía de J.A. que empieza a crecer de tanto restregarse contra el cuerpo plumoso del oficial científico.
PataPollo le mira, se sonríe y saca una vez más algo de su bolsillo, algo parecido a una pequeña pistola que aplica en el cuello de J.A., suelta un zumbido y mi lugarteniente cae como un fardo sobre sus pies de gallina.
"...que muchacho, que cariñoso, ¿vio?...pero a veces puede ponerse terriblemente insistente, esta noche ha tratado varias veces de introducir "esa cosa" dentro de mi via posterior para la expulsión de residuos sólidos orgánicos, ¿puede creerlo?"
Pienso que ojalá fuese mi vía posterior la que se encontrase en semejante circunstancia, pero me guardo muy bien de decir esto y en su lugar ladro
"¡No ha respondido a mi pregunta, oficial!...¿qué quiere de mi?"
"...bien, la idea es...CARGARNOS A MADRE...cepillarnos la computadora central y tripular nosotros la nave hasta Exodus...¿qué me dice?"
La pregunta correcta debería ser "¿qué alternativas tiene?".
No tengo ninguna salvo seguir colgado en esa bola sobre el trozo de hielo hasta que Madre decida que soy persona non-grata para la buena marcha de la misión y me abandone ahí para morir congelado como una bacalada. Así que sonrio forzado y respondo:
"¿que alternativas tengo?...acepto, claro"
PataPollo cloquea, aprieta un botón y poco a poco noto como mi bola vuelve al interior de la Nostromo...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo