miércoles, febrero 25, 2015

MI VIDA SALVAJE



...¡JA!
"Mi vida salvaje", digo.
Si alguna vez tuve alguna posibilidad de disfrutar de cierto salvajismo en mi vida se ha extinguido ya, desde que el zorro que pude ser se dejó pillar el rabo en el cepo que suponen mis circunstancias y las únicas opciones son morir aquí atrapado o rezar para que se me caiga el rabo ( de zorro, ¡eeh! ) y poder salir liberado, sin cola pero mucho más resabiado.
Entretanto sigo atrapado en una vida que -como ya he dicho más veces- se me ajusta a los lomos como un traje un par de tallas menor, una vida de la que no me puedo quejar porque es el resultado de mis elecciones y lo que debería hacer es aprender a vivir con ella, pero ya lo sabes tú: DA MÁS GUSTO QUEJARSE.
Y por eso estoy aquí, oyendo el último disco de Diana Krall a pesar de irritarme sobremanera el oir cantar tantas canciones buenas con esa voz de oveja anestesiada, porque hago malas elecciones y luego me faltan el empuje o las ganas de simplemente apretar el botón y cambiar de canal.
Y a la hora de hacer balances cuando algo sale mal siempre me concentro en la parte de culpa que pueda tener yo en el asunto en vez de decir: ¿CULPA YO?...Y UNA MIERDA.

Puede que por todo eso me haya quedado tan maravillado después de haber visto la película "Relatos salvajes"...


Porque a fin de cuentas trata de una serie de héroes ( o antihéroes ) de lo cotidiano, que terminan por estallar y hacer lo que todos desearíamos hacer cuando se nos presiona, se nos miente o se nos putea en grado sumo. La diferencia es que los protagonistas de estas historias se saltan las barreras que nos imponen los convencionalismos sociales y la civilización y dan rienda suelta a sus instintos más primarios.
Que gusto ser primario, ¿no? 
No voy a decir nada sobre la película porque es fácil hacer eso del "spoiler" y con lo que he dicho ya es más que suficiente, incluso demasiado, ya que lo ideal es acercarse a verla sin ninguna idea previa de lo que te vas a encontrar. Pero SÍ puedo atender a los instintos primarios esos y decir que el relato protagonizado por Leonardo Sbaraglia me pareció tremendamente perturbardor sexualmente....aaaaahhhhh es que es tan guapo este hombre....


...y el momento de cambiar la rueda del coche así sudoroso y polvoriento dentro de su ajustado traje de ejecutivo ¡pues no sé!, no sé si alguien más se habrá fijado pero me parece de lo más porno erótico que he visto en el cine ultimamente, jajaja...ah, igual no, vale, pero ten en cuenta que me estoy mostrando primario...


En la misma línea cero cinematográfica pero 100% cochina instintiva, me pareció también tremendamente sugerente el actor que interpretaba el ingrato papel de "el novio" en la última historia, un maromo llamado Diego Gentile:


...que dirás tú "ya está otra vez con su fetichismo con el traje de ejecutivo y las corbatas" pero es que de paisano está igual de bueno, mírale. Es que como la carne argentina no hay ninguna y si es de potro, muchisimo mejor.


"¿Y esto es todo lo que vas a aportar en tu crítica cinematográfica?", dirás tú, oh Maritrini de mis entretelas con mirada entre decepcionada y pesarosa pensando que mis consultas al psicoanalista y la ingesta masiva de antidepresivos y ansiolíticos no están sirviendo de nada...
Pues bueno, te diré que algo de lo que más me gusta de la película, que es el abundante y corrosivo humor negro al que recurre en los momentos más duros, también me parece a ratos una forma de maquillar los instantes de violencia, me supongo que para hacer la película más asequible al gran público. Pero creo que es algo lógico, porque ver el lado más feo de nosotros mismos solo se nos hace digerible si es con una elevada dosis de humor, aunque sea negro.
 Y esto no sé si lo quería presentar como un defecto o como una virtud, igual virtud, porque como decía Mary Poppins:


...con un poco de azúcar los pildorazos vitales pasan mejor, así que voy a cerrar este post tan mal rollero ( porque me quedó algo así, ¿no? ) con otra de mis selecciones musicales para el 14-F frustrado, una canción bonita y buen rollera que no es una novedad pero que te va a hacer olvidar mis puntos "salvajes" y cualquier otro tema chungo que la vida te haya puesto hoy por delante:



Y ahora voy a quitar a Diana y voy a poner a los Mamas & The Papas para que me canten el California Dreaming como Dios manda y no como si se lo estuviese oyendo a un gato espachurrao.

Ay perdona Diana hija, es que estoy que no me aguanto ni yo.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo