viernes, noviembre 28, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 8 )


TORMENTA EN LA NIEVE

Sinopsis: Nadie puede haber olvidado como el panoli protagonista queda anonadado y despechado al ver como Jack y Owen se lo montan de mega-fábula en los baños de una cabaña perdida en la nieve de la montaña. No seamos críticos con Owen, ¿quien en su pellejo no se dejaría dar un filetillo en las duchas?...Yo por ejemplo, mismamente pues cjo-cjo-cjo, me dió la tos...

El amanecer me sorprendió rodando en un trineo, buscando siempre las cuestas abajo por intentar llegar a la costa, donde nunca había estado, porque la costa en mi situación era un lugar tan bueno como cualquier otro. No sé cuantas horas rodé por la ventisca de nieve bajo nuestro permanente cielo crepuscular, a veces empujando el trineo, a veces dejándome simplemente llevar por las pendientes, mientras en mi corazón bullían sentimientos opuestos: por un lado extrañaba a Cucú, a Fufú e incluso a Toshiko a pesar del poco tiempo que habíamos compartido, quizás nada más por el hecho de sentirme perteneciente por una vez a un grupo, aunque se tratase de una pandilla de cabrones como aquella…

Por otro lado estaba el dolor. ¿Porqué me sentía engañado en aquellos tiempos crueles en que nadie decía la verdad?...pues porque creí a Jack cuando apagó mi sensor de localización y me dijo que era por amor. Tan solo por ese dolor y esa rabia, a pesar de estar exhausto, no paraba de correr, esperando que nunca ninguno de ellos pudiera encontrarme.

…en un momento dado me vi tumbado boca arriba en la nieve, y la silueta de alguien recortada contra el cielo, contemplándome.

-¿Estás vivo?

Era una chica rubia y pecosa envuelta en una capucha peluda, con un semblante que tan solo delataba una educada curiosidad.

-Siiiii –grazné haciéndola dar un paso atrás- Cuando acaba la puta nieve…

- Estás casi al pie de la montaña. Supongo que te has perdido.

-¡No, joder, me encanta quedarme tirado en la nieve con la mente en blanco! –grité sin moverme quizás en pleno delirio- …¡voy a morir!...¿estoy muerto ya?

La chica rubia me contempló un largo rato y al final sonrió, diría yo que luminosamente.

-Yo diría que estás vivo, si no sería imposible ser tan grosero. La costa está solo a 20 kilómetros, yo vivo allí. Te llevaré si te portas bien.

Elevé la cabeza lo justo para ver un todoterreno rojo ronroneando suavemente a pocos metros de nosotros.

-Hoy en día nadie recoge a nadie en mitad de la nada así como así –la dije desconfiado-.

-Hoy en dia cada uno hace lo que le da la gana –me corrigió ella- y contigo no tengo sensación de peligro. Tienes cara de panoli.

Otra vez. La palabra.

-¿Ah si?¿Y qué con mi cara de panoli?

-Pues que supongo que si te dejo aquí tirado acabarán contigo las alimañas. Y como no me inspiras miedo pues, si tu quieres, te llevo. Y si no me voy y tan amigos.

Pensé en Jack y Owen compartiendo un café con leche y unas galletitas en el refugio, y sentí deseos de acabar allí mismo muerto congelado por ser tan jilipollas y haberme implicado tanto en el rollo de aquel tío a quien, a fin de cuentas, no conocía de nada. Luego sonreí un poco y pregunté:

-No conocerás a nadie llamado capitán Harkness…

Meneó negativamente la cabeza.

-¿Y algo llamado Torchwood?

Otra negación.

-Entonces eres la persona que necesito…

Ella sonrió otra vez y contestó:

-Sin duda tú tampoco conoces a mamá…

Ladeé la cabeza y de pronto ví aparecer junto a el todoterreno a una mole grande como el Kilimanjaro enfundada en una parka roja a juego con el vehículo y una capucha que no me dejaba ver su rostro. La mole sin duda había salido del todoterreno y su aspecto, con el cielo violáceo a sus espaldas y el viento aullando a su alrededor, era simplemente pavoroso.

-Tranquilo-dijo la rubia conteniendo la risa-No se ha comido todavía nadie, al menos delante mio.

La mole llegó a mi lado y quitándose la capucha descubrió una erizada melena rubia, una mirada con varios kilos de rimmel y unos labios terroríficamente pintados con los que vocalizó despacio:

-…oh Caroline…un pequeñín perdido en la nieve…

Algo en su tono monocorde me erizó los pelos del lomo. Miré a la chica esperando una señal suya gritando “¡Ahora, escapa y huye!”pero no fue así, sonrió intentando tranquilizarme y dijo amistosamente:

-Tranquila mami, es solo un hombre perdido en la nieve…

-POBRE CHIQUITIN-ladró el pedrusco humano-NECESITA TODO NUESTRO CARIÑO.

-…quizás no todo –respondí sonriendo yo también nerviosamente-, puede que baste con una pequeña parte…

La mole dio dos pasos ensombreciendo el sol tras de sí y rugió:

-…ven…con…mamá…

…como suele ocurrir en los cuentos, en ese momento se escuchó el ruido de un motor a toda velocidad, Caroline y su mamá desviaron la mirada, yo levanté la vista y los tres vimos un reluciente vehiculo negro por la capota del cual asomaba medio cuerpo del capitán Harkness gritando por un megáfono:

-¡APÁRTATE DE ÉL, SUPERZORRA DE LAS GALAXIAS! ¡DATE POR PERDIDA, SOMOS TORCHWOOD!

-(¿me ha llamado “superzorra”?)-inquirió la mole a Caroline en sottovoce-.

-Tranquila mamá. Es un cretino que pasa por ahí.

Jack bajó de un gallardo salto del coche con un arma en la mano y ordenó:

-Bien, todos al suelo…menos tú, claro-me dijo sonriendo como si todavía pudiese engañarme-Están todos prácticamente detenidos.

Entonces la rubia se acercó sonriendo a Jack y exclamó afable:

-Oh, ¿es usted el capitán Harkness?

Jack hinchó el pecho cual pollo tomatero y ensayó con ella su sonrisa especial.

-En efecto preciosa. Y tú sin duda eres…

La rodilla de Caroline se proyectó contra los cataplines de Jack el cual congeló su sonrisa, se puso blanco y por fin rodó por la nieve aullando. El resto de Torchwood ( Cucú, Toshiko y supongo que debía incluir ya a Owen)bajó del vehículo con ojos asombrados.

“Joooodeeeer” exclamó Cucú, pero era evidente que ni ella ni Thosiko demostraban mucho dolor por el tratamiento que Caroline había aplicado a los huevos caza-marcianos de Jack, más bien creí verlas tratando de contener risitas flojas. Tan solo Owen compuso un gesto compungido y exclamó “Jaackyyy”.

-Vale, ahora –siguió Caroline cogiendo la pistola y apuntando a Jack a los sesos-, explícame a quien llamabas “zorra de las galaxias”…

Y para rematar puso una de sus botas sobre la cabeza de Jack, hundiéndole el rostro en la nieve…

(Continuará)

...tampoco nadie habrá olvidado los derechos de imagen de mon capitain y el equipo Torchwood, (esto me inspira un poco de tedio, pero creo que hay que ponerlo) ni debe olvidar que en el caso de que no se vaya por ahí de farra el sábado por la noche como la mitad de los bichos vivientes, ni se dedique a dormir como hace la otra mitad de los bichos, en la cadena de televisión Cuatro podrán ver las aventuras de verdad. Calentorros como yo, abstenerse, porque es para todos los publicos, sospecho, y el sentimiento que le queda a uno es un poco como de frustración y tal, jaja, así que luego me salen a mi estas cosas...

Un placer remitir al eventual lector, tras leer estas barbaridades, al blog de mi querida Rosa de Fuego en donde ella da una lección de "savor-faire" y buen gusto en el serial hermano del mio, "Los renglones torcidos"...además que caray, a la Rosa la quiero mucho, y si no fuese por ella, este despropósito no habría salido nunca adelante...

Y, a estas alturas, feliz fin de semanita a todos, guapos.

...hummmm...no, hoy, un extra especial: ¿nadie está al tanto de que el capi, en realidad el actor John Barrowman, también canta? Pues si, mi papichulo canta como un pajarín, y en el siguiente link podreis verle, (de nuevo con demasiada ropa para mi gusto), presentando su nueva canción y video: What about us?

...a mi me gusta pero claro, es que yo ya he dicho alguna vez que con mis debilidades, y más si son de este tipo, no soy en absoluto objetivo, jaja...

Un abrazo, que lo disfruteis.


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...