domingo, febrero 26, 2012

ONANISMO: CAUSAS, EFECTOS Y UN EXPERIMENTO


Nooo, no-no-no, joven cachorro humano.
Si tecleaste en el google "onanismo" pensando que ibas a encontrar unas recomendaciones sobre como  hacer más placenteros los ratos de disfrute contigo mismo y viniste a parar aquí, es que mi estrategia de publicidad engañosa HA FUNCIONADO, he-he-he, pero para ser honesto te aviso desde ahora que los tiros no van por ahí. Aparte de que yo hice lo mismo previamente y me enteré de que "onanismo" no significa darle a la zambomba con alegría en el calorcico y la intimidad de tu dormitorio ( o de donde te apetezca ), sino que hace referencia al coitus interruptus ese que según cuentan practicaba el pícaro Onan con la viuda de su hermano. No he tenido suficiente paciencia para leerme el asunto porque con las historias bíblicas siempre se me dispersa un poco la atencíon, pero me encantó la frase de la wikipedia diciendo que Onan "trillaba dentro pero sembraba fuera" haciendo referencia a que se cepillaba a su cuñada pero cuando le venía el gustito decía "ay espera que me he dejado el pollo en el horno" y dejaba esparramar el liquidillo fertilizante sobre la alfombra del bedroom. Para no repartir la herencia del padre con sus futuros sobrinos, al parecer, mira que truhán, no me extraña que Dios -que por aquel entonces participaba más activamente en los tejemanejes de la humanidad- hizo que la tierra se lo tragara.
Así que piensa, anónimo lector, que la próxima vez que te bajes el calzoncillo y pienses darte una alegría solitaria en un día catastrófico, lo del "¡tierra trágame!" estará relacionado con lo que te dispones a hacer con tu insidioso amiguito calvo de ahí abajo.
Yo en realidad cuando hablo de "onanismo" me refiero a por ejemplo a pasar un rato enredando con estas aplicaciones que tiene la nueva interfaz del Blogger gracias a la cual si pinchas en "entradas" puedes ver las visitas que ha recibido cada entrada que has dejado hasta la fecha...porque empalma un poco con lo del otro día de la zorra y la búsqueda de la apreciación ajena y el "quiero que me quieran" que el prudente Argax me recomendó tener atado en corto. 
Que para estos ejercicios míos un tanto escatológicos de vaciar porquería interior a costa de apretar teclas no me hace falta realmente que nadie los comparta, me vale con dejarlo "plasmarlo" y al dia siguiente horrorizarme de como he podido yo mismo llegar a ser yo, jaja. 
Pero una vez que sabes que puedes mirarlo, pues miras, claro que sí.
Y no sé, desconcierta un poco. 
Soy consciente de que la mayoría de las personas que "pasan" es por el anzuelo de un nombre conocido al que se hace referencia en un texto o la imagen o el video que uno inserta y que sin querer consigue ese efecto, y muy seguramente al ver que ahí no se encuentra lo que están buscando continúan su periplo ciberespaciano sin entretenerse más...
...con todo y con eso, hay cosas a las que no encuentro humana explicación salvo un defecto en el maquinarro que lleve las estadísticas de Blogger. Por ejemplo: la entrada de mi diario navideño titulada "Un día poco corriente" en la cual no digo absolutamente nada que merezca guardarse en la memoria y tampoco hay nada reseñado más que un video de Connie Francis, ha tenido ¡2959 visualizaciones!...
Y es un día que ni siquiera me puse profundo ni dije cosas de esas que pienso deben de ser tenidas en cuenta y por tanto no puedo congratularme conmigo mismo del poder de convocatoria de mis palabras.
Entonces...¿cual es la explicación? ¿tanto es el poder de convocatoria de Connie?
Bueno pues vamos a verlo ( y este es el experimento):



...no sé quien hizo el video, ¡que está tremendo, por cierto, jaja!, pero es Connie cantado "Mi tonto amor". ¿Sabías que Connie en realidad se llamaba ( ¡se llama, que sigue sobre el planeta! ) Concetta Rosa Maria Franconero?...

...cielos, con ese nombre ¿como pudo ponerse Connie?

La próxima vez que mi madre diga que si yo hubiese sido una niña, me habría puesto Maria Dolores, le diré que de eso nada, que Concetta-Rosa-Maria es una maravilla, jajajaja...

...ves, y ya pasé la sobremesa del domingo...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo