miércoles, diciembre 31, 2008

AH NO-NO-NO, POR AQUI SÍ QUE NO PASO


¡PERO ESTO...!

¡ESTO ES UNA PROVOCACIÓN EN TODA REGLA!

¡LA MADRE QUE LE TRAJO!

¡PUES NO SE ESTÁ AGARRANDO EL QUÉ-ME-DICES, EL TIO...!

Con esta sobrecarga de hormona y desparrame sexual, no sé como vamos a acabar el año, no lo sé. ¿Pero como pudo meter ese pedazo de pandero dentro de esos pantaloncitos?...y el micro...¿alguien ha reparado en como agarra el micro?...grroarrrrrrr...Pretendía hacer unas anotaciones profundas y cargadas de sentimiento para el último día del 2008 pero estoy en estado de descolocación total, creo que lo que necesito ahora es una ducha fría. Lo dejaremos en un sencillo:

FELIZ AÑO NUEVO.

Gracias por todo lo compartido, nos vamos el año que viene, en unas horas...

lunes, diciembre 29, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 14 )


CARDIFF

Sinopsis:...contra todo pronóstico Jack no vino a casa a pasar la Nochebuena, ¿como es posible?...oh, sin duda es porque se encuentra camino de Cardiff en una lata de sardinas voladora en compañía de un montón de piratas-chulazos. Tenía un capítulo 14 versión XXX en el que se organiza una orgía aerea antes de llegar a destino por aquello de liberar tensiones sexuales que tengo yo así como muy acumuladas ya con el puñetero Torchwood, pero en fin, ante la duda de que algún menor sin el debido control parental pueda tener acceso a estas líneas y para no echar definitivamente por tierra mi reputación, me he decantado por algo más light...¿como?...¿he oido algún "oh" decepcionado?...que no me pinchen, que no me pinchen...

"Después de siglos padeciendo los efectos de la fisura, Cardiff era una cloaca donde caía lo peor del universo real y las dimensiones paralelas, con lo cual se había transformado en un lugar oscuro, lleno de columnas de humo negro, edificios semiderruidos y lo que parecía una permanente tormenta eléctrica establecida sobre su superficie. “Un estercolero hiperespacial” murmuró Jack pensativo. 
-¡En efecto, no es Hawai, es Cardiff! –dijo el Jefe con una carcajada mientras hacíamos el aterrizaje-Y a vista de pájaro no es nada, esperad a poner vuestros zapatitos en el suelo, monadas.
Según nos había explicado antes el capitán, íbamos a observar las consecuencias de la no-existencia de Torchwood en la ciudad durante muchos siglos
- ¿Siglos? –inquirió una Cucú cuya cara daba a entender la escasa emoción que sentía por nuestra rápida llegada a destino- ¿Y donde has tenido tú el culo metido durante todo ese rato, capitán Jack?
- Estuve atrapado en un bucle espacio-temporal... no me di cuenta de todo el tiempo que había pasado hasta que conseguí salir fuera.
“Eso te pasa por preguntar” le dijo Toshi en voz baja al ver la cara de perplejidad que compuso la otra con la respuesta.
Sin embargo, ese aspecto cataclísmico y como de día-del-juicio-final no se correspondía con lo que nos encontramos al poner el pie en tierra. El jefe-pirata aterrizó en una gran explanada, frente a un edificio de color cobrizo bastante deteriorado con forma de lomo de tortuga que presidía la maloliente bahía de Cardiff.
-El servicio de aerolíneas les da las gracias por elegir viajar con nosotros, y desea que pasen una feliz estancia en el trasero del mundo –se despidió el Jefe sin disimular el alivio que sentía al quitársenos de encima-. No se preocupe, señor Harkness, le contaré a mis nietecitos que puse mi granito de arena en su empresa gloriosa. Ahora, si no les molesta, nos gustaría largarnos de aquí cagando leches, que se dice vulgarmente.
Todos intercambiamos una mirada de preocupación cuando la pasarela de bajada tocó el suelo.
- Mucha precaución ahí abajo, amigos –recomendó Jack y en voz baja me dijo- No te separes mucho de mi, ¿vale?
Apenas Cucú descendió de la nave, abrió mucho los ojos y gritó encantada:
- ¡Joder, que ambientazo!
Yo no había visto tanta gente en mi vida, y por la cara de mis compañeros de escuadrón creo que la mayoría de ellos tampoco, a excepción de la mencionada Cucú que bajó la primera y miró todo con expresión maravillada cual coyote en gallinero.
-¡Eh, capitán, nos tomaremos una copita antes de salvar la Tierra!¿no? Esto tiene que estar a tope de garitos guays...
A nuestro alrededor había una auténtica muchedumbre donde si uno miraba despacio encontraba representantes no ya de todos los tipos humanos, sino de todas las razas medianamente conocidas de alienígenas, mutantes y monstruitos diversos, todos ellos con aspecto bastante miserable y vapuleado por la vida. Entre ellos y los edificios ruinosos se levantaban cientos de puestos callejeros, quizás miles, en los que se vendía desde comida hasta bebidas alcohólicas pasando por cualquier cosa imaginable, lo que aportaba al aire un aroma que rayaba en lo irrespirable.
-No hemos venido de fiesta, hemos venido a cumplir con una misión. Además esto es mucho más peligroso de lo que parece –dijo Jack muy serio contemplando la vorágine que nos rodeaba con mirada severa- Vamos a tratar de no separarnos, ¿de acuerdo?
-A mi me parece exactamente tan peligroso como se ve –murmuró Owen alias la-nena-cagona metiéndose tras Jack-.
“Sin duda nuestra chiquitina ha pasado demasiado tiempo sola en la montaña” nos dijo al oido la pérfida Cucú “a la vista de este panorama debe haber dejado sus pañales bien repletos”, y todos reimos divertidos. Jack suspiró como el que se ve obligado a pasear a un grupo de escolares revoltosos por una feria.
-No os lo tomeis a broma, Cardiff es muy peligroso. No quiero que nadie se separe.
-¡Venga, aguafiestas!-atajó Cucú dando saltos-¡Sólo unos chupitos!
-¡Eso, unos chupitos!-rió Toshi botando del brazo de su amiga- ¿Qué ha quedado de esas buenas costumbres de dar un poco de cancha a los marineros cuando llegan a puerto?¡La tropa necesita explayarse antes de la batalla final!
Jack quedó un buen rato pensativo y al fin cedió, apretó algo en su muñeca y todos los sensores de posicionamiento zumbaron y se apagaron.
- Yo he de ir a buscar a la doctora Martha Jones, que es quien quedó a cargo de la fisura la última vez que pasé por la ciudad. La base está muy cerca de aquí, pero aún así no quiero arriesgarme a que alguno se aleje demasiado, salte por los aires y se organice una batalla campal, por eso desconecto los sensores. Pero que quede claro lo siguiente: primero, fijad el punto donde vais a tomar esos “chupitos”. Segundo, si alguien intenta huir, descubrirá para su desgracia que mi control del detector para su activación es muy superior a los 50 metros, y se llevará una sorpresa desagradable cuando vuelva a ponerlos en marcha. Y tercero – Cucú ya simulaba gestos de bostezo haciendo partirse de risa a Toshi-: no quiero encontrarme a nadie con una copa de más a mi vuelta, ¿entendido?
Después se volvió hacia mi y me dijo en un tono dulce que por alguna razón me hizo recordar el sabor especiado de sus labios:
- ¿Vienes conmigo?
...pero yo no pensaba ponerle las cosas fáciles por el momento, y también sentía una vaga curiosidad por lo que se cocía en aquel sitio, de manera que negué con la cabeza respondiendo:
- Me quedo con las chicas. Nunca he tomado chupitos.
“¡Viva el panoli”.gritaron las dos, en cambio Owen que hasta el momento había permanecido temeroso junto al capitán propuso:
- Yo iré contigo...
- No –atajó firme Jack para nuestro alborozo- No quiero provocar susceptibilidades en el grupo dejándoles especular sobre lo que hacemos o dejamos de hacer tu y yo hasta nuestra vuelta-e indudablemente las “susceptibilidades” me estaban dedicadas porque me volvió a mirar un instante con una expresión a mitad de camino entre la risa y la preocupación-. Además, como ya he repetido, es peligroso, prefiero que esteis todos juntos, os protegereis mejor los unos a los otros. A ver, quedamos ahí –y señaló un tugurio con un letrero que se anunciaba en letras rosas con el explícito nombre de “El chocho pelao”- No tardaré más de una hora en volver, creo que con esto tendréis suficiente tiempo para conocer los placeres de Cardiff.
Y sin mediar palabra, se dio media vuelta y desapareció entre la multitud, que le abría paso y cuchicheaba a su espalda según él iba avanzando. Cucú se volvió a todos nosotros con ojos relucientes y gritó:
- ¡Vamos chicos! ¡MAMBO!
Noté agarrarse algo a mi pantorrilla, miré hacia abajo y vi a un Fufú tembloroso mirarme con ojos implorantes.
-¡Eh, tú! ¿Qué pasa con el gato?
Pero Cucú ya se perdía en el interior de “El chocho pelao”del brazo de Toshi, de manera que me agaché, recogí al pellejo renegrido que era Fufú y aún tuve que oir a Owencito decir:
- Son malas, ¿verdad? 
- Ni me dirijas la palabra, ¿vale?
Y entramos los tres detrás de las chicas a la aventura.

“El Chocho Pelao” era una pesadilla de humo, luces estroboscópicas rosas y azules, música estridente sin el menor indicio de armonía y una multitud sudorosa que vociferaba y saltaba sin parar. Aquí y allá se veían pequeños conatos de peleas, vasos y botellas sobrevolando las cabezas, el conjunto era tan demencial que la misma Cucú quedó un instante paralizada con los brazos en jarras.
-COÑO, UNA COSA ES QUE HAYA AMBIENTE PERO ESTO CASI ES PASARSE–gritó porque era la única forma de hacerse oir en aquella locura- VOY HASTA LA BARRA, ¿QUE PIDO?, ¿WHISKY PARA TODOS?
- YO UNA ZARZAPARRILLA –pidió Owencito haciéndonos resoplar a todos-.
- ¿Y PORQUÉ NO UN VASO DE LECHE? –dijo Cucú muy mosca- SI QUIERES ZARZAPARRILLA TE LA PIDES TU.
Iba a completar el alegato de Cucú con alguna pulla cruel cuando me vi literalmente impelido contra una morenaza de al menos dos metros de alto, piel muy blanca y unos pechos impresionantemente grandes e impresionantemente ingrávidos a duras penas retenidos dentro de un ajustado vestido negro. Con mi nariz metida a presión entre aquellas dos estructuras que existían ajenas a las leyes normales de la Fïsica, grité:
- USTED PERDONE SEÑORITA.
- ESTÁS PERDONADO –respondió ella con una sonrisa amplia- ¿QUÉ ES ESE BULTO QUE NOTO CONTRA EL MUSLO, TE HAS PUESTO CACHONDO DE REPENTE?
- CREO QUE ES MI GATO FUFÚ, BUENO EN REALIDAD NO ES MI GATO SINO EL DE...
- PUES A MI ME HAS PUESTO COMO UNA MOTO DE ALTA CILINDRADA, GUAPITO DE CARA. ¿QUIERES QUE TE ENSEÑE PORQUÉ SE LLAMA ESTE GARITO “EL CHOCHO PELAO”?
Me aterró pensar qué era lo que tenía intención de enseñarme pero aún así asentí nerviosamente pues sin duda era la primera vez en mi vida que me veía en una situación semejante.
- ANDA, EL PANOLI YA HA LIGADO –le protestó Toshiko a Owencin sugiriendo con ello que su entendimiento sexual había quedado a bordo del “Sardina IV”- A VER SI TE ESPABILAS TU Y ENCUENTRAS ALGO PRONTO, O SE VAN A PENSAR QUE ESTAMOS JUNTOS Y NO ME VOY A COMER NI UN COLÍN.
Quise esperar a ver con que tontería estilo “amo a Jaaaackyyy” salía la nenaza, pero la morena ya tiraba de mi hacia quien sabe donde y no tuve tiempo más que de largarle el gato a la japonesa diciendo:
-¡SUJETAME ESTO, AHORA VUELVO!
- ¡PERO DIJO EL CAPITÁN QUE DEBÍAMOS PERMANECER JUNTOS! –protestó quien todos imaginamos- ¡NO PUEDES IRTE O JACKY SE ENFADARÁ!
- HAY COSAS QUE UN HOMBRE TIENE QUE HACER SOLO –le respondí lleno de satisfacción y orgullo viril- PERO CLARO, ESO ES ALGO QUE TU NO PUEDES ENTENDER, JA-JA.
No tuve tiempo de escuchar su respuesta, mi conquista era una chica fuerte y me arrastró entre la enloquecida multitud, en dirección a los servicios…
La super-morena dio una patada a la puerta que teníamos enfrente en la que un cartel pedía:
“SOLO SEÑORITAS POR FAVOR”. En su interior media docena de individuas, unas altas, otras bajas, unas de aquí, otras de más allá de la fisura, dejaron de maquillarse para volverse hacia nosotros con gesto escandalizado.
Mi nueva amiga agachó la cabeza y dijo despacio:
-To…das…fuera
Y para subrayar la orden vi horrorizado como su rostro se proyectaba hacia delante mostrando un hocico bestial y colmillos de pánico, lanzando un “GROARRR” que desalojó el servicio de señoritas en un abrir y cerrar de ojos. Luego, con su linda boquita solo recompuesta en parte, se giró con una sonrisa que solo podría definirse como espeluznante para decir:
-Bueno…pollito…conejito mio…es tu primera noche en Cardiff, ¿si?-empezó a ejecutar una sensual danza al ritmo del “bom-bom” amortiguado que llegaba del bar añadiendo-…pues no vas a olvidarla nunca…
Acercó su cuerpo rozando suavemente su pecho con el mio, sus cabellos rozaron mi rostro y con los antebrazos colocados a ambos lados de mi cuello, a pesar de su olor animal, sentí una leve punzada de deseo que iba in crescendo.
-…las noches de amor con una licántropa suelen reducirse a una, pero a menudo compensan las frustraciones sexuales de toda una vida-frunció los labios mostrando unos incisivos largos y amarillentos-…pero mira, eres tan mono y tan tierno que si tu quieres, te dejaré ir y me buscaré otro bocado en ese tugurio, ¿qué me dices?
Tragué saliva sonoramente en la penumbra del WC y sugerí:
-¿Vale que “me parece bien”?
La morena aulló mirando al techo con sus brazos cubiertos de un vello cada vez más oscuro para terminar en una carcajada.
-¡PUES CLARO QUE NO, IDIOTA, SOY UNA MUJER LOBO!¿O QUE ESPERABAS, PARDILLO?-y luego, con un último destello de serenidad en su rostro murmuró- Yo diría que estás prácticamente muerto.
En ese momento la puerta del WC se abrió despacio y sobre un fondo de luz azulada se recortó una figura en el marco…era Jack…
-Soy amante de los perros, pero las perras como tú quedan fuera de mis aprecios –dijo la silueta del capitán-.
La morena acabó de cambiar hasta convertirse en una criatura de pesadilla de pelo negro, uñas descomunales y una boca pestilente repleta de dientes.
-LOS LICÁNTROPOS SOMOS ESPECIE NATURAL PROTEGIDA, TONTO’L CULO –dijo colocando una de aquellas uñas como navajas sobre mi pescuezo-DI OTRA JILIPOLLEZ Y PODRÁS LLEVARTE LA CABEZA DE ESTE IDIOTA EN UNA BOLSA DE PLÁSTICO.
A pesar de las sombras pude ver sonreir a Jack con aire burlón.
-Podemos hacer dos cosas, saco de pulgas: dejas a mi amigo en paz y te largas con viento fresco o bien yo y mi amiga…-ahora una mujer negra con bata de enfermera apareció tras Jack y ambos sacaron un par de pistolones apuntando a la cabeza de mi ligue-…te cosemos a tiros y terminamos con el tema.
El bicho que había sido la morenaza escupió espumarajos al apretar más la uña contra mi cuello.
-Y SI ME LA PELA TODO, ESTOY DESESPERADA Y ME CARGO POR PURO GUSTO A TU AMIGUITO,¿QUE OPCIONES QUEDAN LUEGO?
Vi una sombra de preocupación y duda en el azul de los ojos de Jack que me hizo enamorarme un poco más si aquello era posible. La mujer de bata blanca con rostro impertérrito dio dos pasos al frente con la pistola en ristre.
-En cualquier caso, tu vas a perder tu sesera, puto chucho. No tenemos nada que discutir contigo.
Las garras de la licántropa vacilaron un instante en mi cuello, luego recuperando parcialmente su forma humana, rugió:
-EEEERRRR….BIEN, ENTONCES SI LE DEJO PUEDO IRME, ¿VERDAD?
Jack y la chica asintieron, entonces la loba dio un salto y desapareció del servicio de señoras.
Yo, exhausto y aterrado, solo pude boquear como los peces.
-Soy la doctora Martha Jones y no tenemos tiempo-explicó la mujer en tono más suave ahora-Seguramente todo está preparado, es el destino, pero hoy es el último día en que puedo asegurar cierto control sobre el vórtice para estabilizar la fisura para los próximos cincuenta siglos…-al ver mi cara de no haber entendido ni papa, concluyó-…debemos reunir al equipo y empezar YA.
-Joder, casi acaba de devorarme una perra de dos metros de alto…dadme un respiro.
La encantadora mulatita sonrió maternal y rascó mi coronilla.
-Lo see, lo see, pero como acabo de decirte justo de lo que carecemos es de eso, de tiempo. Tenemos que buscar al resto sin perder un instante.
Y se volvió desapareciendo en la humareda azulada que era el bar. Yo me giré esperando una frase animosa de Jack en su dinámica habitual, pero en su lugar le vi con la cabeza hundida entre los hombros y las manos en los bolsillos de su abrigo. Me puse en pie y caminé despacio hasta él. No levantó la mirada al decir:
-No puedo dejar que me importes tanto. Arriesgo mi vida, los motivos, la misión…en ese momento sí alzó sus ojos que eran violeta bajo aquella luz-…no puedo.
Puse dos dedos en su barbilla y después, con la ligereza de un suspiro, coloqué mis labios sobre los suyos un segundo y respondí:
-…una vez más…gracias…
Jack por toda respuesta puso su mano en mi nuca atrayendo mi boca hacia la suya, cálida y entreabierta…
…los besos de Jack sabían a cincuenta y tres siglos de vida, sabían a canela y a lavanda…en el momento en que las puntas de nuestras lenguas se rozaron el universo entero se disolvió, el maldito Cardiff había desaparecido y sólo estábamos él y yo, Jack y yo envueltos en la oscuridad, abrazados, besándonos despacio, sintiendo cada uno en su pecho el calor del otro, pensando que no queríamos más, que el planeta podía hacerse humo a cambio solo de prolongar un segundo más aquel instante…
Fue Jack quien me apartó suavemente, despegó de mi pecho ese corazón gracias al cual el mío seguía latiendo y, colocando los labios en mi oído, dijo en voz baja:
-Podría sacrificar el destino de la Tierra por un momento más así, pero…
-…pero somos Torchwood-concluí riendo, y Jack rió también-.
-Quedan solo unas horas para resolver este maldito lio. Después, si todo sale bien, tenemos una vida entera por delante, si tu quieres…
Volvió a besarme con delicadeza dejándome con las rodillas flojas como una colegiala enamorada, preguntándome si yo iba a poder ayudar a salvar nada en ese estado de cosas, con mis cinco sentidos pendientes tan solo de los ojos de Jack…
…entonces la doctora Jones volvió a aparecer con gesto alarmado:
-Siento interrumpir, pero la situación es realmente alarmante…Debíamos haberle volado la cabeza a esa perra, Jack…"

( Continuará )

Agradecimientos:

Además de los derechos de autor, a John Barrowman-alias-capitán Harkness por alegrar el mundo con ese pedazo de trasero, con ese palmito y con...con...oooh, Jack...

A mi Rosa de Fuego por su estimulo y porque esto no existiría sin ella, ya quedó dicho...por su parte continua dando muestras de su buen hacer literario en su blog Cumbres Borrascosas.

Un beso para mi Rosa ( lo tuve que poner aparte porque se me juntaba con el "link", carajos informáticos ).

Y al resto de amig@s, ¡FELIZ AÑO NUEVO, GUAPOS!

domingo, diciembre 21, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 13 )


¡PIRATAS!

Sinopsis: Hoy no tengo el día para muchas sinopsis, jaja, pero quería dejar un capítulo de "capitán-Jack"para dar suerte a todo el mundo en el dia de la Lotería y que además de la consabida salud, caiga un piquillo de pasta para pasar las entrañables Navidades con más alegría. Por lo demás, Torchwood en pleno navega en dirección a Cardiff y mis hormonas sexuales navegan pero a la deriva cada vez que el capi mueve un músculo de sus nalgas...aaaah, el amor...

Un zumbido me despertó haciéndome abrir un poco los ojos, pero seguí apoyado en Jack, apenas desperté hasta que...
¡THUMP!
...un puñetazo en el rostro me hizo caer sobre mi culo y despegar bien los párpados para ver una especie de nave flotante sobre nuestra barquichuela y un tio sin camisa, con la cabeza rapada y pantalones de corsario frente a mi.
-Que le pasa a tu novio, mariquita. ¿Está muerto?
Para ser casi un muerto viviente mi nariz sangraba lo bastante como para no dejarme hacer más que apretarla, igual que si me diese la risa. Detrás oí a Cucú que sin duda, pretendiendo arreglarlo todo, gritaba:
-¡HIJOS DE PUTA, VAIS A MORIR Y VAMOS A METEROS VUESTRA NAVE VOLADORA POR EL CULO!
-Sin duda sobreestimas el tamaño de nuestros culos –dijo el calvo mostrando una sonrisa demasiado perfecta- Escucha, cretina, voy a venderos a ti y a la china como putas en una red de trata de blancas, los tres tíos irán a la emergente industria de carne humana y en cuanto al gato –y levantó por el rabo a un Fufú que maullaba como si el fin del mundo estuviese cerca ( y seguro que para él lo estaba)-...en cuanto a esta porquería voy a despellejarlo y hacer un arroz con él. Con esa agenda tan apretada dime, ¿en que momento vamos a poder meternos nada por el culo?
Me volví un poco para ver a Cucú, Toshi y Owen rodeados de otra media docena de corsarios. Cucú lloriqueó como una mujercita, Fufú corrió a refugiarse tras mis pantorrillas apenas tocó el suelo,la japonesa abrazó a Owen, joder, aquello parecía una película romántica y a todo esto Jack seguía inmóvil, incluso seguía la marca de la lágrima sobre el salitre de su mejilla.
-Vamos, subidles a la nave, buscad si hay algo de valor aquí y luego volad este puto barquito.
Me sonrió luego mirándome despacio y dijo en voz baja:
-Que pena conocernos en estas condiciones, muchacho. Pero si sabes lo que te conviene, encontraremos nuestro momento, seguro...
...¿quizás sin darme cuenta me había convertido en un icono gay?...
Cogí a Fufú con un brazo, rodeé el cuello del inmóvil Jack con el otro y dije:
-Me temo que te has metido en un lio, jilipollas. Que crees, ¿qué somos pescadores de sardinas?...Te puedo asegurar que estas es la peor decisión de tu vida, ya lo verás.
Cucú y Toshiko prorrumpieron en aplausos y gritos de “aupa el panoli”, el pirata tan solo me miró sonriendo con más amplitud.
-Hum, emotivo y heroico. Tienes tiempo de demostrarlo hasta que te deje en la fábrica de albóndigas de Cardiff...oh, di –añadió fingiendo espanto- ¿tendré tiempo de llegar o voy a arrepentirme antes?
- ¡¿CARDIFF?! –exclamamos al mismo tiempo todo Torchwood -.
Me volví hacia Jack y no podría jurarlo pero creo que sonreía levemente...

...la aeronave era poco más o menos una lata de berberechos pero con la facultad de no sentir el influjo de la gravedad y seguir el rumbo que marcaba un piloto frente a un cuadrito de mandos. Por lo demás, el aspecto desde dentro era el de una habitación vacía con ventanas en todas las paredes, montones de basura en los rincones y, debemos reconocerlo, la media docena de musculosos piratas que evolucionaban ante nuestros ojos como un catálogo de ropa masculina para abordar barcos. Todos llevaban la cabeza afeitada y me era complicado distinguirlos, pero entendí que uno era El Jefe, otro Gancho, otro Pancho y los demás eran conocidos simplemente como “eh-tu”. El Jefe era el guaperas que me había partido las narices en la cubierta del barco, Gancho llevaba una argolla en la nariz como si de vez en cuando estuviese atado por ella a una cerca, y Pancho se distinguía por tener una rubia tatuada en el bíceps que parecía menear la pelvis cuando él contraía algún músculo ignoto.
-Eeeeeh, Jefe, la chinita me está poniendo caliente –declaró honestamente Pancho-¿Puedo echarla un quiqui antes de aterrizar?
El Jefe meneó los dedos en el aire como Shakespeare en busca de inspiración y gruñó:
-¿”un quiqui”? ¿”un quiqui”? Pero Pancho, no me jodas, ¿dónde aprendiste modales? –luego se dirigió a Toshiko con una sonrisa deslumbrante e inquirió:-...señorita...eeeh...no conozco su nombre...
-Que te den pol culo –respondió Toshi arrancando la carcajada del Jefe y un suspirito de terror a Owen-.
-Bien, señorita “quetedenpolculo”, no tardaremos más de una hora hasta Cardiff, allí te van a prostituir con zombis, alienigenas y toda la basura que entra por la Grieta. Se me ocurre que quizás antes quieras un rato de sencillo sexo humano con mi amigo Pancho –se encogió de hombros con un gesto encantador al añadir- Eso era lo del “quiqui”.
Toshi se limitó a fingir un acceso de vómito y todos estallaron en risotadas, después el Jefe se puso en pie y exclamó lleno de felicidad:
-¡Bien! ¿Dónde está ese pellejo renegrido? Acaba de ocurrírseme la idea de una paella “typical spanish”, ¿qué me decís, chicos?
-Lovely, capi –respondió Gancho con voz meliflua y todos nos miramos dándonos codacitos a excepción de Fufú, que estaba escondido detrás de mamá-Cucú y maulló diría yo que desgarradoramente- ¿Quiere que lo pele ahora?
-LO QUE TE PUEDES PELAR PUEDO DECÍRTELO YO –gritó Cucú en pie con su Fufú a la espalda jadeando- ANTES DE COMERTE A MI GATO, ME VAS A COMER A MI LA CASTAÑA.
-¿”Castaña”?-se sorprendió Gancho inocentemente y el Jefe señaló la entrepierna de mi compañera con un suspiro de decir “eran así de capullos cuando los contraté”-.
Gancho sonrió entendiendo y sacó una escopeta de cañones recortados de quién-sabe-donde, apuntando a la cabeza de Cucú.
-Bueno, primero nos comemos al gato, luego hablamos de tu castaña...
De súbito , sin saber cómo, Jack estaba en medio del grupo con su par de pistolas plateadas en las manos, sonriendo como solo él sabía hacerlo.
-Caballeros, creo que no me han tenido en cuenta para este baile...
En los segundos siguientes Torchwood al completo, es decir, Cucu, Toshi, Owen, Fufú y yo, nos tirabamos por los suelos mientras todo el mundo sacaba sus armas de lugares insospechados y se montaba una ensalada de tiros de campeonato.
Creo que quince segundos después todos los piratas rodaban por el suelo quejándose de algo a excepción del Jefe que, espalda contra la pared, se enfrentaba a un Jack que le encañonaba con sus dos pistolas.
-Bien, “Jefe”-dijo con su famosa cara de “hola-soy-el-puto-Jack-Harkness”-podemos considerar dos opciones: aguantáis media hora, nos dejáis en Cardiff y cada uno a lo suyo , ooo, opción 2, os tiro a todos al mar aquí y ahora, ¿qué me dices? –puso el dedo índice en el hoyuelo de la barbilla del Jefe y añadió en tono pícaro-...aunque bueno, si te pones cariñoso, podría considerar una opción tres...
-Cielos –siseó Cucu con un Fufú en brazos al borde del infarto-Este tio es la puta zorra de las galaxias...
-Que te follen, guapito –completó el Jefe con gesto arrogante-.
Jack rió (“ha-ha-ha”) y puso el cañón de una de sus pistolas sobre el labio superior del Jefe.
-Me pones cachondo, Jefe, y gracias a eso os vais a salvar tu y toda esa tropa de domingueros. En vez de echaros a los peces os dejaré con vida hasta llegar a Cardiff y después, en el futuro, si la vida vuelve a cruzar nuestros caminos, podremos ver quien se folla a quien, ¿te parece?
Owen y yo suspiramos como dos quinceañeras babosas, por eso admiré al Jefe cuando respondió, ajeno al poderío sexual de nuestro capitán:
-Cardiff es un nido de mutantes, marcianos e inmundicia...¿que se te ha perdido a ti allí? Todo el mundo trata de alejarse de la Grieta, no de poner el culo sobre ella.
-Yo voy a cerrar esa grieta. Yo y mi equipo, Torchwood –completó haciendo un visaje con la cabeza hacia el triste pelotón que formábamos-El día que las cosas enderecen su curso, recordarás esta conversación, Jefe, y te sentirás orgulloso de haber ayudado a ello.
-Has visto muchas películas, colega-concluyó el Jefe-Tíranos donde quieras pero que sepas que no te la voy a chupar.
Fufú maulló grave, quizás queriendo decir “ha sido profundo y sincero”, Jack frunció el ceño como si de verdad estuviese esperando que el Jefe se la fuese a chupar y al fin exclamó mirándonos:
-¡Joder, haced algo! Atadlos a todos, tomad el control de la aeronave, qué se yo...
Owen asintió con vehemencia y nos dijo a todos, como si todavía no nos hubiésemos enterado:
-Somos Torchwood, ¿recordais?
Sin duda pensando más en su propio culo que en “la misión”, Cucú y Toshi echaron mano de unos rollos de cuerda que probablemente aquellos desaprensivos utilizaban para inmovilizar a sus víctimas y comenzaron a atar a los piratas como a morcillas. Yo me quedé con Fufú en brazos mirándome con su cara de “pensé que no la contábamos, chico”y Jack se volvió a mi con una sonrisa, con “esa sonrisa”.
-Eh, chico, cuanto tiempo...¿como te encuentras?
Me emocioné como un estúpido. No era bueno amar así.

(Continuará, sin duda)


Agradecimientos:

Además de los derechos de imagen habituales, fundamental decir:

¡HAN VUELTO DOUGLAS Y GREENE!...ah, si, amiguitos, mi querida Rosa en vistas de que no terminaba de una puñetera vez con mi serial ha comenzado una nueva aventura de los investigadores enamorados que ya conocíamos por sus "Renglones torcidos"...he aquí el link para visitar esta emocionante entrega: El regreso de Franz Greene

...aaaah, presiento que me va a encantar...

Y como mis sugerencias acerca de un desfile de ropa interior con Jack como unico modelo ya están  más que archisabidas, tambien mis propuestas de matrimonio serias y mi alud de deseos deshonestos y cochinos, en fin, no añadiremos nada más, tan solo...

FELIZ NAVIDAD, GUAPISIM@S

jueves, diciembre 18, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 12 )


EL MUNDO ES UN LUGAR TRISTE Y VIOLENTO

Sinopsis:...tiene razón el amigo Straw cuando dice que mis sinopsis son todo menos sinopsis, se me va mucho la pinza en este comentario introductorio, pero quien retiene sus pinzas con semejante pedazo de-de-de...oh cielos, ya me está pasando otra vez...a ver, por donde íbamos...oh, si, creo que la mama de Caroline frustró el polvete que estaban a punto de echar el panoli y Jack...¿he sido yo quien he dicho "polvete"?...oh, Jack,sacas lo peor de mi, me vuelves obsceno y salvaje, groarrrr....

Cuando por la mañana nos reunimos todos ante la barca en medio de un amanecer casi anaranjado, se hizo evidente el problema en el que todos ya habíamos reparado: a pesar de que mi único equipaje era el traje de vaquero que llevaba puesto, el de Cucú su disfraz de Pocahontas y el de Toshiko el uniforme de aviadora, aún así aquella chalupa no iba a tirar con Caroline, su enorme mamá y Torchwood al completo.

Fufú saltó dentro del barco diciendo “miau” quizás dando su plaza por descontada, Owen dejó su gran mochila de la Srta.Pepis ante sus pies y Caroline y su mamá se apostaron tras un berenjenal de maletas y bolsos.

-Soy solo yo o alguien más ve que hay ciertas discrepancias en la relación “tamaño del bote-número de pasajeros”-dije sombrío-.

Fufú, repentinamente hermanado conmigo, maulló débilmente en respuesta como diciendo “sube tu-sube tu”, tuve que acallarle con un gesto.

-No, chico, no, ahora no. Quizás el capitán Jack y toda su puta sabiduría, con la perspectiva que su inmortalidad le da para contemplarnos a todos como cucarachas, quizás él pueda encontrar una solución a este problema de…¿”logística”?...¿se llama así?

Jack no movió un músculo de su rostro al mirarme durante un largo y duro instante, después se volvió a Caroline y su mamá y dijo sin que se le moviese un pelo del tupé:

-Me temo que he de secuestrar el barco, señoras mías.

La gran mamá se llevó las manos a la cara horrorizada.

-¡Que quiere decir eso!¿Nos van a dejar aquí después de todo?...¡Caroline!...¡No pueden hacernos esto!

La rubia Caroline metió la mano en su chaqueta y sacó un arma, quizás un Colt, respondiéndole:

-Tranquila mamá. Siempre he pensado que los propósitos del capitán pasan por encima de la gente que se cruza en su camino, pero esta vez no va a ocurrir. Querido capitán, partiendo de la idea de que no tengo ningún interés en abandonar mi casa, en este estado de cosas comprenderá que le sugiera la búsqueda de otro medio de transporte hacia su destino.

Y apuntó al pecho de Jack con expresión resuelta.

Cucú y Thosi intercambiaron una mirada esperanzada creyendo que era su liberación, Owen chilló “¡no!” y Jack hizo un gesto de introducir los dedos en su gabán, sin dejar de sonreir.

-…quizás no nos hemos entendido…esto es un todo que supera la suma de sus partes,¿sabes?...quizás tú…

-¡Saca la mano del abrigo!-gritó Caroline-¡No vas a robarnos, sea cual sea la excusa que tengas!

-Creo que te estás equivocando-insistió Jack suavemente mirando de reojo a la chica-.

Entonces ví que introducía más la mano en el abrigo, miré el rostro de Caroline y supe que iba a disparar, todo en el mismo segundo y, sin formar ningún pensamiento racional dentro de mi cabeza, salté empujando a Jack a un lado.

Se oyó una explosión y noté un estampido contra mi pecho.

Caí de espaldas en la arena con los ojos llenos de cielo anaranjado y una brusca sensación de falta de aire en los pulmones. Alguien apretó fuerte mi mano, desvié la vista y vi a Jack con el rostro descompuesto por el dolor y el resto de Torchwood ( Cucú, Thosi, Owen ) detrás suyo poniendo cara de póker.

-¡Tu no, joder, tú no! –exclamó, estaba llorando y una de sus lágrimas saladas cayó sobre mis labios dejándome sentir el sabor de su angustia-¡No era así como todo tenía que pasar!

Quise decir algo pero el peso contra mi pecho se hacía cada vez mayor, impidiéndome respirar. Solté mi mano de la de Jack y volví mi vista al cielo, que de pronto se llenaba de relámpagos morados, cada vez más amplios, cada vez más oscuros…Parpadeé deprisa para ahuyentar la oscuridad pero fue en vano. El anaranjado se volvió rojo, el rojo morado y después, poco a poco, todo se volvió negro…

PULSO DE VIDA

Volví a la conciencia como quien sale del agua, inspirando fuerte aire y con una sensación de insoportable terror circulando por debajo de mi piel. Nuestro habitual sol crepuscular se me antojó cegador, me cubrí los ojos y grité:

-¡Qué me ha pasado!...¡Joder, estoy fatal!

Alguien me apartó las manos del rostro y vi primero a Cucú con una expresión a mitad de camino y el gesto de apuro de quien se ve en una situación embarazosa. A su lado estaba el piojoso Fufú que empezó a afilarse las uñas en la pechera de mi camisa lleno de satisfacción.

-¡Que me pasa! ¡Que me pasa! –continué chillando inmune a la terapia afectiva de Fufú-¡Estoy malísimo!

-Tsk-tsk-tsk-chasqueó Cucú con el tono de una madre paciente-Ya pasó todo. O eso creo.

-...recuerdo...alguien disparó...¡y me dio!

-Ajá. Tuviste tu momento romántico “mariquita del año” y te cruzaste en el camino de la bala que esa zorra le mandó a capitán Jack...

Todavía no podía moverme, solo mirar el cielo de color rosa pálido y sentir el suelo crujir debajo mío.

-¿Y?

-Y nada. Que hiciste el capullo. ¿No sabías ya que el capi no puede morir? Tu sacrificio fue en balde...bueno, en balde no, porque si la bala hubiese acertado a Jack creo que todos habríamos quedado hechos puré mientras él moría y resucitaba gracias a los putos sensores de proximidad...oh, panoli, te debemos la vida. Estoy tratando de enseñarle a Fufú un himno de agradecimiento pero solo le salen maullidos desafinados y sonidos como de trompetilla por el trasero...

Según se despertaban mis sentidos empecé a apreciar un balanceo y cierto olor salado...estábamos navegando...

-...eso sí, se lió una cojonuda –siguió contando Cucú-, Toshi sacó la escopeta, Jack un par de pistolas, en fin, ¿puedes creer que hasta la mamá de esa rubia estrecha tenía un revolver en la faja?...una batalla campal, hasta Owencito chilló como una loca aquello de “vamos a moriiiiir, vamos a morir” y fingió un desmayo en la arena. Pero al fin las señoras cedieron y nos dejaron irnos con su puto-barquito-de-mierda...

Nada de eso me importaba, me volví a ella, cogí su mano y susurré:

-...pero yo...qué pasó conmigo...

Cucú me miró condescendiente un instante y palmoteó el dorso de mi mano.

-Bueno, chico, por lo que sabemos, quedaste muerto o al menos casi muerto en la playa. Peeeeero Toshi sacó sus remedios de la abuela, y eran dos pulseras...

-¿Más pulseras?-gemí agónico-.

Ella señaló mi muñeca en donde junto al sensor de proximidad parpadeaba una hilera de cuentas verdes con un ritmo lento y profundo.

-La Pulsera de la Vida-me dijo en tono solemne y luego empezó a carcajearse-...¡Cielo Santo, solo me queda descubrir que Britney Spears no es un mito y existió en la realidad! ¡Es todo puta ciencia-ficción!

Miré la pulsera y mi siguiente “glup” al tragar saliva la hizo abandonar de momento su buen humor.

-Bueno, el tema es que te la puso a ti y debía ponerle la pareja a alguien, y ese alguien iba a perder su energía vital poco a poco para mantenerte vivo a ti hasta que...yo qué se, hasta que se cansase o acabase por morir y entonces morirías tú también.

-Y esa pulsera...

-...la lleva tu Jack, por supuesto, que es el equivalente a la batería atómica de mi radio en cuestiones de vitalidad. Nuestro inmortal bien puede con eso y con más. Y ese parpadeo que ves es el latido de su corazón...porque creo que tú, amigo, no tienes pulso...

-¡DIOS MIO, NONONO!

Me incorporé bruscamente y vi el mar morado rodeando el barco, el cielo rosado sobre nuestra cabeza y en la proa del barquito Jack con la vida perdida en el horizonte.

-Además completaré la información diciéndote que Owen, celoso por el rollito que Jack se trae contigo, ha empezado a follarse a Toshiko, y pasan las horas dale-que-te-pego en lo que podríamos llamar la bodega de esta lata de sardinas ...así que estaba volviéndome loca sola con Fufú y el capitán mirando a la luna...¿te sientes capaz de comportarte como un humano, panoli? Necesito algo que me estimule porque estaba planteándome matar a Fufú o empujar a Jack por la borda...

-Dos corazones, un latido –dije en voz baja-...

Cucú rompió a reir.

-Aah, el mundo de los mariquitas, es todo tan intenso, cada frase que sueltan vuestras boquitas parece el título de una telenovela...-luego recompuso el ceño y señaló mi camisa-...mírate, estás perdido de sangre seca. Lávate al menos un poco...

Fufú hizo amago de levantarse detrás de mi y su ama le inmovilizó con un dedo índice amenazador.

-Tu, te quedas. Que me estoy empezando  a mosquear ya. ¿Quién es mamá?...¿QUIEN ES MAMÁ? ¡JODER FUFÚ!¿ESTÁS ABDUCIDO?...

Antes de bajar eché un vistazo a Jack que, libre de su gabán y en mangas de camisa, contemplaba el horizonte con los ojos cerrados. Quizás al presentirme casi a su espalda, desvió un momento la mirada azul poniendo sus ojos en los míos. Yo bajé la vista, vi mis manos sucias de sangre, de mi propia sangre, y no tuve fuerzas para decir nada.

“Dos corazones, un solo latido”.

Mi corazón latiría hasta que el de Jack decidiera que así debía ser.

Landslides of love.

 

RUTINA DE UN DIA A BORDO.

 

Me despierto con esa horrible sensación de falta de aire. Sobre mi estómago Fufú al verme abrir los ojos se estira, ensaya una pose de gato encantador ( deplorable con su pinta de felino arrollado por un tren de mercancías) y dice:

- Miau.

A mi lado Cucú ronca como un aserradero y Jack...No lo sé...

 

(En la cocina)

Ahí al lado está el cuarto que comparten Toshiko y Owencito, decidido a rehabilitarse y cambiar su imagen de nenaza por la de un macho-man. Se oye un ruido ( potom-potom) y la japonesa chilla:“Siiii, papi, damelo todo”como si en vez de una piloto de avión fuese una chica de la vida con un repertorio bien ensayado.

 Me quedo en suspenso con un vaso en la mano, escuchando los gemidos.

Oigo un “miau”. Miro a mis pies y ahí está otra vez ese bicho con la cola apuntando al techo y cara de estarme cantando “my heart belongs to daddy”.

-Pero qué te pasa a ti –mascullo- ¿Huelo a arenque muerto o qué?

Fufú finge un desmayo romántico en mis zapatos y me siento obligado a ponerle un plato de leche.

 

(En cubierta)

Jack contempla la línea del horizonte. Desde que desperté no le he visto hablar con nadie ni moverse de ahí, parece el jodido mascarón de proa. Fufú salta a mis pies creyéndose quizás un cachorro y hace un poco el tonto fingiendo cazar los reflejos del sol en el agua que se mueven por las tablas del barco, los de ese sol diminuto como una chincheta que baña el mundo en esos colores increíbles.

Contemplo a Jack largo rato, por fin él vuelve apenas un instante la mirada, creo que sus labios se contraen en el amago de una sonrisa y luego, luego vuelve a su posición de silencio.

Me pregunto si su estado tendrá que ver con la energía que en teoría le estoy sustrayendo gracias a la Pulsera de la Vida. Siento deseos de abrazarle a traición, por la espalda, apoyar la cabeza en el hueco de su cuello y decirle “contigo al fin del mundo”...

...en su lugar le doy una patada en el culo a Fufú ( que en su crisis de amor por mi confunde con ganas de jugar empezando a perseguir mis zapatos)y bajo a la cocina a trompicones gracias al cochino gato, pensando en hacer algo para la comida.

 

(Hora de comer)

-...no, no, perdona tú, chinita, pero te recuerdo que si estás follándote a este cerebro de mosquito es solo porque YO no he querido follármelo antes –grita Cucú dejando caer su cuchara en la sopa y salpicando en todas direcciones-.

Antes de que Toshi demuestre una vez más su buen conocimiento del bajo vocabulario occidental miro a Owen y él me mira. No he cruzado una palabra con él desde que desperté en el barco, de hecho creo que no la hemos cruzado desde que le conozco. Ya que me mira, le sonrío y pregunto:

-¿Jack no come?

Ahora todos me miran, incluso Fufú sube a la meza y me contempla inquisitivo antes de recibir un manotazo.

-¿Dije algo malo?

Nadie contestó, hasta que al fin ladró de nuevo Cucú:

-¿Sabes lo que te digo?¡Pues que esto es una puta mierda!¡Y que me importa un carajo que coma o no!¿No vamos a poder entre todos librarnos de ese tío?

Owen intervino con una sonrisa gentil y dijo:

-Los chicos vamos a fregar los platos. Procurad no dejaros marcas si la cosa llega a mayores.

-Ja-já, Owen-gruñó Toshiko-.

-Si,“ja´já“-repitió Cucú enfrentada con los brazos en jarras a la japonesa-Mejor marcharos, sí...

 

(En el fregadero)

Llego con los platos en brazos mientras Owen llena la pila de agua caliente y jabón. Suelto los cacharros en el líquido humeante, él sonrie, yo sonrio desconcertado. Entonces Owencito pone su mano en mi nuca, aprieta su pelvis contra la mía y me besa con la habitual vehemencia masculina. Fufú bufa a mis pies, yo aprieto los labios para impedir el acceso de su lengua a la mía. Él, en lugar de desanimarse, me levanta por las rodillas dejándome sentado en una encimera de madera y empieza a desabrocharme los pantalones.

Fufú se decanta por irse con la cabeza gacha y el gesto hosco, me dan ganas de gritarle “¡no, no te vayas!” pero en su lugar tengo que centrarme en Owen, en la urgencia de sus manos y en la de su boca que sigue buscando la mía sin parar. Me pregunto si Owen discrimina lo que se está follando en cada momento o si sus mecanismos sexuales funcionan en automático y se limita a cepillarse todo lo que se le cruza. Tengo que plantarle mi mano en los morros y empujar su cabeza hacia atrás para poder decir:

-Basta. No quiero follar contigo y ni siquiera creo que esté bien el simple hecho de pensarlo. Que pasa con Jack, ¿ya no te hace “tilín”?

-¿Jack? Todos estamos aquí queramos o no por Jack, a él no le importa un carajo que estés bien o mal, estás reclutado y punto. ¿qué te importa Jack? ¿qué tiene que importarme a mi?

-Tu fuiste recluta voluntario...

-Vaya, ¿qué querrás decirme con eso? –rie separándose de mi un par de pasos-...venga, tu vida era una mierda como lo era la mía y la de esas dos que se están matando ahí al lado. Estábamos en ese fatídico punto de “No retorno”: tú sin tumbo en el desierto, Cucú el único esperpento local en un pueblucho semiabandonado; Toshi, cazando coyotes en un páramo agonizante; y yo, perdido en la montaña esperando señales de aviones que jamás iban a pasar porque ya ni siquiera existen. Ninguno teníamos esperanza ni posibilidad de redención, y de pronto...llega Jack y ahí está, la posibilidad de un cambio. Todos sabemos que nada será igual cuando esto termine, pero ¿quién de nosotros quería seguir como estaba?

De pronto la tensión sexual se ha desvanecido en el aire. Owen se da media vuelta pero antes de salir por la puerta añade:

-¿No te das cuenta de que en esta desesperanza el sexo es lo menos importante?...No seas idiota y busca a Jack. Eres importante para él, te lo aseguro. Búscale, o volveré a buscar mi oportunidad a su lado.

Owen se marcha y la cocina se llena de manchas negras cuando me pongo a llorar, a llorar a moco tendido sin motivo aparente, por nada y también por todo lo que Owen había visto y yo quizás había preferido no ver.

Fufú, de vuelta, se hace una bola sobre mis zapatos y finge quedarse dormido mientras yo intento recuperar la compostura, la solidez y la frialdad que se espera de un hombre en estos tiempos difíciles...

Será por estar medio muerto, pero me cuesta mucho, mucho tiempo...

 

(De noche)

Salir de noche a la cubierta es una experiencia increíble, porque en medio del mar, sin luz artificial alrededor, destaca mucho más una luna de al menos 15 kilómetros de ancho, con un cielo nocturno a sus espaldas repleto de millones y millones de estrellas.

Me aterra un poco que Jack no se haya movido ni una pizca desde que yo desperté. Me acerco a él, susurro:

-Jack...Soy yo. ¿Estas bien?

No mueve una ceja, ahora sus ojos están oscuros y vueltos hacia la noche.

Rozo su mejilla con mis dedos y se manchan del salitre acumulado sobre su piel.

-Dios, Jack...¿cuanto llevas así?

Luego me inclino y beso sus labios tan suavemente como nos besamos cuando la avioneta de Toshi estaba a punto de estrellarse en las montañas, solo que ahora el aroma de su boca es salado.

-Jack...

Le miro y una sola lágrima dibuja un reguero brillante en la película de sal que cubre su rostro.

Me emociono. Tengo que abrazarlo. Me siento junto a él y le abrazo, llorando otra vez como un tonto. Será estar medio muerto, serán los tiempos inciertos, pero me he vuelto un sentimental.

Fufú, repentinamente de vuelta, se sienta a nuestro lado e inicia una desgarradora serenata de maullidos.

El mundo es un lugar triste y violento.

Continuará



Agradecimientos:
De nuevo a la BBC y a la madre que la trajo por colaborar involuntariamente en la realización de este culebrón.
A la madre de Jack, por parir ese pedazo de tio.
A mi Rosa de Fuego, por su aliento constante...sus "Renglones torcidos" terminaron pero siguen ahí para el que se los haya perdido...Un beso para mi Rosa.
Y a todos, feliz güik-end, jajaja.

martes, diciembre 16, 2008

(OTRO INTERMEDIO)

Mi queridisima Marga me ha enviado un "meme" ( todavía no me explicó nadie lo que significa "meme" )en el cual, si no he entendido mal, pues se escoge un músico y se responden preguntas personales con canciones de ese músico. Evidentemente, mi primera intención era montarme el asunto fuera como fuese con canciones de John Barrowman alias "capitán Harkness"-ya que no puedo montarmelo directamente con el interfecto, jejeje-, pero como iba a ser un poco sobredosis de "capi", pues en su lugar he escogido a ¡mi querida Laura Pausini!,(que por si alguien no se ha enterado ha sacado un nuevo disco preciosisimo -ya he hablado muuuchas veces de lo patético de mi objetividad cuando hablo de mis debilidades-titulado "Primavera in anticipo", maravilloso, y debeis comprarlo, no descargarlo ilegalmente,no seais malos que Laura es muy buena y muy guapa, jajajajaja...lo juro, no trabajo para ella). Bien, además el meme requiere una foto personal. Esto es más chungo porque NUNCA me gusta como salgo ( vale, igual que todo el mundo)...bueno, me he decantado por esta de hace tres meses o así, en Santander, disfrutando los últimos coletazos del hermoso verano...fue un viaje precioso para mi , por como resultó y por la compañía. La cara de pardillo, es inevitable, creo que se trata de un gen familiar.
Ahora, las preguntas y sus respuestas musicales...Laura, creo que me debes al menos una invitación a cenar por esta promoción gratuita...Yo lo pude hacer sólo con Laura, pero mis amigos han respondido eligiendo al azar canciones que les gustaban, cualquier opción es buena si os hace disfrutar...¿preparados?...allá voy:

¿Eres hombre o mujer?:( Por si la foto suscita alguna duda,jeje) "Gente" ( Album: "Laura" 1994)
Descríbete: "Bendecida pasión" ( Album: "Escucha" 2004 )
¿Que piensa la gente de ti?:"Corazón frágil" ( Album: "Yo canto" 2006 )
¿Como describes tu última relación?:"Inolvidable" ( Album: "Las cosas que vives" 1996 )
Describe el estado actual de tu relación:"En ausencia de ti"( Album:"Mi respuesta" 1998 )
¿Donde querrías estar ahora?:"Destino Paraiso" (Album:"Yo canto" 2006)
¿Que piensas del amor?:"No me lo puedo explicar" (Album: "Yo canto" 2006)
¿Como es tu vida?: "Emergencia de amor"(Album:"Mi respuesta" 1998)
¿Que pedirias si pudieras tener solo un deseo?: "Estrella gemela"(Album: "Yo canto"2006)
Escribe una frase sabia:"Busca una salida, un mañana que cure las heridas que hay dentro de ti, y lucha por vivir, con ese valor que no se ve" ( Album:"Laura Pausini" 1994)

Justo es decir que las canciones pertenecientes al album "Yo canto" son lo que creo se llama "covers", es decir, canciones de otras personas -en este caso autores italianos- interpretadas por Laura, peeeero, como esa regla no estaba especificada, pues cantadas por Laura están, así que valen. Pero así, sin mirarme el prospecto del CD, al menos sé que "Estrella gemela" es una canción de Eros Ramazzotti, y "No me lo puedo explicar", de Tiziano Ferro.

Y decir que me encantó hacer el memé aunque me llevó un buen rato de entretenimiento, gracias Marga. No voy a elegir víctimas pero para todos aquellos que quieran pasar por la experiencia, aquí está el link al blog de mi amiga:

Mi musica: MEME

Ahora, vuelvo a mis asuntos...Pero Jack, que haces sin calzoncillos, diablo de hombre...


sábado, diciembre 13, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 11 )


LO QUE PASÓ CON EL PLAN

Sinopsis: ...las chicas y el panoli están tramando algo para librarse de la mision y mandar solo al capi a salvar la Tierra. Tamaña insolidaridad con la raza humana puede tener disculpa, lo que desde luego no la tiene es no irse con el capitán al fin del mundo si hiciese falta. Esto demuestra la teoría de que Dios da bragas al que no tiene culo, porque vamos a ver, a mi si Jack me dijese ven conmigo o incluso si ordenase "tírate al suelo y haz el muertito", pues seguro que lo hacía si luego tenía hueso de regalo, ejem, ya me entienden...uff, vamos a lo que vamos. Me temo que el capítulo es largo, pero me gustaría dejar esto ventilado para las Navidades, a ver si lo logramos...

La casa de Caroline era un edificio de madera y aspecto vetusto situado frente a una cala arenosa, de cara al mar. Bajo el cielo púrpura la arena presentaba un suave tono rosado y el mar aparecía de un oscuro amenazador, conformando un conjunto hermoso pero inquietante.

-Tengo cuadros en casa de mis tatarabuelos en los que pintan la arena amarilla y el cielo azul claro-comentó Caroline en tono pensativo como si todavía no estuviese acostumbrada a aquella vista-¿no es increíble?

Cucú, que hasta el momento había permanecido calladita (una actitud extraña en ella solo conseguida después de que la conductora la encañonase con una metralleta que escondía bajo su asiento), exclamó:

-¡No, eso no es increíble! ¡Lo increíble es eso!

Me volví a la dirección en que apuntaba al igual que la mamá de Caroline, y vimos un pequeño embarcadero también de madera frente al que estaba amarrada una barcaza de no más de doce pasos de largo y un aspecto todavía más ruinoso que la casa.

- Eso no es increíble –corrigió amablemente la mamá de Caroline- Eso es el Sardina IV.

- ¿Y es con eso con lo que piensa cruzar el Atlántico con siete personas y un gato a bordo? –le pregunté yo atónito-.

- Que sepa, jovencito, que ese navío lleva trescientos años en la familia y no ha fallado ni una sola vez.

Cucú empezó a resoplar y a farfullar:

-Listillo, ahora sí que no puedes echarte atrás, estamos en tus manos. No puedes permitir que el capitán Jack nos monte a todos en ese trasto...

Sin duda la visión del barco era un aliciente más para ayudar a aquellas lagartas en su plan, pero me guardé muy bien de demostrar que estaba de acuerdo, me venía bien que ellas creyesen que seguían estando en mis manos, así que me recosté en el asiento y solo dije:

- Tranquila, mujer, no te pongas histérica, ¿vale? Estás poniendo nervioso al pobre Fufito.

Fufito, que estaba dormido, meneó una oreja como dándose por enterado y continuó su siesta hasta que pusimos pie en tierra frente a la casa.

Del vehiculo negro se apeó el resto de Torchwood con el capitán Jack al frente quien, luciendo una leve sonrisa, contempló el mar, inspiró el aire salado y concluyó:

-Bien, esta noche descansaremos aquí, pero mañana me gustaría partir cuanto antes...¿Es posible, señoras?

La mamá de Caroline se compuso su atroz melena rubia y repuso en tono dulzón:

-Porrrr supuesto, Monsieur Capitán, la nena y yo vamos a habilitar un par de habitaciones para ustedes y enseguida nos pondremos con nuestro equipaje, ¿verdad que sí, Carol?

Carol por toda respuesta dio media vuelta y se metió en la casa resoplando.

Cuando la mamá-montaña de la chica se hubo alejado lo suficiente, Cucú exclamó, guiñando compulsivamente el ojo a Thosiko:

- Un momento, capitán Jack. Antes de nada, y ahora que estamos solos, tenemos que poner las cosas claras.

- ¡Si, claras! –chilló Thosi poniéndose junto a su compañera-.

Jack cruzó los brazos ante el pecho, enarcó las cejas y quedó con gesto interrogativo mirándolas una tras otra mientras Owencito descargaba un par de bultos del coche.

- Lo que quiero decir... es que... en fin... vamos a hacer una travesía muuuuy larga –explicó en tono vago Cucú-...en un espacio muuuuy pequeño...

Thosiko miró hacia el barco y chilló aterrada ahora:

- ¡Siiiii, muuuuuuy pequeño!

El capitán lanzó una mirada rápida sobre su hombro con la expresión sosegada del que se encuentra el Queen Mary a sus espaldas diciendo tan sólo:

- ¿Y?

- Pues que es importante que limemos todas las diferencias y problemas que hay en el equipo. Quiero decir que el pan...digo el listillo y tú tendríais que hablar.

- ¡Siii, hablar! –insistió ya sabemos quien-.

Jack me miró con sus ojos azules de un tono oscuro grave y los labios apretados.

- Eso suena razonable, Jacky –apuntó Owencito a su espalda ganándose mentalmente para mi cuenta personal el sobrenombre de “nenaza cagona”-.

Todos se volvieron hacia mi y yo me crucé de brazos.

- No tengo nada de que hablar

A Cucú y Thosi casi se les saltan los ojos de las órbitas al gritar:

- ¡Esa conducta no es en absoluto positiva! ¡Hay que dialogar! –casi gimió Cucú-.

- ¿Qué tal una cena con velitas? –propuso Thosiko y su amiga la observó como si deseara cortarla el pescuezo-.

Jack también se volvió a mirarla y luego sonrió levemente.

- Una cena con velas quizás sea excesivo pero –y ahora se volvió a mi con la misma expresión seria que pulsaba en mi corazón teclas desconocidas- es cierto que si queremos que nuestra misión llegue a buen fin, tenemos que eliminar cualquier posible diferencia entre todos los miembros del equipo. Sería apropiado que no te cerrases en banda y hablásemos a solas, tú y yo.

- ¡Siii, esta noche! –prorrumpió Thosi entusiasmada, añadiendo luego más moderada-...vaya, cuando sino, ¿no nos vamos mañana?

Les miré a todos, pendientes de mis palabras después de tanto tiempo sintiéndome considerado un igual a Fufú, y sentí que el momento en sí mismo ya merecía la pena.

- Me lo voy a pensar –respondí-.

Y dí media vuelta hacia la casa, dejando a las chicas envueltas en gemidos de angustia y a Jack y Owen hablando en voz baja.

(BAILE EN TRES ACTOS)

1º Acto: The shadow of your smile.

(En el cuarto de invitados de la casa de Caroline.)

Cucú dejó enchufada su radio de batería atómica con una sonrisita.

-La música amansa a las fieras, jejeje, entonces podrá con dos perros como vosotros, digo yo.

Jack enarcó una ceja y me miró divertido:

-Solo le falta traer la cena.

Sonreí como uno de los coyotes de Toshi, pero al cerrar Cucú la puerta tras ella y quedar yo solo con Jack en la penumbra violácea del cuarto, deseé salir corriendo. Él en su lugar de volvió hacia mi y sonrió también, con lo que yo había creido en su momento que era “mi sonrisa exclusiva”.

-Bueno…Sigues enfadado.

No me molesté en devolverle la expresión de buen rollo, ni siquiera en contestar, acojonado como estaba. De pronto oímos un “miau”, nos volvimos los dos y vimos a Fufú recostado en el alfeizar de la ventana, recortada su figura frente a una luna gigantesca y rosada, entregado a la poco romántica labor de asearse las patas. Jack le observó un momento pensativo, luego me cogió la mano ( otra vez,¡joder! )y dijo en tono suave:

-Quizás la culpa es mía, y lo siento. Sabes, lo de no poder morir…llevo muchos años, siglos incluso, dando vueltas a este planeta y he dejado de darle importancia a cosas como lo de Owen. Y hice mal, porque sé que vosotros, en vuestro centenar de años de vida, no lo veis así. He herido tus sentimientos, y eso sí que lo siento.

Estaba solo a un paso de mi y podía aspirar el aroma que ya conocía, el mismo que hacía flaquear mis rodillas, pero aún así pude decir:

-…pues claro que me dolió, me sentí traicionado, engañado y humillado. Que tu hayas perdido tu punto de vista humano no es problema mío.

Jack ensombreció su expresión y se volvió a mirar la oscuridad del mar.

-Es cierto, cada vez soy menos humano. Paradojicamente, cuando más tiempo lo eres, menos sientes serlo, hasta que llega un momento en que no eres humano en absoluto….Por eso he de llegar a Cardiff, no solo para salvar al mundo sino para recuperar lo que es mío –se dio media vuelta de pronto y sus ojos destellaron en la oscuridad-…mi mortalidad….

No me dejé impresionar y pregunté:

-¿Qué pasa entonces con Owen? ¿Te importa un bledo?¿Te lo follas y ya está?

Jack meneó la cabeza pesaroso.

-Te he contado mi objetivo, y más de mi de lo que hace siglos que no le cuento a nadie. Owen es importante, y le quiero a mi lado porque es un medio para conseguir un fin…Y vaya, es bastante guapo, ¿no?

Resoplé escandalizado y, dispuesto a mandar el plan al cuerno, murmuré:

-Es mejor que me vaya.

2º acto: Put your hands on my shoulders

-¡Eh!-exclamó Jack-Es mi canción…¿Bailas?

Le miré atónito, incluso Fufú dejó también un momento de limpiarse los calcetines para mirarnos incrédulo.

Jack, galantemente, puso sus manos en mi cintura, atrajo su pelvis hacia la mía y nuestras narices se rozaron.

-Ahora, dejate llevar.

Casi inconscientemente puse las manos en sus hombros, vi brillar su sonrisa a la luz de la luna y el calor de su cuerpo contra el mío me invadió como una ola, haciéndome cerrar los ojos.

-Muy bien, justo así-susurraron los labios de Jack rozando mi oreja-…ahora dime, ¿podrás perdonarme?

Los dedos de Jack resbalaron de mi cintura al comienzo de mi trasero, de manera que casi ladré al responder:

-Porque siempre creo que todo lo que haces es por tu misión pero que en el fondo ninguno te importamos un carajo…

Una de sus manos abandonó el principio de mi culo para levantar mi barbilla y decirme:

-Porque es la verdad…Porque si llevo a buen término esta misión, recuperaré mi mortalidad y podré vivir contigo, envejecer contigo y morir contigo…

-Que tontería-jadeé y ahora fueron nuestras bocas las que se rozaron-Hace dos días que me conoces, ¿o son tres?...¿No te parece un poco precipitado?

Jack me apretó contra él y ahora sus palabras sonaron sobre la piel de mi cuello, casi con tristeza.

-Tu no me recuerdas, pero yo te conozco desde hace muchas vidas ya…

3º acto: Mambo italiano

De súbito la puerta se abrió de golpe y apareció la super-mamá de Caroline gimoteando y disculpándose a la vez.

-¡Capitán Jack…He de decírselo, esto es un complot…Él está de acuerdo con las chicas, va a seducirle mientras ellas registran su abrigo para encontrar el aparato que las libere y poder abandonarle.

Jack se apartó, me miró a los ojos y creo que lo que vi en ellos me dolió más que lo que espié en el baño del refugio de montaña entre él y Owen. Porque vi lo que realmente había esperado ver haciendo lo que estaba haciendo: le vi sorprendido, traicionado, humillado y herido…

-¿Es verdad?-me preguntó en tono muy serio-.

Asentí nervioso.

-Si…o al menos al principio si…Coño, ¿qué esperabas, Jack? No puedes andar reclutando a la gente así, pasando por encima de sus vidas y sus sentimientos...Tu dispones de todo el tiempo del mundo pero nosotros…

Jack se volvió a la ventana, a la luna, y Fufú abandonó el lugar temiendo quizás un empujoncillo que le mandase rodando a la playa.

-Seguramente tienes razón, y no he pensado en vuestras vidas a la hora de planear esta misión. Pero aún así, debo pasar por encima de eso, porque mi misión es salvar a la Humanidad entera, y sé que todos estais integrados en el proyecto.

La mamá de Caroline dio un par de pasos atrás con gesto culpable, abrió la puerta y ahí detrás estaban Cucú y Toshiko acuclilladas, la segunda con una cámara digital en la mano como buena japonesa. Tras la sorpresa inicial por verse sorprendidas, Toshiko gritó:

-¡Lo he grabado todo! Tu y el panoli bailando como dos nenas…estás acabado, capitán Jack…

Jack rió y se dio media vuelta con cara de pocos amigos.

-¡Ha-ha-ha!¿Todavía no te has enterado de lo poco que me importan vuestros prejuicios sexuales antediluvianos en particular y la opinión de la gente en general?..Que pasa, ¿no encontrasteis nada en el abrigo?

La japonesa se volvió a Cucú y siseó:

-Vamos, no te quedes callada como otra panoli, ¿no ves que nos está chuleando?

Jack sonrió despectivo unos instantes, luego me contempló unos segundos y añadió:

-Sois lo peor. Quizás esté bien que el planeta acabe ahora porque si lo que queda de la raza humana está representado por vosotros, es posible que no quede nada que salvar.

-…entonces, ¿nos dejas largarnos?-dijo Cucú esperanzada y evidentemente poco impresionada ante la declaración-.

-Ni hablar. Por mucho que me pese, os necesito a todos, cada uno tendrá su papel en la misión y sé que sois imprescindibles. Iremos, enderezaremos el jodido curso del planeta y después mis obligaciones con la raza humana habrán dejado de existir…-ahora su expresión se hice más triste-…quizás él tenía razón al decir que no he considerado vuestras vidas ni vuestras circunstancias. Pero vosotros tampoco os habeis parado a pensar que lo que se mueve aquí es más grande que todos nosotros. Os habeis vuelto egoístas y no veis más allá de vuestras narices: Toshiko, su avión y sus coyotes; Cucú y su gato famélico…-se giró hacia mi,observándome con tristeza-..y tú…tú ni siquiera tienes gato.

Fufú se frotó contra mis pantorrillas demostrando que estaba dispuesto a repartir sus innumerables dones, pero no me sirvió de consuelo bajo la demoledora mirada de Jack.

-Os guste o no, mañana al alba partiremos hacia Cardiff.-La mamá de Caroline palmoteó alborozada pero el gesto de todos nosotros la hizo parar en seco y fingir un suspiro-.Os sugiero que descanséis. Por mi parte yo me voy a follar con Owen, ya que al parecer es el único que agradece mi presencia en su vida. Buenas noches.

Mi corazón quedó partido en dos mitades al abandonar Jack la habitación, mientras Cucú y Toshi discutían.

-Es culpa tuya.

-No, es tuya.

-No, es del panoli. No le vale a su capitán y tampoco nos vale a nosotras –gruñó Cucú- Chico, estás muerto.

Y las dos se dieron media vuelta y se fueron.

La mamá de Caroline, temblorosa en su camisón de volantes, farfulló:

-Lo siento…Ha sido horrible.

Y también se marchó al trote haciendo temblar la estructura del edificio.

Me volví hacia la sombra oscura que era el mar bajo los millones de estrellas de aquel cielo extraño, con la estela violeta de la luna dibujando el camino al horizonte.

-Estoy…solo…-susurré-.

Noté algo en las piernas, bajé la vista y encontré a Fufú mirándome con el lomo arqueado como diciendo:

-MIAAOOOGGGGG.

…no,no estaba solo del todo.

Me tumbé en la cama, Fufú se hizo un ovillo sobre mi estómago y los dos nos quedamos poco a poco dormidos en la penumbra amoratada…

(Continuará, claro)

Agradecimientos: A la BBC y quien cumpla, como siempre, por todo eso de los derechos, bla-bla-y más bla ( estoy empezando a agotarme con esto de los agradecimientos ). Además he de incluir ahí a Paul Anka, Rosemary Clooney ( ¿será la abuela de George Clooney? )y no-me-acuerdo como se llama la otra chica que ponen fondo musical al baile. Gracias, majos.

A mi Rosa de Fuego, a la cual NO me canso de agradecer su apoyo constante no solo en Torchwood sino en TODO lo demás. Y por supuesto agradecer la generosidad con que regala su arte literario en sus Renglones Torcidos. Un beso para mi Rosa.

Y a los demás, gracias por su visita y feliz week-end...vaaale, y besos también.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo