martes, octubre 08, 2013

LA SEÑORA QUE PINCHABA LAS RUEDAS DE LOS COCHES CON LA MENTE ( 2 )

- La confabulación-

He pasado toda la noche sin dormir y esta vez no ha sido por la puta la cadera que a veces no me deja pegar ojo, no: ha sido por los nervios que me han entrado con el asunto del Poder, y la enorme excitación que me produce el pensar lo que una señora cabreada y puteada por la vida como yo puede hacer para tomarse la revancha...
Cuando me he levantado hecha polvo a las siete cagándome en la virgen por lo jodida que ando hasta que mis patas entran en funcionamiento, he llegado a la conclusión que lo primero que debo hacer para que esto me produzca auténticamente gusto es contárselo al Club de las Mujeres Invisibles. 
Porque un secreto no tiene pizca gracia si solo te lo sabes tu, ¿no?
...estaba impaciente pero estas inútiles son animalas de costumbres y sé que no voy a pillar a ninguna hasta la hora habitual de reunión en el banco de enfrente: la Sole estará en su misa matutina rezando por la salvación de mi alma inmortal después del numerito de ayer, y Reme andará liada con la cabrona de su nieta de seis años, aguantando mientras los padres de la nena curran que la llame "vieja mala" y le tire los purés de patatas por la sesera....no, tengo que ser paciente y para matar el gusanillo de la tensión me pongo las noticias locales pensando que va a salir algo de la primera demostración de mi Poder a la Humanidad.
Y bingo. 
Un presentador con pinta de mariquita y corbata de lunares, tras hablar de una exposición de bonsais, de los nuevos urinarios publicos que la alcaldesa inauguró en la estación de trenes y del pronóstico del tiempo, dice de repente el tío jeta como si no supiese nadie de lo que está hablando:
"....e interrumpimos la información para hablar de un accidente múltiple de vehículos ocurrido en una calle de nuestra ciudad, en el que aunque no hubo que lamentar desgracias personales si se produjeron numerosos daños materiales. Las cámaras de tráfico muestran el momento justo en que..."
...no oigo más, me tiro en plancha para coger las gafas de ver mejor, me caigo al suelo, me cago en la puta, pero cuando por fin me calzo las antiparras y miro a la pantalla tengo tiempo de vernos a mi y a la Sole en mitad del paso de cebra con la pinta de viejas inocentes que se supone debemos de tener, pero...ah, amigo, hasta yo, con estas gafas que tengo que volver a graduar pero que de momento aguanto por la mierda de pensión de la que ya he hablado, me veo a mi misma y ¡cojones!, aprecio un resplandor verdoso en mi mirada como si fuese la niña del exorcista pero con mucho camino andao.
¿Seré víctima de una posesión diabólica?
Caigo presa de un frenesí que me dura toda la mañana y parte de la sobremesa. Ni me como el repollo ni el yogur para aligerar ese intestino que hoy no me hace falta porque con los nervios parece un circuito de motocross. Es que ni siquiera me tomo las pastillas para la artrosis, el colesterol y la tensión, es más: las pico en el mortero con un poco de pan rallado y se las echo a las palomas a ver lo que las pasa. Ellas, omnívoras como son se las trapiñan y luego vuelan a sus nidos me supongo yo que con la hipertensión y los putos triglicéridos estupendamente equilibrados gracias a mi maniobra altruista....
....después bajo al banco de enfrente del portal donde celebramos los simposium de las Mujeres Invisibles pero muy pronto, tanto que tengo que pasar un buen rato sola aguantando un par de hijoputas de niñatos haciendo molinetes con el patinete delante de mis barbas como si me hiciese la menor gracia. 
Por fortuna al fin Reme se asoma al balcón, me ve ahí y chilla:
"Pero que haces ahí tan pronto"
"Esperar a que bajeis, cojona. Que tengo cosas importantes que contaros."
"Es que todavía no ha venido el papá de la nena y la tengo aquí conmigo" dice la Reme, que si hay cielo como dicen los tangueros de los curas tiene que tener plaza asegurada por no haber metido ya a la nena en una jaula para facturarla luego sin retorno a algún país salvaje y lejano lleno de carnívoros.
"Pues bajaros las dos y así te relajas un poco mientras viene el hijoputa de tu yerno"
Ha tardado pero se ha animado y se ha presentado en el banco con la niñata, que hoy traía un patinete (como no, creo que las mamás hoy los paren ya con uno entre las piernecitas) y un globo con forma de miki-maus.
"Eres mala" me ha dicho la jodida como si me conociese de algo chupándose el dedo quizás creyendo que yo me iba a hacer la simpática.
"Y tu eres una ñoña y una sosa" he gruñido "vete a hacer el tonto a los columpios que tengo que hablar con tu abuela, anda"
A la Reme, como la da mucha gracia lo antisocial que me he vuelto con los años, le ha dao la risa en vez de empezar a bailarle el agua a la nena y la nena, que tan tonta no es, ha chillado un "malas" y se ha ido a interaccionar con otras bestezuelas de su generación. 
La Sole no ha tardado nada en bajar al vernos a las dos ahí, con la peluca un poco sobre la línea de las cejas en plan visera-de-chulapo-madrileño, pero no había tiempo que perder, me he puesto en pie y he dicho presa de la emoción:
"Os voy a contar un secreto que no debeis decir a nadie, ¿vale?" las dos asienten fervientemente porque la vida de las Mujeres Invisibles es gris y necesita estas pequeñas emociones para no tirarnos todas al río en masa como hacen esos ratones escandinavos de los que leí alguna vez en un libro "La cuestión es que...tengo un Super Poder."
Reme que es muy práctica me ha mirado un rato sin decir nada y luego ha dicho:
"Udi, hija, no te estará dando un ficus"
"Un pistus. La Reme quiere decir un pistus" aclara Sole que cree por si misma ser una enciclopedia médica andante.
"No, no me ha dado un ICTUS, joder" tengo que estallar "Tu estabas conmigo ayer y lo viste, Sole. La cosa es: Puedo Pinchar Las Ruedas De Los Coches Con La Mente. ¿Te acuerdas del accidente?"
La Sole como siempre se ha acordado de la jerarquía celestial, léase la virgen, el papa y todos los santos, mientras que Reme, un poco más práctica, me ha dicho:
"Pero seguro que estás bien. Que cuando a nuestra edad empezamos a decir esas tonterías, enseguida nos encierran en algún sitio, Udi."
"Coño, que no me lo he inventao ni me estoy volviendo loca. ¿quieres que te haga una demostración?"
Las dos se han puesto con los ojos abiertos y alertas tal como si fueran gallinas de crianza al aire libre y hubiesen olfateado al zorro vigilando el gallinero.
"Idu, que nosotras te queremos mucho y si tu dices que tienes un poder te lo vamos a creer igual pero no hace falta que te pongas en evidencias con nosotras, vale" dice la Reme así buenona como es ella "Además, si pinchas ruedas, pa qué te va a servir, hija, si eso ya lo hacen los delincuentes del barrio sin poderes ni ná"
"Ah, es que no me creeis."digo un poco chinada "Pues vale, sus vais a enterar."
En ese momento llega la nieta-monster de la Reme chillando "niños-malos-yaya-mala-quiero-a-mi-papi-quiero-agua-tengo-pis-quiero-quiero"etc, etc, entonces centro la mirada -muy furibunda porque estos niños pijos me ponen de muy malos cojones- en el globito del Miki-maus y en un momento: 
¡PLAF!...el mikimaus a tomar pol culo, la nena a gritar como si la hubiese sacado un diente de leche a lo vivo y las Mujeres Invisibles casi invisibles de lo blancas que se han puesto....
...en esto que llega justo en ese instante el cochazo del yerno de la Reme, un tonto l'haba que se piensa que porque trabaja en un banco y usa corbatas y calcetines de esos de maricona que parecen pantys, puede mirarnos a las Invisibles como si de verdad no nos viese. El muy chulo aparca en doble fila ajeno al tráfico restante, se baja oliendo a esas colonias de putilla que usan los hombres jóvenes ahora ( que a mi Paco le cantaba el sobaquillo, sí, pero visto lo visto no sé si no eran mejor esos olores de la naturaleza que estas cosas ) y le dice a la niñata:
"Pero que te han hecho, Kati cielo..¿se ha portao la abuela mal contigo?"
La abuela. La Reme. La santa que está aguantando a la japuta la niña un día sí y otro también para que este y su señora puedan currar los dos y evitar pagarse una niñera...¿pero este tio se cree que somos jilipollas?
No tengo ni que mirar al coche, siento el Poder emanando como una ola de dentro de mi y al momento
FLAPFLAPFLAPFLAP
...el audi de los cojones con el chasis apoyao en lo que viene a ser el pavimento.
"¡Rediós, cuatro ruedas jodidas del tirón! " le digo sin la menor piedad " Va a tener que llamar al audis-asistance porque no me creo que lleve cuatro neumáticos de repuesto en ese pedao maletero aunque siendo un maletero del copón, ¿eh, amigo?"
A la Reme le da la risa floja mientras el pijazo agarra a la nena con el globo espachurrao y empieza a mirar a derecha y a izquierda con el moviline de turno en la mano con cara de "que-hago-que-hago-las ruedas pinchadas y estas antiguallas descojonandose de mi"
La Sole en cambio se acomoda la peluca ( un poco nada más, porque ahora tiene una oreja más tapada que la otra ) y dice en voz alta y muy sentida:
"Jugamos con fuerzas muy superiores a nosotras mismas...¿qué vamos a hacer?"
A Reme la risa floja se le agudiza hasta que, claro, termina por decir:
"Ay, me he meao la braga...tengo que subir a casa"
La incontinencia urinaria. Otra de las siete plagas que azotan a las Invisibles y de la cual tenemos que protegernos conteniendo la risa y rogando a san dios que no nos mande tres estornudos seguidos estando lejos de casa y sin bragas de repuesto.
Mientras el tonto l'haba llama a una grúa, Sole me mira con ojos que son más divertidos y curiosos que otra cosa y me dice así con la mirada brillante:
"...y con este Poder....¿qué crees que podremos hacer?"

...hoy se marca un antes y un después en la vida del Club de Las Mujeres Invisibles.

La Sole lo ha dicho: ¿QUÉ vamos a hacer?

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo