lunes, diciembre 05, 2011

DIARIO NAVIDEÑO: 20 DIAS PARA NAVIDAD



( Tras una mañana de fructíferos esfuerzos destinados a transformar mi página en un esperpento acorde con la temporada )

Este año mi tesitura laboral me plantea el espíritu navideño más negro que nunca. Insensato de mi, me quejo por currar demasiado cuando la mayoría se quejan por trabajar demasiado poco, si no tuviese trabajo seguramente estaría llorando por lo contrario pero así es el espíritu humano, lleno de contradicciones y no podemos luchar contra eso. No obstante también me cansé a mi mismo de decirme "que pocas ganas de navidad que tengo" por lo cual he decidido fingir que todo es estupendo y empezar un diario navideño. Era eso o comprar unos de esos calendarios de Adviento que venden en el Mercadona y que suponen comerse una chocolatina al día para vivir la emoción de acercarse al día D. 
Creo que mis caderas agradecerán el esfuerzo, jeje.
Así que bien, aquí estamos querido diario, este lunes de hoy en que media España está de puente y la otra media trabaja pero mañana tiene fiestuqui. Yo en cambio, un hombre al que gusta marcar la diferencia, no me decanto por la una ni por la otra y trabajo de noche. El día ha sido muy gris y húmedo, poco estimulante hasta el momento y en general no sé qué me ha hecho pensar que era un buen día para inaugurar la temporada navideña. Puede que el arbolito navideño que mi mamá me ha comprado en los chinos para poner un poco de color en mi hogar o la abundancia de estímulos a los que uno empieza a verse expuesto por todas partes...
...por de pronto lo único que se ha envilecido con la maligna influencia de papá noel y sus renos ha sido mi blog, los lugares habituales en que habito siguen con su aspecto habitual.
Tampoco la casa de Mr. G está adornada de un modo peculiar pero bueno, la suya con su par de bolas está que se sale de bien, jajajaja. 
Perdón, no más chistes guarros en tan entrañables fechas.
En fin voy a echar una pequeña siesta, y luego mi rutina previa a la vuelta al trabajo, visita incluida al susodicho propietario de las bolas, ha-ha-ha.
Uff. 
Las memorias de la señora que limpia los lavabos de la asociación de damas de acción católica serían mucho más estimulantes que las mías, jeje.
Bueno, pues eso es todo por hoy.
Feliz Navidad!!!

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...