sábado, diciembre 13, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 11 )


LO QUE PASÓ CON EL PLAN

Sinopsis: ...las chicas y el panoli están tramando algo para librarse de la mision y mandar solo al capi a salvar la Tierra. Tamaña insolidaridad con la raza humana puede tener disculpa, lo que desde luego no la tiene es no irse con el capitán al fin del mundo si hiciese falta. Esto demuestra la teoría de que Dios da bragas al que no tiene culo, porque vamos a ver, a mi si Jack me dijese ven conmigo o incluso si ordenase "tírate al suelo y haz el muertito", pues seguro que lo hacía si luego tenía hueso de regalo, ejem, ya me entienden...uff, vamos a lo que vamos. Me temo que el capítulo es largo, pero me gustaría dejar esto ventilado para las Navidades, a ver si lo logramos...

La casa de Caroline era un edificio de madera y aspecto vetusto situado frente a una cala arenosa, de cara al mar. Bajo el cielo púrpura la arena presentaba un suave tono rosado y el mar aparecía de un oscuro amenazador, conformando un conjunto hermoso pero inquietante.

-Tengo cuadros en casa de mis tatarabuelos en los que pintan la arena amarilla y el cielo azul claro-comentó Caroline en tono pensativo como si todavía no estuviese acostumbrada a aquella vista-¿no es increíble?

Cucú, que hasta el momento había permanecido calladita (una actitud extraña en ella solo conseguida después de que la conductora la encañonase con una metralleta que escondía bajo su asiento), exclamó:

-¡No, eso no es increíble! ¡Lo increíble es eso!

Me volví a la dirección en que apuntaba al igual que la mamá de Caroline, y vimos un pequeño embarcadero también de madera frente al que estaba amarrada una barcaza de no más de doce pasos de largo y un aspecto todavía más ruinoso que la casa.

- Eso no es increíble –corrigió amablemente la mamá de Caroline- Eso es el Sardina IV.

- ¿Y es con eso con lo que piensa cruzar el Atlántico con siete personas y un gato a bordo? –le pregunté yo atónito-.

- Que sepa, jovencito, que ese navío lleva trescientos años en la familia y no ha fallado ni una sola vez.

Cucú empezó a resoplar y a farfullar:

-Listillo, ahora sí que no puedes echarte atrás, estamos en tus manos. No puedes permitir que el capitán Jack nos monte a todos en ese trasto...

Sin duda la visión del barco era un aliciente más para ayudar a aquellas lagartas en su plan, pero me guardé muy bien de demostrar que estaba de acuerdo, me venía bien que ellas creyesen que seguían estando en mis manos, así que me recosté en el asiento y solo dije:

- Tranquila, mujer, no te pongas histérica, ¿vale? Estás poniendo nervioso al pobre Fufito.

Fufito, que estaba dormido, meneó una oreja como dándose por enterado y continuó su siesta hasta que pusimos pie en tierra frente a la casa.

Del vehiculo negro se apeó el resto de Torchwood con el capitán Jack al frente quien, luciendo una leve sonrisa, contempló el mar, inspiró el aire salado y concluyó:

-Bien, esta noche descansaremos aquí, pero mañana me gustaría partir cuanto antes...¿Es posible, señoras?

La mamá de Caroline se compuso su atroz melena rubia y repuso en tono dulzón:

-Porrrr supuesto, Monsieur Capitán, la nena y yo vamos a habilitar un par de habitaciones para ustedes y enseguida nos pondremos con nuestro equipaje, ¿verdad que sí, Carol?

Carol por toda respuesta dio media vuelta y se metió en la casa resoplando.

Cuando la mamá-montaña de la chica se hubo alejado lo suficiente, Cucú exclamó, guiñando compulsivamente el ojo a Thosiko:

- Un momento, capitán Jack. Antes de nada, y ahora que estamos solos, tenemos que poner las cosas claras.

- ¡Si, claras! –chilló Thosi poniéndose junto a su compañera-.

Jack cruzó los brazos ante el pecho, enarcó las cejas y quedó con gesto interrogativo mirándolas una tras otra mientras Owencito descargaba un par de bultos del coche.

- Lo que quiero decir... es que... en fin... vamos a hacer una travesía muuuuy larga –explicó en tono vago Cucú-...en un espacio muuuuy pequeño...

Thosiko miró hacia el barco y chilló aterrada ahora:

- ¡Siiiii, muuuuuuy pequeño!

El capitán lanzó una mirada rápida sobre su hombro con la expresión sosegada del que se encuentra el Queen Mary a sus espaldas diciendo tan sólo:

- ¿Y?

- Pues que es importante que limemos todas las diferencias y problemas que hay en el equipo. Quiero decir que el pan...digo el listillo y tú tendríais que hablar.

- ¡Siii, hablar! –insistió ya sabemos quien-.

Jack me miró con sus ojos azules de un tono oscuro grave y los labios apretados.

- Eso suena razonable, Jacky –apuntó Owencito a su espalda ganándose mentalmente para mi cuenta personal el sobrenombre de “nenaza cagona”-.

Todos se volvieron hacia mi y yo me crucé de brazos.

- No tengo nada de que hablar

A Cucú y Thosi casi se les saltan los ojos de las órbitas al gritar:

- ¡Esa conducta no es en absoluto positiva! ¡Hay que dialogar! –casi gimió Cucú-.

- ¿Qué tal una cena con velitas? –propuso Thosiko y su amiga la observó como si deseara cortarla el pescuezo-.

Jack también se volvió a mirarla y luego sonrió levemente.

- Una cena con velas quizás sea excesivo pero –y ahora se volvió a mi con la misma expresión seria que pulsaba en mi corazón teclas desconocidas- es cierto que si queremos que nuestra misión llegue a buen fin, tenemos que eliminar cualquier posible diferencia entre todos los miembros del equipo. Sería apropiado que no te cerrases en banda y hablásemos a solas, tú y yo.

- ¡Siii, esta noche! –prorrumpió Thosi entusiasmada, añadiendo luego más moderada-...vaya, cuando sino, ¿no nos vamos mañana?

Les miré a todos, pendientes de mis palabras después de tanto tiempo sintiéndome considerado un igual a Fufú, y sentí que el momento en sí mismo ya merecía la pena.

- Me lo voy a pensar –respondí-.

Y dí media vuelta hacia la casa, dejando a las chicas envueltas en gemidos de angustia y a Jack y Owen hablando en voz baja.

(BAILE EN TRES ACTOS)

1º Acto: The shadow of your smile.

(En el cuarto de invitados de la casa de Caroline.)

Cucú dejó enchufada su radio de batería atómica con una sonrisita.

-La música amansa a las fieras, jejeje, entonces podrá con dos perros como vosotros, digo yo.

Jack enarcó una ceja y me miró divertido:

-Solo le falta traer la cena.

Sonreí como uno de los coyotes de Toshi, pero al cerrar Cucú la puerta tras ella y quedar yo solo con Jack en la penumbra violácea del cuarto, deseé salir corriendo. Él en su lugar de volvió hacia mi y sonrió también, con lo que yo había creido en su momento que era “mi sonrisa exclusiva”.

-Bueno…Sigues enfadado.

No me molesté en devolverle la expresión de buen rollo, ni siquiera en contestar, acojonado como estaba. De pronto oímos un “miau”, nos volvimos los dos y vimos a Fufú recostado en el alfeizar de la ventana, recortada su figura frente a una luna gigantesca y rosada, entregado a la poco romántica labor de asearse las patas. Jack le observó un momento pensativo, luego me cogió la mano ( otra vez,¡joder! )y dijo en tono suave:

-Quizás la culpa es mía, y lo siento. Sabes, lo de no poder morir…llevo muchos años, siglos incluso, dando vueltas a este planeta y he dejado de darle importancia a cosas como lo de Owen. Y hice mal, porque sé que vosotros, en vuestro centenar de años de vida, no lo veis así. He herido tus sentimientos, y eso sí que lo siento.

Estaba solo a un paso de mi y podía aspirar el aroma que ya conocía, el mismo que hacía flaquear mis rodillas, pero aún así pude decir:

-…pues claro que me dolió, me sentí traicionado, engañado y humillado. Que tu hayas perdido tu punto de vista humano no es problema mío.

Jack ensombreció su expresión y se volvió a mirar la oscuridad del mar.

-Es cierto, cada vez soy menos humano. Paradojicamente, cuando más tiempo lo eres, menos sientes serlo, hasta que llega un momento en que no eres humano en absoluto….Por eso he de llegar a Cardiff, no solo para salvar al mundo sino para recuperar lo que es mío –se dio media vuelta de pronto y sus ojos destellaron en la oscuridad-…mi mortalidad….

No me dejé impresionar y pregunté:

-¿Qué pasa entonces con Owen? ¿Te importa un bledo?¿Te lo follas y ya está?

Jack meneó la cabeza pesaroso.

-Te he contado mi objetivo, y más de mi de lo que hace siglos que no le cuento a nadie. Owen es importante, y le quiero a mi lado porque es un medio para conseguir un fin…Y vaya, es bastante guapo, ¿no?

Resoplé escandalizado y, dispuesto a mandar el plan al cuerno, murmuré:

-Es mejor que me vaya.

2º acto: Put your hands on my shoulders

-¡Eh!-exclamó Jack-Es mi canción…¿Bailas?

Le miré atónito, incluso Fufú dejó también un momento de limpiarse los calcetines para mirarnos incrédulo.

Jack, galantemente, puso sus manos en mi cintura, atrajo su pelvis hacia la mía y nuestras narices se rozaron.

-Ahora, dejate llevar.

Casi inconscientemente puse las manos en sus hombros, vi brillar su sonrisa a la luz de la luna y el calor de su cuerpo contra el mío me invadió como una ola, haciéndome cerrar los ojos.

-Muy bien, justo así-susurraron los labios de Jack rozando mi oreja-…ahora dime, ¿podrás perdonarme?

Los dedos de Jack resbalaron de mi cintura al comienzo de mi trasero, de manera que casi ladré al responder:

-Porque siempre creo que todo lo que haces es por tu misión pero que en el fondo ninguno te importamos un carajo…

Una de sus manos abandonó el principio de mi culo para levantar mi barbilla y decirme:

-Porque es la verdad…Porque si llevo a buen término esta misión, recuperaré mi mortalidad y podré vivir contigo, envejecer contigo y morir contigo…

-Que tontería-jadeé y ahora fueron nuestras bocas las que se rozaron-Hace dos días que me conoces, ¿o son tres?...¿No te parece un poco precipitado?

Jack me apretó contra él y ahora sus palabras sonaron sobre la piel de mi cuello, casi con tristeza.

-Tu no me recuerdas, pero yo te conozco desde hace muchas vidas ya…

3º acto: Mambo italiano

De súbito la puerta se abrió de golpe y apareció la super-mamá de Caroline gimoteando y disculpándose a la vez.

-¡Capitán Jack…He de decírselo, esto es un complot…Él está de acuerdo con las chicas, va a seducirle mientras ellas registran su abrigo para encontrar el aparato que las libere y poder abandonarle.

Jack se apartó, me miró a los ojos y creo que lo que vi en ellos me dolió más que lo que espié en el baño del refugio de montaña entre él y Owen. Porque vi lo que realmente había esperado ver haciendo lo que estaba haciendo: le vi sorprendido, traicionado, humillado y herido…

-¿Es verdad?-me preguntó en tono muy serio-.

Asentí nervioso.

-Si…o al menos al principio si…Coño, ¿qué esperabas, Jack? No puedes andar reclutando a la gente así, pasando por encima de sus vidas y sus sentimientos...Tu dispones de todo el tiempo del mundo pero nosotros…

Jack se volvió a la ventana, a la luna, y Fufú abandonó el lugar temiendo quizás un empujoncillo que le mandase rodando a la playa.

-Seguramente tienes razón, y no he pensado en vuestras vidas a la hora de planear esta misión. Pero aún así, debo pasar por encima de eso, porque mi misión es salvar a la Humanidad entera, y sé que todos estais integrados en el proyecto.

La mamá de Caroline dio un par de pasos atrás con gesto culpable, abrió la puerta y ahí detrás estaban Cucú y Toshiko acuclilladas, la segunda con una cámara digital en la mano como buena japonesa. Tras la sorpresa inicial por verse sorprendidas, Toshiko gritó:

-¡Lo he grabado todo! Tu y el panoli bailando como dos nenas…estás acabado, capitán Jack…

Jack rió y se dio media vuelta con cara de pocos amigos.

-¡Ha-ha-ha!¿Todavía no te has enterado de lo poco que me importan vuestros prejuicios sexuales antediluvianos en particular y la opinión de la gente en general?..Que pasa, ¿no encontrasteis nada en el abrigo?

La japonesa se volvió a Cucú y siseó:

-Vamos, no te quedes callada como otra panoli, ¿no ves que nos está chuleando?

Jack sonrió despectivo unos instantes, luego me contempló unos segundos y añadió:

-Sois lo peor. Quizás esté bien que el planeta acabe ahora porque si lo que queda de la raza humana está representado por vosotros, es posible que no quede nada que salvar.

-…entonces, ¿nos dejas largarnos?-dijo Cucú esperanzada y evidentemente poco impresionada ante la declaración-.

-Ni hablar. Por mucho que me pese, os necesito a todos, cada uno tendrá su papel en la misión y sé que sois imprescindibles. Iremos, enderezaremos el jodido curso del planeta y después mis obligaciones con la raza humana habrán dejado de existir…-ahora su expresión se hice más triste-…quizás él tenía razón al decir que no he considerado vuestras vidas ni vuestras circunstancias. Pero vosotros tampoco os habeis parado a pensar que lo que se mueve aquí es más grande que todos nosotros. Os habeis vuelto egoístas y no veis más allá de vuestras narices: Toshiko, su avión y sus coyotes; Cucú y su gato famélico…-se giró hacia mi,observándome con tristeza-..y tú…tú ni siquiera tienes gato.

Fufú se frotó contra mis pantorrillas demostrando que estaba dispuesto a repartir sus innumerables dones, pero no me sirvió de consuelo bajo la demoledora mirada de Jack.

-Os guste o no, mañana al alba partiremos hacia Cardiff.-La mamá de Caroline palmoteó alborozada pero el gesto de todos nosotros la hizo parar en seco y fingir un suspiro-.Os sugiero que descanséis. Por mi parte yo me voy a follar con Owen, ya que al parecer es el único que agradece mi presencia en su vida. Buenas noches.

Mi corazón quedó partido en dos mitades al abandonar Jack la habitación, mientras Cucú y Toshi discutían.

-Es culpa tuya.

-No, es tuya.

-No, es del panoli. No le vale a su capitán y tampoco nos vale a nosotras –gruñó Cucú- Chico, estás muerto.

Y las dos se dieron media vuelta y se fueron.

La mamá de Caroline, temblorosa en su camisón de volantes, farfulló:

-Lo siento…Ha sido horrible.

Y también se marchó al trote haciendo temblar la estructura del edificio.

Me volví hacia la sombra oscura que era el mar bajo los millones de estrellas de aquel cielo extraño, con la estela violeta de la luna dibujando el camino al horizonte.

-Estoy…solo…-susurré-.

Noté algo en las piernas, bajé la vista y encontré a Fufú mirándome con el lomo arqueado como diciendo:

-MIAAOOOGGGGG.

…no,no estaba solo del todo.

Me tumbé en la cama, Fufú se hizo un ovillo sobre mi estómago y los dos nos quedamos poco a poco dormidos en la penumbra amoratada…

(Continuará, claro)

Agradecimientos: A la BBC y quien cumpla, como siempre, por todo eso de los derechos, bla-bla-y más bla ( estoy empezando a agotarme con esto de los agradecimientos ). Además he de incluir ahí a Paul Anka, Rosemary Clooney ( ¿será la abuela de George Clooney? )y no-me-acuerdo como se llama la otra chica que ponen fondo musical al baile. Gracias, majos.

A mi Rosa de Fuego, a la cual NO me canso de agradecer su apoyo constante no solo en Torchwood sino en TODO lo demás. Y por supuesto agradecer la generosidad con que regala su arte literario en sus Renglones Torcidos. Un beso para mi Rosa.

Y a los demás, gracias por su visita y feliz week-end...vaaale, y besos también.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...