martes, diciembre 17, 2013

¡INFILTRADAS! ( Y 6 )

Queridos abuela-adictos, con esta entrega finalizan por este año las aventuras de La Señora Que Pinchaba Las Ruedas De Los Coches Con La Mente y sus amigas.
Una vez más, una entrada solo para masocas y enganchados: no-iniciados y gente con prisa amante de la comodidad y los placeres inmediatos abstenerse.
En el pequeño mundo de las Invisibles todo funciona un poco más lento, amigo.


En la playa, de noche y frente al mar, hace un frío que pela porque no es verano y en cuanto se mete el sol, no hay octogenaria que pare en la calle si no es pertrechada de una rebequita y una camiseta gorda.
Aún así aguanto un rato mirando el montón de negrura en la que se convierte el oceáno cuando es de noche y no hay luna a la vista....no se le ve pero se le oye y eso me ayuda a recuperar por un momento la calma.
Allí sola y temblando bajo la brisa nocturna tengo un instante para echar de menos todo lo que hemos dejado atrás: nuestra calle cutre de siempre, el banco metálico pintado de verde donde nos sentábamos Reme, Sole y yo a leer revistas de cotilleos para poner a parir a todo el mundo, y por encima ese cielo siempre gris que me viene a la cabeza cuando pienso en los últimos diez años de mi vida, pero que aun siendo un poco triste era un cielo protector porque era un cielo conocido, que nos cobijaba tan confortablemente como una manta gastada sobre los hombros...
...¿que cojones pinto yo aquí entre palmeritas, ruido de olas y viejetes permanentemente salidos?
"¿Quieres volver?¿De verdad quieres volver?" me dice la Udi esa hijoputilla y  pequeñita que siempre me susurra a la oreja haciéndome desear cosas que en realidad no sé si deseo "¿En serio echas ESO en falta?"
Vale.
No quiero volver, pero tampoco quiero seguir metida en esta comuna para jubilados acomodados que me hacen sentir harta de mi especie.
"¿Entonces qué quieres?" pregunta la Udi-hijaputa con su tono de voz como de azafata de congresos "Pide y luego llévalo a la práctica AHORA, porque es ahora cuando puedes hacerlo...¿quien te dice que los superpoderes no son como una gripe y mañana te levantas siendo la vieja solitaria y indefensa que has sido hasta hace nada? ¿qué va a ser de ti entonces? ¡ES TU OPORTUNIDAD! ¡NO LA DEJES ESCAPAR!"
No diré que el Señor y sus profetas en toda su gloria se me aparecen caminando sobre las aguas y cantándome unos himnos, pero por un instante  SÍ, he visto la luz, y me he dado cuenta que hay que darse prisa y prisa de cojones porque si esto se termina, estamos todas terminadas, incluida la cabrona de la Úrsula.
"O mañana o nunca" me digo con los labios apretados y temblorosos.
Y me vuelvo pasito a paso a la residencia con mi cadera jurando en chino y yo pensando porqué en vez de la mariconada esa de pinchar ruedas no me podían haber concedido las patas del Correcaminos para ahora mismo poder salir corriendo como una loca olvidada de este dolor...

08:45 AM

 Tras un frugal desayuno ( para todas menos para Sole que ha insistido en sus huevos fritos con salchichitas y se lo hemos tenido que permitir para ver si echa un poco de carne a ese organismo y pierde ese inquietante parecido a una comadreja), nos encontramos las cuatro sentadas en el mismo banco del otro día.
Todas con las gafas de sol de mercadillo aunque la mañana está un poco nublada de momento, y todas con nuestros nuevos uniformes de combate: Reme y la gorda Úrsula con sus chandales rosas, sus pelucones rubios y unas zapatillas con brillantinas que el otro día no les vi; Sole con su camiseta de camuflaje, su gorra de campamentos hoy con la visera bien echada sobre la jeta y el jilipollas del Ernesto en brazos, que no sé si al final va a ser verdad que tienen mucho filing; y yo con mi indumentaria color negro-ojete-de-grillo y mi melena ala de cuervo caida sobre la cara perjudicándome lo que viene siendo la visión periférica.
Ernesto no para de ladrar como un descosido y tengo que sisearle a Sole
"Que pasa, le estás pinchando en los huevos con una aguja de hacer calceta"
"Noooo. Está muy nervioso. Yo creo que se piensa que le vamos a abandonar" dice toda preocupada.
Como me inclino para verle el morro a la legítima propietaria del chucho que está al otro lado del banco cuchicheando con la Reme, la interfecta tiene a bien dejar de cotorrear con tan mala educación y decir:
"Poobrecito, a mi se me parte el alma dejándotelo a ti Sole pero es que he visto tan buen rollo entre los dos que te lo he tenido que ceder para hacerle feliz."
"¿pero le has preguntao a la Sole si quiere perro?" gruño deseando una pelea con la gorda más que nada en este mundo.
"Nooo" responde con todo su morro "pero le pregunté a Ernesto si quería ir con su nueva mamá y me dijo "siii, quiero ir con tiiita Sooole" así que yo..."
"¿Pero como tiene tanta cara esta tí?" le pregunto a Sole como si no la estuviese oyendo, y Reme que es muy sensible a las vibraciones psíquicas enseguida ha manoteado diciendo
"¡Pero por Dios, que vamos a atracar una sucursal!¿No podemos dejar esto para luego?"
De acuerdo.
No es el momento de agarrar por la peluca a Úrsula y arrastrarla por el pavimento. Ahora lo que hay que hacer es concentrarse en dar el palo, que salga bien y después que cada una vaya donde la lleve su propio instinto. Ya estoy mentalizada de dejar a Reme en el camino, creo que si conseguimos la suficiente cantidad de pasta estoy preparada para dejarlas a todas, incluida Sole si no quiere venir conmigo, y seguir los planes que tengo en mente: un país lejano, una casa frente a una playa desierta, un mayordomo musculoso sin camiseta que me sirva la sopa y me de masajes en la cadera, y se acabó. A veces pienso un poco en mi hija y mi nieta, pero al fin y al cabo ellas se largaron voluntariamente y organizaron sus vidas sin mi, no tengo que pedir permiso a nadie para soltar amarras, ¿verdad?
Todos estos pensamientos tan yin-yan me ruedan por la cabeza mientras estoy ahí aguantando los nervios y deseando que llegue el puto furgón de una vez por todas, cuando de repente la  Reme chilla "¡Ay Dios!" y las cuatro pegamos un brinco en el banco pensando que la ha dao un jamacuco de esos que nos dan a las viejas y  nos dejan con la pata tiesa en un momento.
Cuando vemos que no parece ir a palmarla sino que se limita a encogerse y deslizarse hacia abajo en el banco como si quisiera desaparecer, es su amiga Úrsula quien le dice:
"Reme coño, que estamos todas muy sensibilizadas, no es momento de ponerse histéricas"
Y la Reme que levanta un dedo índice y señala a algún punto frente nuestro.
Nos giramos todas a la vez y todas a la vez chillamos "¡AY DIOS!" porque allí enfrente está el Omar Chariff de los cojones con gafas de sol, traje negro y hablando con otros cuatro tíos altos como armarios con gafas de sol y traje negro también, hablando entre ellos al otro lado de la calle.
Los terroristas de Mal-Queda, como diría la Sole.
No parecen haber reparado en nosotras de momento pero claro, eso basta para que cunda el pánico general.
"¡Ay yo me voy! Que me parece que ya me he hecho pis de los nervios" dice Reme y es la gran Úrsula quien la vuelve a sentar en el banco con un tirón de brazo que no me gusta un pelo.
"No nos ha reconocido, ¿no te das cuenta?...estate quieta y no des la nota para no llamar la atención sobre nosotras..."
Me cuesta pensar que nadie pase de largo sin volverse a mirar la cuadrilla que formamos, aún así y sin querer replicar me pregunto en voz alta:
"¿como habrá llegado a dar con nosotras?"
"Pues muy fácil" responde como una culebra la gorda inclinándose hacia adelante para que yo y Sole podamos ver la cara de lista que pone mientras nos lo cuenta "Si estaban detrás nuestro andarían pendientes de las noticias buscando sucesos insólitos como explosiones de vehículos sin causa aparente o tetas de silicona pinchadas por obra y gracia del espiritu santo...¿ah, que ahora no os acordais de quien ha podido hacer una cosa parecida?"
Como me jode darle la razón y al mismo tiempo me cabreo tanto, me concentro en apretar los puños y tratar de no pinchar nada en los alrededores: cuento hasta diez, tomo aire, me relajo y contesto
"Bueno, nos da igual que vengan justo ahora que estamos a punto de largarnos, ¿no? Solo tenemos que esperar que llegue el furgón y a partir de ahí, seremos historia. Procurad ser naturales y no llamar la atención más de lo necesario sobre nosotras durante como mucho...cuanto, ¿diez minutos?..."

08:55 AM

No hago más que decirlo y el mismo furgón blindado de aspecto un poco polvoriento y fatigado del otro día tuerce muy despacio la esquina y avanza poco a poco hasta detenerse ante la sucursal.
"Ni moverse hasta que no salgan los tíos" siseo "porque como pares el tiempo con ellos dentro va a ser como el que tiene tos y se rasca los cojones, Ursi"
Ursi va a ladrarme algo cuando de pronto suceden varias cosas a la vez: las puertas del furgón empiezan a abrirse, Ernesto pega un salto de los brazos de Sole y echa a correr hacia la carretera harto de su ridícula vida me supongo, y Omar Chariff mira hacia nosotras, se levanta las gafas de sol como para ver mejor y empieza a levantar el dedo apuntando en nuestra dirección.
La Sole se levanta a por Ernesto, los tíos del furgón sacan la pierna para poner el pie en el suelo pero yo estoy concentrada en la jilipollas de la Sole que va a tirarse en plancha entre el tráfico circundante para agarrar al puto chucho antes de que lleve a cabo su suicidio en plan bonzo-canino.
"¡Noo!" chillo "¡PÁRALO AHORA, COÑO, ÚRSULA, PÁRALO!"
La Úrsula no dice nada pero aprieta los ojos, se concentra y...
¡Prrrtzzzzz!
Se escucha el rey de todos los pedos y...
...¡pluf!
....el universo detenido...

09:00 AM

Tardo unos largos segundos en recuperarme de la espantosa pestilencia que ha escapado del culo de la Ursula, que mira si tiene que ser mala para tener que boquear así en un espacio abierto y conseguir que la Reme se vuelva verde como un semáforo y empiece a contraer las tripas como los gatos cuando deciden echar la papilla en algún sitio.
"Jooder, Ursi, no me extraña que se pare el tiempo, lo que no sé es como no se desarrolla una reacción química con el oxígeno y se va a tomar por el culo todo el planeta de los cojones"
"Es que anoche cené legumbre" bufa la gorda sulfurada "Qué, vamos a seguir hablando de mis pedos o nos ponemos manos a la obra"
Entonces Reme, a pesar de estar como está un poco fuera de sí misma, consigue levantar el dedo y exclamar:
"¡Pero si también has congelao a Sole!"
y es verdad, la Sole se ha quedao así en el aire como el Sandokán tirándose en plancha para agarrar por los huevos al tontolculo del Ernesto que está también flotando en el aire en plena zancada, los dos ante una enorme furgoneta llena de bombonas de butano.
"¿Y eso?" le gruño a la gorda poniéndome de pie con los brazos en jarras
"Pues eso es que se me ha escapao del perímetro de influencia de mi ventosidad por tirarse a por el chucho", dice la muy jeta como si fuese culpa de todas y no suya esa chapuza.
"Peeero hijadelagrandísimaputa" tengo que decir haciéndome ser malhablada "explícame de quien es el chucho de los cojones"
"¡Bueno, no pasa nada, vamos a darnos prisa y a dejar de enfrentarnos unas con otras porque esto no dura eternamente, caray!" me dice ella poniéndose en pie y plantándome cara con los brazos en jarras.
"¡Pues claro que pasa!" digo furiosa "¿como vamos a salir de aquí antes de que el tiempo se ponga de nuevo en marcha con la Sole y el chucho congelaos en brazos?¿o vas a dejarlos aquí para que los espachurre la camioneta?"
"¡Es todo horrible!" lloriquea la Reme "¡No vamos a poder salir de aquí cargando con el dinero, el perro y la Sole sin que nos detenga el Omar Chariff o la policía! ¡vamos a tener que abortar la misión!"
"¡Y tampoco vamos a poder irnos sin el dinero y con la Sole!" bufa la gran Úrsula. Luego toma aire, traga saliva y dice sin ruborizarse ni un pimiento "Tenemos que aceptar que en determinados momentos hay decisiones que van a ser complicadas de tomar. Yo propongo coger la pasta, salir corriendo y antes si os poneis pesadas apartar a Sole de la carretera y ocuparnos de ella cuando estemos a salvo."
Reme mira a su gran amiga como si acabase de conocerla, absolutamente horrorizada, y eso me da alegría en parte pero tampoco pierdo el tiempo en tonterías: en cuatro dolorosas zancadas llego hasta la calzada, agarro el pie que la Sole tiene en el aire y empiezo a tirar hacia la acera. El esfuerzo es terrible porque cuando la Úrsula se tira uno de sus pedos colapso-temporales todo excepto nosotras mismas parece atrapado en una especie de densa gelatina, pero las cosas se mueven, ya lo hemos comprobado, y poco a poco ( y por fin con ayuda de la Reme que ha dejado de mirar a su Ursi lanzándola cuchillitos con las pupilas ), logramos colocar la estatua que es de momento nuestra Sole tumbada en la acera a salvo de la furgoneta de reparto de butano. Después, con muy poco cariño, lo reconozco, agarro por el rabo al Ernesto que está ahí con sus ojos desencajaos como un perro trastornado mentalmente y lo pongo también en la acera en vez de debajo de una rueda de la furgoneta como era mi intención.
No sé cuantos minutos hemos empleado en esa maniobra pero cuando terminamos la realidad empieza a palpitar en un tono como entre azul y rosa, señal de que el tiempo va a volver a arrancar en cualquier momento. Úrsula entretanto ha llegado hasta uno de los hombretones que se encuentran paralizados bajándose del furgón blindado y está forcejeando para quitarle una gran saca de dinero que retiene entre los dedos.
"¿Qué hacemos, Udi?" me pregunta Reme y me dan ganas de mandarla a tomar por el culo después de los dos días que me ha dado con su ursulitis aguda, pero es que tampoco sabría que decirla aunque quisiera: ¿dejamos a la Sole ahí congelada en el suelo y nos largamos? ¿hacemos el papel de tías decentes y aguardamos ahí junto a nuestra amiga a que el tiempo se reanime y de paso se pongan en marcha Omar Chariff y toda su cuadrilla?
En el silencio absoluto que reina durante las paradas de tiempo se escuchan dos siniestros crujidos y al momento la Úrsula chilla:
"¡Perdón, perdón! Pero si no le rompía un par de dedos ¿como iba a hacer que soltase la bolsa?"
No tengo que decir nada, me vuelvo a la Reme con cara de mujer en posesión de toda la sabiduría universal y mi amiga lloriquea arrepentida
"¡Tienes razón, es una monstrua!" me dice "¡estoy arrepentidísima Udi!"
No es momento para sentimentalismos, y la gran Ursi piensa lo mismo porque cuando llega con su bolsa llena de pasta nos dice
"¿De verdad vais a empezar a comeros el chochete ahora?" se agacha con rapidez, vacía la mitad de la bolsa en el suelo ante nosotras y el resto lo mete en un gran bolso de playa que había traido consigo "No me lo llevo todo porque no puedo con ello, no porque quiera haceros un favor, lelas. He decidido que con mi propio superpoder no tengo que aguantar ni tirar con vuestros malos rollos ni vuestras neuras, así que, adios muy buenas, nenas."
La Ursula se echa a correr entre los transeuntes suspendidos en el tiempo con una agilidad envidiable para alguien de su tonelaje, pasando de nosotras y de Ernesto, mientras empieza a oirse un rumor lejano como si se acercase una gran ola que no es más que el tiempo ahí acumulado deseando desbordarse...entonces me agacho, meto el dinero en la mochila que la Sole lleva ahora siempre como parte de su nuevo look de legionario de campamentos y...
¿Y ahora QUÉ?
Reme vuelve a lloriquear viendo que estamos perdidas, me vuelvo a mirar alrededor buscando una solución y entonces, como si fuese el jodido profeta resucitado salido de entre los muertos, veo entre la gente que ha quedado congelada en dirección a la playa ¡al jilipollas de Rogelio!, con su sombrilla bajo el brazo y la cara de pocas luces habitual.
Mi cerebro funciona muchísimo más rápido que mis jodidas piernas, así que me giro a la Reme y grito
"¿Tienes un papel y un boli?"
"Tengo la revista de los sudokus y un lapiz, sí" me dice la muy llorona rebuscando en su bolso...
..tenemos segundos o décimas de segundo porque ya estoy oyendo el rumor de la civilización en marcha como si estuviese al otro lado de un cristal, entonces arranco una página de la revistilla y encima del sudoku escribo y miento:
"GUARDAME ESTO. TE QUIERE, UDI"
...lo meto en la mochila y me arrastro penosamente -porque mi cadera no entiende de paradas espacio temporales y me duele de modo continuo- hasta donde está él, dejándosela justo delante de los pies con la esperanza de que no se pegue una hostia de pánico al arrancar y se quede en el sitio.
Después tengo apenas tiempo de volver renqueando junto a la Reme y dejarme caer en el mismo banco con un suspiro de agotamiento absoluto.
Estoy cansada, terriblemente cansada.
Reme se sienta a mi lado con el Ernesto congelao en su regazo y la Sole ahí a nuestros pies, y aún así encuentra una mano para agarrarme una de las mías y susurrar en tono lúgubre:
"¿y ahora?"
....como si hubiesen sido las palabras mágicas todo arranca: el tráfico se pone en movimiento, veo tirarse al suelo al tío del furgón agarrándose la mano que le ha jodido Ursi, y claro, veo a Omar Chariff y sus secuaces lanzarse hacia nosotras al grito de "¡AHI ESTÁN!"
"¿Qué ha pasado?" dice la Sole desde el suelo.
Ernesto ladra, yo me vuelvo a Rogelio que aún no nos ha visto pero ya está mirando la mochila que tiene a sus pies con un gesto de interrogación primero y de asombro después, después miro a Sole y le respondo:
"No nos queda otra, así que relájate y disfruta, cariño..."

( Fin de 3º temporada )

Udi y sus amigas les desean feliz Navidad y les esperan el año próximo.
Entretanto pórtense bien, porque desde este lado del cristal ellas y yo NO les quitamos ojo...


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo