miércoles, marzo 14, 2012

MANDINKA


En la efervescencia de sus 20 añitos, cuando Sinèad se sentía repleta de esas ganas de decirle al mundo "esta soy yo y más os vale quererme como soy porque no pienso ceder un puto palmo", ( pecados de juventud, luego la ira y la rebeldía se desvanecen como el calor del verano tras una tarde de lluvia en Septiembre ), tuvo este primer éxito que incluso fue nominado a los premios Grammy de aquella temporada y que ella defendió en el escenario. Sinéad, con una puesta en escena espartana y un atuendo sobrio, llega, empieza a liberar toda la potencia vocal de su garganta y lo mínimo que pudieron decir es "quien es esta chica tan menuda que grita tanto".
Más tarde Sinèad renegaría de este tipo de premios e incluso renunció al Grammy que en 1981 se le concedió por el album que incluía el "Nothing Compares 2U", por no querer tomar parte "en nada que intente convencer a la gente de que el éxito material es importante". Jodida Sinèad, ¿pero como íbamos a hacer carrera contigo si  andabas soltándole al personal perlas semejantes?...¡noooo!...Lo que tenías que haber hecho era dejarte crecer el pelo, teñirte de rubia y cascarte un disco de esos que son número 1 en los 40 principales, luego sacar una marca de ropa, un perfume con tu nombre bajo el slogan "porque yo lo valgo" y siendo atrevidos me podrías haber podido anunciar incluso un crecepelo.
Pero no.
Jodida chica.
Escuchando "Mandinka" se respira la frescura de la juventud, la luminosa energía y la rebeldía de quien tiene todas sus expectativas abiertas y el futuro por delante y cree que puede ser él ( o ella en este caso ) quien puede demostrar al mundo que las cosas no tienen porqué ser como nos vienen enseñando.
Luego como dice la Dra. Ronro llegas a los 40 e igual no pierdes la fe pero empiezas a cuestionarte si no es mejor pasarle el relevo a la gente que viene detrás, y convertir en lema de tu vida el "virgencita-virgencita-que me dejen como estoy".
Te voy a ser sincero, le tengo un poco perdida la pista a Sinèad y si me viene a la memoria es por canciones que al ser ella y yo casi de la misma quinta, hemos vivido a la vez y apasionadamente. Pero me admira esa capacidad de hacer lo que de verdad siente sin plegarse a los tópicos de "qué será lo más rentable" o "como  va a quererme más la gente", porque yo en su momento quise raparme la cabeza y ponerme a dar gritos haciendo lo que quería hacer y no pensando en el que dirán y las consecuencias y nunca llegué a hacerlo por   cobardía, falta de empuje y de fe en mi mismo.
Como dije ayer, hacer y decir lo que piensas en cada momento no te garantiza la felicidad ni mucho menos, al contrario, te conlleva sacrificar tu pequeño espejismo de bienestar a cambio de pasarte la vida liándote a bofetadas, y para eso hace falta tener una pasta especial.
Que ni falta que hace que todo el mundo se líe a tortas con el estado de las cosas y el funcionamiento del sistema, pero la heroicidad hay que reconocerla, por lo menos.
...no se vayan todavía, la semana de Sinèad no ha terminado, aún hay más!!!

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo