jueves, mayo 26, 2016

UNA DE DIENTES



Tras una temporada un poco larga en la que he descuidado mis obligaciones dentales, esta primavera por fin me he decidido y he vuelto al dentista. Sí, después de unos años de discretos "jus-jus-jus"...

"jusjusjus"

...he decidido recuperar la sonrisa franca y esplendorosa...

Dientes like perles majoriques

Para ello me embarqué en un entretenido proceso que te voy a contar a continuación, más que nada por pasar un poco el rato...

1 - LA TOMA DE DECISIONES

Este asunto, a pesar del buen estado anímico que te deja después el poder lucir la piñonera sin espantar a la concurrencia, se lo tiene uno que pensar un poco porque es arduo, molesto, ¡muy caro! y además, ¡hay tanta oferta!,,, En esta pacífica ciudad en la que hasta hace bien poco encontrabas en cada esquina un cuartel, un par de monjas y un puesto de morcillas, ahora además hay que añadir al lote una clínica dental ( de hecho hay muchas más que tiendas de morcillas y creo que incluso más que monjas ). ¿Y cual elegir, como decantarse entre tanta variedad?
¡Pues preguntando a alguien de confianza, claro! 
Y...¿quien mejor que Hermano Pequeño?
Hermano Pequeño posee la dentadura de un megalodon

"¿Hace un pinchito?"
"¡Hace, hace!"

...un auténtico asco porque parece ausentarse con frecuencia de lo que sucede en el interior de sus fauces mientras que yo, que paso el día con un cepillo entre los dientes como una ardilla con problemas de autoestima, los tengo bastante reguleros. Aún con esa dentadura poderosa ha visitado recientemente una de esas instalaciones de tortura clínicas dentales que proliferan como setas, y en vista de eso yo me he dicho: ¿no es buena idea acudir al mismo sitio para obtener de ese modo un trato de privilegio gracias a ese estar convirtiendo poco a poco el chiringuito en "nuestra clínica familiar"?
Hermano Pequeño, aunque anda últimamente ensimismado en peliagudos problemas relacionados con la física gravitatoria...

A Mari Trini la gravedad no le afecta
(momento  hetero)

...a pesar digo de estar centrado en estas cuestiones y otras de parecido pelaje, ha acertado a centrarse un momento en mi persona para darme la dirección de su clínica dental con una mirada arrobada."Están supergenial" me ha dicho, en un tono tan entusiasta que no sé si me ha escuchado de verdad o si seguía pensando en las domingas de su novia sus problemas con la gravedad.
Pero ¡canastos!, si no se fía uno de un Hermano Pequeño ¿de quien se va a fiar?
Así que en un ejercicio de voluntad que solo requirió de tres lingotazos de whisky un poco de valor por mi parte, agarré el teléfono y solicité una cita para hacerme un presupuesto...

2 - EL PRESUPUESTO

A mi llegada al lugar fui atendido por una señora con un aspecto inquietante familiar...

"Estamos tan-pero tan-felices de verle..."

...me recibió afectuosamente, me sentó en el potro de tortura y me dejó allí tendido diciendo "enseguida te atiende mi compañera, relájate".
Y justo cuando mis intestinos empezaban a sonar como los radiadores de la comunidad cuando empieza a entrarles el agua caliente en invierno -efecto de los nervios- y pensaba levantarme a preguntar donde estaba el excusado, oí una vocecilla cantarina:
"¡Hola!"
Miré a la derecha, miré a la izquierda, ¡nadie a la vista!...¿estaria teniendo una experiencia extrasensorial?
Pues no: torciendo un poco más el cuello descubrí a mi lado a dos chicas: una muy bajita de traje verde con aire de ser la que partía el bacalao y otra detrás suyo igual de bajita pero con traje azul que tomaba notas en una libretita y se reía mucho. Ambas ofrecían el inquietante aspecto de unas alumnas de la ESO en pleno viernes tarde con ganas de irse de farra...

...no, esta Farrah no, cari...

"¿Eres tú la encargada de este tema?" pregunté esperando no sonar incrédulo.
"Claro, jijiji, y esta es mi ayudanta"
"Jijiji" dijo la ayudanta del traje azul así como confirmándolo todo.
"Estoy perdido" pensé mientras la bajita verde se encaramaba a una tabureta que la colocaba a suficiente altura como para no tener que hacerme el presupuesto mirando desde allí abajo.
"A ver, abre la boquita, aaaaaaaaaah-unpoquitomás-aaaaaah-venga-que quiero verlo todo-todo-todoooo..."
"¡jijijiji!"rio su amiguita 
"¡agggggg!" gorgoteé yo mientras la bajita verde empezaba a hurgar con un ganchito en rincones bucales que hasta entonces eran territorio virgen e inexplorado.
"¡huy lo que tenemos aquíiíí!¡huyyyy y tambien aquíííí!"
"¡jiii-jijiji-jiiiiii-jijiji!"decía ya sabemos quien.
"Este dientecito está un poquito así...huyyyy y este de aquí también...¡apunta, Vane, apunta!"
"¡Jijiji!...¡Jijijiji!"
Entre  jis-jis y jus-jus las dos consiguieron hacerme un proyecto para sacarme 400 eurazos, debo decir que con gesto decepcionado como si esperaran algo más sustancioso y hubieran tenido que conformarse con muy poco. 
La verdad, yo también esperaba más y por eso salí de allí alegre y entusiasmado...¡el pollo estaba en el horno!, o lo que es lo mismo, ¡el asunto estaba en marcha!...

3 -LOS INICIOS

Tras una noche repleta de picaras fantasías eróticas en las que mi dentista era un chulazo que al verme perdía escandalosamente los papeles y olvidaba que era el torno lo que tenía que meterme...

El Dr. Salido, famoso por sus pérdidas de compostura,
a punto de perder nuevamente los papeles

...pues acudí risueño y optimista a mi primera sesión de tratamiento, encontrándome con la misma encantadora señora de la primera vez.

"Vaya, el pardillo está de vuelta"

...que tras dispensarme las muestras de afecto acostumbradas, pasó a conducirme de nuevo al mismo sitio del día anterior.
"Vaya, ¿entonces hoy conoceré a mi dentista?" pregunté casi-casi ilusionado.
"Oh, ya le conoce" rió siniestra la señora de negro "de hecho ya le está esperando"
"¡Hola!" dijo acto seguido una vocecilla familiar.
¡No!...¡No podía ser verdad!...¡Eran...

....las dos bajitas!!!!!

"¿Pero tú vas a ser la dentista?" pregunté horrorizado a la de verde.
"¡Anda claro, jijiji, y ella será mi ayudanta!"
"¡Jijiji!"
"¡Jijiji!"
"¡Jijiji!"
Durante la siguiente hora y cuarto me convulsioné bajo las manos de esas dos pequeñas desaprensivas como si la silla tuviese un dispensador de descargas eléctricas. mientras ellas en vez de aparentar estar centradas en lo que estaban haciendo charloteaban de cosas como: "¿pero de verdad no te ha contestado Borja el guasap?" "Nada tía y eso que se lo mandé anoche" "Jo cari pues igual es que lo ha visto pero no ha tenido tiempo" "yaaa tia, pero si me salía que lo había visto nada más mandarlo eso es que no ha querido contestar" "vaaa no seas boba no te amargues, ya verás como luego te manda unos corazones ¡jijiji!" "¡jijiji!" "¡ay no me cierres la boca, no me cierres la boca, aguanta un poco más!" "no me lo dirás a mi ¿ verdad tía?" "¡ay como te pasas, jajaja, que no, que se lo digo a este señor, jijiji!" "¡jijiji!" "¡jijiji!"
...por fin abandoné las instalaciones con las canillas temblorosas y una flamante nueva sonrisa tal que así


...pero con la amenaza sobre mi cabeza además de tener cita para una futura endodoncia...
¿Sobreviviré a esto?

Como final a este pequeño cúmulo de absurdeces, una apropiadísima canción de Lady Gaga que trata sobre dientes y cuenta con la importantísima ventaja de que en ella no sale Lady Gaga, sino un par de señores de bastante buen ver ( sobre todo el bailarín ). Además cuenta con un poco de suspense porque hasta al final no se sabe si le muerde o no le muerde y en caso de chuparle algo qué parte del apuesto bailarín va a meterse entre los dientes...


...¿este video no lo he puesto ya?...pues si ya lo viste aquí tienes otra versión, también con bailarín peeeero sin suspense y con la indudable desventaja de contar con nuestra amiga Lady Gaga. Eso sí, el chulazo aquí también se toca unas cuantas veces el paquete...
...¿a que con eso ya te he puesto los dientes largos?...¡los dientes, sí, jeje, lo has pillado!...huy-huy-huy que creativo estoy hoy,  si es que hoy tenía que haber aprovechado para dedicarme a hacer poesía o a terminar de sacar lustre al premio Pullitzer ese que me estoy cascando en los ratos muertos...

¡Buen fin de semana a todos!

Jeremías no demasiado contento con la entrada de hoy
y luciendo sobaquillo

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...