jueves, junio 08, 2006

EL VIAJE DE LUREEN ( 5ª PARTE )


Resumen: Como bien dice nuestro amigo JoeTry, a Lureen le ha llevado un rato encontrar la caravana pero ya está aquí gracias a mis indicaciones (este hombre me mata de la risa)... vamos a ver que pasa... que a veces no lo se ni yo...

Practicamente había anochecido cuando Lureen detuvo el coche ante la envejecida caravana donde se suponía que vivía Ennis del Mar.
Tras su encuentro matutino con Alma, se había sentido exhausta, agotada emocional y físicamente, no se veía con fuerzas para enfrentarse a continuación con el amante de su esposo fallecido, de manera que localizó el motel "Siesta" y cogió una habitación para aquella noche. Necesitaba una ducha y unas horas de descanso, si no para dormir al menos para pensar, para poner un poco de orden en sus ideas y decidir cual era el siguiente paso a dar. Su cabeza no paraba de girar en torno a los acontecimientos de la mañana en primer lugar, le había conmocionado el dolor y la amargura que consumían a aquella mujer y todavía pensaba si no deberían haber hablado más ya que parecía estar al tanto de todo lo ocurrido y podría haberla dado buena parte de la información que había venido a buscar, pero en el momento en que se encontró ante ella no se sintió capaz de ponerse a razonar ni a buscar un entendimiento. Tanta agresividad y tantos sentimientos destructivos solo la habían inspirado deseos de salir corriendo. Quizás pasados unos años, cuando Alma hubiese aprendido a encajar la derrota y a olvidar, si quisiera podría sentarse con ella ante una taza de café y hablar de lo sucedido como algo pasado que había dejado de afectarlas... o que al menos había dejado de doler tanto. Pero todavía era pronto para Alma, demasiado pronto...
Después pensó en si misma, en la repercusión que tenían sobre ella las cosas había descubierto sobre Jack Twist: su relación con Ennis del Mar... su cuerpo abandonado en la cuneta... un asesinato... el papel de su padre en todo aquello... Pensó en todos sus años de matrimonio y en si había tenido señales que la avisasen de lo que estaba ocurriendo. Claro que las tuvo, ahora era como ver el final inesperado de una película y luego dar marcha atrás para pensar y entender el porqué de esta o aquella escena, de pronto todo se entiende mejor y el significado final es totalmente distinto... Las señales habían estado allí desde el principio, pero ella había estado siempre demasiado ocupada con el negocio como para prestar más atención a Jack de la que luego prestó a su hijo. Así había tratado a Jack, como a un chico. " Un chico encantador, pero un chico a fin de cuentas ", eso habría respondido si alguien la hubiese preguntado por Jack durante sus años de casada... Y al final resultó que Jack tenía un secreto...
¿Que esperaba obtener ahora de Ennis del Mar? ¿Que creía que él iba a contarle?
¿Realmente tenía necesidad de hablar con él? Ahora ya entendía porqué estaba en comunicación con la policía para que aclarasen la muerte de Jack, ya tenía eso, ahora ya no necesitaba saber más. O eso parecía...

...pero no era así. Claro que necesitaba más. Había descubierto que no conocía más que una pequeña parte del hombre que era su marido, quedaba todo un mundo y una vida por descubrir que ella no había sabido o no se había molestado en sacar a la luz, ahora debía conocer de una vez a Jack Twist, aunque no fuese más que por su hijo, para si alguna vez le preguntaba, poder decirle la clase de persona que era su padre. Sospechaba que esa parte estaba en posesión de Ennis del Mar, y esperaba animarle a compartirla.
"No creo que sea peor que lo de esta mañana..." pensó antes de quedarse dormida.
Al despertar y ver que estaba oscureciendo, saltó de la cama y se quedó sentada con el corazón acelerado, momentaneamente perdida, intentando recordar primero donde estaba, que hacía allí y después averiguar en que momento de la jornada se encontraba.
Cuando el nombre de Ennis vino a su cabeza no se sintió mucho mejor, notó un calambre de nervios en el estómago acompañado de una vaga angustia que por un instante la hicieron desistir, justificándose a si misma con frases como "es demasiado tarde, mejor espero a mañana" y excusas semejantes. Pero supo que si no lo hacía en ese instante no iba a hacerlo nunca, así que se obligó a vestirse (unos vaqueros y una blusa blanca, no sentía deseos de llamar la atención sobre su persona) y bajó a por el coche arrastrando los pies.

De esa manera llegó hasta donde estaba en ese momento, y después de todo lo que había recorrido no cabía pensar en la vuelta atrás. Bajó del vehículo y llegó hasta la puerta de aquel trasto gigante.

- ¡Hola! –gritó dando unos golpes con los nudillos - ¿hay alguien ahí?

Aquello no parecía estar siquiera habitado, nada dio señales de que alguien pudiese haberla escuchado, ni un ruido, ni una luz, el único sonido era el que producía el viento del desierto y el del polvo que periódicamente azotaba la caravana, comiéndosela en cada golpe un poquito más.
Lureen recordó las palabras de Alma “...vive en medio de ... nada... “y pensó que no podían ser más descriptivas. No podía entender como alguien era capaz de encerrarse voluntariamente en un lugar como aquel, qué clase de persona se metería en aquel sitio en el que se respiraba soledad y desolación donde quiera que se mirase.
Al no obtener respuesta golpeó ahora con la palma de la mano abierta , intentando hacer más ruido.

- ¿Eh!... ¿No hay nadie?

Contempló unos instantes más la caravana con los brazos en jarras y se dijo : “Después de todo puede que sí esté persiguiendo ovejas en algún sitio y ahora no se encuentre aquí. Estupendo, Lureen, nos vamos a casa.”
Se disponía a subirse al coche cuando escuchó un chirrido terrible que hizo saltar su corazón dentro del pecho. Al darse media vuelta comprobó que la puerta de la caravana se había abierto, dejando un boquete de oscuridad en el costado dentro del cual no se distinguía nada.
Todos sus sentidos de alerta se dispararon.

“ Y si me he confundido de caravana... Y si no es la de Ennis del mar y aquí vive un loco asesino... Y si es la de Ennis del mar pero es él quien está loco y en este momento se encuentra apuntándome a la cabeza con una escopeta desde ahí dentro...”

Echó mano de toda su fortaleza interior para repetir, aunque en voz más baja:

- ...hola... ¿hay alguien?...

Cuando sus ojos se acostumbraron a mirar dentro de aquel rectángulo negro descubrió una silueta oscura dentro de la penumbra, que poco a poco se fue haciendo más visible según se acercaba al exterior.
“...voy a chillar!!!...”

-... ¿hola?... ¿Ennis del Mar?...

La forma se definió más y pudo ver que se trataba de un hombre fornido, con el cabello revuelto, barba de unos cuantos días y ropa con aspecto de necesitar un lavado y planchado urgentes. En ese momento se estaba pasando la mano por la cabeza intentando poner un poco de orden allí arriba mientras con la otra se frotaba de vez en cuando la cara, como si necesitara despejarse.

- Joder, sí. Ha armado un escándalo de mil demonios. Ni siquiera en esta mierda de sitio puede uno dormir tranquilo.

Lureen respiró más relajada al no ver ningún arma en sus manos y avanzó unos pasos hacia el hombre.

- Hola. Siento haber hecho tanto ruido, pensaba que no había nadie, por eso insistí.

- No se preocupe, diga lo que quiere y lárguese rápido.

Ella sonrió, preguntándose en su interior qué esperaba oir de boca de Ennis del mar, pero decidida a seguir adelante.

- ...hemos hablado hace poco por teléfono, no sé si lo recuerda.

- ¿Por teléfono?

- Si... A propósito de la muerte de Jack.

Los ojos de Ennis brillaron un instante y dio un paso atrás hacia la oscuridad del remolque. Cuando volvió a abrir la boca ya no pudo verle el rostro.

- Entonces tú eres... Lureen..."
...continuará, amiguitos. Quizás sea un poco cruel dejarlo en este punto, pero ya sabeis cual es la dinámica del culebrón, jaja. Y recordad que esto es un mero divertimento mío y que si os divierte a vosotros estupendo, pero tampoco hay que esperar análisis psicológicos profundos de los personajes, sesudas meditaciones ni desgarros emocionales... solo son piruetas del angel por el borde de una nube, apetece ser un poco insustancial estas mañanas de verano...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...