lunes, agosto 21, 2006

UN ANGEL EN LLAMAS, 12ª PARTE


...como siempre, mi agradecimiento a Joetry por todas sus fotografías y el afecto que las acompaña... en este episodio queda "oculto" un pequeño guiño al estupendo fotografo particular que he tenido durante todo este angel en llamas. Un abrazo, Try, y para toda la ovejada como él dice, besos múltiples y valor, esto ya está en las últimas...

CUATRO AÑOS

...el sheriff no se tomó muy bien el que yo hubiese rehusado su invitación para una noche loca, y me colgó encima cargos por todo lo que pudo:
...por agresión a un agente de la autoridad...
...por escándalo público (al parecer el lío en el bar lo provoqué yo con mi disfraz de Olivia Newton-John y no el amigo Brad con su pistola)...
...naturalmente fui declarado responsable directo de la destrucción de la gasolinera y los daños que provocó el posterior incendio en parte de Signal. Tuvieron que emplear doce horas en sofocarlo y requirieron la colaboración de bomberos de varias ciudades cercanas... caray, cuando las preparo tiene que ser a lo grande...
...otro tanto que me apuntaron fue el abandono de la víctima de un accidente que yo mismo había provocado. Cuando conté que había dejado a Roxanne en manos de aquel chico nadie me creyó, porque el empleado de la gasolinera es un venerable hombrecito de cabellos blancos con un pie en la jubilación, y no encaja para nada con la descripción que yo dí del chulazo moreno y cachas que se quedó con mi amiga.
No sé si olvido algo, pero el sheriff consideró que aún era necesaria una guinda que coronase el pastelazo y se las apañó para colarme unas papelinas de coca durante la detención, papelinas que extrajo de mi escote en el momento oportuno, es decir, con testigos suficientes para que pudieran dar fe de ello. Dado mi curriculum en Signal, a nadie le costó demasiado tragarse eso también.

Mi abogada de oficio, una monería rubia, utilizó una sagaz estrategia durante el juicio basada en no utilizar sostén y dejar que sus senos botaran todo el rato bajo su blusa como dos melocotones saltarines. La tía es un auténtico "crack", consiguió que nadie -ni siquiera yo mismo-escuchase una palabra de lo que decía hipnotizados por ese trajín pectoral, podría haber estado declamando el parte meteorológico para las Montañas Rocosas y todo el mundo habría estado de acuerdo sobre lo pertinentes que eran sus comentarios para la resolución del caso. Cuando el juez anunció la sentencia, cuatro años de carcel sin posibilidad de reducción de la pena, se volvió hacia mi con los ojos brillantes y una gran sonrisa.
-¡Ooooh, Joe! ¿No es estupendo?
Yo me eché a llorar como una nena. Si algo me he bajado de la montaña es una debilidad con los excesos lacrimógenos, lloro mucho y a menudo por tonterías: ver una película sobre perros en la sala de ocio de la prisión que me recuerda a Jacko, cuando el color del cielo a través de la ventana de la celda me recuerda a la montaña, cuando en la soledad de la noche recuerdo el rostro de Ray muy cerca del mío confundiéndose con el de un ángel...
...recuerdos y más recuerdos...
Con la abogada lloré por razones más obvias: para ella cuatro años eran una bicoca porque evidentemente no tenía que pasarlos encerrada conmigo.
- Vamos Joe -me dijo pasándome un pañuelo de papel tras otro-, tal como estaban las cosas esto es un triunfo absoluto. El sheriff de Signal ha hecho lo posible por verte colgando de un pino con la lengua fuera, no me dirás que comparado con eso el resultado no es un chollo...
"Oh, sí. Tu ahora saldrás disparada a tu clase de aerobic y luego seguirás paseando tus tetas locas por ahí, pero yo iré a la cárcel y pasaré allí las cuatro próximas navidades, las cuatro próximas primaveras y los cuatro próximos veranos. Perdona que no de grititos de satisfacción, creo que es una putada... tenía que encontrarme con alguien ahí fuera, ¿sabes?... y no quiero seguir llorando pero es que... es que no se si va a esperarme cuatro años..."
Eso pensé decirla pero en su lugar seguí sonándome los mocos y gimoteando lo más silenciosamente que podía...

Pero no todo fueron malas noticias. La buena es que Roxanne se recuperó perfectamente del accidente y en cuanto salió del hospital fue derecha al penal a visitarme. De nuevo lloramos un rato los dos, cada uno a un lado de esos terribles cristales con un microfonillo que hasta entonces solo había visto en las películas.
-...es terrible, Joe, después de la que preparamos que haya terminado así -me dijo la pobre Roxie-.
- Escucha -la dije yo en esa primera visita-...necesito que localices a Ray...no hoy ni mañana, pero que lo intentes, qué se yo, en tus ratos libres, y le hagas llegar un mensaje contándole lo que ha pasado. Quiero que sepa que si no he ido a su lado es porque estoy aquí metido pero que me estoy dando de cabezazos contra los muros porque... porque no pasa un día que no desee estar con él...
Que vida, otra vez llorando. Estoy saldando una cuenta pendiente de lágrimas tras toda una vida de superviviente... Y es que pensé que tras quitarme el perro, el curro y el colega... bueno y el amor... pensé que no podían quitarme nada más, pero quedaba una última cosa, un último tesoro dentro de este baúl viejo y abollado que es Joe: quedaba mi libertad, la que me llevaba de una punta a otra del país, la que me permitía renacer tras cada caída, la que me convertía en eso, en un superviviente y gracias a la cual sonreía siempre porque siempre me quedaba carretera por delante, camino por recorrer.
Ahora ya no la tengo, ahora de verdad no me queda nada...

...no voy a decir que me esté convirtiendo en un místico aquí dentro, pero estoy alcanzando cierta paz interior, o al menos aprendo a pensar tan solo en el día siguiente, a intentar no preocuparme ni por el futuro ni por el pasado... en el fondo es tratar de seguir siendo el mismo Joe de siempre, vivir el momento presente sin preocuparse de lo que vendrá después.
Para empezar me he alistado en la cocina como ayudante, y paso buena parte de la jornada entre cazuelas y fogones como suele decirse, pelando, picando, cortando, fregando, limpiando... Estoy a las órdenes de Paolo, el jefe de cocina, que está aquí por haberle rebanado el pescuezo al encargado del restaurante en que trabajaba utilizando un cuchillo cebollero poco afilado. Paolo tenía entondes una mujer y cinco hijos que alimentar y dice que cuando aquel cerdo le anunció el despido, se le puso una nube delante de los ojos y cuando la nube se marchó, la suerte estaba echada.
- ¿Puedes creerlo, Joe? Lo hice todo por Graziella y mis niños, y ahora ella ha rehecho su vida con un panadero de Napoles...puttana...
Mi aplicación es tan grande que me he convertido en el ayudante favorito de Paolo y después de preparar el "rancho" del día me da clases particulares de cocina, preparamos desde una bullabesa hasta una salsa carbonara, y además me ha aleccionado sobre los peligros del "fast-food" y los beneficios de la dieta mediterranea. Caray, después de escucharle pienso que deberían denunciar a "La Salchicha Caliente" por atentar contra la salud pública. Si esta información corre por ahí, lo siento, Dolly P., estás acabada...

...cuando salgo de la cocina normalmente voy directo a la cama, pero si no estoy muy cansado dedico un rato a charlar con Flint. Flint es mi compañero de celda y podríamos decir que es mi colega... no como Ray, Flint es flaco, con aspecto escurridizo y mira siempre con los ojos entrecerrados, escrutándote, vigilando siempre como un zorro.
- Joder Flint -le digo a menudo- con el tiempo que llevamos aquí metidos ya podías poner otra cara cuando me ves aparecer.
- El mundo me ha convertido en un animal desconfiado -murmura encogiéndose de hombros- No lo tomes como nada personal.
Flint es un ladrón profesional, lo mismo le levanta el bolso a una ancianita que se mete en un banco con una media en la cabeza y dice "hagan el favor, todo el mundo al suelo".
- No se hacer otra cosa -me ha explicado-, mi padre robo toda su vida para darnos de comer y sacarnos adelante, y yo solo he seguido sus enseñanzas, realmente no sé hacer nada más. Así que si lo que quieren es que deje de robar, hacen bien en tenerme aquí encerrado porque en cuanto salga, lo voy a volver a hacer.
Flint además de ladrón es un pensador y un intelectual, Ha intentado recomendarme lecturas, ¡a mi, que el único libro que leí completo fue "Mi primera cartilla" y por obligación de la profesora!... lo ha probado todo, desde autores rusos con nombres larguísimos e impronunciables hasta novelas policiacas de las más tiradillas, pero ha sido imposible, en cuanto leo la primera línea me quedo instantaneamente dormido. Su último recurso ha sido leerme él en voz alta como si yo fuese un niño, hasta que me entra el sueño. Esto ha resultado mejor, es un poco como oir la radio, y vaya, me he emocionado, me he reido y me he conmovido, como ocurre con las películas buenas. Flint me ve y se sonríe a lo zorreras pero no suelta prenda.
A él le he contado la historia de la montaña y Ray, un poco temeroso por si pedía cambio de celda pensando que yo pudiera proponerle un revolcón nocturno, pero no ha sido así. Me ha escuchado en silencio y luego ha dicho:
-...en el fondo la cárcel es como la montaña. Aquí también hay gente que se encuentra sola y siente necesidad de amor, y al igual que nadie sabe lo que ocurre allí arriba en tus pastos, tampoco nadie sabe lo que pasa tras estas paredes, es un territorio vedado al resto del mundo. Lo que os pasa ahí arriba está muy bien, solo falta saber si también funcionará aquí abajo, con los pies en el suelo. Lo que un hombre puede hacer aquí dentro buscando mitigar la soledad y el aislamiento a menudo no lo hace en el mundo exterior...igual sucede con tu montaña...¿o no, Joe?...¿Era amor? ¿Amor verdadero? ¿Crees que Ray será igual en Milwaukee que en la soledad de los bosques, en donde solo estabais tú, el chucho y las ovejas?
Me encojo de hombros un poco triste porque no tengo respuesta para eso, no he tenido oportunidad para comprobarlo. Esta nueva duda que Flint siembra se suma a las que ya tengo yo en mi mismo:...si se acordará de mi... si ha conocido a alguien que le haga olvidarme... si habrá perdonado mi pequeña mentira ( llamémosla mejor "información incompleta") sobre Brad...

Las visitas de Roxanne van dando forma a estos sentimientos. Durante los primeros meses eran desalentadoras, nadie conocía a Ray en Signal y nadie podía dar razón de él. Casi llevaba seis meses en prisión cuando un tío en el bar le dijo a Roxanne que había coincidido en un rancho el año anterior con Ray y sabía el pueblo donde había vivido son sus padres...una pista prometedora pero inútil, nadie en aquel lugar sabía donde había ido a vivir la familia, "a Milwaukee", eso era todo...
Por fin Roxie urdió un plan, se plantó una peluca con moño y un severo traje de ejecutiva -con la colaboración una vez más de Kiki- y se plantó en la caravana de Aguirre.
- Le pasé a la velocidad del rayo mi carnet de la biblioteca por delante del morro y le dije "soy inspectora de trabajo" -me explicó Roxanne riendo en una de sus visitas- El tío fue oir aquello y empezar a sudar. Le pedí los expedientes de los trabajadores de los últimos tres años y... bingo, ahí estaba Ray...y una dirección de Milwaukee...
Roxie es una tía sencillamente cojonuda. Le preparé una carta en la que intentaba contarle a Ray lo que pasaba...nunca he sido un lince con la pluma y el mensaje se limitó a:
"Estoy en el trullo, saldré pronto, te quiero. Joe"
Cuando lo leyó mi amiga levantó una ceja.
-Bien... en lineas generales se puede decir que resume la situación actual. Pero ¿no crees que deberías ser un poco más explícito?
- ¿Bromeas? He tardado diez días en encontrar las palabras correctas. Si quieres una carta de un folio tendré que estar aquí cuatro años extra para tener tiempo de escribirla.
- Tengo una idea. Le llevaré esta, pero se la llevaré en mano y le daré las explicaciones que el necesite, ¿que te parece?
...es cojonuda, ya lo he dicho.
Pero no fue sencillo porque cuando acudió a Milwaukee ( hubo que esperar a que se le concediesen unas minivacaciones para ello y su jefe es poco proclive a dar permisos extras a sus empleados)resultó que la familia de Ray no sabía nada de él desde antes de que subiese a la montaña conmigo.
- Según me explicó su padre, ha llamado esporádicamente para decir que se encontraba bien, a menudo desde estados distintos: Texas, Iowa...
Mi desolación no podía ser mayor.
- ¿Y entonces? ¿Que hago ahora?
Roxanne meneó la cabeza pensativa.
- No lo sé. Le dejé mi teléfono a su padre pidiéndole que por favor se lo diera a Ray si volvía a llamar. Solo podemos esperar, Joe...
Flint se mostró de acuerdo con Roxie.
- De todos modos aún te queda tiempo para salir de aquí... mejor no agobiarse. Además, que joder, si lo que ocurrió ahí arriba le marcó a él como a ti, supongo que también te estará buscando, ¿no?

...mis días se han llenado de Ray, intentando imaginar qué hará... le veo montando a caballo con el sombrero sobre los ojos, la mirada un poco baja, como si estuviese vuelto hacia sí mismo, subiendo una ladera rodeado de un rebaño... de pronto levanta la vista hacia su posible compañero y me pregunto si se acordará de mi en ese momento, si pensará qué habrá sido de aquel tarambana con el que una vez subió a una montaña y que no sabía ni montar a caballo. Me pregunto si recordará aquella primera vez junto a la hoguera, si recordará aquellas palabras...

"Compañeros de camino..."

...el reloj avanza lento como si estuviese sumergido en un tarro de melaza, pero avanza...
...minestrones, lasagnas y rissottos durante el día con Paolo...
...lecturas y reflexiones con Flint antes de acostarme...
...Ray en mis sueños, con su eterna media sonrisa en los labios...
Los días se vuelven uniformes y solo quedan recuerdos puntuales...
..una noche de Navidad en el patio nevado, contemplando la luna tras las nubes con una lágrima helada en la mejilla.
..las visitas de Roxanne acompañada de Kiki los días de mi cumpleaños.
...tardes de verano interminables de absoluta desesperación en las que me comía las paredes viendo el sol ardiente que no terminaba de caer tras los muros de mi prisión.
...el día que ocupé el puesto de Paolo tras su traslado a un centro de seguridad. La "nube" volvió y le clavó un sacacorchos en la barriga a un guardia que le llamó "italianini de mierda".
- Te lo juro Joe, estaba allí escuchando los insultos de ese tipo y un instante después estaba retorciéndose en el suelo con el sacacorchos en el ombligo -me dijo antes de despedirse-...

...todo llega en esta vida, y al fin alcanzo el momento soñado, una tarde luminosa de finales de Agosto en la que cruzo el umbral y pongo el pie en la calle... una calle apartada, apenas hay unos cuantos muros y solares vacíos llenos de maleza y lagartijas, la prisión queda un poco lejos de la ciudad, pero es la calle, el exterior... Todavía estoy emocionado por mi despedida de Flint, para no variar se me ha desbocado un poco el lagrimal ,pero mi compañero no ha perdido la compostura.
.- Vamos, vamos, tienes que estar contento, ya eres libre, vas a resolver tus dudas, probablemente verás a Ray... es tu gran día, no llores.
- Te echaré de menos, Flint.
- Verás como no. Nosotros sí que echaremos de menos tus guisos.
Le he dado un breve abrazo que le ha puesto un poco tenso, después se ha relajado y me ha palmeado la espalda.
- Venga. Nos veremos fuera, seguro.
Ahora guiño los ojos por el sol de aquí fuera, hago visera con la mano y veo a Roxanne al volante de un destartalado descapotable blanco. Lleva un vestido azul, una cinta en el pelo y unas gafas de sol como las actrices de Hollywood. Al verme sacude el brazo como una loca, salta del coche y me se echa en mis brazos.
- ¡Joe! ¡Por fin!

Nos abrazamos bajo la hermosa luz de ese atardecer y pienso:

" Por fin... un nuevo comienzo..."

Roxie se separa de mi y me mira con los ojos brillantes.
- Bueno vaquero, tu dirás... A donde vamos...
Carraspeo un poco emocionado ( ¿ya dije que me he vuelto un llorón? ) y digo:
-...en fin...supongo que a Milwaukee, ¿no?
Ella sonríe.
- Pues vamos allá. Yo conduzco.
El viaje es de un par de centenares de kilómetros y según nos aproximamos el cielo va tiñéndose de rosa y luego de morado sobre nuestras cabezas. Atravesamos bosques y campos sin hablar, con una musica suave resonando de fondo en la radio del coche...según nos acercamos voy sintiendo un pánico mayor en mi garganta hasta que en un momento dado, mientras EmmyLou Harris canta " A love that will never grows old" le digo a Roxie:
-. Espera...detente...
Arriba empiezan a asomar las primeras estrellas, las mismas que nos vieron a Ray y a mi abrazados junto a una hoguera.
Roxanne detiene el coche en la cuneta, apaga las luces y nos quedamos sumidos en la penumbra.
- Que ocurre, Joe.
Tardo un buen rato en decir nada porque me cuesta encontrar la respuesta a esa pregunta tan simple..
- ...tengo miedo Roxie...
- ¿Miedo de que?
Apenas puedo ver su rostro con la noche desmayándose en torno nuestro, pero intuyo la preocupación en su tono de voz..no quiero contestar pero lo hago, y mientras lo hago ruedan lágrimas ardientes por mi rostro que me dejan la cara y el alma en carne viva:
- Tengo miedo de que me haya olvidado...que no me haya perdonado... que tenga una vida nueva y yo no tenga espacio en ella...oh, Roxie, esto es tan dificil...
Pasamos un buen rato abrazados con la oscuridad resbalando despacio como una cortina sobre nuestras cabezas.
-...además -digo al fin- ni siquiera sabemos si está allí, ni si sabrán como localizarle...
-...está, Joe. Ayer llamé a su número, pregunté "esta Ray"y la voz respondió "si, soy yo"---está allí quizás solo está de paso o quizás ha vuelto a casa, pero ayer estaba... y creo que hoy estará...
Esto solo sirve para angustiarme un poco más. Roxie lo nota porque se separa un poco de mi y me susurra:
- ...eh, se me ocurre algo... que te parece si paramos a dormir en algun sitio y mañana nos enfrentamos con el problema... solo llevas unas horas en la calle, necesitas tomar contacto con el mundo... así estarás descansado y tendrás tiempo de relajarte... ¿o quieres que lleguemos ya a Milwaukee?...
Nos hemos detenido junto a un diminuto pueblo, apenas dos carreteras que se cruzan y unas casas amontonadas alrededor. No existe ningún hostal, pero una mujer alquila habitaciones en su casa. Es una mujer bajita de pelo blanco que nos recibe con un vestido floreado y una escopeta en la mano.
- Estan muy cerca de la ciudad, ¿porqué no siguen hasta allí como todo el mundo?-pregunta desconfiada- No me gusta recibir clientes a estas horas.
- Nos espera un día duro mañana -explica Roxie con su cara de buena chica- Creemos que aquí vamos a descansar mejor.
La cara de la mujercita se suaviza un poco.
-...es una buena razón. Aquí solo oirán los grillos y al gallo por la mañana.- termina de abrir la puerta y se hace a un lado- Pasen. El pago es por adelantado. Pero verán como duermen, las sábanas las bordó la madre de mi madre y siguen oliendo a lavanda como el día que mi abuela las bordó...creo que merece la pena conservar esas pequeñas cosas como son, ¿no les parece?
Roxanne y yo entramos, a pasar la primera noche del resto de nuestras vidas..
Continuará...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...