domingo, diciembre 21, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 13 )


¡PIRATAS!

Sinopsis: Hoy no tengo el día para muchas sinopsis, jaja, pero quería dejar un capítulo de "capitán-Jack"para dar suerte a todo el mundo en el dia de la Lotería y que además de la consabida salud, caiga un piquillo de pasta para pasar las entrañables Navidades con más alegría. Por lo demás, Torchwood en pleno navega en dirección a Cardiff y mis hormonas sexuales navegan pero a la deriva cada vez que el capi mueve un músculo de sus nalgas...aaaah, el amor...

Un zumbido me despertó haciéndome abrir un poco los ojos, pero seguí apoyado en Jack, apenas desperté hasta que...
¡THUMP!
...un puñetazo en el rostro me hizo caer sobre mi culo y despegar bien los párpados para ver una especie de nave flotante sobre nuestra barquichuela y un tio sin camisa, con la cabeza rapada y pantalones de corsario frente a mi.
-Que le pasa a tu novio, mariquita. ¿Está muerto?
Para ser casi un muerto viviente mi nariz sangraba lo bastante como para no dejarme hacer más que apretarla, igual que si me diese la risa. Detrás oí a Cucú que sin duda, pretendiendo arreglarlo todo, gritaba:
-¡HIJOS DE PUTA, VAIS A MORIR Y VAMOS A METEROS VUESTRA NAVE VOLADORA POR EL CULO!
-Sin duda sobreestimas el tamaño de nuestros culos –dijo el calvo mostrando una sonrisa demasiado perfecta- Escucha, cretina, voy a venderos a ti y a la china como putas en una red de trata de blancas, los tres tíos irán a la emergente industria de carne humana y en cuanto al gato –y levantó por el rabo a un Fufú que maullaba como si el fin del mundo estuviese cerca ( y seguro que para él lo estaba)-...en cuanto a esta porquería voy a despellejarlo y hacer un arroz con él. Con esa agenda tan apretada dime, ¿en que momento vamos a poder meternos nada por el culo?
Me volví un poco para ver a Cucú, Toshi y Owen rodeados de otra media docena de corsarios. Cucú lloriqueó como una mujercita, Fufú corrió a refugiarse tras mis pantorrillas apenas tocó el suelo,la japonesa abrazó a Owen, joder, aquello parecía una película romántica y a todo esto Jack seguía inmóvil, incluso seguía la marca de la lágrima sobre el salitre de su mejilla.
-Vamos, subidles a la nave, buscad si hay algo de valor aquí y luego volad este puto barquito.
Me sonrió luego mirándome despacio y dijo en voz baja:
-Que pena conocernos en estas condiciones, muchacho. Pero si sabes lo que te conviene, encontraremos nuestro momento, seguro...
...¿quizás sin darme cuenta me había convertido en un icono gay?...
Cogí a Fufú con un brazo, rodeé el cuello del inmóvil Jack con el otro y dije:
-Me temo que te has metido en un lio, jilipollas. Que crees, ¿qué somos pescadores de sardinas?...Te puedo asegurar que estas es la peor decisión de tu vida, ya lo verás.
Cucú y Toshiko prorrumpieron en aplausos y gritos de “aupa el panoli”, el pirata tan solo me miró sonriendo con más amplitud.
-Hum, emotivo y heroico. Tienes tiempo de demostrarlo hasta que te deje en la fábrica de albóndigas de Cardiff...oh, di –añadió fingiendo espanto- ¿tendré tiempo de llegar o voy a arrepentirme antes?
- ¡¿CARDIFF?! –exclamamos al mismo tiempo todo Torchwood -.
Me volví hacia Jack y no podría jurarlo pero creo que sonreía levemente...

...la aeronave era poco más o menos una lata de berberechos pero con la facultad de no sentir el influjo de la gravedad y seguir el rumbo que marcaba un piloto frente a un cuadrito de mandos. Por lo demás, el aspecto desde dentro era el de una habitación vacía con ventanas en todas las paredes, montones de basura en los rincones y, debemos reconocerlo, la media docena de musculosos piratas que evolucionaban ante nuestros ojos como un catálogo de ropa masculina para abordar barcos. Todos llevaban la cabeza afeitada y me era complicado distinguirlos, pero entendí que uno era El Jefe, otro Gancho, otro Pancho y los demás eran conocidos simplemente como “eh-tu”. El Jefe era el guaperas que me había partido las narices en la cubierta del barco, Gancho llevaba una argolla en la nariz como si de vez en cuando estuviese atado por ella a una cerca, y Pancho se distinguía por tener una rubia tatuada en el bíceps que parecía menear la pelvis cuando él contraía algún músculo ignoto.
-Eeeeeh, Jefe, la chinita me está poniendo caliente –declaró honestamente Pancho-¿Puedo echarla un quiqui antes de aterrizar?
El Jefe meneó los dedos en el aire como Shakespeare en busca de inspiración y gruñó:
-¿”un quiqui”? ¿”un quiqui”? Pero Pancho, no me jodas, ¿dónde aprendiste modales? –luego se dirigió a Toshiko con una sonrisa deslumbrante e inquirió:-...señorita...eeeh...no conozco su nombre...
-Que te den pol culo –respondió Toshi arrancando la carcajada del Jefe y un suspirito de terror a Owen-.
-Bien, señorita “quetedenpolculo”, no tardaremos más de una hora hasta Cardiff, allí te van a prostituir con zombis, alienigenas y toda la basura que entra por la Grieta. Se me ocurre que quizás antes quieras un rato de sencillo sexo humano con mi amigo Pancho –se encogió de hombros con un gesto encantador al añadir- Eso era lo del “quiqui”.
Toshi se limitó a fingir un acceso de vómito y todos estallaron en risotadas, después el Jefe se puso en pie y exclamó lleno de felicidad:
-¡Bien! ¿Dónde está ese pellejo renegrido? Acaba de ocurrírseme la idea de una paella “typical spanish”, ¿qué me decís, chicos?
-Lovely, capi –respondió Gancho con voz meliflua y todos nos miramos dándonos codacitos a excepción de Fufú, que estaba escondido detrás de mamá-Cucú y maulló diría yo que desgarradoramente- ¿Quiere que lo pele ahora?
-LO QUE TE PUEDES PELAR PUEDO DECÍRTELO YO –gritó Cucú en pie con su Fufú a la espalda jadeando- ANTES DE COMERTE A MI GATO, ME VAS A COMER A MI LA CASTAÑA.
-¿”Castaña”?-se sorprendió Gancho inocentemente y el Jefe señaló la entrepierna de mi compañera con un suspiro de decir “eran así de capullos cuando los contraté”-.
Gancho sonrió entendiendo y sacó una escopeta de cañones recortados de quién-sabe-donde, apuntando a la cabeza de Cucú.
-Bueno, primero nos comemos al gato, luego hablamos de tu castaña...
De súbito , sin saber cómo, Jack estaba en medio del grupo con su par de pistolas plateadas en las manos, sonriendo como solo él sabía hacerlo.
-Caballeros, creo que no me han tenido en cuenta para este baile...
En los segundos siguientes Torchwood al completo, es decir, Cucu, Toshi, Owen, Fufú y yo, nos tirabamos por los suelos mientras todo el mundo sacaba sus armas de lugares insospechados y se montaba una ensalada de tiros de campeonato.
Creo que quince segundos después todos los piratas rodaban por el suelo quejándose de algo a excepción del Jefe que, espalda contra la pared, se enfrentaba a un Jack que le encañonaba con sus dos pistolas.
-Bien, “Jefe”-dijo con su famosa cara de “hola-soy-el-puto-Jack-Harkness”-podemos considerar dos opciones: aguantáis media hora, nos dejáis en Cardiff y cada uno a lo suyo , ooo, opción 2, os tiro a todos al mar aquí y ahora, ¿qué me dices? –puso el dedo índice en el hoyuelo de la barbilla del Jefe y añadió en tono pícaro-...aunque bueno, si te pones cariñoso, podría considerar una opción tres...
-Cielos –siseó Cucu con un Fufú en brazos al borde del infarto-Este tio es la puta zorra de las galaxias...
-Que te follen, guapito –completó el Jefe con gesto arrogante-.
Jack rió (“ha-ha-ha”) y puso el cañón de una de sus pistolas sobre el labio superior del Jefe.
-Me pones cachondo, Jefe, y gracias a eso os vais a salvar tu y toda esa tropa de domingueros. En vez de echaros a los peces os dejaré con vida hasta llegar a Cardiff y después, en el futuro, si la vida vuelve a cruzar nuestros caminos, podremos ver quien se folla a quien, ¿te parece?
Owen y yo suspiramos como dos quinceañeras babosas, por eso admiré al Jefe cuando respondió, ajeno al poderío sexual de nuestro capitán:
-Cardiff es un nido de mutantes, marcianos e inmundicia...¿que se te ha perdido a ti allí? Todo el mundo trata de alejarse de la Grieta, no de poner el culo sobre ella.
-Yo voy a cerrar esa grieta. Yo y mi equipo, Torchwood –completó haciendo un visaje con la cabeza hacia el triste pelotón que formábamos-El día que las cosas enderecen su curso, recordarás esta conversación, Jefe, y te sentirás orgulloso de haber ayudado a ello.
-Has visto muchas películas, colega-concluyó el Jefe-Tíranos donde quieras pero que sepas que no te la voy a chupar.
Fufú maulló grave, quizás queriendo decir “ha sido profundo y sincero”, Jack frunció el ceño como si de verdad estuviese esperando que el Jefe se la fuese a chupar y al fin exclamó mirándonos:
-¡Joder, haced algo! Atadlos a todos, tomad el control de la aeronave, qué se yo...
Owen asintió con vehemencia y nos dijo a todos, como si todavía no nos hubiésemos enterado:
-Somos Torchwood, ¿recordais?
Sin duda pensando más en su propio culo que en “la misión”, Cucú y Toshi echaron mano de unos rollos de cuerda que probablemente aquellos desaprensivos utilizaban para inmovilizar a sus víctimas y comenzaron a atar a los piratas como a morcillas. Yo me quedé con Fufú en brazos mirándome con su cara de “pensé que no la contábamos, chico”y Jack se volvió a mi con una sonrisa, con “esa sonrisa”.
-Eh, chico, cuanto tiempo...¿como te encuentras?
Me emocioné como un estúpido. No era bueno amar así.

(Continuará, sin duda)


Agradecimientos:

Además de los derechos de imagen habituales, fundamental decir:

¡HAN VUELTO DOUGLAS Y GREENE!...ah, si, amiguitos, mi querida Rosa en vistas de que no terminaba de una puñetera vez con mi serial ha comenzado una nueva aventura de los investigadores enamorados que ya conocíamos por sus "Renglones torcidos"...he aquí el link para visitar esta emocionante entrega: El regreso de Franz Greene

...aaaah, presiento que me va a encantar...

Y como mis sugerencias acerca de un desfile de ropa interior con Jack como unico modelo ya están  más que archisabidas, tambien mis propuestas de matrimonio serias y mi alud de deseos deshonestos y cochinos, en fin, no añadiremos nada más, tan solo...

FELIZ NAVIDAD, GUAPISIM@S

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo