jueves, julio 31, 2014

...1!










...aaaaah, no puedo creerlo CASI ESTÁN AHÍ...

miércoles, julio 30, 2014

martes, julio 29, 2014

3...












¡ Solo 3 días para las vacaciones !...

lunes, julio 28, 2014

LICOR DE MORA


Aquí me tienes en un minúsculo paréntesis de lunes antes de enfrentar la pequeña coletilla de turnos de trabajo nocturnos que desembocarán en mis merecidas vacaciones...que al final por acumulación de días estoy acabando un poco torrao, chico...


Sin embargo el estar en el trabajo me obliga facilita el contacto con otros seres humanos, y uno de esos seres, conocedor de mi interés por los frutos silvestres y sus derivados, me trajo ayer -a mi último turno de tarde- ¡una cesta de moras!.
"¿Pero las moras no son cosa de principios del otoño?", ( digo yo siempre porque son las que recuerdo haber comido de la mata cuando era un pequeño animalillo salvaje ): ¡pues no!, porque ahora es la temporada de las moras de árbol, es decir, de los morales.


"Mora" puede ser un calificativo ligeramente incorrecto para referirse a una mujer árabe...


...que digo "ligeramente" porque -no sé por qué- me suena mejor que "moro", parece que el calificativo masculino encierra más acepciones negativas aún siendo muchachos asín de guapos:


Pero es que además ( fíjate como aproveché el vocablo para disminuir mi incultura enciclopédica ) "Mora" es el apellido de una escultora argentina, Lola Mora ( 1866-1936 ) con una interesantísima biografía que lucía así de guapa ya en aquellos tiempos:


Las moras protagonistas del día de hoy no son, como ya te imaginas, ninguna de las anteriores: son las moras de árbol, las moras de un moral, una fruta veraniega extremadamente delicada y sumamente jodida de recolectar. Son moras más gordas que las de la zarzamora...


...noooo, no esa zarzamora, esta zarzamora:


Mi heroico compañero de trabajo -el "ser" con el que tuve que interactuar- trepó a un moral por cuenta propia y me trajo un cesto repleto de ellas. Se trata de una proeza heroica porque subir a un moral abarrotado de esos pequeños frutos morados -¡claro!- rebosantes de zumo oscuro que dejan chorrear al menor roce pues ¡requiere muchos huevos!, y el muchacho, sin tener pretensiones eróticas hacia mi que yo sepa ni ná de ná, dedicó parte de su tarde del domingo a subirse al moral  de su suegro para traerme una cesta. Aún tenía algún manchurrón morado encima de una ceja el pobrecico cuando me pasó la mercancía...


...total, que gracias al detalle me vi esta mañana ( en un día libre que debería haber dedicado nada más a la vida social y mis asuntos más livianos ) con un arsenal de moras y sin posibilidades de comérmelas todas yo ni tampoco de repartirlas. Siendo como es un fruto muy delicado, que no soporta demasiado bien el frío de la nevera y que a consecuencia de los roces se deteriora enseguida, requería una utilización rápida y efectiva....¿y qué se me ocurrió?...
¡Pues licor de moras! ( gracias, Sue Ellen ).
Al igual que en mis post culinarios he indagado aquí y allá para comparar recetas y por fin he encontrado una fórmula magistral creada con un poco de mi inventiva personal y otro poco de aprovechar el conocimiento ajeno.......


Ah, que te pensabas, ¿que después de tanto rollo te iba a contar la receta'
...¡ hahahahaha ! 
...pues no, calamar. 
En parte por conciencia cívica, no vayas a malograr tu cesta de moras -en el dudoso caso de que tu también cuentes con un atractivo caballero que se suba a la rama para darte el capricho- utilizando una receta defectuosa y te salga un brebaje que solo sea capaz de beberse una Sue Ellen cualquiera cuando se le termina el agua de los floreros.
Primero hay que probar el resultado, y luego, si me queda tan super-bueno como para equiparse a la fórmula de la coca-cola pues....
¡Pues no sé!, porque ¿debería compartir la receta así alegremente o tendría que hacer un oportuno ejercicio de reflexión y registrar la patente para empezar a enriquecerme con los resultados de mis creaciones y poder dar el salto a la fama y no terminar otra vez así como...


Seguro que los budistas tendrían una oportuna reflexión que hacer ante este final que vuelve al principio, ¿o no?...

...bien, pues en castigo por ponerte filosófico cerramos el post con una versión de "Blueberry Hill" (porque tengo la vaga sensación de que "blueberry" es un término anglosajón que puede asemejarse a "mora", a "arándano" o a cualquier fruto silvestre de color oscuro que crezca en tus aledaños ), y el castigo es porque los intérpretes son Johnny Hallyday -que es inofensivo- y ¡Missss Celine Dion!
Yo con esta mujer y sus caretos me parto la caja: espectacular el rictus que me compone en el segundo 00:33 cuando Johnny termina su estrofa diciéndole "when I found you"...
Al final voy a hacerme super-fan de ella, en serio:


Prometo algo más coherente y sensato al término de mis vacaciones, con el licor de mora catado y el espíritu más ligero y alegre.

¡Feliz fin de Julio, Humanidad!

martes, julio 22, 2014

ANGEL KITCHEN'S: HOY, FLAN DE VAINILLA Y CHOCOLATE BLANCO


....mmmmmm, es cierto, ese barbitas de ahí arriba no tiene nada que ver con el asunto del día, pero por alguna razón me pareció oportuno para ilustrar el post jeje... ( ¡merchandising!¡merchandising! )....
Vale, pues hoy tenía intención de publicar algo culinario pero -como siempre- no quería complicarme demasiado la vida con el asunto, por lo cual he indagado en los interneses en busca de una receta de flan de vainilla ( ya que es mi favorito por encima del de huevo solo ), uno que pudiese hacer al microondas pero que tampoco fuese nada demasiado obvio para no hacer bostezar a la concurrencia... y ahí apareció la fórmula ideal: un flan de vainilla ¡con chocolate blanco! pero apto para preparar en el microondas, es decir, eludiendo esa horrorosa técnica del "Baño María" que todos los flanes llevan aparejada.

Me he mostrado entusiasmado, ¡claro! pero no tanto la progenitora: como no tenía hoy vías de escape del tipo "me-marcho-al-cine-y-ahi-te-quedas-con-el-marron" e iba a vivir el proceso creativo en vivo y en directo. me ha puesto cara así como de Audrey Herpburn cantado Moon River, se ha puesto los auriculares del MP3 y ha desconectado de la realidad circundante...
...¡pero bueno!...
¿este es el apoyo que uno debe esperar de la sangre de su sangre?


Pues mientras ella miraba compungida por la ventana yo organizaba los ingredientes que son tan facilones como estos:
- 150 gramos de chocolate blanco.
- 4 huevos, que a poder ser y como ilustra la foto sean de gallinas criadas en libertad, para no apoyar las granjas avícolas esas en las que las pobres están enjauladas toda su vida sin moverse, solo comiendo y poniendo huevos. Ya, cuantos quisieran pasar la vida comiendo la sopa boba y sin mover el culo del asiento, pero si preguntamos a las gallinas seguro que no nos dirían lo mismo.
- 2 cucharadas soperas de azúcar ( avainillado si puede ser ).
- Un vaso de leche.
- 200 ml de nata líquida.
- Una rama de vainilla.
- Caramelo líquido.
Helos aquí en formación:


Entonces, dándonos mucha prisa: ponemos el chocolate en un bol con un poco de mantequilla (ay, esa se me escapó de los ingredientes) y lo derretimos poquito a poco en el microjondas, a tiempos cortitos para que no se nos queme, hasta obtener un crema tan apetitosa como esta:

"mmmm, ¿quien quiere meterme el dedo?"...¡¡¡¡eh, que lo dice la crema!!!!

Ahora, agarra los cuatro saludables huevos puestos por gallinas felices, los pones en un cacharro (ya, de momento vamos dos cacharros para fregar), les añades el azúcar y....
...¡ÑIIIIIIIIICCCCC!...


...¡huyyyy que me saltaba un paso!: después de la crema de chocolate blanco tienes que poner media vaina de vainilla ( raspando un poquito lo de dentro para que salgan los puntitos negros esos que dan el saborcito ) en el vaso de leche y lo infusionas dos minutos al microondas. 
Controlando el tiempo porque si te despistas contando a tu progenitora tus progresos oirás un "¡WOUFF!", ella pondrá cara de suficiencia y descubrirás que se te ha "esparramao" la leche por ahí dentro... y ¡atención!: cuando la uses la leche debe estar templada o fría porque si no -según nuestra conocida Marquesa de Parabere- se te pondrán los huevos verdes (no los tuyos, los del flan)...¡de veras que lo dice! Yo consideré oportuno mezclarla con la nata, que estaba fría y así templar el conjunto...
Ahora volvemos a los güevos:

¿No los ves más bonitos por proceder del trasero de una gallina feliz?

Bátelos como para tortilla con el azúcar y luego le añades la nata con la leche y...¿al final la crema de chocolate blanco?...ufff, yo pensé que iba a ser complicado incorporar el chocolate a algo tan líquido, entonces: le añadí la nata con la leche al chocolate y luego eso lo añadí a los huevos azucarados... aaaahhhh esto va de fábula, ¿a que sí?
Ahora momentazo: para demostrar que soy un hombre en continua evolución, para esta receta me he pertrechado de....¡los silicoñitos!

Con todos ustedes, los silicoñitos......¿silicoñito?...¡cielos, suena horrible!

Pondrás caramelo en el fondo de cada molde ( de bote para no complicarte la vida )...


...y luego ¡al micro!. En mis investigaciones vi distintas filosofías con los tiempos de cocción, así que a los susodichos moldecitos de silicona ( es que lo de silicoñito, pufff ) les apliqué la siguiente fórmula:
-5 minutos al 50% de potencia
-3 minutos de reposo
-5 minutos al 75% ( o al 80 ) de potencia
-Reposo, y si los pinchas con un palillo y no lo sacas limpio, otro poquito más...

                                
Silicoñiflanes ya cocinados

...¡horror!, en ese momento me di cuenta que me quedaba mezcla y se me habían terminado los silicoñines...¿qué hacer?...Pues claro, recurrir a nuestra gran estrella:

El famoso molde de silicoña, un poco crecidito en sus presentaciones

¿Quien te manda hacer cuarenta flanes pudiendo hacer uno gordo y quitarte de problemas?

Silicoña in action

(...cuanta coña con la "silicoña", voy a tener que pagarle derechos de autor al Haddoquin, jaja...)
Bien, con el flan gordo probé la sencilla táctica de 11 minutos a potencia máxima y san-se-acabó...
...y...
...
...
¿Como?
¿Que quieres ver qué resultó?
¡Pues chúpate esta mandarina!:



¡Esto merece una Celebration!



Bien pues he de añadir que luego al comerlo ( ¡al día siguiente, tras pasar la noche en la nevera! ) resulta suave, fresquito y si solo te dieron uno te entrarán ganas de tomarte por lo menos dos...

En resumen, estamos ante un éxito más de...

"The Angel Kitchen's"

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo