sábado, mayo 03, 2014

ANGEL KITCHEN'S: HOY, TOCINILLO DE CIELO


Pues sí, aprovechando mi fin de semana de descanso mensual, inauguro mi ¡tatachán!...¡nuevo espacio culinario! Era esto o perder a la progenitora como lectora para siempre...además hay todo un importante sector de público compuesto por mujeres mayores ociosas que andan descubriendo los interneses e intentando ampliar sus horizontes culinarios gracias a las nuevas tecnologías: no me quedaba otra que crear una sección gastronómica e inyectar así un poco de sangre a este agónico blog.
Y lo voy a hacer con una receta simplísima pero en cierto modo complicada :

EL TOCINILLO DE CIELO



En pleno siglo XXI un postre como este seguro está super-recontra-indicado para la operación bikini en general y para tus niveles de colesterol en particular -por esa montaña de huevos que lleva en su composición- pero a cambio y aunque no lo como nunca ( por no ser yo demasiado goloso más que por pensar en colesteroles ni bikinis ), creo que es de las cosas dulces que más me gustan.
Bien, tu lo dices y es cierto: vas al super y por dos perras vas a consumir un tocinillo de cielo muy bueno...¡pero es que esa mentalidad es el fin de la cocina tradicional! ¿y qué es comparable a la sensación de estar comiendo una cosas totalmente elaborada por ti?...
Además si no lo hiciste nunca cuentas con la fortuna del principiante: la primera vez que lo hice me salió perfecto y después NUNCA MÁS  me volvió a salir. Aprovecha tu primera vez y luego vete al mercachona, jaja, porque a pesar de no llevar más que huevos, agua y azúcar, es complicado hacerlo bien ( para cualquiera a excepción de la abuela de la progenitora, que compaginaba su elaboración con pelar patatas, hacer calceta, fregar calcetines y le quedaba siempre divino ).

La receta que te pongo aquí fotocopiada pertenece al libro de repostería de la Marquesa de Parabere, una señora que ni era marquesa ni era ná pero dejó en su curriculum el mérito de haber escrito dos
increíbles tomos de cocina: "Confitería y Repostería" ( 1930 ) y "La cocina completa" ( 1933 ). ( ahí a un lado tienes la fotografía, ¡que mujerona, eh! ) El encanto de estos libros es que todas las recetas están pensadas para aquellos tiempos salvajes en que no existía ni la "miniprimer" ni la "termomix" ni el horno microondas: todas las operaciones estaban fundamentadas en el saber hacer del cocinero/a, de ahí que se aprenda tantísimo leyendo esas páginas y que se sude tanto tratando de llevar las recetas a la práctica, jajaja.
He aquí la fórmula tradicional, y luego va mi experiencia personal:


..no se ve un cuerno, ¿no?...
Pues bien, como ya dije la primera vez que intenté hacer por mi cuenta un tocinillo, con espíritu aventurero e inconsciencia juvenil, no me lo pensé mucho y resultó que ¡salió fenomenal!, y eso que utilicé el "baño Maria" que es mi bestia negra en lo que a técnicas culinarias se refiere ( ¡lo odioooooo! ).
Después de aquello, cada nuevo intento se ha resumido en un fracaso TOTAL: o se me quedaba cuajado en exceso con el color de una tortilla a la francesa o no se cuajaba ni a tiros y terminaba practicando lanzamiento de disco con la cacerola...¿porqué?...uffff pues no sé. Creo que la primera cosa importante, ( siendo algo tan simple como mezclar yemas batidas con un almíbar ) es eso, el punto del almíbar: debe de ser "de hebra". Para saberlo debes coger un poquito con una cuchara y -habiendo mojado previamente la punta de los dedos con agua fría para no chamuscarte las huellas digitales- poner una gotita entre tu dedo índice y pulgar: los aprietas, los separas con suavidad, y si está en el punto correcto, se formará un hilillo entre los dedos que al final se romperá...


...complicadísimo porque el almíbar, como todas las cosas de la vida, está en permanente cambio: mientras recibe calor va evolucionando y aún cuando lo has apartado del fuego, avanza un poco más hacia puntos más "duros", decidido a malograr la consistencia apropiada de tu tocinillo.
Así que, si es tu primer tocinillo, te desearé tres cosas:
1- Que te encomiendes a algún santo de tu devoción para acertar de puro churro con el almíbar de los "@#¡&¡".
2- Que te bendiga la suerte del principiante como me ocurrió a mi y te quede extrabueno.
3- Que recurras a las nuevas tecnologías y te animes como yo a probar a cocinarlo en el microondas siguiendo esta receta que yo voy a experimentar mañana mismo:

Tocinillo de cielo en el microondas

                -5 yemas 
                -2 huevos enteros 
                -2 vasos de agua 
                -1 vaso de azucar 

       Con el azucar y el agua se hace el almibar en el microondas, se pone al maximo de 10 a 12 minutos ( controlando de vez en cuando el punto ) y se deja enfriar. 
        Se baten ligeramente los huevos y las yemas, añadiendo luego despacio el almibar, que estara tibio. 
        En un molde de CORONA ( muy importante para que se haga por el centro) caramelizado, se pone el preparado y se mete al microondas, al 50% de potencia, aproximadamente 8 a 10 minutos. 
          Se  sabe que está hecho cuando se pincha con una aguja y sale limpia. 
          Desmoldar en frio, et voilá!


Esta misma tarde voy al chino a comprar un molde "DE CORONA" y a continuación os cuento.

MI EXPERIENCIA TOCINERA ( al día siguiente )

Minuto 0: Pues mientras el resto de la familia veían "Serpientes en el avión" ( la de Elsa Pataky, sí ) yo me puse manos al tocinillo. dos vasos de agua, uno de azucar, revolver y al micro, ¡qué fácil, me encanta!...
( A los 12 minutos, preocupado por el punto de hebra porque se me había ido un poco la pinza mientras veía un poco de las "serpientes" ): Esto está como lo dejé, es decir, ni "punto" ni ná. ¿qué puedo haber hecho mal si casi no he hecho ná?...lo meto otros diez minutos a potencía máxima y empiezo a separar claras de yemas...
La culpa será de las serpientes,seguro...
( Minuto 22 ) La progenitora abandona el visionado de las serpientes aéreas para aparecer en la cocina a hacerme la guerra psicológica:
"Qué, ¿ya la has liao?",me dice la tía. (¿Porqué siempre vengo a hacer estas cosas a su casa?.)..Tengo que hacerla ver que las vibraciones negativas y la falta de confianza afectan de modo negativo a mi labor, antes de invitarla cortesmente a abandonar las dependencias culinarias. Cuando sale, saco el cacharro del micro, enciendo la cocina y lo pongo al fuego o me sorprenderá la noche viendo ese chisme girar y girar...
( Minuto 30 ): Por suerte la progenitora ha quedado para ir al cine y me deja solo con la tarea, no sin soltar comentarios del tipo "salga lo que salga, no olvides recoger los restos del desastre" y cosas parecidas. Estoy tan enojado que cuando vuelvo a acordarme del cazo creo que estoy ya en "punto de bola",es decir, ¡me pasé de la raya!. ¿Pero como ha podido ocurrir en tan poco tiempo?

La maldición del tocinillo
( Minuto 45 ): Como había que mezclar el almíbar "tibio", en este rato he metido el cazo en el fregadero medio lleno de agua fría procurando practicar el pensamiento positivo...además ya habían terminado las "Serpientes", toda mi atención estaba centrada en el "Tocinillos-Project", jaja... Compruebo perplejo que la cuchara casi se sostiene de pie cuando la sumerjo dentro de mi creación: la constante evolución del almíbar, ¿recordais?...¡fuck!...¿Estará bien echar agua ahora para aligerar esta cosa?
(Minuto 50 ): Tras probar mil artimañas, consigo mezclar el "almíbar" con los huevos y ya están dando vueltas en el micro, dentro por supuesto del flamante "Molde de Corona" que compré ayer en el chino por cuatro perras. Ahora me cuestiono los tiempos: los 12 minutos que la receta marcaba para el almíbar no fueron ni mucho menos suficientes, ¿ocurrirá igual con el proyecto de tocinillo?
( Minuto 60 ):....¡pues no, los diez minutos a potencia media bastaron!...estoy temeroso, no sé si el cuchillo sale todo lo limpio que debería salir ni si ese color tortilla-a-la-francesa es el apropiado, pero se acabó, lo saco y esperaremos ver que ocurre cuando lo desmoldemos en frío.

Esta es la imagen del resultado final...ni tan mal, ¿o qué?

Reflexión:
Aparte de lo que vas a decirme ( comprar el tocinillo en el super y continuar mi sección experimentando con cosas más simples ) creo que el problema principal fueron los dos vasos de agua, ¡demasiada!:  la marquesa de Parabere solo añade un vasito, y me parece más lógico si pensamos que luego tenemos que evaporarla, ¿verdad?...¡ainssss, no sé! Mañana castigaré agasajaré a la progenitora con mi creación para homenajearla en su día y en el apartado "comentarios" irá la opinión tras la cata por parte de los invitados
¿Hay algún santo al que puedan encomendarse los cocineros noveles?


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...