domingo, octubre 29, 2006

FUCKING PETER PAN


...ah, que mal rollo... lunes otra vez, parece que se avecina una borrasca, que fácil es llegar a la oficina con el ceño fruncido y mascullando maldiciones... pero ánimo, la semana es corta para la mayoría, y si la perspectiva del miércoles festivo no es suficiente, pues Un Angel Productions se encarga de dar colorcillo a la mañana con esta fantasía psicodélica... la idea viene a raíz de leer en una revista que se había hecho un concurso con la idea de escribir una continuación de la historia de Peter Pan. He pensado seriamente el presentar el siguiente relato transformado en una novela larga, pero no sé que tal acogida habría tenido entre los miembros del jurado, además evidentemente no podría ser para todos los públicos, en fin, un pequeño cúmulo de complicaciones que me hizo desistir...sin embargo aquí está para todos vosotros, que lo disfruteis y os saque una pequeña sonrisilla matutina...

FUCKING PETER PAN

Cena:
1 yogur descremado
1/4 pechuga pollo plancha
1/2 tomate
1 hoja lechuga
1 cucharadita aceite
50 ml zumo pomelo

Esta impresionante cena del martes es parte del menú que la "Doctora Amor" me facilitó previo pago de 560 euros para solucionar mis problemas de relación con los hombres... al parecer mi sobrepeso y mi autoestima tienen una relación inversamente proporcional, si el primero aumenta la segunda disminuye en progresión geométrica. ¿Será algo cientificamente demostrado, una conclusión extraida de unos sondeos de población o simplemente le he caído gorda a la doctora y le han entrado ganas de joderme bien?...
Termino la cena entre suspiros y escucho una vez más a mi estómago rugir como un león soltero y cachondo en la sabana llamando a su hembra...
"Cielos" me digo "un bajón en mi fuerza de voluntad y mi autodeterminación", subo veloz a la báscula buscando un estímulo para seguir en la lucha y descubro que la aguja sigue clavada en el número 98 - 98 kilos - después de 6 días pasando penurias y miserias...6 días dejando enmohecerse mis galletas de chocolate y caducar mis bolsas de patatas fritas mientras la vecina de abajo se ha estado poniendo morada comiéndose todos esos bombones que yo le regalé el día que me dejé timar por la Doctora Amor... Cuando todo este cúmulo de acontecimientos me desbordan pierdo la razón y me lanzo a revolver la cocina de arriba a abajo en busca de calorías como una auténtica loca...pero he sido puñeteramente eficiente, no encuentro más que vegetales mustios y micropaquetes de pechuga de pollo y jamón de york sin sal en la nevera.

"En que pensabas. como te dejaste convencer por esa zorra de la Doctora Amor, tu autoestima no solo no crece sino que cae en picado"... la expresión "caer en picado" me hace recordar el pequeño movimiento sísmico que he provocado esta mañana en la oficina al desplomarme junto a la fotocopiadora por un pequeño bajón de tensión, fruto sin duda de la elaborada dieta de la Dra. Amor. Gracias a eso he tenido que aguantar a la jilipollas de la enfermera sonreir con cara ocurrente al decirme "caray, sé que va a parecer INCREIBLE, pero cualquiera diría que no come usted lo suficiente", mientras yo la miraba con ojos de rencor desde la camilla en bragas y sostén.

"¿En eso consiste la subida de tu autoestima?...pues si se trata de eso perdona, pero menuda mierda. Acaba con ello, por favo."dice mi voz de la razón.

"Si pero..."contesta la vocecilla tiquis-miquis de mi yo-espectadora-fiel-y-creyente-de-la-doctora-Amor "¿que pasa de los 560 euros?"

"Busca-comida-YA",ordena la sensatez,y me lanzo una vez más a rastrear la cocina como un perro perdiguero hasta que al fin, en el fondo del congelador, cubierta de escarcha como un tesoro perdido entre las nieves eternas, encuentro la respuesta a mis oraciones:

"Lasaña casera. 5' microondas y listo. 565 Kcal /100 g. Peso neto: 250 g."

Música para mis oidos. Casi 3000 Kilocalorías con solo 5 minutos de preparación. Meto el envase al microondas y canturreo mientras dispongo en la mesa el plato y el tenedor, sopesando al mismo tiempo la posibilidad de bajar a pedirle pan y cocacola a la vecina de abajo, es lo minimo que puede hacer por mi después de las tres cajas de bombones que le largué, ¿no?...
Aún sufro un conato de remordimientos ( un último intento desesperado de la "espectadora-fiel-etc-etc" ) en forma de visión apocalíptica: yo mi misma convertida en la Emperatriz de la Kilocaloria con un vestido de lonchas de bacon, labios rojo sangre de ketchup, aros de cebolla frita colgando de mis lóbulos, perfume de manteca de cerdo para mis axilas, en los ojos esa mirada ávida, hambrienta, canina y una báscula bajo mis pies reducida a una tortilla de muelles y tuercas despanzurradas...
"Despues de 6 días de putearte a tí misma indiscriminadamente no puedes tirarlo todo por la borda de esta manera" suplica la vocecilla tras ofrecerme ese dantesco espectáculo, pero ya es demasiado tarde, veo la lasaña girar despacito bajo la cálida luz del microondas, ese queso fundido resbalando por sus laterales, y el perfume, ah, ese perfume...
Otra vez el león rugiendo.
"Bien, cómetela si es eso lo que quieres, pero luego hay que quemar esas calorías como sea..." propone una nueva voz conciliadora entre la sensata y la tiquis-miquis, en un tono que encuentro casi razonable, y me detengo a considerar un momento el tema...
...no creais que me pongo unos calentadores, unas mallas y bajo a dar el espectáculo correteando por el parque, no-no-no. En su lugar agarro el diario, lo abro por la página de contactos y sin buscar mucho encuentro una propuesta sugerente:

"Mario, italiano, musculoso, superdotado, a domicilio."

No soy demasiado exigente, con lo de superdotado y musculoso me habría bastado, pero si encima es italiano... ¡ah, la grande Italia, el Papa, los tortellini, la Capilla Sixtina y todos esos gondoleros macizorros meneando esos enormes y sensuales remos, hummmm!... tecleo el número en el móvil con dedo tembloroso sin perder de vista mi cena que continua girando sin parar.
- Pronto... -responde una voz masculina y viril-.
- Hola... quisiera un "servicio"...
- Claro... ¿cuando te viene bien?
- ¿Podría ser en... pongamos... media hora? - digo tras calcular el tiempo que puedo tardar en calzarme la lasaña con este organismo dividido entre el hambre y la tensión sexual-.
- Oh, va bene - me dice en ese tono mediterraneo que me pone la braga como si hubiese hecho unos largos de piscina olímpica con ella puesta-.Media hora.
- Pues si te va bene, aquí te espero, machote.
¿Será Mario solamente un enanito barrigón con la garganta bien timbrada?...cabe la posibilidad, pero la cuestión es quemar las calorías, y el ejercicio fisico es así, conlleva un poco de sufrimiento, nada de disfrutar, ¿verdad?...

Entonces " CLOC-CLOC-CLOC", un ruido, de repente...

"CLOC-CLOC"...en la ventana del salón...

Es un "CLOC-CLOC-CLOC"que me da miedo pero a la vez remueve algo en mi memoria,me trae recuerdos del pasado...
En lugar de acercarme a la ventana me tiro hacia mi cuarto y del fondo del armario saco la escopeta de sacar conejos que papá me dejó en herencia. "Papa, papa" pienso como siempre lo hago cuando veo el artefacto "quien te dijo que me gustaba cazar conejos", pero en esta ocasión le encuentro una utilidad y con ella en la mano, envuelta solo en mi camisón, vuelvo al salón, a enfrentarme con la oscuridad exterior, con lo desconocido...
.
"CLOC-CLOC-CLOC-CLOC-CLOC"

"Demasiado gordo para ser una polilla" pienso amartillando el arma.

- ¡Hijo de puta! -le chillo al invasor fingiendo valor- ¡Largo de aquí o te volaré los huevos!

...entonces las dos hojas de la ventana se abren, la luz de mi salón se apaga y se planta delante mío un chulazo impresionante, moreno, ojos azules y vestido con unas mallas verdes de las de marcar paquetorro...

¿Es el puto Jack Twist?

...no, es él, Peter, ¿como he podido olvidarle?

- Joder, Wendy, como te has puesto, estás hecha una fiera -me dice el muy cretino después de tanto tiempo-.

- Y tu ya debes tener pelos en tus partes -le respondo un poco picada- ¿que coño pasa en el pais de Nunca Jamás, no erais niños para siempre?

Peter sonrie mostrando unos dientes deslumbrantemente blancos,( parece que aunque el cuento de que en Nunca Jamás no pasa el tiempo ya no funciona, el agua debe ser estupenda para la dentadura ).

- ...bueno, es que hago mis saliditas, y cuando estoy fuera el tiempo sí que corre...-me explica-... como verás estoy hecho todo un hombrecito.

Vuelvo a mirar el generoso bulto que marcan esas mallas y creo que voy a desfallecer de deseo.

Entonces en la cocina el microondas hace "¡plinc!" y Peter dice:

-Hum, que bien huele... ¿me invitas a cenar?

- Vamos, Peter, no me jodas, a qué has venido,¿a comerte mi lasaña? ¿Me has dejado todos estos años envejecer y engordar en el mundo real para venir ahora a levantarme la cena?

Detrás de él aparecen esos seres peludos con aspecto de pequeños osos que recuerdo vagamente, y estoy a punto de volarle la cabeza a uno al ver sus ojillos aviesos y malvados.

- Tsk-tsk-tsk -dice Peter sin abandonar su sonrisa- ¿estás hambrienta, Wendy?
-¡Pues si! ¿Pasa algo?
-Hum...pensé que quizás te apetecería tragarte un buen mango...
Oh, cielos... Peter se baja las mallas hasta medio muslo y deja ante mi nariz un cacharro impresionante.
-Vamos -susurra y sus ojos azules chispean maliciosos- Te propongo un trato, tu te comes esto y yo me como la lasaña...
No espera respuesta, me apoya esa cosa caliente en los labios y la dejo resbalar dentro de mi boca mientras noto que esos seres parecidos a pequeños osos meten sus cabezas bajo mi camisón y empiezan a husmear, a tocar, a lamer...
...soy un volcan en erupción cuando llaman a la puerta... sin duda es Mario...
Uno de los osos saca el dedo del trasero de peter y va trotando a abrir mientras él me apunta con el indice y advierte:
-Lo estas haciendo muy bien, Wendy, no pares...
Aun con la boca llena lanzo un gemido cuando veo a un cachas moreno y bronceado entrar en el salón diciendo:
-...joder que perro más listo tienes, me ha abierto la puerta y todo, nunca había visto nada ig...-se queda callado al ver el espectáculo, yo con el trasto de Peter en la boca y el ewok o lo que cojones sea metido en mis bragas haciéndome un trabajito de lo más fino-...bueno, pensé que era una chica sola, pero también lo hago con pareja, no pasa nada...- echa una mirada más de reojo a los bichos peludos y finalmente concluye-...vale, me voy a poner cómodo...
Se despoja de su ropa con la rapidez de un profesional, y queda desnudo como un dios griego, sonriéndonos con calidez...
...Peter sale de mi boca con un sonoro “plop” y se acerca a ese pedazo de cuerpo meneando el trasero como una putilla cualquiera.
-...permíteme que me presente, mi nombre es Peter Pan...
-...” y hago a pelo y a pluma” -completo yo algo furiosa por el abandono repentino, a pesar de que el osito sigue comiéndome los entresijos con una dedicación irreprochable-... pero Peter, ¿desde cuando te van los tíos?
-Oh, en Nunca jamás no existen problemas con esas cosas...
-Ah, quiere eso decir que te cepillas todo lo que se te cruza por delante -pregunto sardónica-.
-Mas o menos -dice y empieza a morrearse con el chulazo que ¡yo, por Dios Bendito!estoy pagando-.
Iba a pedirle la parte proporcional de la factura pero ahora la lenguecilla del bicho peludo ha encontrado mi punto G o sino es el G está muy cerca alfabéticamente, porque una corriente eléctrica me arquea la columna dorsal, me pellizco los pezones y empiezo a notar la llegada de un clímax, mientras ante mi Peter se pone a cuatro patas delante del chulazo preparando su retaguardia para un ataque inminente... agito la cabeza enloquecida y cuando Mario comienza a embestir el trasero de Peter como una auténtica taladradota humana, el mundo se ilumina con un relámpago de luz blanca y el orgasmo me deja tiesa y patas arriba cual cucaracha rociada de insecticida...
...al despertar allí no hay osos, ni chulazos ni Peter Panes, solo la lasaña fría en el microondas y mis bragas hechas una pelota en el suelo...
Sin aliento me tambaleo hasta la báscula con una premonición y subo a la pequeña plataforma sintiéndome la campeona del año de atletismo a punto de recibir su medalla de oro...

“96 kilos”

-¡Si, joder, sí! -chillo alborozada-.
He visto la luz. Tengo la respuesta, Doctora Amor, se acabaron los yogures y las pechugas a la plancha.
Pongo a calentar la lasaña y agarro de nuevo el diario.
“ Hermanos gemelos, rubios, calientes, te volveremos loca. Económico.”

- ¿Si...?...sí, estamos hablando de un trabajillo... ¿podría ser dentro de una media hora?...


Como siempre abrazos a todos...

Nota: Si el relato no cumple las expectativas siempre queda el chulazo de turno para compensar el tema, ¿eh?... y que conste que yo esto de poner el chulazo lo hago a modo de labor altruista y desinteresada por las peticiones favorables recibidas, que a mi, ya sabeis, indiferencia absoluta, ¡jajajajaja!...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...