lunes, abril 21, 2008

EL JUEGO DEL ANGEL


...que hermoso título..."El juego del angel"...como no dedicarle más que unas palabras en esta casa en la que estoy harto de barrer plumas y sacarle brillo a auras desgastadas.
En un principio no leí "La sombra del viento"( la que se supone es la primera parte de una "tetralogia", genial manera de promocionar cuatro vacas ordeñables en un plazo más o menos prolongado ) pero luego sí y si lo hice, en buena parte fue por ti, porque recorrimos muchos lugares juntos que luego me encontraría entre esas páginas, y de la misma forma que la historia de ese primer libro vuelve en ciertos momentos su vista al pasado para recordar, yo volví en cada frase y cada palabra a instantes y lugares que viví contigo, y contemplé lo narrado a través de tus ojos y los míos.
...no lo voy a negar, mi pequeña parte de escritor no realizado reconoce que si yo hubiese tenido que escribir "La sombra del viento", el primer libro de Carlos Ruiz Zafón, lo habría hecho palabra por palabra tal como él lo creo. No veo mejor forma de reconocerle el mérito a un autor que sentir justo eso, que de alguna manera está poniendo voz a mis ojos, a mis sentimientos y mi alma. Quizás era demasiado fácil implicarme,quizás la ciudad estaba demasiado llena de recuerdos, quizás demasiados recientes mis pasos en sus calles, demasiado cerca su hombro junto al mio...
...pero ahora recibo la noticia de ese "juego de angel" con alborozo, algo más que me remueve y me hace salir de las aguas cálidas y plácidas en las que me muevo.
¿Que puedo aprender de juegos de ángeles, siendo angel como soy?
No pude aún ni hacer el intento de saberlo, porque en mi hiper el acceso a dicho "juego" cuesta la cifra de 24'95 euros y casi a fin de mes no estoy en condiciones de semejantes despilfarros...
...pero me siento travieso, si, y con ganas de jugar.
Bah, es un buen rollo para empezar otra semana, ¿no?
Voy a sacudir las plumas y vamos a jugar.
¿Te atreves?

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...