viernes, julio 08, 2011

TRAVESÍA DEL OCEÁNO INTERVACACIONAL ( dia 7 )


Día 7: Tras una noche de travesía tranquila he dormitado hasta mediodía y luego me he relajado tomando el sol en cubierta, mientras mi segundo de a bordo se hacía cargo de los mandos de la nave.
El clima...... ahora mayormente nublado y con un viento suave que hace olvidar que nos encaminamos al ecuador del verano.
El corazón, enamorado, como no, pensando si debo declararme a mi segundo una vez lleguemos a destino o si es mejor hacerlo antes, en medio del mar, cuando no tenga manera de escapar, ha-ha-ha.
Moral de la tripulación: buena, mañana haremos otra parada imprevista por complicados temas de logística mercantil con los que no conviene aburrir a la gente, pero la cuestión es que haremos parada y fonda en el atolón de Chuchuguakú y no zarparemos hasta la noche del domingo. Esta sembrada de archipiélagos y arrecifes, es sencillo recalar cada dos o tres días para seguir la marcha sin temer motines ni escorbutos, más adelante será cuando se ponga a prueba la entereza y el valor de mis hombres.
...de momento como muestra ahí está Venancio, el encargado de la cafetería, tan pichi como siempre, terminando con las existencias y en un tris de quitarse los pantalones: ¡diablo de hombre!


Y en cuanto a la canción del día, una apropiada para una noche de navegación mirando la luna. La versión original era la de Bonnie Raitt, me creo que sí, pero George la canta tan bien así en vivo que me decanté por su interpretación...



Justo es decirlo: la selección de fotos de marineros impresionantes con la que pienso amenizar este diario de a bordo durante los próximos días, pertenece a Guillem Medina, un fotógrafo con una espléndida visión de la  belleza masculina pero con toda una serie de trabajos que van bastante muco más allá de mi perspectiva frívola del asunto.

...canastos, ¿tendrá razón mi segundo de a bordo y me estaré volviendo un cultureta?...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...