jueves, julio 30, 2015

ACEPCIONES POCO HABITUALES DE "ERA" ( sexo adolescente FINAL EDITION )



era:

1. 1º o 3º persona del imperfecto indicativo
2. Periodo de tiempo que marcado por unas características que lo distinguen de los anteriores o posteriores.
3. Espacio de tierra limpia y firme donde se trillan las mieses.

Aquella era hacía mucho tiempo que había dejado de funcionar según la definición que te acabo de mostrar: ahora consistía nada más en una inmensa llanura amarilla cubierta de hierba seca y con un solo roble en su centro ancho y achaparrado bajo el sol que siempre me hacía pensar en yo-qué-sé, una especie de islote perdido en medio de un oceáno en el que no había ni una gota de agua...
El viejo pajar de la casa de mis abuelos sin embargo guardaba la memoria del antiguo uso de aquella era y se encontraba orientado hacia ella, conservando un gran ventanal sin puertas ni postigos que se encontraba abierto a la altura de un segundo piso por donde imagino que antes se metería la paja sin necesidad de bajarla de los remolques...¿o había otra razón para abrir esos huecos en los pajares a cierta altura y mi ignorancia agrícola me hace inventarme los significados?...
En cualquier caso el pajar abandonado era un buen lugar para retirarse cuando me saturaba de contacto humano, y aquella ventana abierta al vacío constituia una tremendamente preciosa atalaya desde la que contemplar los eternos atardeceres de verano.
Por aquella era transitaban durante la tarde grandes rebaños de unas vacas con unos cuernos larguísimos y puntiagudos que no he vuelto a ver, y que poseían la rara habilidad de parecer que no hacían más que ramonear hierba sin moverse del sitio pero sin embargo poco a poco te encontrabas con que iban avanzando sin dar la sensación de haber movido ni una sola pata...¿habría una gigantesca cinta transportadora bajo la era para mover a aquellas enormes vacas sin que los ires y venires las supusiesen excesivo esfuerzo?...
Aquellas vacas me daban mucho miedo ( aunque son animales que me resultan simpaticos he tenido de siempre recurrentes pesadillas con vacas que me perseguían por un prado para cornearme...¿qué querrá decir eso? ), y ese pánico medio subliminal constituía una buena razón para contemplar su paso sentado desde la prudente seguridad que me proporcionaba el alto ventanal. Normalmente iban pastoreadas por un señor mayor que nunca dio muestras de percatarse de mi presencia ahí arriba y que, al igual que su rebaño, sin parecer moverse del sitio acababa desapareciendo de tu vista si dejabas transcurrir el suficiente espacio de tiempo...
...pero aquellasofocante tarde el señor había desaparecido y en su lugar había un individuo con un mono azul mucho más dinámico e inquieto que incluso parecía a ratos un poco desesperado por la infinita tranquilidad que las vacas se tomaban para sus desplazamientos. Para mi sorpresa aquel sí que reparó en mi presencia porque al verme hizo un gesto de saludo con el brazo y de una carrera se plantó bajo mis pies.
"Hola. ¿Puedo sentarme un rato?" preguntó.
Por aquel entonces mi espíritu antisocial continuaba intacto y aunque mis experiencias sensoriales con Emilio y Pepín ya habían sucedido, seguía sin considerar interesantes situaciones prometedoras como por ejemplo aquella de verme a solas con un hombre en un pajar. Quizás a ello contribuía que el tipo no era en absoluto atractivo: un desordenado pelo rubio pajizo que al verlo daban ganas de rascarse por la vida animal que se presentía en su interior, unos dientes amarillos mal alineados y un penetrante olor a caca de vaca que supongo es inevitable en el oficio. Lo único lejanamente sugerente eran unos ojos castaño claros que sin embargo fruncía de continuo como si necesitase gafas para ver y no las utilizase en ese momento.
Mi yo nene-remilgado pensó en decirle que aquello era una propiedad privada y que no deberia sentarse allí ni en ningún sitio,pero antes de esperar mi respuesta el tipo se agarró al borde de la ventana por la que colgaban mis piernas, se dio impulso con los pies y casi como un acróbata circense terminó sentado a mi lado luciendo aquella pésima sonrisa. Así de cerca resultó ser no mucho mayor que yo ( a lo sumo dos o tres años más ) y tampoco me pareció tan feo. Llevaba la cremallera del mono abierta casi hasta el ombligo dejando ver una piel curtida por el sol y un vello rubio algo sudoroso que me resultó turbador observar, por la forma en que giraba en torno a su ombligo para luego transformarse en una línea oscura que se hundía en territorio prohibido.
Quizás por estar algo azorado ante ese nuevo descubrimiento de las virtudes del pelo masculino no me di ni cuenta de cuando sacó un paquete de tabaco de algún bolsillo para ofrecérmelo.
"¿Quieres uno?..." no debió verme un consumidor probable porque no espero la respuesta, encendió su pitillo, dejó escapar una bocanada de humo al sofocante aire de la tarde y preguntó "¿vives aquí?"
Tardé en asentir tal como si toda la información suministrada pudiera ser en el futuro utilizada en mi contra, tanto que el tipo acabó por desorbitar un poco los ojos y levantó las palmas como tratando de demostrar su inocencia.
"¡Igual te estoy asustando!...si te molesto me voy, ¿eh?"
Los saltamontes continuaban chirriando como locos al sol, las vacas enormes seguían deslizándose poco a poco a través de la era, aquello era un mar de tranquilidad que no predisponía a ninguna actitud hostil , de manera que sacudí la cabeza, apunté al rebaño y dije:
"Eres nuevo"
Tardó unos instantes en entender lo que quería decirle, luego lanzó una carcajada y respondió
"Ah, sí, Mi tío se ha marchado un mes a la playa con una putilla y voy a encargarme de las vacas todo el mes de Agosto. Pagándome,que no soy tonto ¿eh? pero ya me gustaría a mi estar yo follándome a la putilla y no aquí oliendo a vaca, ¿entiendes?" y a continuación se agarró el paquete por encima del mono guiñando un ojo y sacando la lengua en una mueca obscena que -para ser sinceros- le quedó bastante bien.
"Vaya...tiene que ser aburrido" dije por fin tras unos interminables minutos demostrando el conversador nato en el que con el tiempo me iba a convertir "¿Estas todo el día con las vacas?"
"Todo el día, desde las siete de la mañana. Las putas bichas estas tienen su ritmo y se las apañan para tardar lo mismo y que no volvamos a casa hasta las ocho de la tarde."
"Uff. Tiene que ser un rollo."
Lanzó un varonil escupitajo a la hierba seca y a continuación soltó otra carcajada.
"¡ja! Pues sí, es un coñazo pero tengo mis distracciones, mira" de otro bolsillo del mono sacó una pequeña radio para escuchar con auriculares que sostuvo bajo mi nariz sujetándola con unos dedos bastante sucios "Estoy al tanto de la información internacional, chaval. Me entero de lo que pasa en China antes que los putos chinos."
Después y sin dejar mucho espacio para mi respuesta, sacó de otro bolsillo un pequeño lío de papeles doblados y me los pasó por delante de la nariz sin dejarme ver demasiado.
"Ves, y esto son cartas de mi novia. Ella es muy lista, está estudiando fuera y le he dicho que me escriba cosas guarras para poder pajearme pensando en ella. No veas lo cerda que es la tía, me tiene hasta asustao porque lo que me cuenta es peor que una peli porno, tío....así que ya ves como paso la vida:, oyendo las noticias y haciéndome pajas, ¿qué te parece?" 
Teniendo en cuenta el escaso tiempo que teníamos de conocernos, aquella muestra de desmedida confianza me desbordó y fui incapaz de hacer nada más que pensar en alguna forma de salir corriendo de allí. Tampoco fui capaz de decir una palabra, y quizás por ello el tío me guiñó un ojo y preguntó:
"Que pasa, ¿que no te lo crees? ¿quieres que te lea una?"
"¡No!" exclamé con prudencia pensando con terror a donde nos podía llevar esa situación.
El otro lanzó una risotada y volvío a guardarse las cartas en el bolsillo.
"Vale-vale, no te acojones...que además es una cosa muy íntima y personal y no estaría bien léerselo a nadie...pero vamos, me has entendido...que con las putas vacas pasas mucho tiempo sin ver a nadie y al final acabas hablando solo,¿sabes?"
Sin esperar respuesta se levantó de un salto y se metió a la semioscuridad del interior del pajar para dejarse caer en medio de una pila de viejos sacos vacíos, en la que apenas le iluminaban media docena de oblicuos rayos de sol llenos de un ingrávido polvo dorado. Una vez allí tumbado metió una de sus manos dentro del mono abierto hasta alcanzar su entrepierna, puede que solo con el único fin de rascarse, pero volvió el rostro hacia mi, su mirada se tornó tan oblicua como los haces de luz que le rodeaban y con un susurro ronco dijo:
"...como no pase pronto este verano voy a volverme loco, tío..."
No puedo sacar ninguna conclusión de lo que podría haber pasado a continuación, solo puedo decir que me di impulso, bajé de un salto desde la ventana al exterior y salí corriendo bajo el sol intentando poner la mayor distancia posible entre aquel individuo y yo.
¿Que porqué?...pues no lo sé...
...Agosto continuó adelante, y muchas más tardes espié el imperceptible movimiento del rebaño y las evoluciones de aquel hombre, pero nunca volvió a acercarse. Poco a poco la impasibilidad y la inercia de las vacas a su alrededor terminaron por atraparle y le veía de pie en medio de la era con un sombrero de paja, unas gafas de sol y los auriculares de la radio en las orejas.....ahora estaba aquí, un minuto después sin parecer que hubiese dado un solo paso estaba unos metros más allá y si no estaba atento desaparecía de mi vista sin darme yo apenas cuenta...

No sé si esto tiene mucho fundamento como pre-experiencia sexual porque pienso que mucho de lo que hubo estaba sobre todo en mi cabeza -vaya, ¡es evidente!- y también que ahora recordándolo  para contártelo estoy queriendo ver más de lo que hubo en realidad.

¿Es que hubo algo?

Con esta entrada que andaba guardada en la recámara terminan mis historias pseudo-eróticas estivales adolescentes y en un par de días estaré listo para despedirme de este estresante mes de Julio y embarcarme en mis vacaciones de Agosto...estoy llenísimo de buenos propósitos no solo para los días de asueto sino para todos los que vienen después, a ver si no me defraudo a mi mismo...

Pero eso lo dejo para el sábado.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...