lunes, mayo 26, 2008

LLOVIENDO VIDA


...mi ángel me contempla pensativo en un rincón con las alas recogidas a la espalda y los brazos rodeando sus rodillas. Creo que esa es su actitud de "reflexión", o es lo que me sugiere su mirada grave y ligeramente oscura. Me contempla así, mientras yo a mi vez dejo perder la vista en la lluvia que cae tras la ventana, con el alma prendida en el pasado como una mariposa clavada en un alfiler, dejándome secar poco a poco sobre un recuerdo de corcho seco y blanco.
Mi ángel entonces me habla, sin palabras como hablan los ángeles. Yo sólo veo su reflejo en los cristales empañados, ni siquiera veo moverse sus labios pero capto el mensaje.
Abro la ventana, extiendo las manos y dejo correr la lluvia tibia de Mayo entre mis dedos. Es el mundo, la vida que aguarda ahí fuera.
"Aún es pronto" digo en voz alta y me vuelvo a enfrentar sus ojos que hoy tienen color de tormenta."Quizás mañana..."
Mi ángel asiente y sonríe porque los ángeles son así, tan sólo sugieren y después te acompañan por el camino que quieras tomar, aunque sea directo al precipicio sin frenos y a toda velocidad.
O no sé.
Puede que sonría porque sabe, o solamente intuye que quizás mañana no, pero casi seguro pasado, abriré la puerta y saldré corriendo como un loco a empaparme de toda la vida que está lloviendo ahí fuera...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo