sábado, diciembre 06, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular (10 )


¡COMPLOT!

Sinopsis:
...qué sinopsis, mis chicos siguen rumbo a Cardiff, y todos tenemos que darle una oportunidad al amor, y creer que siempre, finalmente, vence. En los tiempos dificiles que me toca vivir, algo tan intrascendente como este "Torchwood" me ayuda y estimula para enfrentar lo jodido de mi vida cotidiana...oh, pero esto no es una sinopsis!!!

Parecia inevitable el que todos hiciésemos el viaje al puñetero Cardiff para contribuir a-“a-salvación-de-la-raza-humana”...pero desde luego mi propósito era poner la mayor distancia posible entre mi organismo, Jack y el de su nuevo amigo el mariquita montañero, por lo cual cuando nos repartimos en los dos vehículos para llegar a la costa, yo monté con Carolina y su mamá, mientras Toshiko y el capitán lo hacían en el de Owen.

Para mi sorpresa en el último momento Cucú y su miseria de gato se sentaron en el asiento trasero junto a mi, sonriéndome ( al menos Cucú ) beatíficamente.

- Que estás tramando –gruñí- Porqué no haces el viaje con el resto de tus amiguitos de Torchwood.

- Cariño, Tú eres Torchwood también, no lo olvides –fingió un suspiro melancólico- El pobre Fufito te echaba tanto de menos...Tendrías que haber visto como se le alegraron los ojillos cuando te reencontramos.

Para demostrarlo Fufú se subió a mis rodillas y empezó a convulsionarse con cara de ir a vomitar hasta su primera papilla.

- ¡Va a devolver en mis pantalones! –chillé- Vamos, Cucú, no me cuentes rollos. Tú estás aquí por alguna razón que no me quieres contar...

- Oh, te equivocas, sí que quiero contártela...pero antes me gustaría saber los detalles sucios...dí, saliste corriendo porque pillaste al capitán zumbándose a Owencito, ¿no es eso?

- No pienso satisfacer tu curiosidad malsana –murmuré volviéndome a la ventanilla para observar el paisaje llano y pelón en el que se iban transformando las montañas-.

- Baah, no tienes que decir nada, ese idiota pasa el tiempo detrás del capitán diciendo “ jaaaaackyyyy” y mirándole con el labio inferior descolgado babeante. Sólo esperaba algún detalle morboso, algo sucio, ya me entiendes.

- Vaya si te entiendo. Pues has hecho el esfuerzo en balde, no voy a decir ni pío.

Cucú suspiró nuevamente, meneó la cabeza con expresión que quería ser supongo de picardía y dijo al fin:

- Vaaale, me has pillado, hay algo más... como tu comprenderás, cuando te vimos salir corriendo como un loco en mitad de la noche y la tormenta, la Thosi y yo pensamos “estupendo, se ha vuelto loco por los celos y va a suicidarse”, porque esperábamos realmente que el sensor de proximidad hiciese su efecto y volases por los aires hecho picadillo...

-...conmovedor. Me siento orgulloso de pertenecer a esta banda de maleantes...

-...así que nos lanzamos a la ventana como una sola mujer para...eeerrr...horrorizarnos con el espectáculo, ya sabes como son esas chinas, un poco crueles interiormente hablando...bueno, pues cual fue nuestra sorpresa cuando pasó un minuto, pasaron dos, pasaron diez, ¡y nada! No hubo explosion, ni nada...Eso sólo podía querer decir dos cosas: O que lo de los sensores era un camelo para tenernos a todos pillados y que fuesemos al puto Cardiff de todas-todas...o que por alguna razón que se me escapa, el capi hubiese desactivado tu sensor...¿”L’amour”, quizás, panoli?

- Que te jodan, Cucú.

-...así que de nuevo como una sola mujer subimos la Thosi y yo arriba a poner las cartas sobre la mesa, y allí estaban, Owencito con esa cara de satisfacción que solo proporciona una buena pasada por la piedra y nuestro capitán Jack con la sonrisa estúpida de siempre, quizás pensaba que veníamos volando para unirnos a la fiesta, ¿qué te parece?

Fufú emitió un pequeño eructo y dejó caer por fin un hilillo verde sobre una de mis rodillas, para horror de Cucú ( y evidentemente mio ):

- ¡Eh, tu zorrita, -le gritó mi compañera de escuadrón a la rubia- conduce más despacio, se le están descomponiendo las tripas a mi pobre minino!¿O tengo que darte una colleja? ¿dónde dan el carnet de conducir a las mujeres en el siglo LIII?

La mirada de Carolina por el retrovisor habría congelado el océano Pacífico, pero no dijo nada y empezamos a circular más despacio. Ello no pareció repercutir en el malestar de Fufú, que me miró con gesto estrangulado por el malestar y emitió maullido sordo y gutural como si pensase echar de una vez el alien que llevaba dentro.

-...bien, pues me planté ante el capitán dispuesta a liarla y le grité: “Eh, tu, el panoli ha salido corriendo y no hemos oido ningún petardo. ¿Qué tomadura de pelo es esta?” Entonces a él se le borra la estúpida sonrisa de la cara y me dice “¿Cómo que el panoli se ha largado?”...

-...¿Eso dijo? “¿el panoli se ha largado?”...

- Justo – se carcajeó Cucú- Ni “mi pichoncito se ha largado”, ni “mi cuchicuchi se ha largado”. Simplemente “el panoli”. Y siguiendo su costumbre, en vez de dar explicaciones dijo “todo el mundo en marcha, tenemos que salir a por él, le necesitamos. Es Torchwood.”Las tonterías de siempre, ya sabes. Y la Thosi diciéndole en tono sepulcral “siii, capitán Harkness, ahora está perdido en medio de la tormenta y morirá congelado o despeñado por un barranco por tu culpa”, casi me parto de la risa, esa mujer tiene unos golpes...por cierto, de veras tuviste suerte, panoli, no se como no terminaste de ninguna de las dos formas

- Todavía no sé donde va a parar esta conversación...

-...pues muy sencillo, no sin demasiado esfuerzo la china y yo hemos llegado a la conclusión de que el capi posee en su poder dentro del abrigote largo ese que lleva hasta los pies algún tipo de dispositivo para activar y desactivar los sensores de proximidad...

-...¿y?

-...¡pues está bien claro, panoli, vamos a quitárselo! Nos hacemos con él, desactivamos nuestros sensores y luego, cada uno se larga donde quiera y que se vaya él solo a salvar el mundo o a tomar por el culo, si le apetece.

-“¿Cada uno se va donde quiera?”¿Y que hay de toda esa porquería mística de “que los dioses decidan el destino de nuestros culos”, la predestinación y el ardor guerrero que las dos sacasteis hace un rato en la nieve?

- Puro teatro. Para que el capi no sospeche nada y piense que todo va según su plan divino.

- Jaja –reí sarcástico- ¿Y como pensais hacerlo? Porque yo todavía no le he visto alejarse más de un par de pasos de ese abrigo.

Cucú entornó los párpados y compuso una mirada pérfida.

- Ahí es donde entras tu, melocotoncito. El plan es que tu le dejes en bolas y mientras te le estás zumbando, nosotras le registramos el abrigo y nos hacemos con el aparatejo. ¿No es genial?

Creo que mis ojos y los de Caroline en el retrovisor se dilataron al mismo tiempo y con igual intensidad.

- ¡Yo alucino!...¿De verdad crees que voy a colaborar con dos brujas como vosotras poniendo además mi honor y mi dignidad en entredicho?

Cucú tuvo un acceso de risa del que le costó recuperarse.

- Ah, va a darme pena dejar esta pandilla porque hacía tiempo que no me reía tanto como estos días. Pero de donde te has sacado todo eso del honor y la dignidad, es genial. Si andas contando a todo el mundo que tu última novia lanzaba pelotas de pingpong con el chumino... –ahora la mamá de Caroline se volvió y me miró con los ojos aún mas desorbitados- ...si, señora, si, como lo ha oido. ¿dónde cree usted que queda el honor de este individuo después de eso? Venga, panoli, si el capi te pone como las motos, todos lo sabemos, igual que todos sabemos que él desde que te vió está deseando colocarte mirando a Oklahoma y ponerte el culo como un bebedero de patos –ahora la mamá de Caroline emitió un gemido ahogado y pensé que estaba terminando de descomponerse como Fufú- ...con nuestro plan no sólo vas a quitarte de encima ese antojo, que es algo muy saludable, sino que además vas a contribuir a una buena causa...¿o es que de verdad quieres ir al jodido Cardiff a salvar a la Tierra porque lo manda el capitán Jack?

- ¿Y porqué le pides ayuda a un panoli como yo? ¿Porqué no le pedís el favor a Owencito y dejais mi culo en paz? A fin de cuentas él ya está metido en faena con Jack...

Cucú suspiró como el que habla con alguien con problemas de entendimiento graves.

-...pues porque Owencito está enamorado, joder. Jamás traicionaría a su Jacky, lo sé. En cambio tú...

-...¿qué?

...su tono se hizo más susurrante y malvado que antes.

-...vamos, panoli, tienes que vengarte... voló por los aires tu furgoneta, te ha estado contando milongas todas las noches cogiéndote de los deditos para camelarte, y a la primera de cambio, se calza al primer guaperas que se cruza en nuestro camino...Venganza, panoli, venganza...¿Y qué mejor que joderle su puto plan de salvar al mundo a costa de nuestros lomos? Desmontemos el Torchwood de los huevos, y no habrá cosa que más le duela...no poder salirse con su santa voluntad por una vez en la vida, esa es una experiencia que creo nuestro capitán Jack debe de probar...

“Venganza” me dije bruscamente poseido por una cólera negra y tormentosa. “Hacerle arrastrarse. Verle humillado y hundido como él me ha dejado a mi.”

-...la sensación es casi orgásmica, ¿eh panoli? –siseó la malvada Cucú-....

-Pe-pe-pero y si él no quiere...y si con Owen tiene bastante...

- ¡Vamos, vamos, no digas tonterías! La Thosi y yo tenemos plena confianza en tu sex-appeal y tus dotes de seducción... en cuanto chasquees los dedos el capitán dejará sus calzoncillos a la altura de los tobillos, ya lo verás.

- Yyyy, digo yo –apuntó de pronto la mamá de Caroline y los tres nos volvimos a mirarla sobresaltados-¿si llevan a cabo su plan, se suspenderá el viaje a Cardiff?

Cucú lanzó un bufido que hizo erizar el lomo a Fufú.

-...eeeh, claro que no, señora, el capitán Jack irá al puto Cardiff caiga quien caiga porque su misión en esta vida es salvar la Tierra, no se preocupe que no la va a privar nadie del crucero por el Atlántico...además, a usted que cojones le importa, métase en sus asuntos y todos nos llevaremos bien.

El vehiculo frenó de golpe y Caroline se volvió amenazando:

- Oye, ya me ha ofendido bastante los oidos oirte decir barbaridades todo el camino, pero a mi madre la hablas con respeto o sigues el viaje a pie y además con una patada en el culo, ¿vale?

-Miiiira tu la princesa, pues me perdona usted si la he ofendido las orejitas pero en este momento estoy tratando un tema más importante que su sensibilidad auditiva, ¿vale?

Caroline me miró y amenazó:

-No aguantaré ni una más. A la próxima, vais todos fuera de mi coche y se acabó toda esta tontería, ¿entendido?

Fufú y yo asentimos solemnes, mi compañera de pelotón lanzó un resoplido que no auguraba nada bueno y esperó a que Caroline volviese a arrancar para susurrar:

-...bueno, que me dices...¿te apuntas al plan?

Respiré hondo antes de contestar:

-...de acuerdo. Pero tengo dos condiciones.

-“Condiciones, condiciones”. Qué carajos vas a pedirnos. Ni Thosi ni yo sabemos disparar pelotas de pingpong con el...

-No se trata de eso. La primera es bien sencilla, solamente se trata de que dejeis de referiros a mi con esa palabra...

-¿”panoli”?

-Justo.

-Hummm, tendré que morderme la lengua, jajaja, pero puedo conseguirlo. ¿Y la segunda?

-La segunda es que colaboraré en el engaño, pero debereis daros prisa porque NO pienso acostarme con el capitán Jack Harkness, ¿entendido? Pienso dar marcha atrás si la cosa se pone fea, de manera que si no habeis sido rápidas en registrar su abrigo, entonces...

-...bueeno, bueno, no adelantemos acontecimientos, quizás cuando entremos la Thosi y yo a rescatarte nos dices que nos larguemos por donde hemos venido...esas cosas hasta que no se está en caliente, no se saben.

-Yo sí lo sé. Así que eso es lo que hay, si os parece bien, bien, y si no, no hay trato.

Cucú pareció pensar un rato.

-...en fin, si alargas los preliminares lo suficiente, puede que no te haga falta despojarte de tu prenda más preciada, y me refiero a esos calzoncillos mugrientos, no a tu virginidad, que quien sabe donde andará, jaja...Vale, intentaremos todos cumplir con todos. Pero tú tienes que resultar creible, que no se note que es todo puro teatro, ¿eh, pan...amiguito mio?

Enarqué una ceja pero no dije nada, porque ya estaba poseido por una oleada negra de justa ira y lo único que deseaba era ver la cara de Jack cuando se diese cuenta de que aquella vez no iba a salir todo como él tenía proyectado...

-...estupendo –voceó ahora Cucú con los codos en el respaldo y cara de chulería- entonces según la putita rubia nos deje en su chamizo, estudiamos el terreno y concretamos el plan, ¿hecho?

Esta vez el todo terreno frenó con un volantazo, y supe que el viaje iba a ser muy largo.


(Continuará)

Agradecimientos:

Al capitan Jack Harkness, por llenar de emocion, amor y aventura mi vida.

A la BBC, creo, por sus derechos de autor.

A my sweet Rose, por su apoyo a esta, digamos siendo prepotentes, "odisea griega". Una vez más, no me canso de recomendar su relato por capítulos titulado "Los renglones torcidos" en el que demuestra como no solo se puede sentir bonito, sino que además puede expresarse mediante palabras ( y me refiero a esas escenas románticas, aaaaaaah )... Un beso para mi Rosa.
Y a mi pequeño club de infatigables lectoras, otro beso por hacerme también a mi sentir bonito.
Feliz fin-de!!!

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo