lunes, agosto 22, 2016

PASAPORTES PASAJEROS A OTRAS REALIDADES: ( 1 ) hoy, "CARTER & LOVECRAFT" y "EL LIBRO DE LOS BALTIMORE"

Bajo este título pretencioso y un poco tonto de los "pasaportes pasajeros-etc-etc"no se esconde más que una nueva sección que va a ir dedicada a hacer una breve reseña de los libros que me voy leyendo. En efecto, eso que se hace en un millón de blogs más con seguramente más gracia y mucho más criterio que el que voy a utilizar yo pero no sé, me apetece llevar de alguna manera una especie de catálogo de mis lecturas para al cabo del año auto-chequearme un poco a mi mismo sobre las cosas que leo, hacer algún ranking y capulleces parecidas, y no se me ocurrió mejor forma ni lugar donde hacerlo que aquí, en este sufrido espacio mío. Esto contará además con el aliciente extra de que cuando mi inspiración para escribir aquí esté bajo mínimos ( algo que últimamente es de lo más habitual ), tendré una excusa facilona para actualizar el asunto sin demasiados retortijones mentales.

La entrega de hoy es doble porque en mis recientes vacaciones he tenido tiempo de leer más y alternar lecturas bastante dispares como ahora mismo vas a comprobar.
El primer "pasaporte" de hoy es...

EL LIBRO DE LOS BALTIMORE




...que no es más que la siguiente y esperadísima novela del autor de "La verdad sobre el caso Harry Quebert", ese guapísimo bollazo suizo llamado Joël Dicker

Que buena pareja hubiéramos hecho Joël y yo 
si no fuese por los caprichos del destino y la distancia...

Me imagino que para el bueno de Joël el enfrentarse al brete de escribir un siguiente libro tras el pepinazo que supuso la novela anterior ha debido ser motivo de muchas noches de insomnio y angustiosos ratos aferrado a la taza del retrete tal y como si esta fuese a salir volando con él ahí sentado, pensando en qué hacer para conseguir responder a las enormes expectativas generadas.
¿Y lo ha conseguido?
Pues a mi parecer ¡NO!, jajaja. 
Tras el asunto policiaco de la novela anterior aquí Joël nos cuenta la historia de una familia y en concreto la infancia, adolescencia y juventud de un grupito de mozalbetes, todos asquerosamente encantadores, guapos, ingeniosos y brillantes. El asunto en general, rebosando como rebosa grandes dosis de sensiblería, humor tontísimo y cursilería a raudales, podría haber sido un truño de proporciones considerables pero ¡ah!, la pluma con la que cuenta Joël (solo literaria, no emocionarse) hace que a pesar de generar en tu interior negros deseos de crueldad y violencia hacia los protagonistas, la cosa se lea con relativa ligereza CASI siempre ( casi, a veces no ). Encima es lo bastante listo como para al poco de comenzar el libro proponer un enigma, un DRAMA, y ver en qué consiste el drama es lo que le anima a uno a tirar para adelante, por si los negros deseos de crueldad y violencia esos consiguen verse satisfechos.
Total, que si uno se enfrenta al libro sin demasiadas esperanzas puede llegar a entretenerse con él.
No voy a destripar nada más, tan solo decir que lo terminé anoche y a pesar de todo me quedó una relativa buena sensación interior, así que le voy a adjudicar un...CINQUITO.
Ánimo Joël, no te desanimes que tu vales mucho y el siguiente seguro que lo vas a hacer mejor.

Y la segunda lectura diametralmente opuesta a la anterior ha sido...

CARTER&LOVECRAFT


No soy yo muy amante de las lecturas lovecraftianas por rarunas y malrolleras, pero cuando leí la sinopsis del libro no me pude resistir: un policia ( Carter ) abandona el cuerpo tras el trágico y sorpresivo desenlace de la persecución de un asesino en serie malísimo de la muerte. Se mete a detective privado y sin comerlo ni beberlo se ve arrastrado a la ciudad de Providence donde además de encontrarse involucrado en una serie de asesinatos tremebundos e imposibles, conoce a la que es la única descendiente viva del escritor H.P. Lovecraft.
A pesar de lo negro-negrísimo de la historia, está escrita de una manera ágil, chula y con un encantador sentido del humor que le quita mucho hierro a unos temas tan chungos, y en fin, te lo lees en un plis-plas y te quedas con ganas de más. No sólo yo he pensado así, también se le ha ocurrido a  otra mucha gente porque la Warner Bros ya ha adquirido los derechos para hacer una serie para la tele, chúpate esa...
...¿y lo negativo? Pues que el libro en sí mismo es un homenaje a la obra del señor Lovecraft y como tal pues cuando se mete en harina te pasa que no te enteras de la misa la media con esas paradojas, esas realidades paralelas y esas dimensiones desconocidas donde todo es super rarísimo, o me pasa a mi que aunque parezca que no en ocasiones resulto un poco corto. Al final he echado de menos un poco de psicópata tradicional con su mascarita y su cuchillito y menos cosas de esas tan eso, tan lovecraftianas, pero aún así se lee super-bien y si al revés que yo eres un fan del Lovecraft lo vas a disfrutar mucho más, ¡o eso creo!
No sabía nada de la existencia de este escritor, Jonathan L. Howard, pero me ha dado ganas de leer más cosas suyas a ver qué tal...

...aunque ahora que le miro bien, ¿no da un poco de miedetes?

Con tan estupenda crítica, ya te imaginarás que la voy a dar un...OCHO, hala.

En este punto se despide la primera entrega de la sección, y lo voy a hacer con unas palabras que no me canso de repetir y que quiero que queden muy claras independientemente de la valoración que haga del libro en cuestión:

Manifiesto todo mi respeto por las personas que son capaces de entregarse a la dificilisima tarea de escribir un libro y perseverar en ello hasta colocar la palabra FIN, porque sea cual sea la calidad de la obra ( que en esta vida desgraciadamente no siempre van parejos esfuerzo y resultados ), el trabajo que conlleva siempre es merecedor como mínimo de mi admiración.

Dicho esto, lectores y escritores, ¡abrazos y hasta el próximo pasaporte!

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo