martes, enero 25, 2011

HACIENDO LOS DEBERES

Ronronia, que desde su blog enseña y entretiene como el libro gordo del Petete aquel ( pero con la diferencia de que ella entretiene de verdad y al pato ese daban ganas de laquearlo como hacen los chinos ), me manda el duro encargo de decir cuales son mis cinco libros favoritos. No le voy a descubrir ninguna joya como ella dice porque tengo un gusto sumamente popular para empezar, y un gusto muy variable de manera que lo que ayer me pareció "divino" hoy no me mueve un pelo y viceversa, cosas que en su momento no me afectaron hoy me parecen mucho más interesantes... pero vaya, voy a decir los cinco libros que hace más tiempo que leí y que me vienen a la cabeza por distintas razones:

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO de Lewis Carroll

Lo leí con apenas quince años y me fascinó. Después leí la primera parte real, "Alicia en el Pais de las Maravillas", pero no me gustó tanto, aquí lo que en el primero era un juego imaginativo se tuerce y se retuerce dejando a Alicia perdida en un mundo extraño y oscuro lleno de paradojas. Es loco, atrevido, y hasta un poco salvaje. Me pirra. ( estas dos últimas palabras constituyen la crítica literaria de más alto nivel jamás pronunciada, jaja )...y pensando en historias un poco transgresoras, mi siguiente elección es...

EL HOBBIT de JRR Tolkien

Mi primera intención fue haber colocado aquí "El Señor de los Anillos" pero como antes de la gallina tuvo que venir el huevo, pongo "El Hobbit" porque esa combinación de género fantástico y humor que a la vez es como los cuentos que nos sabemos de toda la vida pero que al mismo tiempo va un paso más allá, me resultó tan inspiradora que entre esto y la trilogía de los anillos me embarqué, como tanto mameluco, a escribir mis propias historias. El descubrir lo liberador que me podía resultar escribir aunque no fuese más que para mi mismo como válvula de escape de un mundo gris e insustancial fue...revelador...y hombre, ya que nos ponemos así de místicos, elegiré como tercero a...

EL MISTERIO DE SANS SOUCI DE Agatha Christie

...recuerdo un verano extremadamente lluvioso, yo mismo con doce o quizás trece años en la casa que mis abuelos tenían cerca de un pueblo de la sierra burgalesa, y una de esas mañanas grises, húmedas y templadas, dar con este librito en una estantería entre los cientos de libros que mi abuelo tenía por todas partes. Mi abuelo era un lector infatigable y tenía muchas obras maestras de la literatura universal que podrían haber distraído con más categoría aquel verano y de paso ahora yo quedaría como un marqués a la hora de escribir este post, pero NO, me pillé este y...aahhh, como me lo pasé. Agatha estimuló en mi el deseo de leer, descubrí lo divertido que puede llegar a ser, lo fácil que es como Alicia cruzar el espejo que suponen las páginas y vivir vidas que no son tuyas, aventuras que nunca te van a pasar a ti, qué se yo. Me enseñó a ver que los libros son puertas, y a desear saber lo que hay más allá...
...y ese deseo me llevó a descubrir...

ESPÉRAME EN SIBERIA, VIDA MÍA de Enrique Jardiel Poncela

En realidad, lo que yo tenía era un libro de obras no sé si completas de este señor. Y vaya, por decirlo claro y siguiendo con la crítica sesuda, ¡FLIPÉ!. El que no haya abierto nunca un libro de este tipo no sabe lo que se va a encontrar, y aunque puede que su sentido del humor esté un poquito pasado de moda ya, la experiencia visual que supone recorrer las páginas, la tremebunda imaginación que se derrocha y la exquisita ironía con la que se juega con el lenguaje, hace que sea imprescindible dedicarle al menos un rato. He escogido esta, pero hay a barullo: "Amor se escribe sin hache", "Cuatro corazones con freno y marcha atrás", "La tournée de Dios", "Pero...¿hubo alguna vez once mil vírgenes?". Yo me los pasé bomba con todas (como se puede ver, persevero en el análisis riguroso, jaja )...y para rematar ya el despelote este, mi quinta elección es...

EL DIARIO DE ANA MARÍA de Michel Quoist

Esta joya de la literatura tiene su "male-version" en "Amor, el Diario de Daniel". Ambos son dos jóvenes a los que les va la marcha y las insustancialidades que les van ( y de hecho les deben ir ) a los jóvenes hasta que ambos encuentran algo que les cambia la vida. Bueno, estos libros -que no sé porqué razón tenía mi madre en sus estanterías, la pobrecilla, me la colaban cada truño- son la pera, vistos con fina ironía pueden resultar un despelote de las risas ( por ejemplo las cartas que a Ana María le escribe su amiga progre donde le desvela poco a poco los misterios de su cuerpo, o los petardos que a Daniel le enviaba su amigo cura-moderno contándole como le funcionaba el pito y lo que pasaba si se le frotaba o cosas así, anticipándole que era pecado y gordo, claro ), pero bueno, el de Ana María aparte de tener menos tufillo clerical me...me gustó y me motivó a escribir un diario por mi mismo, que es el hecho por el que lo recuerdo principalmente. No es que lo recomiende si no es como documento curioso para que la gente veía que lecturas recomendaban a los jóvenes en los años 60 para que no pensasen guarreridas y se dedicasen solo a forjar una familia a poder ser bendecida por el amor de Cristo y tal, pero vistos con el paso del tiempo tienen ese encantador aire de las cosas viejas y pasadas de moda que a veces apetece recordar...que sí, que apetece, lo juro, jajaja. Ahora solo falta preguntarle a mi madre de donde coños sacó los libros...

Mi moraleja es que en esto de los libros no hay estándares de calidad ni de nada, lo que importa es leer, disfrutar con la lectura, y ya está, es de lo que se trata, ¿verdad?

O igual soy más simple yo que el funcionamiento del botijo, que pudiera ser...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo