domingo, julio 08, 2012

DE VUELTA A LA NOSTROMO


...me despierta la voz monótona de Madre hablando con aire de fría eficiencia:
< computadora central > ...iniciando ignición....reestableciendo coordenadas de ruta hacia Exodus...esperando órdenes para el despegue, oficial...
Parece como si Madre estuviese hablando con alguien...pero si yo estoy inconsciente y J.A. está en cuarentena, ¿quien está ahí? La única opción que se me ocurre es que se haya descartado el riesgo de contaminación alienígena de J.A. y le hayan permitido volver ya a su puesto, lo cual me llena de una romántica ( y absurda ) alegría que me hace corretear hasta la sala de mando. Estoy dispuesto a comenzar de cero con mi lugarteniente, limar esas asperezas iniciales, aclarar malentendidos y conseguir que este viaje sea una experiencia positiva ( inolvidable ) para ambos...aún tenemos tres semanas y pico de expedición por delante, podemos lograr que esta primera semana se quede en la categoría de mal sueño, contacto alienígena incluido...
Cuando llego al puesto de control me quedo sin habla al ver a algo vestido de gigantesco pollo amarillo ( por lo menos dos metros de pollo ) con cresta roja y ojillos inquietantes. Podría ser un tipo vestido de gallina promocionando sopa en el pasillo de un supermercado, con la diferencia de que ahí dentro no hay ningún tipo.
< capitan Angel >...pero Madre...¿quien es este?
El especimen se da la vuelta, murmura unos "clo-clo" y me tiende un ala exclamando jovial
< oficial científico > ¡encantaaaado de conocerlo al fin, capitán! Soy el oficial científico PataPollo y estoy enteramente a su servicio.
< capitan Angel >...Madre...repito, ¿esto qué es?
< computadora central > cuando situaciones de emergencia obligan a que uno de los dos tripulantes humanos guarde reposo o como en el caso de nuestro lugarteniente una cuarentena, la Federación tiene previsto un oficial cibernético para suplir momentaneamente la tarea del oficial no operativo. Visto que su lugarteniente causará baja por lo menos treinta y nueve días más, he creido oportuno activar al oficial PataPollo. No tema, comandante, está diseñado para ejercer perfectas funciones a modo de piloto automático y además resultar una compañía cultural y socialmente estimulante, ¿no es así, oficial?
Aquella cosa se da la vuelta, clava en mi sus ojos como canicas de vidrio y comienza a cacarear
< oficial científico > ¿queee tal comandanteee? ¿que passsa, troncooo? ¿que tal ha dormido? ¿nos ligamos unas gachis en el picadero virtual? ¿hace buen día? ¡oh, estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice!
Lanzo un bufido y me encamino dando grandes zancadas al área médica donde supongo que está mi lugarteniente aislado. En efecto no me equivoco, tras una gruesa cristalera a prueba de disparos nucleares me le encuentro allí sentado de cualquier forma, vestido nada más con los mismos calzoncillos blancos con los que le rescaté del planetoide y cara de aburrido


"¿que cojones pasa, capitán? ¿porqué estoy aquí encerrado? Me han sacado muestras de sangre, de saliva, hasta un chisme con forma de boca mamadora me ha extraido un frasquito de espermatozoides y luego me ha metido un dedo de goma por el trasero buscando no sé el qué. Todo eso me resultaría muy erótico en otras circunstancias pero andar poniendo el culo en pompa encima de esta camilla metálica sin ningún ser humano detrás me...me...me deprime, joder"
"eso" digo con una voz de monjita que me hace detestarme a mi mismo "no hubiera pasado si no se hubiese dedicado usted a morrearse con formas de vida alienígenas en mitad de una misión exploratoria...pero hombre, ¿a quien se le ocurre?"
"¡bueno, perdí la conciencia, coño!...¿cree que si hubiese sido yo mismo me hubiera quitado el traje y el casco en esa atmósfera irrespirable?...estaba con usted allí cagándome en la madre de la Ponedora 1 y de pronto todo era como un paraiso y estaban aquellos pedazo de ..."
"...de aliens, lugarteniente, de aliens. Ahora gracias a su calentón momentáneo Madre está dispuesta a no dejarle salir de ahí durante los próximos 39 días...¿como se queda?..."
La cara de mi lugarteniente se desencaja en una mueca de casi horror y pega las palmas de las manos al cristal de su pecera con desesperación
"¿39 días?...¿Pero que se ha pensado esa pedazo de put...." recobra la compostura, clava en mi esos ojitos suyos que de puro fantásticos son un poco de realidad virtual y dice bajito "...comandante...estoy bien...joder, solo me di un piquito con aquellos tíos, y la lamida de sobaco no creo que sea susceptible de contaminación, ¿no?...por favor, dígame que no va a tenerme el resto del viaje metido en este chiringuito con el dedo de goma dándome cada cierto tiempo por el culo..."
Mi perfecta fachada heterosexual se tambalea ante un tío tan cachas pidiéndome ayuda, solo mis años de férrea formación en la academia aeroespacial consiguen que venza el momento de debilidad o al menos logre camuflarlo diciendo
"No se preocupe, no creo que yo tampoco pueda aguantar al ciber-oficial que me han largado para cubrir su puesto...¡es un maldito pollo gigante!..." esto le hace sonreir y rascarse compulsivamente la entrepierna como si ahí estuviese el interruptor que fuese a poner fin a todos sus problemas, un gesto que me distrae peligrosamente la atención pero que no evita que añada "...sin embargo, aunque no sean los 39 días tengo que tenerle en observación un poco de tiempo más para asegurarnos que no está incubando un parásito de ninguna clase. Supervisaré yo mismo el programa de investigación médica para acelerarlo y aprobarlo lo antes posible, pero aunque esté yo mismo deseando librarme de ese anuncio con patas del Rey del Pollo Frito,no podemos arriesgarnos a cometer ninguna imprudencia. Voy a saltarme los protocolos de seguridad de Madre para sacarle de ahí, ella no va a hacernos el viaje fácil a partir de eso, y me jodería tener que darle la razón y reconocer que usted llevaba algún tipo de cepa alienígena lista para activarse en el momento menos adecuado..."
Los ojos de J.A. relumbran de un modo extraño, aprieta el paquete contra el cristal y a la vez pasa la lengua por la superficie, dejando un rastro brillante que me hipnotiza unos breves segundos.
"Capitan...estoy tan caliente...de verdad va a dejarme aquí dentro..."
Del ombligo para abajo todo el cuerpo me pide que saque de ahí a J.A. y le deje forzarme salvajemente en ese mismo pasillo, pero el cerebro científico y racional logra imponerse a los impulsos carnales y me hace decir con voz fría
"Esto es lo mejor que puedo ofrecerle, lugarteniente. Es esto o los 39 días con el dedo de goma en el recto, usted elige."
Casi le siento vibrar de cólera cuando clava de nuevo sus ojos en mi pero con un sentimiento totalmente distinto. Luego descarga una patada contra el cristal y va a hacerse un ovillo sobre su camilla, gritando
"QUE LE DEN POR EL CULO, COMANDANTE"
Siento la vibración de los motores de la Nostromo cuando nos ponemos en marcha de nuevo, así que vuelvo con paso cansado a la sala de mando, al oficial PataPollo y a la rutina de vuelo que ahora parece gris sin J.A. a mi lado...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo