domingo, abril 19, 2009

DEL PESO DEL CAMINO Y LOS BESOS DE MADRUGADA


..en ocasiones el camino se torna recto y llano, sin curvas ni relieves, solo está el cielo inmenso sobre ti, el polvo del sendero cubriéndote las botas y delante una ruta que parece no llevar a ningún lado...

Al andar has ido despojándote de todo para hacer más ligero el viaje. No quisiste atarte a algunas cosas, otras nada más se perdieron, sin que te dieses cuenta de como había sido...                                           
Y de pronto te das cuenta que tus pies no están yendo a ninguna parte, el azul de arriba se torna pálido y desvaido, tal como son los ojos de la desesperanza, no ves nada a derecha ni izquierda y demasiado tarde descubres que el viento del tiempo se ha colado en tu alma arrastrando lo poco que, a pesar de tu querer viajar libre de equipaje, habías atesorado.

Entonces cobra peso la ausencia de lo perdido, sin querer vuelves la vista atrás y los ojos se te duermen en la dorada luz de la memoria, y el corazón...

... el corazón se te parte en dos recordando un beso de madrugada...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo