sábado, octubre 04, 2014

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SEXO


Qué salidos estamos los terrícolas.

La entrada anterior, seguramente por llevar la palabra "porno" en el título, batió en tres días mi record de las 100 visitas, algo totalmente inusitado en este espacio mío que por lo general ronda las cifras de los veinte o treinta visitantes. Esta reflexión numérica no viene al caso porque me preocupe la cantidad de lectores: claro que a uno le gusta sentirse "leído" pero hace tiempo ya que he intentado actuar pensando menos por la popularidad y más por escribirr lo que san-se-me-apetezca sin dejarme influenciar por los índices de audiencia, jeje. 
El pensamiento viene a propósito del tirón que sigue teniendo el asunto sexual a pesar de lo accesible que hoy en día está al alcance de casi cualquiera y la sobre-saturación de estímulos sexuales con los que nos vemos bombardeados a lo largo de nuestra vida....

¡pero bueno!

¿ES QUE NO NOS CANSAMOS DE SEXO, SEXO Y MÁS SEXO?

...pues está visto que no y de hecho empezando por uno mismo: 
A mi. que estaba pseudo-rehabilitado del tema porno, me ha bastado el estornudo de una pulga para recaer en el asunto, y todo gracias a los oportunos comentarios de German ( cuyo blog podéis visitar AQUI ) y Mr. Mocho ( que quien todavía no conozca puede encontrar ACÁ ),
Ellos me sugirieron -queriendo o sin querer- dos nuevas propuestas de carne fresca que sin más paso a mostrar , no sin antes agradecer a esos dos amigos la manera en que engrandecieron mis horizontes pornográficos con estas nuevas adquisiciones:

El primero es este potro hispano llamado Edu Boxer y que vemos posando en esta caprichosa actitud como de qué-sé-yo-qué esperando quien-sabe-qué, luciendo por toda prenda unos calzoncillos color caquí a modo de guiño para todos los fetichistas de los uniformes. 
Pienso que ese calchonchelo está un poco sudado y me empiezan a entrar alternativamente sofocos y sudores fríos...



La segunda propuesta es este hombreton también peludete y barbudo que tiene un nombre que presta a la confusión:  la primera vez que hice la búsqueda puse "Markus Isaak" y me salió un tal Isaak Markus, este señor que era un historiador judío del siglo XIX y que tiene esta inquietante mirada que muestro a continuación:


No sé como sería de peludete aquel caballero pero en general no tiene nada que ver con mi segunda adquisición, nada que ver que vaya más allá del nombre artístico del segundo. Esto que me ha pasado a mi le habrá ocurrido a un montón de gente y seguramente el personal de la "Jewish Encyclopedia" estará asombrado y ligeramente preocupado por la ingente cantidad de visitas que está recibiendo el artículo sobre "el otro" Isaak ¡pero bueno!, como dirían las monjitas del colegio ya ves de que maneras peregrinas el Señor procura que sus libidinosas criaturillas cojan un poco de cultura general...

El Marcus del que hablamos es este mozo bien plantado que viene a continuación:


...me ha sido complicado encontrar una foto en el que no estuviese en actitudes embarazosas o decidido a no dejar ni un resquicio de su anatomía para tu imaginación, pero ahí le tienes bien morbosete y así como desaliñao, sudoroso y en plan de buscando-follón... 

...pues le veo y en el fondo pienso en eso, en la insoportable levedad de los apetitos sexuales y lo pronto que los sentidos -aun en el hipotético caso de tener a Markus a mano- terminan por saturarse de recibir siempre el mismo estímulo para empezar a buscar otro nuevo foco de interés.
En el mundillo de los actores porno esto supongo que se vivirá de una manera mucho más evidente y directa, traduciéndose en ese vertiginoso y furioso intercambio de rostros y cuerpos que anda siempre en busca de lo más nuevo. Luego, en el día a día de la gente a pie y sus relaciones humanas, la cosa va un poco más despacio pero al final, queriendo o sin querer, se termina llegando a unas aguas mansas en las que el frenesí sexual desaparece porque ese estímulo diario, por repetido, termina perdiendo efectividad.

¿Y a qué podemos aferrarnos en ese caso?

Pues al amor, so descreído. Si, el amor, ya sabes, cuando estás en ese momento en que miras a quien está al lado tuyo y como Belinda Carlisle ya dijo en su momento piensas:

"In a world without you, where would I be?"


...porque por cínico o moderno o duro que te quieras mostrar, al final si te paras a pensar el amor es  lo único que termina por contar, y también lo que hace prosperar una relación más allá de esas  volubles e insoportables levedades del sexo.

Pensando en estos tiempos en los que parece que lo que se estila es frivolidad, frialdad y mala leche y en los que demostrar sentimientos parece señal de debilidad, me temo que el post de hoy va a resultar un poco ñoño, pero chico, no paso una racha muy buena y en cuanto me descuido me pongo blandurrio y sentimentalón.

Feliz fin de semana a todos, humanidad.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo