miércoles, marzo 27, 2013

LAS TENTACIONES DEL ANGEL ( IV )


Corcho, como me ha costado esta vez juntar bastantes tentaciones como para justificar un nuevo post.
No sé si será la climatología que me tiene chuchurrío con tanta lluvia, si es que esto va por rachas y a veces sube el nivel de concupiscencia y otras veces se le queda a uno enrollado en el calcetín, o si es que me están circulando estados de ánimo y sentimientos por dentro que me impermeabilizan contra los estímulos exteriores ...pero bueno, a pesar de todo alguna cosita me ha tentado estos días y aquí van las cuatro cosas que me han revuelto neuronas, hormonas y hasta feromonas..
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La primera es potente: después del físico aquel de no sé qué post anterior, otro italiano que hace sus pinitos en el mundo de la literatura y que podría compaginar con otros pinitos más en el cine porno por ejemplo para apreciarle y valorarle en toda su justa medida, que es mucha... El es Giampaolo Morelli, un espléndido machote italiano, sagitario como yo, con unos estupendos 38 años y una carrera que se ha orientado sobre todo al mundo del cine y la televisión pero, empeñado en demostrar algo no sé si a sí mismo o quizás a todo ese público que le considera un hombre-objeto destinado en exclusiva a proporcionar y recibir placer sexual, también se ha puesto a escribir y ha publicado dos novelas la segunda de las cuales está ahora seguro está en tu centro comercial más cercano: "7 horas para enamorarte"...no creo que la lea nunca, Giampaolo, pero debo decirte que el mundo es un lugar más hermoso y apetecible teniendo bollazos como tú paseando sus organismos por ahí. Vamos, que esta tentación no tenía nada de cultural, era lujuria pura, pero es que carajo, como está el panorama literario italiano...




Tras esta tentación que deja sin aliento, otra más light, mi tentación anual: 
El despertar de la primavera y el florecer de los cerezos. 
Los pocos ídem que me cruzo cada día los tengo minuciosamente controlados para no perderme detalle de la evolución de su floración, le rezo a los santos para que no caiga una helada que me deje compuesto y sin flores, y espero un cielo azul con el que inmortalizar la belleza transitoria de este momento tan breve de la vida y de las cosas...y es que por bueno o malo que sea lo que te ha deparado el invierno la primavera siempre vuelve, con esa luz en los ojos y ese rubor en las mejillas, susurrándote al oido que todo es transitorio, que tanto lo que amas como lo que sufres tiene un tiempo limitado y al final los ciclos se cierran y la vida se renueva.
Por ahora estamos todavía "concretando", pero ahí queda una mínima muestra de la esplendidez que nos aguarda si el tiempo lo permite:



El protagonista de mi próxima tentación ( literaria ) es el comisario Frank Sharko, un tipo con una coyuntura personal más chunga que la braga-tanga de la elefanta del zoológico una noche de desórdenes intestinales. Sharko es el protagonista de una serie de novelas policiacas escritas por Franck Thilliez, y yo le conocí a mitad ( por lo menos ) de saga con la entrega titulada "El síndrome E".  Aun cogida sin conocimiento previo puede leerse sin desperdicio porque constituye por sí misma una novela autónoma, que yo en su momento leí y disfruté sin saber que había entregas anteriores. De hecho me empujó a leer la siguiente, "Gataca" y aunque se hace imprescindible si te has leído "El síndrome...", es considerablemente más floja y solo se salva por la tremenda y desoladora dinámica existente entre Sharko y su compañera de correrías en los dos libros, la teniente de policía Lucie Henebelle. Tras la experiencia me interesé por Thilliez y me leí a continuación el primer título de la saga ( cuando me enteré que había tal saga ) en donde empiezan las correrías de Sharko, "El ángel rojo". Tampoco está mal pero eché de menos el apasionante personaje de Henebelle que es lo único por lo que si leíste "El síndrome E" DEBES leer "Gataca"...¿porqué aparece aquí este asunto si estas lecturas pertenecen a mi pasado reciente pero pasado a fin de cuentas?...pues porque Franck ha publicado su siguiente título, "Atomka", donde al margen de las aventuras y desventuras que les depare la vida, podré rescatar ( ¡creo!,porque con estos autores no se sabe ) a Sharko y Henebelle del limbo en el que habían quedado sus existencias y seguir disfrutando-sufriendo con esa historia suya que no sé si es de amor. "Atomka" es el siguiente en mi lista una vez finalizados ya a día de hoy los "Cuervos" de John Connolly ( entretenidos pero decepcionantes porque siempre me espero que el componente sobrenatural arrase y en esta ocasión la historia ha sido más humana y menos ultraterrena ).

Y las últimas tentaciones por hoy son de...¡fotografía!: me he dejado tentar por las imágenes de este artista argentino llamado Martin Toyé ubicado en la ciudad de Paraná, del que no puedo decir gran cosa porque su biografía en los medios es bien escueta, pero sus imágenes hablan por sí solas. Como decía Rosemary Clooney:
Come on-a my house my house, I'm gonna give you candy

Esta que canta a continuación y puede ponerle fondo al disfrute de las imágenes no es Rosemary, sino mi querida Julie London, porque esta versión minimalista y menos acelerada me pone muchísimo más que la original...y más allá, la muestra del arte de Mr. Toyé, que es mucho, sugerente y muy "erotic", ¿no?




...candies...




...naturaleza...







...juegos de palabras...


...y juegos de letras





Y para finalizar, las múltiples y apasionantes perspectivas que se pueden sustraer de la retaguardia masculina:







Todo esto y mucho más ( como por ejemplo la fotografía que encabeza el post, que también es de él ) lo puedes encontrar en la página web del artista que justo es mencionar:

http://www.martintoye.com/

...y bueno, con esta muestra un poco irreverente pensando en la época del año en que estamos ( miércoles santo y yo poniendo culos, ayyyy ) y este ánimo un poco melancólico me despido. 

Felices vacaciones a quien pueda disfrutarlas.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo