jueves, julio 14, 2011

TRAVESÍA DEL OCEÁNO INTERVACACIONAL ( dia 13 )


Día 13: Ayer soplaron corrientes que nos alejaron de la ruta varios centenares de kilómetros con lo que en general el día fue turbulento, desapacible y cuando llegué por la noche caí en brazos de mi segundo de a bordo sin ánimo ni para dejar unas líneas en este mi diario de bitácora personal. Hoy seguimos con la travesía sin tocar puerto, quemando etapas hasta la mañana del domingo en que haremos una breve escala en la isla de Kakaguichi, por aquello de que no se me queden los chicos muy alicaidos...hasta entonces, solo resta tener paciencia y hacer como si no estuviésemos esperando encontrar tierra en el horizonte.
El clima:......tras una jornada como la de ayer, excepcionalmente fresca para la época del año en que estamos ( he visto una epidemia de calzoncillos largos entre la tripulación, por algo será ), hoy ha vuelto el sol y aunque sigue la temperatura baja, es agradable sentarse en la proa bajo el sol de la tarde viendo el mar interminable ahí delante tuyo.
El corazón: Mi segundo de a bordo, el preferido de mi corazón, ha tenido la buena idea de irse a pescar pulpos y merluzas para rellenar la despensa con la mala suerte de que cuando él vuelva estaré yo ya ocupando mi turno al timón...con lo cual, hoy me deja solo. Mi corazón enamorado sólo quiere estar a su lado, y aunque determinadas partes de mi anatomía agradecerán la jornada de reflexión ( ha-ha-ha, no pienso entrar en un solo detalle más ni aunque me monten en el trampolín ese que sale en las películas con un montón de tiburones esperando a verme caer, que conste ), pues a pesar de eso pasaré la noche suspirando, mirando las estrellas y pensando en lo bonito que es el mundo cuando le tengo ahí, al alcance de mi mano. Como le quiero, maldición.
Moral de la marinería: como ejemplo, ahí está el Matías, así como chuchurrío y viviendo sin vivir en sí mismo, que se suele decir.

Y en cuanto a la melodía para esta nueva noche de navegación, psssss, no sé...algo melancólico porque así es como me siento cuando paso mucho tiempo sin estar al lado del hombre al que amo... Esta canción viene tan bien como cualquier otra:


Hay muchas versiones de esta canción disponibles porque muchos de esos "cantantes-de-toda-la-vida" han decidido en un momento dado cantarla imprimiéndola su toque personal. La elección de hoy es nada más porque es una voz que a él le gusta escuchar, y solo por eso está justificada, como no.
...ahora nada...
Seguimos viaje.


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo