martes, marzo 14, 2006

GONXHA BOJXHIU BERNAI

...dos días seguidos, que lujo, pero bueno, tengo el ánimo tan bueno a pesar de empezar otra tanda de tardes de trabajo que quería dejar constancia de ello, y escribir algo que enriquezca aún más si cabe la jornada.
Mi reflexión de hoy viene de mano de la persona citada allá arriba, y que no es otra que la Madre Teresa de Calcuta, esa impresionante prueba real de que el AMOR con mayúsculas entre los seres humanos puede ser posible. El nombre es el suyo propio de nacimiento, suena tal y como se me hubiese descompuesto el procesador de textos, pero los albanos son así, jaja.
He leído alguna cosa de la Madre Teresa y merece la pena conocer la perspectiva de la vida y los puntos de vista de esta gran mujer, pero sin embargo voy a hacer una no-recomendación y es la biografía que leí titulada "Teresa de Calcuta, agenda y espíritu", de Manuel Gandía Francés. A su favor cuenta con dar muchísima información sobre la vida de esta mujer, pero según mi humilde criterio cuenta con cualidades literarias nulas, y ni siquiera resulta aceptable considerado en plan "estilo periodístico". Eso hace que sea farragosa y pesada de leer, lo siento Manuel, pero es así, o al menos así me lo ha parecido a mi... de todos modos el mejor juez de algo es uno mismo, de manera que el que tenga alguna duda, que pruebe por sí mismo...
Ahora, a lo que íbamos, unas hermosas palabras de la Madre Teresa, siempre dispuesta a intentar que cada uno haga desde su pequeño espacio todo lo posible para que el mundo vaya mejor... allá van:
"Por donde quiera que vayas, difunde el amor: ante todo, en tu propia casa. Brinda amor a tus hijos, a tu mujer o a tu marido, al vecino de al lado... No dejes que nadie llegue jamás a ti sin que al irse se sienta mejor y más feliz. Sé la expresión viviente de la bondad de Dios: bondad en tu rostro, bondad en tus ojos, bondad en tu sonrisa, bondad en tu cálido saludo..."
...un buen consejo, merece la pena intentarlo por un día, ¿no?...
...un día más, nos despedimos, volando bien alto y batiendo las alas fuerte-fuerte...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo