viernes, diciembre 26, 2014

UN ANGEL KITCHEN´S PRESENTS: MENU NAVIDEÑO


Lo primero y ante todo, ¡muy Mari Crismas a todas las lectoras y lectores que consiguen que este espacio reviente las estadísticas alcanzando cifras de treintaycinco visitas semestrales!... ya lo sabéis, si no fuese por vosotros/as esto no sería posible...
Y ahora: ¿porqué un menú de Crismas si las Crismas cuando leas esto ya se han pasao?...¡pues para que veas lo talentoso que es el angel kitchens! Y un poco para que mueras de rabia y envidia por no habértelo currado y quedarte resignado/a con los langostinos-dos-salsas de todos los años y el  pobre capón ese que cada año rellenas como si el animalico tuviese la culpa de tu estrés navideño. Regla de oro: Mari Trini, aunque estés cabreada y/o frustada, no la pagues con la materia prima. Y tu tampoco, Jose Alberto. Si ves que la cosa te supera y el angel-kitchen´s no se ha actualizao puesss ¡corcho, pide ayuda a las amigas!

Pensamiento de la señora de marrón: "a ver si cuando acabe me da un
cazo del engrudo ese pa pegar dos azulejos del baño
que se me han caído"

....pero no, lo mejor es que no transformes tu kitchen en un gallinero y te las apañes solo/a para dejar impactada a la concurrencia. ¿Que ya se pasó la Navidad? ¡Pues cáscate un super-menú para fin de año o incluso para los Reyes! Para ayudarte a eso, te muestro el proceso creativo que desembocó en mi cena del día 24, tras un largo tira y afloja con la progenitora pensando en cantidades y niveles de satisfacción de la concurrencia. Este fue el menú que quedó decidido y en cierto modo "ejecutado"  ( en todas las más terribles acepciones del término  "ejecución" ):

PRIMERO - LOMBARDA CON MANZANA

Me supongo que este plato se lo conoce hasta el más torpe pero es una especie de tradición familiar para la cena navideña que además ¡resulta muy saludable! por lo cual ahí te va.
La receta es un poco a ojímetro: visualiza la concurrencia, calcula un cuarto de lombarda por persona ( un sexto si su diámetro se aproxima al de un balón de futbol -el de la lombarda, no el del invitado- el cuarto es si nos movemos en términos lombardísticos de pelota-de-voleibol ); a continuación pones dos manzanas peladas, despepitadas y troceadas por cada cuatro comensales, una cucharada de azucar moreno por comensal, una de vinagre de manzana por comensal, aceite en el fondo de la olla para que no se pegue al fondo y si lo consideras oportuno, medio vasito de agua para que el tema coja presión. 
Lo metes todo ahí, a la magefesa, salpimentas y a darle caña.
Con una olla a presión tendrás el plato listo en cinco minutos, si lo cueces despacito en la cazuela tardará un poco más, pero sin más esfuerzo tendrás en poco tiempo listo algo con un color tan precioso como esto:

Lombarda con manzana al estilo Angel Kitchen's

SEGUNDO: LANGOSTA EN SALSA AMERICANA

Pues sí: por mi trepidante vida recorriendo restaurantes de lujo degustando delicatessen ( y un poco intentando no contribuir a la matanza ovejuna indiscriminada que acontece por estas tierras en estas fechas ), propuse la compra racional de unas colas de langosta congeladas a las que acompañar con una increíble salsa americana que yo mismo iba a preparar.
Consejo para amas/os de casa con pocos posibles: hay unas colas gordas estilo-langosta elaboradas con surimi a buenísimo precio y con la ventaja de que si te quedas corto de presupuesto no se te quedará la concurrencia mirándote como una manada de coyotes famélicos tal cual si tu fueses el siguiente plato del menú:
La receta es senclla: 

1-Descongela la langosta
2- Rocíala con la salsa americana
3-Ponlo en el plato y échaselo a esa banda de caimanes.

                                       
"mmmm un momento, ¿en donde me he perdido?"

¿Cual es el problema!...

¡Pues claro, cariño!: la SALSA AMERICANA.

Para su elaboración te bastan unas chalotas, un bote de tomate triturado al natural, un poco de vino blanco o brandy y unos cuantos crustáceos:
Deberás saltear los bichos, sacarlos, pelarlos y añadir a la sarten las cabezas y las cáscaras, todo en ese plan chup-chup que tu sabes con las chalotitas picadas pochándose mientras tú le metes caña a las cabezas como si de verdad tuvieses algo contra ellas, luego un chorro o dos generosos de coñac ( a la sarten, no a tu vaso, Sue Ellen ), más caña, el tomate, salpimentar, meter la cucharita para probar el gusto....
¿Estás a estas alturas un poco tensa, Eudivigis?

"La verdad, estoy tensa, sí..."

...por fin coges TODO y lo pasas por la miniprimer, con el fin de conseguir extraer el espíritu del crustáceo y conservarlo en tu salsa...¿ no crees que es lo menos que esos animalillos se merecen para que sirva de algo su tránsito a "la otra vida" crustácea!...¡justifiquemos toda esta matanza masiva de langostas y langostinos!

"MariJose, ¿viste como le extraje todo su espíritu al molusco?"
"Tu si que eres molusca, Araceli...¡que eso son crustáceas, copón!"

¿Te creiste que con la miniprimer estabas a un paso del éxito?
Pues no: en un momento dado tras sacar todas esas cáscaras y cabezas de marisco, meterlas en un vaso, triturarlas a tope y reincorporarlas al caldo....vas a tener que pasarlo TODO por el chino, es inevitable. ¿O pensabas que ibas a dejar esa salsa llena de micro-cachitos de cáscaras de crustáceo pululando por ahí?....al chino y no hay más que hablar


...hummmm noooooo, no se trate de que continues guisando la salsa mientras lees las aventuras de Suzie Wong:  tienes que pasarla por UN CHINO

Imagen para el/la lector/a ávido/a de descubrimientos:
Esto es un chino.

Si estos artefactos de tortuta medieval no se encuentran incorporados a tu menaje de cocina no te apures, un colador nos vale igual. Pasar tu densa salsa por ahí es una historia laboriosa; tras todos estos pasos aún habrás de recitificar de sabor con sal, pimienta y pimentón de la Vera ( que le va de maravilla ), y si ves que el asunto no tiene mucho cuerpo, una cucharadita de harina de maiz disuelta en un poco del mismo caldo.... ¡vamos, sé valiente!...¡corrige!...¡sazona!...¡flambea!.... 
El esfuerzo es grande pero tras este último paso tus colas de langosta -reales o surimizadas-, o tus trocitos de rape o cualquier cosa que se te ocurra, podrán caer en la cazuela y terminar de cocerse con esas estupendas esencias que nos dejaron los mariscos.
Y si te dejaste guiar por tu buen gusto llegarás a este espléndido resultado:

Las famosas colas de langosta al American-Angel-Kitchen's- Style

Momento positivo de mi experiencia: ....aaaahhhh, nadie se cansaba de mojar trocitos de pan en esa salsa brillante, untuosa, sabrosa y delicada al mismo tiempo, era indescriptible

"Un poquito más, cariiii, por fiiiiii "
"Pues claro que sí, toma so melón"

Momentos negativos: 
Uno: toda una tarde nochebuenera guisando mientras el resto de la familia se dedica a enjarrillarse  por ahí ¡que es lo que debería estar haciendo yo, conchos, que tengo una reputación que mantener!
Dos ( y muchísimo peor ) cuando todos acaban la langosta y empiezan a golpear los platos con sus cucharas cantando "¡el coooor-deee-roooo!¡cel coooor-deee-roooo!"
Tres: ese momento en que ríes con la seguridad de una joven neoyorquina, tragas saliva y dejas caer  entre la estupefacta concurrencia tu bandeja de dulces navideños, esperando que sea suficiente y a continuación no la emprendan contigo.

"¿Y si les preparo unos espaguetis antes de que la emprendan
con mi periquito?"

Si te acojonó un poquito tanta complejidad, hay una alternativa al menú navideño que nos sugiere Rosa Mari y que es:


Esto es muy sencillo:

Ingredientes para 6 personas

- Tres botellas de ron ( calculamos una por cada dos comensales )
- Media docena de limones
-Azúcar
-Cubitos de hielo
- Varias bolsas de aceitunas rellenas y patatas fritas.

Elaboración:

-Consultas cualquier página de internet para preparar un gran caldero de daiquiri y distribuyes los aperitivos en platos accesibles a todo el personal.
-Sirves las copas del coctel como la joven de mundo que eres diciendo aquello de "lo primero, el piscolabis".
-Asegúrate de mantener llenas las copas de todos los molusc....digooo...invitados riendo con tu gracia metropolitana y sin olvidar el suministro patatafritero.
-Sé ingeniosa: cuenta anécdotas y deja pasar el tiempo mientas la peña se empapuza sin darse apenas cuenta gracias a tu gracejo. Ten en cuenta que siendo tú la anfitriona todo el mundo va a seguir chupando hasta que tu no digas lo contrario...¿no es maravilloso?
-Terminado el caldero comprobarás que los invitados tienen poco apetito y mucha gana de cachondeo. Es el momento de enchufar el mambo:


¡Éxito garantizado!

Y si alguna perra en algún momento dado todavía te pregunta "qué-pasa-con-la-cena", te arrancas con las cervezas del Lidel que guardabas por ahí, y palabra que después ya no hay supervivientes...

¡Buen último fin-de-semana del año a todos!




El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo