miércoles, mayo 28, 2014

DÍAS DE CARACOLES


La primavera en esta parte del mundo avanza despacio, a un ritmo de dos pasos para delante y uno para atrás. Por eso pasamos sin transición de un par de días espléndidos a estos días de caracoles en los que la temperatura es suave, llueve despacio de cuando en cuando y el cielo se cubre de nubes que no saben de modas y se pintan los lomos con una escala de grises que va del "apagado-romántico" al "oscuro-dramático-y-violento".


Esta eficaz puesta en escena estacional solo nos afecta a los mamíferos superiores dotados de un complicado exceso de funciones en la cabezota, y es por aquello del cerebro reptiliano que creo ya te conté una vez aquí...

...entonces te da por suspirar y te pones a escuchar canciones bonitas pero tristes... ( ¿qué pasa? ¿es que las lagartijas por ser reptiles también escuchan canciones tristes cuando llueve? )...


Pero si utilizas eficazmente tus tácticas de supervivencia reaccionaras rápido, en vez de sentirte melancólico reptil te decantarás por circular cual eufórico molusco y, ya que no te queda más remedio, encontrarás los encantos escondidos de las tardes de lluvia.
De resbalar por ahí sin pensar demasiado, tomarte mucho tiempo para no hacer nada y dejarte embaucar por los encantos de una gota de agua...


¿Que hoy te ha pillado la borrasca?
Pues no seas lagarto, saca los cuernos y deja el mundo perdido de babas con tu exceso de felicidad injustificada.
Que al final el sol siempre acaba por salir...


El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...