jueves, noviembre 13, 2008

TORCHWOOD: un western futurista y crepuscular ( 5 )


EL TERCERO

Sinopsis: El atractivo y sensual capitán Jack y su aún incompleto equipo Torchwood están a punto de ser devorados por una banda de coyotes con importantes deficiencias nutricionales, pero comprendamos a los coyotes, quien no le hincaría el diente a ese pedazo de bollo que es el capitán,por Dios, si no tiene desperdicio por ningún lado...ejem...vamos a lo que vamos.

Una avioneta pasó haciendo vuelo rasante sobre nuestras cabezas, ahuyentando –al menos de momento- a los famélicos coyotes y haciéndonos rodar por el suelo a Cucú, a Fufú y a mi. Jack en cambio permaneció en pie, contemplando las evoluciones del trasto en el cielo con su sonrisa especial para la prensa.

Cuando al fin la avioneta aterrizó en el desierto, color azul por culpa de la luz crepuscular, descendió un piloto por cuyas formas y andares intuí era una mujer. Al quitarse las gafas y el casco descubrió una hermosa carita de rasgos orientales que llenó mi corazón de nostalgia, recordando a mi tailandesa amante del pingpong. La chica dio cuatro pasos fuera de la avioneta un poco tambaleantes como si estuviese aturdida por el aterrizaje, luego dilató los ojos con asombro al ver a Jack en medio de la polvareda y exclamó:

- ¡Mierda! Tu eres…¡el capitán Harkness!

“Si vuelvo a ver esa sonrisa de foto para consulta de dentista, vomitaré mis intestinos en la arena” susurró Cucú a mi oído contemplando furiosa a Jack.

- En efecto –exclamó nuestro capitán en ese tono que utilizaba con frecuencia como para hacer creer a todo el mundo que la cosa estaba controlada aunque distase mucho de estarlo- Y tu eres…

- Oooooooh, no quiero decírselo –lloriqueó la chica- Mi abuela profetizó que en medio del desierto encontraría un hombre de ojos claros que mandaría mi vida a tomar por el culo…Mira, yo vivo tranquila de la caza del coyote y si no hubiese visto a…

Nada más escuchar las palabras “caza” y “coyote” intuí el problema antes de que comenzara, y así fue.

- Un momento –atajó Cucú muy seria- Que es eso de “caza del coyote”…

Lo que se avecinaba me hizo desear que el miembro del equipo hubiese sido Scarlett Johansson y no Cucú, porque sin duda nuestra vida habría sido mucho más pacífica. La chinita miró un momento a Cucú con gesto de mosqueo y preguntó a Jack:

- Y esta quien es…vaya, entiendo su afinidad por el pueblo de los coyotes, he visto más de uno con los carrillos mejor depilados, jaja.

- Cucú –suspiró Jack- debemos tratar de fijarnos un objetivo común sacrificando un poco nuestras ideologías personales…Perdona, jovencita, ¿me permites tu mano un instante?

La chinita, mirando a Cucú con hostilidad, le tendió el brazo a Jack creo que sin pensar, cosa que él aprovechó para calzarle una de esas pulseritas del diablo.

- ¡Bienvenida a Torchwood! –la dijo con una sonrisa haciendo que Cucú se tirase por los suelos de la risa-.

- ¡Jaja, yo diría que te han engañado como a un chino!...Bueno, me alegro porque se acabaron tus crímenes, asesina de coyotes.

- ¿Qué quiere decir eso? –chilló la chinita- ¿Qué es esto, capitán?

- Quiere decir que te ha reclutado para su plantilla –expliqué en tono conciliador mientras Jack canturreaba el “Fly me to the moon” exultante de felicidad- Es un sensor de proximidad, ahora si te alejas más de 50 metros de Jack morirás, de alguna forma horrible según creo.

- ¡Crees bien, ha-ha-ha! .rió Jack improvisando un zapateado en la arena- Pero tranquila, la Humanidad entera te lo…

Jack cerró el pico al ver que nuestra nueva amiga le apoyaba una escopeta en la frente con el dedo puesto en el gatillo.

- ¿Y si te vuelo la cabeza, capitán Harkness? ¿Y si desparramo tus sesos por aquí, luego te cacheo, saco el chisme que me retiene a tu organismo y dejo que los amigos coyotes eliminen cualquier prueba del delito?

Cucú de pronto encontró razones para cambiar de bando y los coyotes a lo lejos hicieron pandilla entre las matas, expectantes ante el cambio de poderes. Yo ví brillar el sudor en la frente de Jack, lo cual me hizo preguntarme si no sería un farol cuando contestó:

- Los sensores están sincronizados con mi frecuencia cardiaca. Si yo muero, todos mueren. Pero además dispongo de una información adicional –y ahora sonrió, aunque más débilmente que antes, quizás por si la china sentía espíritu kamikaze y seguía adelante a pesar de todo-: yo no puedo morir. No al menos hasta volver a Cardiff, así que lo único que ocurriría es que quedaríais todos despanzurrados a mi alrededor y yo tendría que buscar equipo nuevo, además en TU avioneta. ¿Cómo te quedas, monada?

Vi temblar el dedo de la chinita en el gatillo y Cucú también de modo que, protagonizando una emotiva escena, empezó a darle patadas en el culo a Fufú gritando:

- ¡Huye, huye antes de que todo explote! ¡Y cuidado con los coyotes!...

Pero la chinita bajó el arma y suspiró.

- Mi abuela me conto todo esto. No voy a luchar contra mi destino para no cambiar el de otras personas. Le acompañaré hasta allí, capitán Jack, pero una vez allí, si usted no muere, seré yo quien lo mate.

Jack devolvió una mirada profunda a la chinita no sé si a ella le afectó pero a mi, al ver como aquellos ojos se disolvían en un violeta oscuro, me hizo pensar:

“ 1. Se ha marcado un farol con la china

y 2: …cielos, estoy sintiendo algo por Jack.”

Mi revolución hormonal se detuvo al oir chillar a Cucú:

- ¡Puedes volver, Fufito! ¡Todo está arreglado!

…porque Fufú trotaba intentando poner distancia entre su cuerpecillo y la explosión ( “¿tendrá un marciano dentro después de todo?”, me pregunté )hasta que de pronto se encontró con la cuadrilla de coyotes, que sin duda planeaban como repartirse aquel pellejo.

- ¡MI FUFÚ! –gritó Cucú-.

De un golpe arrebató el arma a la china y salió pegando tiros a todo lo que se movía excepto imagino que al pequeño punto negro que era Fufú volviendo hacia nosotros.

- Pero no amaba a los coyotes –musitó la china viendo aquella escabechina que Cucú organizó cargándose media docena de orejudos antes de recuperar al gato-.

- Yo tuve una novia tailandesa –respondí en su lugar aprovechando el tono de intimidad con el que me había hablado- que abría botellas de cerveza con su tu-ya-me-entiendes, ¿quieres ser mi amiga?

Como respuesta recibí una patada en las pelotas que no tuve tiempo de lamentar rodando por el suelo y aullando como un chucho, pues un momento después de que la puntera de sus botas de aviadora impactara con la zona en conflicto, Jack gritó:

- ¡Ahora no es el momento de tonterías! ¡Corred!

Cucú volvía ya con Fufú en brazos y la escopeta quien sabe donde, seguida no ya por diez sino por al menos ochenta coyotes furiosos deseosos quizás de vengar a sus padres y hermanos...Saltamos todos a la avioneta y la chinita arrancó en un momento, haciéndonos levantar el vuelo y dejando a todo aquel perrerío con un palmo de narices.

- ¿Te asustaste mucho, minino bonito? –le murmuró Cucú al gato piojoso que nos miraba a todos con las pupilas desorbitadas del que está próximo a sufrir un ataque cardiaco- Tranquilo que mamá te va a poner la radio…

Enchufó por enésima vez el jodido chisme de batería atómica y alguien empezó a cantar:

“Quiero que vivas solo para mi

Y que tu vayas por donde yo voy

Para que mi alma sea no más de ti

Besame con frenesí”

…Jack me sonrió ampliamente, no se si considerando la idea de convertirlo en el himno de su querido Torchwood o si tratando de decirme algo sin decir ni una palabra tal y como solía hacer. Luego se volvió hacia la ventanilla, a contemplar soñadoramente las nubes color malva entre las que volábamos y yo quedé suspirando como una colegiala, de alguna extraña manera feliz, tan solo por el hecho de estar sentado a su lado…

( Continuará )


Como sin duda nadie habrá olvidado, mon capitain y Torchwood son productos registrados, Torchwood es una serie televisiva de la cual han hecho dos temporadas y que vale, está muy bien, pero espero que en la tercera se dejen de tanto rollo de marcianos y en su lugar la titulen: "Momentos íntimos con el capitán Harkness" y que salga él haciendo pues qué-se-yo, desfiles de ropa interior, corriendo en tanga por una playa desierta o dándose jaboncito en la ducha, mmmm,huyhuyhuy que tonto me pongoooo...

Recordar además que la serie-hermana de Torchwood, "Los renglones torcidos"continúa en el blog de mi querida animadora-promotora Rosa de fuego, Cumbres borrascosas...aaaaah, y esta vez incluir en los agradecimientos a mi adorada Ana del Sur que me ha enseñado a poner los "links" tal cual como acabo de hacer, que grandiosa es la técnica...¿cuantos misterios de la informática me quedarán por descubrir?

Siendo ya jueves, os deseo un radiante fin de semana, sed felices.

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo