sábado, enero 15, 2011

AUSENCIA


...todavía me sorprende, me miro y aún encuentro que mi tiempo sin ti se desvanece, mis rincones se llenan de niebla y el mundo y su color, su sonido y sus contornos se vuelven borrosos. Y seguro que la culpa es mía, de esa forma en que manipulo el control de la balanza donde peso los afectos y las cosas logrando que, contigo en uno de los brazos, todo lo que cae al otro lado carezca de importancia. Pero ya lo ves, a pesar de ser consciente de la trampa, persisto en el engaño y me mantengo así, enredado a la punta de tus dedos, colgando de un jirón de tu sonrisa como el que cuelga de los cuernos de la luna, el suelo olvidado de vista y los ojos inflamados de estrellas y de amor, navegando por tu ausencia a la busca una vez más del lugar que  me guardas en tus brazos...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo