lunes, octubre 21, 2013

EL CLUB DE LAS MUJERES INVISIBLES ( 2 )

Una sala de interrogatorios.
Eudivigis, enfundada en un mono blanco que le está largo de mangas pero que a la vez se le inserta incomodamente en la raja del trasero, se agita sobre su silla cual si estuviera sentada sobre un nido de pulgas.
Por fin se abre la puerta.

El tío que me mandan se parece un poco al Paul Niuman, ya sabes: ojitos azules, camisa de leñador, pantalones vaqueros ajustaos, no sé si buscando inspirar en mi el instinto maternal hacia el hijo que nunca tuve o si directamente pretenden ganar mi confianza calentándome la castaña... ¿Pero no se han dado cuenta que a mi edad tengo ya la líbido cerca del juanete?
Sonríe con una piñonera blanca resplandeciente que solo he visto en las series de la tele y dice:
"¿Que tal estás, Eudivigis?"
Seguramente esta gente ignora que Paul-Niuman puede quedarse en pelotas y embadurnarse el cuerpo de aceite que a mi no van a engañarme ni un minuto con esta burda trampa para chochos recalentaos....eso sí, ¿aguantará el tipo igual la Sole?...
"Mal. Me disculpará si soy grosera, hijito, pero ¿qué cojones hago aquí encerrada? ¿esto es legal? Espero que lo sea porque a no ser que antes me ahoguen y entierren mi cuerpo en un monte perdido como si yo fuese una rata muerta, en cuanto salga de este chiringuito voy a mandar una carta a la prensa contando el tipo de cosas que la gente como ustedes se toman la libertad de hacer."
Al hijoputa de Paul-Niuman le chispean los ojitos azules ( benditos sean mis ovarios chuchurríos gracias a los cuales mantengo la compostura ), sonríe más y dice:
"Venga, mujer, no estés a la defensiva. Solo voy a hacerte unas preguntas y luego podrás irte a casa con tus amigas."
"Perdone, pero aunque sea vieja no soy del todo jilipollas y me parece que las preguntas las tendría que hacer yo, ya que soy quien ha sido secuestrada."
El jilipollas me mira como si yo fuese la Charlis Terón bajándose las bragas y suelta muy distendido:
"Vale, pregunta tú, y luego voy yo. ¿Te hace el trato de "una cada uno"?"
"No hay trato. Yo pregunto, tu contestas, y después veré si tengo para decirte algo que yo quiera contarte y a ti te pueda interesar."
Mi yo virtual-charlis-terón debe estar ya con las bragas en la cabeza porque el tío ríe encantado.
"Jo, qué dura eres. Vale, pues pregunta tú primero, a ver."
...he tenido un fugaz momento de salirme de mi misma y sentirme treinta años más joven mientras se me perdía la mirada en el paquete del individuo, después me he ordenado control ("joder Eudivigis es justo eso lo que buscan, que te enchoches con el tío y les sueltes lo que quieren" ) y con los ojos fruncidos propios de la vieja mala que soy he gruñido:
"¿porqué me han metido aquí? ¿van a hacer experimentos biológicos conmigo? ¿o van a procesarnos y convertirnos en comida para gatos como tememos las viejas que terminen haciendo con nosotras?"
Paul-Niuman rie de nuevo tal cual si yo fuese una tía divertida y contesta:
"No, Eudivigis, no vamos a hacer comida para gatos contigo, ¡y seguro que los gatos se sienten agradecidos!" eso puede sonar a grosería pero dicho como lo dice el hijoputa este me cuesta contener la sonrisa "Ocurre que han sucedido ciertos fenómenos de complicada explicación científico-racional, y cuando han pasado siempre hemos encontrado a alguna de vosotras en los alrededores."
"¿A alguna jubilada, quiere decir?"
"Jubilada en general no. A alguna de vosotras tres" responde y ahora el tono chispeante de sus ojos se torna un poco más oscuro "Lo que tratamos de averiguar aquí es ante qué tipo de fenómeno nos encontramos y por supuesto si vosotras, tu y tus amigas, sois conscientes de ello"
Todas las ancianas tenemos en la manga la carta de "mujer-mayor-indefensa-y-asustada" y decido que es buen momento para jugarla.
"ayyyy, yo no sé nada, no entiendo qué quieren de mi, soy una anciana con muchísimos dolores y no sé porqué me han traído aquí para hacerme sufrir-dios-dios-qué he hecho para que me pase esto-jesus-jesus"
El lloriqueo no le mueve un pelo al muy cabrón. Aguarda paciente que termine mi numerito y cuando ve que he dejado de hipar y le contemplo con ira reconcentrada, pregunta en tono mucho más frío abandonando el tuteo informal:
"¿Estaban usted y sus amigas el domingo pasado frente al estadio donde se produjo el llamémosle "atentado terrorista"?"
"Esa es una pregunta retórica" gruño "si no supiese usted positivamente que estuvimos allí no me tendrían aquí ahora"
"¿Y qué fueron a hacer allí?"
"A pasar la tarde con la nieta de la Reme. ¿Hacía falta justificante para asomarse por allí?"
Paul-Niuman ha dejado de intentar parecer guay, no sé si por los pocos resultados obtenidos, y ahora no me resulta nada sexy.
"Las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio de futbol muestran unas extrañas ondulaciones en torno a ustedes, que terminan por enloquecer justo en el momento en que se producen las explosiones. ¿Cree usted que alguna de las tres pudo ser voluntaria o involuntariamente responsable de lo que ocurrió allí la otra tarde?"
"Me sorprendería descubrir que tengo la posibilidad de hacer algo así después de llevar casi ochenta años en el mundo" respondo sin que me tiemble una ceja "¿Cree que si alguna tuviesemos la capacidad de hacer semejantes barbaridades no las habríamos aprovechado de algún modo a lo largo de nuestra vida?"
Paul me contempla unos largos segundos, después parece decidir que no va a sacar nada en limpio conmigo y se pone en pie diciendo:
"En los próximos días la someteremos a una batería de pruebas físicas y psíquicas que espero no la resulten demasiado molestas" dice el muy cabrón en tono glacial queriendo decir en realidad "espero que te jodan viva", luego fuerza una sonrisita seca y añade "en cualquier caso le agradezco su colaboración. Que tenga un buen día, Eudivigis."
....cuando cinco minutos después viene a buscarme una tipa rollo la teniente o`neil pero con el pelo un centímetro más largo, todavía estoy pensando como vamos a hacer para salir de este lío...

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo