lunes, enero 19, 2015

NUEVE AÑOS DE BLOGOSFERA



El 19 es un número con propiedades mágicas para mi... 
...vale, o es una cifra sobre la que giran muchas casualidades en mi vida personal pero ocurre que yo, como los detectives de las novelas en las que me empapo ultimamente, no creo en las casualidades: 
El 19 cumplen años muchas personas importantes en mi vida ( sí, tú también, pichurri ), el 19 me han sucedido muchos sucesoss significativos ( recibir la nota de "aprobado" en la asignatura más dificil de la carrera, celebrar un aniversario, recibir una buena noticia inesperada ).... y además sin pensarlo ni proponérmelo, los días 19 he comenzado cosas que a la larga han resultado ser importantes en mi vida.
Por ejemplo, ¡este blog!
Si mi querido amigo Desgayficando ( clic ahí si aún no lo conoces, ¡que es un sol! ) no hubiese celebrado su aniversario blogosférico hace tres días, no se me habría pasado por la cabeza mirar la fecha de mi primera entrada para comprobar que ¡oh, sorpresa!, empecé con este espacio un día 19 de Enero y ¡oh dioses! me dí cuenta que tenía argumento para elaborar un post sobre el tema ( ¡gracias Desgay! ).
Porque justo hoy ¡es 19! y este blog conmigo dentro cumplimos 9 añitos de pedaleo blogosférico...¡¡¡gracias, mundo!!!
¿Y como analizar todo este tiempo de anónima y silenciosa labor?...¡pues matemáticamente, chaval!, y por eso me he currado estas pequeñas gráficas para ilustrar la evolución de determinados parámetros que son muy representativos a la hora de reflejar como ha ido la cosa:

Cuestión 1: Número de entradas


...quierese decir: ¿qué actividad blogosférica he tenido a lo largo de los años? 
Pues ahí lo tienes, tras un comienzo arrebatador ( un poco gracias a la gran afluencia de comentaristas en aquel primer maravilloso año ), el trajín fue cayendo hasta rozar en el 2010 el límite de la no-existencia...¿quizás por sentir que me empezaban a ocurrir -¡por fin!- cosas que llenaban más mi vida y me hacían apartarme un poco del monitor y los teclados?
De esa temporada bajo mínimos hubo entradas como esta que no fueron merecedoras de un solo comentario, pero que fueron muy representativas de mi estado de ánimo del momento... luego empecé -¡también por fin!, jaja- a tomarme un poco menos en serio a mi mismo, a la propia blogosfera y comencé a escribir más y a disfrutar más con el asunto.

Cuestión 2: Capullez intrínseca

Pues hombre sí, y no es que tire piedras contra mi mismo, es que hago mucha saludable auto-crítica y cuando hago estos ejercicios de auto-flash-back la primera palabra que me viene a la cabeza cuando acabo de releer mis propias líneas siempre es: "pero que capullete eras entonces hijo mio".

Lo de "Capullez" engloba varios factores: 

Primero: decir muchas tonterías y tener muchos pájaros en la cabeza. Pretender ser profundo sin conseguir no ser un poco cursi.  Creer en el país de Nunca Jamás y que algún día un Peter-Pan ya talludito, atractivo y musculado, vendrá a sacarme de mis rutinas para llevarme a una eternidad de aventuras, lujuria y pasión. En este sentido, he aprendido a ser más feliz con lo que tengo porque es lo mejor que uno puede hacer mientras no haya expectativas de poder estar mejor.

Segundo: supeditar lo que hago y lo que digo aquí pensando siempre EN TI que estás al otro lado de la pantalla... dicho de otra manera, sufrir un poco pensando lo que hacer y lo que decir buscando la aceptación ajena. Es verdad que un blog, como tantas veces se dice por ahí, "se nutre de comentarios" y por supuesto que a uno le interesa la opinión ajena porque somos seres eminentemente sociales, y una forma de relacionarnos con nuestro entorno es valorando las antipatías y simpatías que suscitamos y reaccionando en consecuencia, ¿verdad?... 
...pero bueno, aquí también, y sobre todo en mi vida personal real, estoy consiguiendo ser yo mismo en primer lugar, y después de haber ejercido ese derecho a "ser yo" ( pero respetando siempre al máximo los yoes ajenos, ¡eh! ), preocuparme por lo que ocurre a continuación. 
No siempre lo consigo, y cuando siento que pierdo demasiada parte de mi para que los demás puedan desarrollar la suya, acabo sintiéndome mal.

...¿son imaginaciones mías o esto está resultando un coñazo?...

En resumen: mi capullez va en descenso, demos gracias a quien corresponda.

Cuestión 3: Ínfulas literarias



¿No crees que en buena parte de los blogueros anida el espíritu de un escritor frustrado?...
Yo pienso que un poco sí, y que todos esos talentos -o no- sin desarrollar encuentran en este vehículo de expresión una pequeña manera de "aliviar" esa necesidad de relatar y contar, consiguiendo que todas esas palabras que a veces irreprimiblemente brotan del alma para ver la luz no caigan acto seguido en el cementerio de los versos olvidados. 
Los seres humanos somos por naturaleza "contadores de historias" y la blogosfera es el vehículo ideal para hacerlo.... Yo, que he caigo en todas las categorías antes mencionadas subrayando lo de "frustrado" ( jajaja ), he tendido en un principio a eso, a intentar dar por aquí salida a esa "asignatura pendiente" que creía tener conmigo mismo y con la vida y cuyo fracaso en la materia no había terminado de asimilar. Ahora -diría yo que felizmente- soy más consciente de mis limitaciones y mis expectativas y, como refleja la gráfica, mis "ínfulas literarias" han dejado de tener peso y sentido en este espacio. Creo que a la larga eso está redundando en mi capacidad de disfrute del blog para poder disfrutar de él como cochino en una charca, que me dijo el amigo Victor  ( clic en "Victor" para acceder a su espacio )  hace poco refiriéndose a algo que no tenía nada que ver. 
Le menciono a él no de manera casual, sino como ejemplo de como un blog puede llegar a convertirse en una hermosa herramienta literaria, ¡pero es que él lo hace muy bien el jodío! y lo recomiendo de corazón.

¡Total!... que el balance cuando se hace a propósito de un espacio que es absolutamente tuyo en el que todos los aciertos y errores son cosa también exclusivamente tuya, pues ¡siempre es positivo! porque siendo así los aciertos los super-celebras y los errores facilmente los perdonas.
Y que estoy muy contento, agradecido a los que estuvieron por aquí y a los que ahora estais porque siempre sois un aliciente, y espero seguir disfrutando de esto muuuuchos años más hasta que estire la pata y luego cuando la civilización humana desaparezca y razas alienígenas super-inteligentes vengan al planeta a ver lo que pasó y rescaten nuestros servidores y discos duros para ver qué pensaba la gente y lleguen aquí pues he aquí mi mensaje:

ERAMOS GENTE MAJA, JOER

y bueno, y ya está...¡feliz semana a todos!

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...