domingo, diciembre 05, 2010

RETRATOS EN SEPIA



En esta tarde una vez más de lluvia me he puesto a rebuscar por los rincones ciberespacianos y he encontrado esta hermosa colección de fotografías en las que caballeros de otra época, casi otro mundo, demuestran su amor frente a una cámara adelantándose un montón de décadas a esto a lo que todo el mundo le da tantas vueltas que es el movimiento referido al fondo de un armario: "estoy dentro", "estoy fuera", y estados intermedios del tipo "estoy fuera con mis amigos y con la vecina que es coleguita, pero dentro con mamá, papá y demás familia".



Está tan de moda lo de salir del armario y el reivindicar el derecho a vivir y amar libremente, que parece que lo de ser homosexual fuese un invento de la última década. Como si antes no hubiese gays, o de haber alguno fueran ejemplares rarísimos que con toda seguridad debían vivir en cuevas alimentándose de pequeños mamíferos y bayas silvestres porque aunque todo el mundo sospechaba que los había, verlos no los veía por ningún sitio. O eso es lo que dice mi abuela -que tiene 93 tacos la mujerina- cuando en la tele sale alguno de estos jóvenes desenvueltos y liberados haciendo de su intimidad un asunto de actualidad nacional, que siempre los escucha así como reflexiva y luego dice "pero que como es que hay tantos chicos de estos ahora, si en mis tiempos esto no existía".



Me parece no solo imprudente sino incluso un poco innecesario sacar a mi abuela de su error porque total, creo que llegada cierta edad la concepción y la imagen que uno tiene del mundo queda congelada, inmovilizada permanentemente como esos insectos prehistóricos que quedan fosilizados en ámbar dorado, y puede que a sus años no tenga ni tiempo ni ganas de andar rompiendo moldes personales y buscándose nuevas maneras de ver las cosas so pena de joderse un poco la cabeza. Pero ya ves, uno se enfrenta a menudo a esta historia con un cierto espíritu de pionero y resulta que de pionero nada, porque también en el pasado ha habido gente que ha vivido su sexualidad y su manera de relacionarse con libertad y no ha tenido miedo de esconderse, incluso en momentos en que todo era mucho más difícil de lo que es ahora...



...claro que la batalla personal de cada uno es eso, "su batalla personal", y algo tan obvio y evidente como que siempre ha habido amplitud de gustos y apetencias no va a ayudar a nadie en nada -ni siquiera a mi abuela que hace tiempo dejó sus cruzadas personales zanjadas y bien zanjadas-. Pero no sé, pienso que si ahora le es a casi todo el mundo tan complicado sobrellevar algo tan sencillo como su manera de relacionarse  cuando su modo de entender el tema no es el de la mayoría, ¿que sería en los tiempos de los chicos de estas fotos? Me creo que debía suponer un ejercicio de valentía y de ahí-me-las-den-todas el agarrar a su pareja o su ligue del momento y decir: "venga Manolo, vamos a echarnos una foto". O igual todas estas imágenes estaban pensadas nada más para su uso privado y personal, y que hayan llegado hasta aquí es algo que ni a Manolo ni a su boyfriend se les había pasado por la cabeza....



Me pongo a mirar estos hombres del pasado y pienso en ti y en mi. Me imagino que viajamos al pasado, de  repente el mundo es color sepia, y en ese mundo tu y yo logramos reunir el valor suficiente para agarrarnos de la mano y posar ante un extraño para guardar como recuerdo un instante de este amor. ¿Te imaginas?...


Yo sí puedo hacerlo. 

Me imagino contigo allí, juntos los dos en el pasado, despojados de todo lo que pesa en nuestras vidas cotidianas y de pronto, un siglo atrás, amarse es tan sencillo como tumbarnos abrazados en un prado, dejando que el sol caliente nuestra espalda...





El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...esta vez, solo contigo