domingo, abril 22, 2018

HECATOMBES INFORMÁTICAS Y REFLEXIONES FILOSÓFICAS SUBSIGUIENTES


Al día siguiente de publicar mi precioso post sobre Vitoria y debido quizás al esfuerzo sobrehumano invertido tanto en medios audiovisuales como en cuanto a creatividad derrochada, mi ordenador casero decidió que ya había hecho demasiado por el enriquecimiento cultural ciberespaciano y ¡chas!, de la noche a la mañana, "cascó".


"Cascó" quiere decir que al ponerlo en marcha la pantalla estaba negra y no había nada que pudiera yo hacer para sacarle de ese empecinamiento: encender, apagar, que si "modo a prueba de fallos", que si consultar al centro de soluciones que la marca oferta a los usuarios para no-resolver sus problemas... nada resultó y así hasta hoy.

Ejemplo de pantalla espeluznante en un ordenador.
No es la mía, pero también acoj...asusta mucho.

Como me pasa con casi todo, en vez de ir a la solución sencilla que es ir a la tienda y dejarlo para reparar, he perdido infinidad de tiempo con otras cosas que han resultado infructuosas: tenía un ordenador portátil pequeñito de esos que circulaban por ahí antes de que se popularizaran las "tablets" y, por decirlo breve, me ensañé con él.

La víctima, o uno que se le parece mucho.

Primero le intenté actualizar a Windows 10 ( porque llevaba años sin ponerse al día cogiendo polvo en un armario ) y el resultado fue nefasto, quedó lento cual caracol espachurrado.
Entonces me asaltó la vena ingeniosa, le hice una partición  al disco duro y le metí un "Linux" que tenía en un pincho USB ( que nadie crea que esto es señal de mis elevados conocimientos informáticos, más bien es reflejo de mi atrevimiento y mi ignorancia )...

¿Que "qué es Linux"? ¿que si me creo que es de lo que está hecho
ese pantalón mío tan mono que se arruga un montón?
Hombreeee, soy rubia pero no tanto...

Resultado: el "Linux" resultó ser una versión del año catapum que no me era compatible ni siquiera con el "youtube", y tras el experimento la otra particiòn con el Windows funcionaba todavía peor; si es que eso era posible.
Intenté deshacer el resultado de mis osadías, esto es, la partición creada, pero ahora no sé cual es la que tengo que "borrar" y encima al funcionar tan mal el lado "windows" de las cosas no puedo ni abrir el "administrador de discos" que se supone tengo que usar para hacer la faena. 

Más o menos esta cara tenía el "netbook"
a esas alturas de la película

Después he intentado "restaurar el equipo al estado de fábrica" pero algo debí fastidiar haciendo la "partición" porque ahora no me deja revertir a ese primer momento en que el aparato era virgen, puro y al que ningún desaprensivo había metido mano todavía ( es decir, virginal como yo mismo hace no mucho tiempo jejeje...bueno vale, sí que hace ya algún tiempo... ).

...pues sí, aunque no se crea yo también fuí en algún momento 
casto y puro como Laura Antonelli.

Total, que HOY  ( a estas alturas ya ayer ) por fin he llevado el PC averiado a arreglar, me lo van a presupuestar y me dirán qué es lo que le pasa y lo que me cuesta solucionarlo.
¿Que demuestra esto?
1º: Que los problemas con los cacharritos informáticos que pueblan nuestra vida cotidiana generan en el usuario un estado de ansiedad y de estrés que a veces llevan a cometer todo tipo de imprudencias.


2º  Que los seres humanos en general -y yo en particular -olvidamos con frecuencia que el camino más corto suele ser la línea recta y nos entretenemos horas y horas intentando hacer por nosotros mismos cosas que encargadas a quien de verdad entiende, serían mucho más rápidas y sencillas. Pero es que ocurre también muy a menudo -con muchas cosas en general pero SOBRE TODO con el tema informático- que hay una buena proporción del personal que no sé porqué se creen entendidos en la materia y luminarias de la tecnología en potencia y claro, luego pasa lo que pasa.


3º Que creamos unos lazos emocionales con los cacharros, sean "esmarfones", PC's, etc... que no sé, ¿a nadie más le parece que no es ni medio normal? ¿Qué hemos desplazado de nuestras escalas de valores para poner en su lugar la tecnología de alto standing?


...y todo empezando por mi, que para calmar mis ansias ando aquí parasitando el vetusto cacharro que mi mamá tiene en su casa. Vetusto pero que va como un tiro comparado con ese otro pobre del que me he ocupado yo personalmente.

En fin, y eso era todo, solo contar que era lo que me andaba pasando por si andabas preocupado por la falta de actualización de mi espacio. 
Ahora solo me queda transmitir mis agradecimientos a los autores de los estupendos chistes informáticos que han engalanado este post, mis deseos de una estupenda semana para toda esa legión de innumerables lectores que no para de darme soporte y ánimos y...¡nada, que nos vemos en breve!, tú a un lado y yo al otro lado de mi... ¿reparado PC?...¿o será de mi nuevo PC?...ay que angustia.

10 comentarios:

  1. Durante la instalación de Linux, puedes seleccionar actualización automática (pero, se va a tardar eh!) y quedas con la versión más reciente.
    O, si no, puedes instalar la versión que tengas y actualizar cuando termines (nota, creo que no todas las versiones viejas actualizan a la actual).
    Yo tengo una laptop vieja, a la cual Linux le dió una nueva vida, ya que con Windows era tan lenta como la catsup.

    Y aclaro, Linux no es tan user-friendly, pero no te dejes intimidar, sólo hay que acostumbrarse. Ya me dirás como te va....

    ¿Y qué pasó con la que llevaste a reparar? ¿Ya tienes noticias?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Alexito!
      Mil gracias por las recomendaciones, y te diré que tienes razón en todo: a pesar de lo aquí expuesto, el viejo "netbook" funcionaba muy bien con Linux, pero con la versión ocurría justo lo que dices tú, que era demasiado antigua y no me dejaba actualizarla. Debería -creo- hacer lo que hice la otra vez, desinstalarlo, descargar la versión nueva, volverlo a instalar y todo eso, pero cuando empiezan con esos temas de "la imagen ISO" y tal me entran fatigas...además de que como dices Linux no es en absoluto "user-friendly", los usuarios de a pie como yo estamos muy condicionados por Windows y con Linux es como empezar de cero a instalarse en otro planeta. Es decir, me dejé intimidar, siiii, jajaja.
      Por ahora dejaré los experimentos porque en el servicio técnico me dijeron que mi querida PC está difunta, algo horrible pasó con su "placa base" o como se llame, y aunque pueden rescatar el disco duro al completo con toda la información imprescindible y necesaria que ahí guardaba ( ya sabes: mis descargas ilegales audiovisuales, mis fotos de hombres ligeros de ropa, videos porno protagonizados por tipos rudos y peludos, en fin...), le recomendación es comprar un cacharro nuevo. Y en eso estoy, ¡a ver si acierto!
      Un abrazo y ¡muy feliz semana!

      Eliminar
  2. Mis conocimientos informáticos se limitan a "abre ventana-cierra ventana". Dicho lo cual: Windows 10 es el Mal. Como te lo cuento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja...ay pobre, a saber que terribles experiencias habrás pasado para decirme eso.
      Un abracete y feliz ecuador de semana, majetón.

      Eliminar
  3. Anónimo11:03 p. m.

    Pues nada, uno no es conocedor de la gran dependencia que tiene hasta que se te estropea el portátil o smartphone. Antes no nos ocurría esto pero también estábamos menos conectados ....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ...y yo que empezaba ya a desengancharme un poco, van y me llaman que ya puedo pasar a recoger el cacharro nuevo, ¡así no hay manera! ¿Y tu crees que tanto "estar conectado" es una ventaja o no estaremos pecando ahora por exceso con ese rollo?...si ya dicen que esto de la tecnología es como la canción, "no puedo vivir sin ella pero con ella tampoco".¿Que hacíamos cuando no teníamos el teléfono móvil en la mano para mirarlo todo el rato?...¿observar más el universo circundante?...que rollo, ¿no? :-)

      Eliminar
  4. La batería de mi móvil murio hace unos meses. Como no era muy viejo y funcionaba bien, por eso de luchar contra el usar y tirar lo llevé a cambiar la batería. Total, que con la nueva funcionaba mucho peor. Acabé con 40 € tirados a la basura y maldiciendo la obsolescencia programada.

    Me dio tanta rabia y tanta pereza comprar uno nuevo que ando con uno viejo de mi madre que me hace el servicio.

    Créeme que en estos momentos empatizo contigo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No voy a extenderme sobre los siguientes capítulos de esta historia para no hacerte empatizar todavía más, jajaja...pero vaya, ¿no habrá por ahí un grupo de enemigos de la tecnología que renieguen de los cacharros y vivan a la antigua usanza para sumarme a ellos?...¡ah si, mi madre y sus amigas! :-)
      ¡feliz fin de semana!

      Eliminar
  5. Anónimo6:20 p. m.

    Madre mía cómo te entiendo!
    A mí me pasa tres cuartos de lo mismo con el portátil, con la diferencia de que este tiene bastante poco tiempo. El problema es que cada vez que intento darle a actualizar el Windows 10 se alinean los planetas en mi contra y siempre pasa algo que me estropea la actualización y por tanto el portátil: Que si hay un corte de luz en el barrio, que si el router deja de funcionar, que si me quedo sin batería (y sin cargador a mano), etc. Total que no sé ni cuantas veces lo he restaurado ya de fábrica Yo ya sufro como Geno cuando tengo que volver a actualizar el sistema...
    Un saludo.
    Pablo G.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Joer cuanto descontento hay por ahí con estos temas ¡y más con el Windows 10!, pregúntale si no a DiegoC, jajaja.
      Y es un ascazo, porque aunque quieras sublevarte contra los cacharritos tecnológicos no te queda otra que tragar con ellos tal como está montado el sistema...en fin, paciencia ¡y nada de sufrir, eh!.
      Ay la Geno, que será de ella, jajaja.
      ¡Saludos, guapo!

      Eliminar

El último mar que compartimos juntos...

El último mar que compartimos juntos...
...esta vez sí, estabas conmigo...

Etiquetas