martes, diciembre 31, 2013

YO FUI UNA ASESINA DEL CORO PARROQUIAL ADOLESCENTE ( II ) : desvarío navideño en tres actos

Este blog se desliga del rollo general de buenos -y a menudo poco sentidos- deseos, cancioncitas facilonas, frases entrañables y tíos en calzoncillo rojo para continuar buceando en la mente de una serial-killer católica y adolescente...


Día de fin de año.

La verdad, ¡estoy super-fatal!
Esta mañana, a pesar de que mamá sabe que pongo morritos todo el día si me despiertan antes de tiempo, la han obligado a sacarme de la cama porque en la puerta de casa estaba...¡la policía!
- Quieren hablar contigo, cariño, ¿sabes porqué puede ser? -me ha dicho mamá preocupada sujetándose la bata con una mano en el pecho mientras me contemplaba con ojos temblorosos-.
He tenido que mostrarle una cara de sincera confusión porque todavía estaba con la cabeza en un sueño lleno de nubes de algodón de azúcar y caballitos con un cuerno en la frente que comían de mi mano, ¡era tan bonito que no quería despertar nuuuunca!...por eso he tardado un rato en colocarme en la dura realidad y cuando por fin lo he conseguido he tenido que morderme los labios para no exclamar: "¡Zas, ya lo sé, el cura de los cojones!"
- Mami, estoy muy cansadita, ¿de verdad no puede ser en otro momento? -he dicho arrebujándome en mi pijama de conejitas rosas y haciendo un pucherito-.
- Lo siento cielo, dicen que es urgente...
Cuando trato de ser dulce y encantadora y la gente NO traga con ello, me pongo muy enfadada, pero he conseguido no decirle a mamá que MANDE A TOMAR POR EL CULO despida a la policía con viento fresco, he puesto una carita que creo que partiría el corazón de cualquiera y he contestado:
- Vale, ahora bajo.
...gracias a lo cual tan solo cuarenta y cinco minutos después aparecía en el salón conveniente maquillada justo cuando mamá parecía haber agotado su recurso de excusas facilitas.
Los polis eran dos, uno viejo y gordo cuyo aliento podía oler desde tres metros de distancia y otro que parecía ¡UN DETECTIVE DEL CE-ESE-I! con camisa blanca enrollada en los codos, unos pantalones de pinzas que le sentaban DE MUERTE y unos dientes preciosos que han destellado al verme aparecer.
No hay gran cosa que decir, cuando el gordo maloliente me ha dicho que habían encontrado al cura con la cabeza espachurrada he fingido -con gran acierto- una crisis nerviosa, he hecho como que me desmoronaba y me he agarrado en la caída al detective-ce-ese-i con tan buena fortuna que me ha sujetado entre sus brazos y yo he podido aplastarle las tetas contra el pecho mientras pensaba "perdóname Jesús pero es que me he puesto CACHONDA". He notado que el tío olía DE MUERTE de bien y además se le ha acelerado el corazón y ha sudado un poquito mientras sujetaba mis turgentes formas entre sus robustos brazos.
Total, he conseguido un aplazamiento para ir por la tarde-noche a declarar a comisaría, y me han permitido acudir a la interviú con mi amiga del alma Choche, mi compañera del coro, para darnos apoyo mutuamente.
He de decir que Choche se ha puesto muy nerviosa cuando me ha visto aparecer allí con mi abriguito rosa, mis botitas katiuskas a juego y el gorrito de lana recogiendo pudorosamente mis cabellos, pero no ha dado tiempo para que me diga nada porque casi enseguida a salida ÉL, el detective-ce-ese-i que tras sonreirme de una manera que ha provocado una extraña humedad en mis braguitas, nos ha hecho pasar a una oficinita con una mesa y cuatro sillas, ¡¡¡"la sala de interrogatorios" me supongo!!!
- Bien, chicas, sé que esto es muy desagradable para vosotras y más un día como hoy en el que deberíais estar celebrando el fin de año con vuestras familias, pero necesito que hagais un esfuerzo y me digais lo que recordeis de la tarde de ayer, ya que vosotras dos posiblemente fuisteis las últimas en ver al padre Ezequiel con vida. -me ha vuelto a sonreir así de una manera que casi notaba un pajarito aleteando ahí abajo y ha dicho- ¿Y bien? ¿qué podéis contarme?
He clavado las uñas en la rodilla de Choche para hacerla saber que iba a hablar yo y a continuación he declarado del tirón:
- No lo sé, señor, cuando terminamos el ensayo mi amiga Choche aquí presente y yo recogimos nuestras cosas y nos despedimos del padre hasta hoy que debería haber sido el último ensayo antes del concierto de Año Nuevo...luego no recuerdo bien, acompañé a Choche a casa y luego me fui corriendo a la mía porque hacía mucho frío y me da un poco de miedo caminar sola por la calle cuando ya ha oscurecido, ¿sabe?
- ¿Y cuando os fuisteis no visteis a nadie? ¿no se quedó nadie con el padre Ezequiel, no había nadie más en la iglesia que podáis recordar?
Noto que Choche se contrae y le clavo las uñas con más fuerza hasta que por fin se pone a llorar y dice:
- ¡Lo siento, es todo muy triste! por favor señor, ¿puedo irme ya?
Detective-ce-ese-i se lo piensa un momento, luego sonríe un poco y contesta:
- Bueno, comprendo que es duro. De momento pueden marcharse, ¡pero no abandonen la ciudad!, ¿de acuerdo señoritas?
Choche ha salido zumbando como si llevase un higo chumbo encajado en el trasero, yo me he demorado un instante estrechando la mano de detective-ce-ese-i y no sé si inconscientemente no me habré lamido un poco el labio superior al decirle:
- Estaremos en contacto, ¿verdad, señor?
Me ha bastado ver la cara de apuros que ha puesto mientras trataba de acomodar algo que le molestaba de repente en la entrepierna, luego he salido zumbando también a pillar a Choche porque me temía que me la iba a preparar.
La muy puta tonta estaba trotando por una callejuela tropezando constantemente por esos zapatos de taconcito que su madre le hace llevar, por lo cual no me ha costado mucho avistarla.
- ¡CHOCHE! - he gritado tratando de no asustarla- ¿SE PUEDE SABER QUÉ COJONES HACES?
Sin pensar en quien pudiera estar escuchándonos, se ha dado la vuelta en donde estaba y ha lloriqueado:
- ¡Has mentido! ¡No nos fuimos juntas de la iglesia! TU te quedaste con el padre Ezequiel y le hiciste algo, ¿verdad? ¡igual que se lo hacías a los perritos y a los gatitos cuando éramos pequeñas! ¡eres MALA!
Jesús sabe, porque lo hablo mucho con él cuando rezo mis oraciones nocturnas, que yo a Choche la quiero un montón porque somos amigas desde la infancia y compañeras de coro desde siempre, pero sacarme esa MIERDA de los perritos justo en este momento de crisis me parece innoble y rastrero por su parte. ¿Estaré equivocada? ¿habré confiado inocente y ciegamente en una amistad que en realidad no existe?...
"¿QUÉ HAGO JESÚS?" he pensado mirando al cielo sin mover los labios con una lágrima en los ojos.
"Cárgate a esa zorra" ha dicho Jesús sin más adornos ni florituras.
Y he comprendido que la traición debe pagarse y que Jesús como hijo del mismísimo DIOS una vez más está lleno de razón. Por lo cual he apretado los puños y he dicho sin gritar pero lo bastante alto como para que ella pudiera oirme:
- CHOCHE VEN AQUÍ.
Ella, que no es del todo tonta, ha dado un gritito y ha echado a correr, claro.
Nos hemos perseguido un par de minutos por unas callejuelas cada vez más estrechas y oscuras,con una pequeña ventisca de copos de nieve revoloteando alrededor. Ella gritando sin parar y yo gruñendo como si toda la furia divina me hubiese poseído y transformado en una fiera salvaje.
Por suerte la muy idiota estaba tan nerviosa que no sabía ni por donde se metía, y ha acabado en un callejón sin salida lleno de basura y con una única puerta al fondo.
Desgraciadamente la puerta no estaba cerrada y la Choche se ha lanzado adentro sin dejar de dar gritos como si la hubiese hecho algo cuando TODAVÍA no la había tocado un pelo de su puta cabeza. Yo me he lanzado detrás y me he encontrado una escalera de caracol que subía hacia arriba, y los gritos de la Choche resonando cada vez más alto... he sonreído porque esto es una prueba de la providencia del buen Dios: la traidora se ha metido ella sola en una trampa y yo no he tenido más que subir los peldaños despacito canturreando el vals de las velas con una voz propia de los mismísimos angelitos aunque esté mal que yo lo diga.
- ¡SOCORROOOO! -la he oido gritar- ¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!
- Ya estoy aquiiii-iiiiii -le he dicho y ha chillado como una rata un conejito asustado-.
Ha resultado que hemos subido al puto campanario y ahí abajo a pesar de la ventisca de nieve estaba todo el jodido pueblo emborrachándose como hace la clase trabajadora en estos casos mientras esperan a que den las campanadas para terminar de cogerse la tajada y comenzar el nuevo año con una resaca de espanto...¿porqué hace eso la gente? ¿no se trata de empezarlo con buen pie?...
Ni Jesús ni yo lo podemos entender.
Cuando llego arriba Choche está ahí agarrándose a sí misma bajo la ventisca como si temiese escapar volando y chillando como una loca cositas sin sentido como "tu estás muy mal", "eres mala", "me das miedo" y tonterías parecidas hasta que he terminado por decirle, en un tono de persona seria y adulta que me ha dado orgullo de mi misma:
- Choche: cierra...la...puta...boca.
Ha sido efectivo porque se ha quedado muda y mirándome con unos ojos que parecía que iban a salir rodando, hasta que por fin ha susurrado:
- ¿Vas a hacerme daño?
He sonreido meneando la cabeza como si estuviese oyendo algo increíble y por un momento la he visto que se ha relajado, entonces he echado el puño atrás, he lanzado un molinete y ¡ZUMMM! le he acertado en todo el mentón con tan buena -o mala- suerte que ha dado un paso atrás, ha tropezado con el parapeto y, tras hacer grandes giros con los brazos como hacemos en clase de aerobic para calentar extendiendo a la vez los dedos como pensándose que ¡yo, después de lo que me había dicho! iba a agarrarla, ha caído al vacío gritando otra vez como las locas.
Y lo ha hecho encima de todo el PUTO pueblo que en ese momento se encontraba mirando hacia arriba para saber cuanto falta para que den las doce y cumplir todos sus ritos paganos buen-suertistas.
¿No es ESO en si mismo una mala suerte horrorosa?
He bajado con el corazón en un puño rezándole a Jesús todo lo que me sé pidiendo que nadie me haya visto ahí arriba cuando le he lanzado el "uppercut" a Choche, y aún así sé que no va a servir de nada porque Detective-Ce-Ese-I además de estar muy bueno NO tiene un pelo de tonto y me temo que va a atar cabos y todo se va a complicar y  va a ser super-horrible...
¿Tengo o no tengo motivos para estar super-fatal?

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