domingo, julio 21, 2013

VIAJE AL PLANETA CHULAZO ( VI )



Lanzadera Kylie III.
Diario de la Doctora Sweetbunny.


Mi querido diario:

Hoy hará trece días que abandonamos precipitadamente la superficie de Luna Spider y aunque en teoría nos movemos a merced del campo gravitatorio del siguiente planeta habitado, todavía no hemos logrado hacer contacto con él ni ha conseguido nadie concretar su posición utilizando nuestros mapas interestelares. Ninguno queremos reconocerlo en voz alta pero en el fondo a todos nos asusta que Jayne, la computadora central de la Locomotion XXXIV, haya cometido un error por culpa de ese virus que la convirtió en una zorra de tercera clase y fruto del mismo nos haya dejado abandonados a nuestra suerte...
Entretanto, las provisiones se agotan y en este preciso momento solo restan veinticuatro cajas de galletas saladas y ciento cincuenta litros de cerveza en latas que el suboficial de vuelo Oil-Leak localizó camufladas en el fondo del almacén, dentro de media docena de enormes cajas que el mismo capitán etiquetó como ( y cito textualmente ) "piscolabis-con-los-chicos-para-final-de-liga". En las cajas hemos encontrado además seis cajas de profilácticos y dos frascos de lubricante "extasis-sabor-coco"... esto evidencia una falta muy grave, y es que el capitán DeepHole -que ahora pone cara de tonto y dice no acordarse de nada pretextando la picadura de la araña- utilizaba esta lanzadera, la Kylie III, para sus juergas con los amigotes. ¿No es absolutamente ESPANTOSO?
El suboficial Oil-Leak y yo no hemos hecho piña a pesar de esto, yo no puedo olvidar su agresión directa con un extintor ( todavía tengo un feo morado amarillento a un lado de la cara ) y él no puede perdonarme que yo misma, presa en parte de la angustia y en parte de la avidez de conocimientos, le dejase encerrado con el capitán sin saber como reaccionaría este último. No sufro, sé que no tiene remedio porque como decía mi amiga del alma Katie Blackheart, "hazle una putada a un mariquita y tendrás un enemigo para toda la vida". Nunca me cayó bien el suboficial, siempre más ocupado pensando donde meter la polla que en sus obligaciones como encargado de tripular la nave, y ahora tampoco me molesto en fingir que le perdono por haberme partido la cara en lugar de intentar hablar las cosas como las personas, ¡pero claro!...no queda más remedio que mantener un contacto mínimo, dado que el capitán está en aislamiento ( por lo menos hasta que pueda yo concretar si el mal que le afecta es producto de un virus transmisible o si es necesaria la picadura de la araña para la propagación del trastorno ), y no hace ni una hora que ha venido con cara de pocos amigos, una docena de latas de cerveza negra y una caja de galletas saladas, diciendo:
"Esto es todo lo que queda para mantenernos. La aconsejo que ponga las cervezas a refrescar y no se las beba todas de golpe, ya tenemos el cupo de locas cubierto con el capitán."
No me he molestado en decir que soy alérgica al alcohol porque no tenemos más líquidos que beber hasta que la procesadora de residuos de la Kylie III no consiga reciclar toda nuestra orina en forma de agua potable... este proceso no debería llevar más de veinticuatro horas pero eso hubiera sido si el capitán Deephole no hubiese manipulado la procesadora transformándola -atención- en un artilugio para suministrar agua aceitosa y jabonosa al jacuzzi que ha instalado ( sin aviso ni permiso ) en el área de esterilización de los trajes de aislamiento. Tardamos ¡seis horas! después de conectar la procesadora en darnos cuenta que estaba transformando nuestros orines en agua espumosa con olor a cacahuete. Al desconocer la jugada y no estar nadie controlando el juguetito del capitán, se nos inundó la bodega de carga inferior para regocijo de las ratas de a bordo, que se dieron un baño de relax como nunca antes en la historia ningun roedor se dio.
Al igual que Ken no me perdona mi actitud, yo no perdono al capitán todo esto: le veo con cara de lelo sentado en su celda de aislamiento, leyendo el cargamento de revistas porno (que también tenía por ahí escondido y que hemos dejado para su disfrute ), suspirando como si fuese un incomprendido y cascándosela de vez en cuando, y lo único que deseo es meterle en una cápsula de emergencia y mandarle de vuelta a Luna Spider, para que las arañas terminen su trabajo. Por su culpa voy a estar no-sé cuanto tiempo bebiendo cerveza y comiendo galletas, haciendo trizas mi operación bikini y pasando la mayor parte del tiempo borracha perdida tirada en mi camarote...
...si hay algo que me rescata del pozo donde tiendo a hundirme es mi trabajo, mi labor como oficial científica de la expedición, eso es lo único que me llena y me colma en muchos mas aspectos que mis compañeros humanos de trayecto...
Mis investigaciones se están centrando, claro está, en la pequeña arañita rosa, a la que he bautizado como descubridora con el nombre de Dulcislepus arachne en honor a mi misma, claro, jijiji...Estoy extasiada con ella...bueno, ¡con ellas!, porque he descubierto que mi amiguita rosa, a falta de un macho ( o una hembra, todavía no lo sé ) con el que copular, tiene la capacidad de optar por la reproducción ameboide, ¡una bipartición!, de manera que al segundo día de estar en el terrario pensé que tenía una alucinación visual al encontrar una segunda Dulcislepus haciendo afanosamente su telita, pero cuando al día siguiente fueron cuatro y al siguiente ocho, me di cuenta qué tipo de reproducción estaban practicando y quedé ¡extasiada!...¿no se trataba de un tipo de reproducción asexual basicamente limitada a protozoos, organismos unicelulares y algunos hongos simplones?...¿qué tipo de artrópodo conocemos en la Tierra que se reproduzca de esta manera?...
...estoy excitada, excitada y emocionada: por momentos cierro los ojos y vislumbro mi fotografía en las portadas de las revistas de ciencia con el epígrafe: "Penélope Sweetbunny, la mujer que revoluciona los fundamentos de la biología conocida hasta el momento"...¿qué nuevos caminos de investigación se abrirán a partir de mis descubrimientos?...
Por ahora debo seguir siendo fuerte: he dejado de hacerme pasar por la típica rubia tonta ya que no hay egos masculinos que puedan sentir temblar su estatus dentro de la pirámide de poder , estoy sola con estos dos memos y sin habérmelo propuesto la que en este momento lleva las riendas de la expedición. Sigo inquieta por la falta de señales procedentes de ese planeta que parece no llegar nunca, y sobre todo, muy preocupada por nuestro suministro de agua y alimentos...
...quizás no fallezcamos deshidratados gracias a las reservas que el capitán guaardaba para sus nefastas actividades extra-oficiales, pero ¿en qué estado van a encontrarnos si nos bebemos en los próximos días los cincuenta litros de cerveza que en teoría nos corresponden por cabeza?
Sí,, estoy muy preocupada, y solo concentrarme en el trabajo con mi pequeña Dulcislepus consigue abstraerme de la realidad y hacerme sentir feliz...
Con esto finalizo las anotaciones de hoy.
Corto y cierro.


2 comentarios:

  1. Si es que cuando hay tanto tiempo por delante es complicado entretenerse. Yo a la Sweet la veo muy racional y centradita, pero no me fio. Y para el apuro en que están metidos no es que esté muy angustiada.

    En fin, veremos... Lo del capitán con su macherío e ineptitud profesional requiere un castigo de lo más sádico, creo.

    ResponderEliminar
  2. No sé, a mi esta chica me parece un poco como demasiado cerebral, tampoco me fío, jajaja...el capitán necesita caña, sí, pero veremos si de paso disfruta un rato el pobre...
    Un abrazo, guapo.

    ResponderEliminar

El último mar que compartimos juntos

El último mar que compartimos juntos
...no,no estabas pero te tenía ahí, en el corazoncito...